En otro sillón estaba sentado un hombrecillo enclenque, de color de aceituna que guardaba una quietud absoluta, inquietante, inverosímil, y por entre aquellos cuatro individuos, de miserable y dolorosa apariencia, se paseaba a grandes pasos por el salón un fantástico personaje, desmesuradamente largo y flaco, de aspecto caricatural, que se retorcía con furia los pelos de larguísimo bigotillo encerado y cuyos gestos sacudidos seguían con indulgente solicitud los ojos de un hombre de treinta años, vestido con refinada elegancia, pero en cuya delicada y hermosa fisonomía, de una palidez extraña, se leían los signos de definitivo e irremediable agotamiento.
Líbreme Dios de aplaudir esa poesía afeminada, enclenque y enfermiza de los que sacan á plaza, como si á la humanidad interesaran un ardite, sus dolores íntimos, reales pocas veces, y ficticios "ó de contrabando casi siempre.
Yo ni siquiera... - ¡Cómo de que no! Si te miré hacerle ojitos a aquel jovencillo
enclenque. ¡Desgraciada! Ni porque vienes conmigo.
Antonio Domínguez Hidalgo
Y los fornidos, hércules de bolsillo, que lucen sus musculaturas inyectadas por las calles en transparentes playeras, aunque esté helando, para enguajolotarse de indestructibles y tratar de gritarle a cualquier
enclenque...
Antonio Domínguez Hidalgo
-Pues sí -dice el padre terminando el relato de su aventura-, el pobre cojito estará ya en una cama, con el estómago lleno y el cuerpo caliente. Falta le hacían ambas cosas. ¡Y luego tan enclenque! Tuve tiempo de examinarle mientras conversaba con él.
Las animadas descripciones de sus fiestas públicas; la tan cacareada especie de que en Madrid hace cada quisque lo que le acomoda sin que nadie se fije en él, y la plana de anuncios del periódico, según la cual se garantizaba la salud al más enclenque...
En el obrador, Tono tenía su víctima: el pobre Menut, un muchacho
enclenque que meses antes aún era aprendiz, y al que los camaradas reprendían por el excesivo afán de trabajo que mostraba, siempre ansiando un aumento de jornal para poder casarse.
Vicente Blasco Ibáñez
Siguiose causa criminal al ausente y, mientras ella se sentenciaba, dispuso el Cabildo que un muñeco o figurón de trapo, con joroba doble, antiparras de cáscara de chirimoya y un plátano por nariz, montado sobre un jumento
enclenque, se exhibiera, representando al de la Cueva en las procesiones de Corpus y Cuasimodo, paseo de alcaldes, volatines del Tajamar de los Alguaciles, maromas de Matienzo y demás farsas públicas y recreos populares; permitiéndose a los concurrentes hacer mofa e irrisión de su nombre, dirigirle injurias y hasta llamarlo hijo de...
Ricardo Palma
¡Sólo una vez en mi vida tuve de probar el amargor del látigo! Con decir que fui el último de los hijos, y además
enclenque y enfermizo, se explica tal blandura.
Tomás Carrasquilla
Entre las sombras, adormecido de amapolas vírgenes, colgajo apenas el recuerdo
enclenque de tu huerta, me harto de olvidos: Ya no la furia del ajetreo rompiendo camas, carne cansada, huella perdida, semen disperso venas marchitas músculo en pena...
Antonio Domínguez Hidalgo
Pero una vez un hombre de aspecto enclenque, rubicundo y calvo entró en su casa diciéndose mandado por el señor Vinçart, de Rouen.
Fresca y sencilla, con una linda cara que hasta la misma envidia enamorara, llegó del río a la yerbosa orilla incauta jovencilla, que en traje y compostura parece una aldeana, lo cual no perjudica a su hermosura: al contrario, al viajante más impresión le ha hecho, que si fuera remilgada y enclenque ciudadana.