pan-


También se encuentra en: Sinónimos.

pan-

pref. Componente de palabra procedente del gr. pan, que significa todo entero, totalidad panamericano . panto-
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

pan-

 
Prefijo procedente del gr. pan, neutro de pas, pantós, todo, entero. Aplicado a sustantivos de pueblos, sociedades, etc., indica unión o lazo de comunidad.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

pan-

all, pan-

pan-

pan-

pan-

omni-
Ejemplos ?
A los que consumen en el libertinaje el fruto de su trabajo, exponiéndose por su mala conducta a caer en miseria, y a no dejar a sus hijos un pan que comer.
Verdad es que partía comigo del caldo, que de la carne, ¡tan blanco el ojo!, sino un poco de pan, y ¡pluguiera a Dios que me demediara!
¿A qué venía, me quieren ustedes decir, tanto atracarles de bolitas de pan, y después, tanto introducirles bárbaramente en el gañote nueces enteras con su cáscara, duras como guijarros, y progresando en el número hasta llegar a veinte diarias?
Temía la noble viuda, primero por su hija, después por el resto del género humano, y en último término por sí propia; y temía la gallega, ante todo, por su querido pellejo: en segundo lugar, por su estómago y por el de sus amas, pues la tinaja del agua estaba casi vacía, y el panadero no había aparecido con el pan de la tarde, y, en tercer lugar, un poquitillo por los soldados o paisanos hijos de Galicia que pudieran morir o perder algo en la contienda.
Señor Capitán: hace quince días que sostiene usted esta casa: usted pagó el entierro de mi madre; usted me ha costeado los lutos; usted me ha dado el pan que he comido..
Pues, ¿a qué estoy yo en el mundo, si la hija de doña Teresa Carrillo, ¡de mi única amiga!, ha de coger una aguja, o una plancha, o un demonio, para ganarse un pedazo de pan?
Regresar a nuestra casa blanca que en el sendero nos aguarda con las puertas abiertas y con la mesa puesta—manteles albos, pan sin levadura— y sentir al entrar una caricia blanda con la mirada de la hermana que siempre nos espera, llenos los labios de perdón y el alma propicia siempre a derramar ternura.
-De a ochavo y no de a ochavo -exclamó con acento impetuoso Joseíto-, poique es que mi jembra púo casarse con Tobalico el de Montejaque, que no es pan seco lo que masca, y a pesar de eso espreció ella sus haberes y se casó conmigo sabiendo que yo no tengo más que una choza y dos majuelos, y dende que se casó no le he podío yo mercar na de lo que reluce y de lo que más a ella le gusta, y como la probetica mía es más callá que un sótano y más humilde que el porvo que se pisa, y como además me tiée tanta voluntá, pos en jamás de los jamases ha dicho ni pío tan siquiera; pero como ella tiée pa mí de cristal la frente, pos sé las ducas que ella pasará cuando la otra encomienza a tirarle barrumbás y fantesías.
- ¡Cómo! -dijo el segador, sin comprender que hubiese desgracia más grande que dejar sin pan a sus hijos-. - ¡Estás en poder de Parrón!
¿No hay un padre entre vosotros? ¿Sabéis lo que son seis niños pasando un invierno sin pan? ¿Sabéis lo que es una madre que ve morir a los hijos de sus entrañas, diciendo: «Tengo hambre..., tengo frío»?
Y en toda la casa no había ninguna cosa de comer, como suele estar en otras: algún tocino colgado al humero, algún queso puesto en alguna tabla o en el armario, algún canastillo con algunos pedazos de pan que de la mesa sobran; que me parece a mí que aunque dello no me aprovechara, con la vista dello me consolara.
Ésta le dio un hijo, el intrépido Atlas, y parió al muy ilustre Menetio, al mañoso y astuto Prometeo y al torpe Epimeteo, que fue desde un principio siempre ruina para los hombres que se alimentan de pan.