Las segundas oportunidades tienen poca paciencia y mucha memoria.
MartaEme
Las segundas oportunidades tienen poca paciencia y mucha memoria.
Y ojalá nos enamoremos de alguien que sepa quedarse y que olvide cómo irse.
Quédate con quien quiera saber si estás durmiendo suficiente.
Me gustan quienes aspiran a ser mejor que ellos mismos, no que los demás.
Que nadie te diga que eres un amargado sólo porque no sonríes con todos y no te sientes cómodo en cualquier lugar; porque odias lo simple.
Qué bonitas las personas que florecen aunque ya no quede agua.
Quédate con quien sepa cómo herirte y nunca lo haga.
Después de haber soltado cierta mano, uno jamás vuelve a agarrar igual.
Me tiemblan los sentimientos al verte.
Equivócate.
Camina en la dirección incorrecta.
No esquives las piedras.
No saltes los charcos.
Ensúciate.
Es mejor ir por la vida con moretones de valentía,
que con lágrimas de cobardía.
La curiosidad no mató al gato, pero lo dejó herido, que es peor.
Nadie le pregunta al tornado si lo que busca es destruir o destruirse.
Una vez dicho, jamás podrás remendar. Sea bueno o malo. Siempre dejas una sonrisa o una cicatriz en todo lo que dices.
Cuando menos sientas, estaré metido hasta en tus insomnios. Escribirás de mí, de mi risa y del eco que ocasiona en tu mente. Describirás mi sonrisa como aquel que ve un atardecer y siente que su vida es más bonita. De pronto, querrás borrarme de tu vida y tendrás que escribirme.
Hoy celebro el simple hecho de estar aquí, con los que me aman y amo, con los que me buscaron y con los que encontré, con los que lucharon por mí y por los que luché.
Benjamín Griss