Agradóse tanto mi amo de mi buen servicio, que mandó que me tratasen bien y me diesen ración de pan y los huesos que se levantasen o arrojasen de su mesa, con las
sobras de la cocina, a lo que yo me mostraba agradecido, dando infinitos saltos cuando veía a mi amo, especialmente cuando venía de fuera; que eran tantas las muestras de regocijo que daba y tantos los saltos, que mi amo ordenó que me desatasen y me dejasen andar suelto de día y de noche.
Miguel de Cervantes Saavedra
4 Bendito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu bestia, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. 5 Bendito tu canastillo y tus sobras.
-Antes mirarás hermosas que bobas en esta ciudad, que tiene fama de tener las más discretas mujeres de España, y que andan a una su discreción con su hermosura; y si no, míralo por Costancica, de cuyas
sobras de belleza puede enriquecer no sólo a las hermosas desta ciudad, sino a las de todo el mundo.
Miguel de Cervantes Saavedra
En la tierra que se crece hacia arriba, arriba está el poder del dinero y abajo está quien sobre su espalda sostiene las torres y, sin embargo, debe conformarse con recoger las sobras y basuras que de lo alto vienen.
BERGANZA.—«Como mi amo era mezquino, como lo son todos los de su casta, sustentábame con pan de mijo y con algunas
sobras de zahínas, común sustento suyo; pero esta miseria me ayudó a llevar el cielo por un modo tan estraño como el que ahora oirás.
Miguel de Cervantes Saavedra
Él me hacía la comida con mil afanes... Las
sobras de mi comida eran su alimento. Yo, militar voluntario, recibía ochocientos reales al mes por pasearme...
Pedro Antonio de Alarcón
El Capitán, que de
sobras conocía las ventajas de su posición, se encaró con el caballero peruano y le dijo: —Si usted no se compromete a pagar los perjuicios que esta señorita ha ocasionado en el camarote del buque, en el equipaje del señor Rosemberg y en el de la señorita Herder, me veré obligado a desembarcarla detenida en Malabrigo.
Roberto Arlt
Encima de una tabla sucia, apelmazados con
sobras de verdura, había pequeños trozos de carne y patatas, con los que don Miguel confeccionaba la magra pitanza del mediodía.
Roberto Arlt
Previniéndome de posteriores incidentes solía advertir al comprador. —Mire: el recorte son las
sobras del papel parejo. Si quiere le mando recorte especial, son ocho centavos más por kilo, pero se aprovecha todo.
Roberto Arlt
El trovero inscribe frases, para después: «Una nota extraviada, de tristezas seculares, ronda las cruces inútiles. Ánimas en pena, vagabundos ecos de vida, huesos blancos del alma, sutilezas lunares, sobras de muerte.
Dímosla al otro teatro, mas allí contestaron que ellos no eran menos que los del otro coliseo, y que no tomaban
sobras: a fuerza, sin embargo, de emplear más empeños que para lograr una prebenda, se consiguió una orden a rajatabla de los señores que estaban a la cabeza del teatro; pero ya era tema: una actriz, sobre si le habían dado el papel de segunda siendo ella la primera, se puso mala la víspera; otro actor, también por etiquetas y rencillas, armó una intriga de todos los diablos: se pagó gente para el efecto, y si una noche se representó, una noche se silbó...
Mariano José de Larra
Paliza diaria a la mujer; casi todo el jornal en su bolsillo, y los chiquillos descalzos y hambrientos, buscando con ansia las
sobras de la cena de aquella cesta que por las noches se llevaba al horno.
Vicente Blasco Ibáñez