Así, ¡cuál no sería mi gozo cuando, al pasar por la plaza de la Catedral, tras la serenata, vi, sentada en una acera, arropada en su
rebozo, como entregada al sueño, a una mujer!
Rubén Darío
Si me ahogo en tus julios, a mí baja desde el vergel de tu peinado denso frescura de
rebozo y de tinaja: y si tirito, dejas que me arrope en tu respiración azul de incienso y en tus carnosos labios de rompope.
Ramón López Velarde
Pero la Isidora marcha sin demostrar sentimiento, con un semblante contento y más fresca que la escarcha. Lleva el
rebozo terciao, airoso, a lo mazorquera, y en la frente de testera luce un moño colorao.
Hilario Ascasubi
Después de tirar en un rincón el haz de leña y de colocar encima de la cama cuidadosamente el paquete, se despojó del
rebozo y lo suspendió de un cordel que atravesaba la estancia a la altura de su cabeza.
Baldomero Lillo
Cuando salió, la mujer abrió, temblando, el
rebozo bajo el cual ocultaba al tigrecito sobre su seno, y en su lugar vio a un niño que dormía tranquilo.
Horacio Quiroga
Luego ¿con qué derecho los modernistas negarán la verdad de la experiencia que afirma el turco, y atribuirán sólo a los católicos las experiencias verdaderas? Aunque, cierto, no las niegan; más aún, los unos veladamente y los otros sin rebozo, tienen por verdaderas todas las religiones.
---Solo la verdad he dicho Y no añadire otra cosa. ---Mañana habeis de contarme Sin rebozo vuestra historia, Y si me engaño ireis libre, Si sois quien busco á la horca.
Entre la muchedumbre que esperaba el momento de llegar a la ventanilla de empeño, se encontraba una mujer morena, vestida con negros andrajos, de porte indígena, ojos llorosos y rostro como sublimado por el dolor. Con el
rebozo se ayudaba a cargar a un chiquillo que dormitaba el sopor.
Antonio Domínguez Hidalgo
Bebe don Juan sin cuidado, que el vino jamás le altera; bebe don Gonzalo poco, mas se turba su cabeza, y su mano hondos secretos sin rebozo manifiesta, que el daño de los licores por la alegría comienza.
Mil pobres despilfarrados se miran a cada instante, mas ninguno es vergonzante, que son bien desvergonzados; ciegos, mudos, corcorbados y enanos hay en verdad tantos en esta ciudad, que yo afirmo sin rebozo que es este Quito piojoso el Valle de Josafat.
El odio se había transparentado en ellos tan sin
rebozo, tan impetuoso en su revelación impensada, que la aguda sensación del peligro -del peligro latente, mal definido, acechador- suprimió en aquel instante la noción del remordimiento y atajó la confesión en la garganta.
Emilia Pardo Bazán
Noche medrosa era, en suma, la elegida por el mozo, aunque él obra sin rebozo, remordimiento ni afán; y atribulada en su celda esperaba Margarita el momento de la cita postrimera de don Juan.