Sin embargo, en septiembre de 2005, unos meses después de iniciado su papado, Ratzinger invitó a Küng a su residencia en Castel Gandolfo para departir amistosamente sobre cuestiones teológicas en las que venía trabajando Küng y que interesaban al papa, aunque dejando de lado las viejas polémicas en torno a la dogmática.
Fragmentos del libro "1916 Marinos uruguayos en la Antártida" de Juan José Masseo, publicado por la Liga marítima, en Montevideo (1989) " Durante la mañana del día 8 (junio de 1916) el "Instituto de Pesca Nº 1" fue visitado por el Oficial Mayor del Ministerio de Industrias, doctor Justino Jiménez de Aréchaga, quien tras departir con los expedicionarios, recorrió los compartimentos acondicionados.
Cultivó la amistad de los hermanos Amunátegui Aldunate, Ramón Barros Luco, Manuel Blanco Encalada, los hermanos Blest Gana, José Victorino Lastarria y Santander, Pedro Lira Rencoret, Enrique Mac Iver Rodríguez, los hermanos Matta Goyenechea, Ramón Sotomayor Valdés, José Tomás Urmeneta y García-Abello, Benjamín Vicuña Mackenna y Joaquín Walker Martínez, también tuvo la oportunidad de departir con todos los presidentes de Chile desde Manuel Montt Torres hasta Arturo Alessandri Palma...
Manuel del Águila impartió durante su vida profesional multitud de conferencias, en las que además de departir, declamaba y tocaba el piano.
Cardenal comenta que: El "maestro" de varias generaciones literarias que le sucedieron era hombre de tertulia, de palabra alada y ágil, un conversador que disfrutaba departir en interminables charlas intelectuales.
Se dedicaban a departir sobre temas literarios y humanísticos y en general se proponía un tema para que los miembros compusieran poesías sobre el mismo para la próxima reunión.
Para romper con este protocolo, Luis XIV instituyó los "Días para Departir" en los que, tres veces por semana, de las 19 a 22 horas, los cortesanos eran admitidos en el "Gran Departamento".
Después de ejercer en las funciones públicas, prefirió departir con sus viejos camaradas bebiendo en las cantinas de Port Royal, ya que nunca pudo acoplarse con los vaivenes políticos de la isla.
El punto de reunión es la estación de tren. Allí, mientras espera, Gendarmería la observa tomar fotos y departir con vendedoras de artesanías.
Comenzó entonces a reunirse con otros creyentes cristianos en casas privadas para estudiar la Biblia, departir con fraternidad, partir el pan y orar, a la manera de los primeros cristianos, sin requerir la presencia de ningún ministro ordenado.
Cuando finalmente la obtiene -en perjuicio del candidato español Pablito Berreteaga, hijo del intendente de Plan de Abajo, del mimso nombre-, es invitado a departir en la "tertulia de la Casa del Reloj": Reuniones en que los conspiradores de Cañada y del estado vecino de Plan de Abajo fraguan la revolución que tienen pensada para octubre próximo -la historia arranca en junio-.
Durante su aislamiento, frecuentaba bares de la ciudad de Guatemala junto con unos borrachines con quienes se reunía en el antiguo Parque Central frente a la Catedral Metropolitana; pero cuando llegó al poder, no olvidó a sus amigos de francachelas y los invitó a la Casa Presidencial a departir con él en una ocasión.