Oyó de buena gana lo propuesto, y del novio galán se satisfizo; aunque, llegando a concertar el dote, de seca
mimbre un cesto dijo que le daría, que de cama de campo le servía; seis sábanas de lienzo de narices, con algunos fragmentos, por tapices, de viejos reposteros; cuatro quesos añejos casi enteros.
Lope de Vega
En los rincones del cuartujo estaban amontonadas bolsas de aserrín, trapos de fregado, cepillos y escobas nuevas. El centro lo ocupaba una voluminosa cesta de
mimbre.
Roberto Arlt
Sus ojos soberbios y graves vagaron sombríamente distraídos por los accidentes del panorama: todos y cada uno de ellos evocaba en su imaginación una escena furtiva y ardiente de amor; los copudos algarrobos y los altos pinares que tantas veces les sirvieron de sombroso refugio en sus pláticas de amores; las adelfas de la honda cañada, donde mientras ella oficiaba de gentil lavandera, arrullóla un día Joseíto con requiebros chispeantes y saladísimos decires; los matorrales y ciroleros que forman un a modo de dosel al manantial desde donde él conducíale a la casa los pesadísimos cántaros, porque no se le tronchara a su ídolo el mimbre que habíale Dios otorgado por cintura...
Mas, si vista no hay que tache tu blancura sin reproche, a tu frente dio la Noche su cabello de azabache. No hay flor ninguna del valle, ni leve flexible mimbre, que con la gracia se cimbre con que se cimbra tu talle.
legado que hubo Currito el Mimbre al borde del tajo, sentóse en él, y triste y meditabundo pareció abismarse en la contemplación de la brillante perspectiva que extendíase a sus pies, en los risueños valles cubiertos, acá y acullá, de pomposos majuelos y de oscuros olivares, en el río que serpeaba, gris y resplandeciente, por entre las empinadas laderas, y en los alegres caseríos que blanqueaban por doquier como arropados entre florecientes verdores.
Se incorporó el Mimbre rápidamente, y -Sí, señó -le repuso, procurando en vano poner en sus labios una sonrisa-; pero eso no tiée naíta de particular, poique es que esta noche me la he pasao cuasi toíca a dormivela.
¡Con qué elasticidad el compañero de atrás hacía de
mimbre su cuerpo, alargaba el pescuezo como una jirafa, y llamando en su auxilio la voz más susurrante, soplaba con coraje!
Miguel Cané
Doncellas y mancebos pensando en cosas tiernas, llevaban el dulce fruto en cestos de
mimbre; un muchacho tañía suavemente la armoniosa cítara y entonaba con tenue voz el hermoso canto de Lino, y todos le acompañaban cantando profiriendo voces de júbilo y golpeando con los pies el suelo.
Homero
Por lo de tener una especie de canasto bien tejido con mimbre en vez del manojo de brusquillas mal arregladas que hasta hoy habían usado, les parecía, en general, una idea temeraria; pues no todos los caranchos sabrían tejer, y esto traería forzosamente complicaciones en los hogares y quizá en toda la república.
Tremendo escalofrío la cimbró como un
mimbre, sus ojos blanquearon en siniestro vértigo, y con clara estridencia lanzó al aire la fórmula de salir: ¡Sin Dios ni Santa Maria, al pedregal de Sabira!
Leopoldo Lugones
Alimentaban a sus hijos, alegraban su cautividad con gorjeos, o aferrándose a los barrotes, batían contra ellos sus alas y mordían con sus picos el mimbre.
El novio llevaba, con mil precauciones, una gran damajuana, desprovista de su envoltorio de mimbre, pero bien llena de vino carlón.