lujo


También se encuentra en: Sinónimos.

lujo

(Del lat. luxus.)
1. s. m. Manifestación de riqueza o de gran refinamiento en las formas llevan una vida de lujo; tienen un piso de lujo. fastuosidad, pompa
2. Cosa que es costosa y suntuosa ofrecieron una fiesta de gran lujo a sus invitados. pompa
3. Acción que supone en quien la lleva a cabo abundancia de dinero, de tiempo, de libertad, u otra cosa no puedo permitirme el lujo de dormir hasta las 10 todos los días.
4. Abundancia de cosas no estrictamente necesarias lo explicó con todo lujo de detalles.
5. lujo asiático El que es extremado la grifería bañada en oro del yate es un lujo asiático.
6. permitirse el lujo Poder hacer y decir una persona lo que se le antoja.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

lujo

 
m. Demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo.
lujo asiático El extremado.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

lujo

('luxo)
sustantivo masculino
1. exhibición de demasía en la riqueza o la grandeza exhibir lujo
que es extraordinario y superior dentro de su clase un hotel de lujo
2. sencillez abundancia de cosas materiales o inmateriales que no son necesarias o esenciales dar una explicación con lujo de detalles
3. cosa que supera los medios de alguien para conseguirla No podemos darnos el lujo de un viaje en avión.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

lujo

nombre masculino
opulencia suntuosidad fausto ostentación magnificencia esplendidez rumbo profusión riqueza abundancia tren* pobreza sencillez modestia sobriedad
Opulencia es riqueza exagerada. Suntosidad se refiere a aquello que tiene calidad de magnífico, grande y costoso. Fausto es un lujo y pomposidad extraordinaria. Por ostentación se entiende magnificencia y esplendidez, y la vanagloria de poseerlos. La magnificencia es la pomposidad, grandeza y esplendidez de una obra o cosa. Esplendidez indica fastuosidad, rumbo, ostentación. Rumbo es la buena marcha de un gran negocio o el derroche desbaratador de las riquezas. Profusión indica riqueza o abundancia excesiva de una determinada cosa.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

lujo:

fastuosidadostentación, riqueza, opulencia, boato, abundancia, suntuosidad, pompa, fasto, postín,
Traducciones

lujo

luxus

lujo

luksus

lujo

ylellisyys

lujo

luxe

lujo

luksuz

lujo

贅沢

lujo

사치

lujo

luxe

lujo

luksus

lujo

luksus

lujo

luxo

lujo

lyx

lujo

ความหรูหรา

lujo

lüks

lujo

sự xa xỉ

lujo

豪華

lujo

SM
1. (= fasto) → luxury
vivir con lujoto live in luxury
hoy en día comer carne es un lujoeating meat is a luxury these days
de lujoluxury antes de s
un coche de lujoa luxury car
permitirse el lujo de hacer algoto allow o.s. the luxury of doing sth
lujo asiático ¿te vas al Caribe? ¡vaya lujo asiático!so you're off to the Caribbean? what a life of luxury!
2. (= abundancia) → profusion, wealth, abundance
con todo lujo de detalleswith a wealth of detail
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Por ti, los paladines a tu beldad rendidos, hacen lujo en la liza, de valor sin igual, que ante tus pies, se postran: vencedor y vencido, pues Tú, sola eres Reina, pues por Ti ha perdido su corazón y su alma, toda la Corte Real.
entre panfletos. En los templos de lujo los fieles como que entonan prendidos, vivificantes baladas celestiales: "Oh María... madre mía...
-El sistema colonial, porque está en contradicción con la libertad de los pueblos, y porque enseña la experiencia que desde una inmensa distancia son mal gobernados, no se les administra bien la justicia, y sus productos y riquezas no se consumen en utilidad del propio país, sino en guerras y en el lujo y vicios de la Corte.
Estribillo Y ahora dicen que era un poeta: uno de esos que el mundo perdió; de nocturnos hechos con poemas que entre fábricas se destruyó. Hoy comprenden sus noches de luna que en un libro de lujo salió.
¿Se busca, entonces, que nos curemos en salud? ¿Pero, esa previsión es, acaso, cuerda? ¿Se trata de un lujo que nada ha de costarnos? ¡No!
Escribiendo en 1920 sobre el tema, el constitucionalista boliviano Carrasco, a quien pertenece la expresión “ resultados deplorables ”,-manifestaba, después de reseñar los hechos concretos que fundamentaban su conclusión: “ Muchas veces se hace lujo de independencia...
-exclamó el señor Curro el Pimporrio, penetrando en casa de su compadre el señor Pedro el Cerote, uno de los más populares de los por aquel entonces dedicados a calzar a los que podían permitirse tal lujo en el barrio de La Pelusa.
En seguida lo supimos, teniendo de mi parte que librar una verdadera batalla contra mamá y mi mujer para no bajar a Buenos Aires a darme inyecciones. La herida, franca, había sido bien oprimida, y lavada con mordiente lujo de permanganato.
Una profunda inquietud enseñoreábase de su corazón, y un vago remordimiento de su conciencia; la tardanza de Joseíto habíale robado las escasas horas de reposo que la tos le concedía, al recordar el despecho de su hombre por no poder tenerla como a la flor en el tallo, y el juramento que le hiciera recientemente de satisfacer en breve plazo el capricho suyo que ella había cometido la torpeza de revelarle un día en que un ala del corazón hubiera dado por haber podido eclipsar con su lujo el de su vanidosa rival.
Sin duda me veía como un Juanito de las habichuelas mágicas. Entré y quedé maravillado al ver tanto lujo. Las paredes eran de oro, las ventanas estaban adornadas con cortinas tejidas de piedras preciosas y el suelo tapizado con una gruesísima alfombra de terciopelo rojo.
Hasta se permitieron el lujo de atacar a Dorrego y al federalismo en sus propias trincheras porteñas, tratando de promover la reacción de los unitarios caídos (y bien caídos), por medio de un descabellado proyecto de implantación de la república unitaria con sólo las provincias Oriental y de Buenos Aires frente a la barbarie federal de las demás, encabezadas por Córdoba, la docta.
La generación de los científicos En su libro, Dos etapas del pensamiento en Hispanoamérica, Leopodo Zea expone con lujo de detalles cómo ocurre la introducción del cientificismo positivista en América Latina durante el último tercio del siglo XIX.