Se observarán las disposiciones publicadas por don Antonio López de Santa Anna en nuestro glorioso grito de libertad eldía 2 de este mes, las que fueron consultadas por la Excelentísima Diputación provincial, y son á la letra como siguen: :Que se observen inviolablemente las tres garantías publicadas en Iguala, que sostendrán las tropas regionales con el mayor empeño y eficacia, haciéndose reo de lesa nación cualquiera que atente contra cada una de ellas.
Lopez de Santa Anna se conviene en no tomar las armas ni influir en que se tomen contra el Pueblo de Tejas durante la actual contienda de Independencia.
--José Antonio Mejía. --Ratifico los anteriores artículos adicionales. --Antonio López de Santa Anna. --Ratifico los anteriores artículos adicionales.
Sr. Gral. en jefe del ejército mexicano Antonio López de Santa Anna; y los Sres. brigadier D. José Miguel Salomón, y teniente coronel jefe la plana mayor D.
No por eso el llanto cese ni paren las oblaciones, que un clero en sus devociones nunca en orar se desarma, cuando clericorum anna sufit lacrymoe et orationes.
Esquivel y Cía., México. pp.511-514 González Pedrero, Enrique (2005) País de un solo hombre: el México de Santa Anna. Volumen I "La ronda de los contrarios", ed.
presidente de la República don Antonio López de Santa Anna, como única autoridad que hoy se halla en la posibilidad de dispensarla.
Princessa Anna...
No, perdón..., creo que seis... (Con viveza.) No, siete... La mayor, Anna, ha cumplido los veintisiete, y la menor, los diecisiete... ¡Muy señores míos!...
Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento. Palacio del Gobierno federal, en México á 23 de Junio de 1833.-- Antonio López de Santa Anna .-- a don Carlos García.
2º 2º: Simeón veniendo al templo (tomólo en sus brazos), diciendo: (Agora Señor, dexa a tu siervo en paz). 3º 3º: Anna (veniendo después confessaba al Señor y hablaba dél a todos los que esperaban la redempción de Israel).
Y Peninna tenía hijos, mas Anna no los tenía. 3 Y subía aquel varón todos los años de su ciudad, á adorar y sacrificar á Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Eli, Ophni y Phinees, sacerdotes de Jehová.