enclenque


También se encuentra en: Sinónimos.

enclenque

adj./ s. m. y f. Que tiene poca salud o está débil y delgado es un niño enclenque desde su nacimiento. endeble
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

enclenque

 
adj.-com. Falto de salud, enfermizo.
Muy flaco.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

enclenque

(en'klenke)
abreviación
que es delgada, débil y propensa a las enfermedades un joven enclenque

enclenque


sustantivo
persona que es delgada, débil y propensa a las enfermedades El enclenque de mi hermano enfermó de nuevo.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

enclenque

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

enclenque

weak, puny, sickly, weakly

enclenque

faible

enclenque

fraco

enclenque

ADJweak, sickly
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005

enclenque

a. emaciated; feeble.
Spanish-English Medical Dictionary © Farlex 2012
Ejemplos ?
En otro sillón estaba sentado un hombrecillo enclenque, de color de aceituna que guardaba una quietud absoluta, inquietante, inverosímil, y por entre aquellos cuatro individuos, de miserable y dolorosa apariencia, se paseaba a grandes pasos por el salón un fantástico personaje, desmesuradamente largo y flaco, de aspecto caricatural, que se retorcía con furia los pelos de larguísimo bigotillo encerado y cuyos gestos sacudidos seguían con indulgente solicitud los ojos de un hombre de treinta años, vestido con refinada elegancia, pero en cuya delicada y hermosa fisonomía, de una palidez extraña, se leían los signos de definitivo e irremediable agotamiento.
Líbreme Dios de aplaudir esa poesía afeminada, enclenque y enfermiza de los que sacan á plaza, como si á la humanidad interesaran un ardite, sus dolores íntimos, reales pocas veces, y ficticios "ó de contrabando casi siempre.
Yo ni siquiera... - ¡Cómo de que no! Si te miré hacerle ojitos a aquel jovencillo enclenque. ¡Desgraciada! Ni porque vienes conmigo.
Y los fornidos, hércules de bolsillo, que lucen sus musculaturas inyectadas por las calles en transparentes playeras, aunque esté helando, para enguajolotarse de indestructibles y tratar de gritarle a cualquier enclenque...
-Pues sí -dice el padre terminando el relato de su aventura-, el pobre cojito estará ya en una cama, con el estómago lleno y el cuerpo caliente. Falta le hacían ambas cosas. ¡Y luego tan enclenque! Tuve tiempo de examinarle mientras conversaba con él.
Las animadas descripciones de sus fiestas públicas; la tan cacareada especie de que en Madrid hace cada quisque lo que le acomoda sin que nadie se fije en él, y la plana de anuncios del periódico, según la cual se garantizaba la salud al más enclenque...
En el obrador, Tono tenía su víctima: el pobre Menut, un muchacho enclenque que meses antes aún era aprendiz, y al que los camaradas reprendían por el excesivo afán de trabajo que mostraba, siempre ansiando un aumento de jornal para poder casarse.
Siguiose causa criminal al ausente y, mientras ella se sentenciaba, dispuso el Cabildo que un muñeco o figurón de trapo, con joroba doble, antiparras de cáscara de chirimoya y un plátano por nariz, montado sobre un jumento enclenque, se exhibiera, representando al de la Cueva en las procesiones de Corpus y Cuasimodo, paseo de alcaldes, volatines del Tajamar de los Alguaciles, maromas de Matienzo y demás farsas públicas y recreos populares; permitiéndose a los concurrentes hacer mofa e irrisión de su nombre, dirigirle injurias y hasta llamarlo hijo de...
¡Sólo una vez en mi vida tuve de probar el amargor del látigo! Con decir que fui el último de los hijos, y además enclenque y enfermizo, se explica tal blandura.
Entre las sombras, adormecido de amapolas vírgenes, colgajo apenas el recuerdo enclenque de tu huerta, me harto de olvidos: Ya no la furia del ajetreo rompiendo camas, carne cansada, huella perdida, semen disperso venas marchitas músculo en pena...
Pero una vez un hombre de aspecto enclenque, rubicundo y calvo entró en su casa diciéndose mandado por el señor Vinçart, de Rouen.
Fresca y sencilla, con una linda cara que hasta la misma envidia enamorara, llegó del río a la yerbosa orilla incauta jovencilla, que en traje y compostura parece una aldeana, lo cual no perjudica a su hermosura: al contrario, al viajante más impresión le ha hecho, que si fuera remilgada y enclenque ciudadana.