Ejemplos ?
A su vez muchas ciudades, sin exceptuar a Quito, donde iba gran parte de su producto, se beneficiaron y ennoblecieron. Puede decirse que en Zaruma residía el nervio de la economía de la Real Audiencia de Quito.
El país, que creyó hace pocos años haber llegado la época del desarrollo tranquilo y fecundo de los poderosos gérmenes de su grandeza y bienestar, mira disiparse el sueño de oro; ve olvidados sus verdaderos y permanentes intereses por los que en el poder o la oposición necesitan todo su tiempo y todas sus armas para una lucha sin tregua ni término; observa en todas partes la inquietud, el malestar, la alarma, la crisis económica enlazándose con la crisis política, los peligros de mañana agravando las dificultades de hoy; y en tan lastimosa situación, la inmensa mayoría de las personas que constituyen la fuerza y el nervio de la patria se aparta con dolor o con desdén del palenque político...
Ministro de Hacienda en 1933 I Un bello niño de junco, anchos hombros, fino talle, piel de noctuma manzana, boca triste y ojos grandes, nervio de plata caliente, ronda la desierta calle.
Los medios son los que más se llevan la atención en los asuntos de la guerra, porque son tan necesarios como la alma en el cuerpo y es adagio antiguo que el dinero es el nervio de la guerra.
Asegura el Doctor, hombre eminente, que, sin duda ninguna, el frío insano produjo una neuralgia de repente, en un nervio que llega hasta la mano, que en todos los mortales es mediano y en Vuestra Majestad es excelente.
---- Maldecid a los descontentos, vosotros los que amáis la estabilidad del hongo; el descontento es el nervio más poderoso del progreso.
VIII Aquel que se desploma en su miseria, padece la miseria de si mismo… en su nervio, en su músculo y su arteria, desteje, desordena el raquitismo: ¡fiebre de destrucción, furor de histeria, dinámica de sombra y cataclismo!… ¡Levántate chacal: deja tu acecho, huye para in aeternum de tu pecho!
Ya en Inglaterra, como en casi todas partes, se gusta demasiado de ocupar puestos públicos, tenidos como más distinguidos que cualesquiera otros, y en los cuales se logra remuneración amplia y cierta por un trabajo relativamente escaso; con lo cual claro está que el nervio nacional se pierde.
Teucro, a su vez, sacó del carcaj una acerba flecha, y ya estiraba la cuerda del arco, cuando Héctor, de tremolante casco, acertó a darle con la áspera piedra cerca del hombro, donde la clavícula separa el cuello del pecho y las heridas son mortales, y le rompió el nervio: entorpecióse el brazo, Teucro cayó de hinojos y el arco se le fue de las manos.
Estremecióse el rey de hombres Agamemnón, al ver la negra sangre que manaba de la herida Estremecióse asimismo Menelao, caro a Ares; mas como advirtiera que quedaban fuera el nervio y las plumas, recobró el ánimo en su pecho.
De Garcilaso aprenderéis a expresar vuestras ideas y sentimientos apacibles con candor y amable naturalidad; de De la Torre, Herrera y Luis de León, imitaréis la nobleza, nervio y majestad; de Rioja el estilo descriptivo y la vehemencia del lenguaje sentencioso y filosófico.
Amputado de este nervio sustantivo, el organismo confederal no puede ser perfecto; su sensibilidad incompleta no le dejará percibir directamente las vibraciones totales de la economía nacional; carecerá de la flexibilidad necesaria para recoger y difundir las palpitaciones vitales del inmenso movimiento del trabajo; la diversidad y la complejidad de la vida moderna no podrán llegar al órgano central (Comité confederal) sino parcialmente y por vía indirecta.