viernes, 4 de abril de 2025

apuntes sobre la cocción en horno anagama


    El horno Anagama es un antiguo tipo de horno de cerámica. Se introdujo en Japón a través de Corea en el siglo V. Su nombre significa horno de cueva. Es una adaptación del horno de dragón trepador del sur de China. Más tarde evolucionó hasta convertirse en el horno Nobori-gama. Es un horno de gran tamaño que consta de una cámara en pendiente. Su forma se adaptó con el tiempo hacia hornos escalonados más modernos que se siguen utilizando ampliamente en la actualidad.
    El horno anagama es el horno tradicional de la cerámica japonesa, al que se le compara a un dragón enorme que escupe fuego. Es una estructura en forma de cueva que mantiene una alta temperatura durante cinco días. Es parte de un método ancestral de cocción de la cerámica. Este tipo de horno se ha utilizado en Corea y Japón durante siglos.
    El horno de dragón es una fusión de antiguas técnicas asiáticas. Su nombre deriva de la palabra china «tozan», que significa «montaña del este». En Japón se conservan diferentes tipos que se siguen empleando. Este tipo de horno tradicional ha llegado a otros países, aunque su uso no está muy extendido. Por ejemplo, en la actualidad, existen dos de estos hornos Tozan o dragones que respiran fuego en Estados Unidos y su uso a veces es objeto de eventos a los que asisten alfareros de diferentes lugares.
    El fuego del horno anagama produce una gran cantidad de ceniza, que es arrastrada por la cámara hacia la chimenea. Como resultado, los fuegos en los hornos anagama alcanzan temperaturas superiores a los 760º C/1400º F, y la ceniza forma un esmalte único en cada pieza. EL alfarero alimenta el horno con madera, vigilando constantemente que tenga leña suficiente y la temperatura adecuada.
    La temperatura del horno anagama es un factor vital para determinar el resultado final de una pieza de gres o porcelana. Tradicionalmente, el horno se alimenta con leña, y debe permanecer a una temperatura constante porque la madera se quema rápida y velozmente. El horno debe permanecer por encima del cone 10, que es el rango de temperatura en el que se cuecen las piezas de gres y porcelana. Estos hornos requieren un suministro constante de leña para mantener una temperatura alta, y deben ser alimentados continuamente, evitando que se agote.
    El uso de un horno anagama requiere mucho tiempo, esfuerzo y conocimientos. De hecho, el proceso es tan laborioso que generalmente sólo se utiliza unas pocas veces al año. Además, el artista alfarero ha de controlar cuidadosamente sus temperaturas para evitar que se dañen tus piezas. 
     Tiene una sola cámara de cocción, con una cámara de combustión en un extremo y un conducto de humos en el otro. A diferencia de otros hornos, no hay una estructura física que separe el espacio de cocción del espacio de la cerámica. Los hornos Anagama suelen ser estructuras de una sola cámara con forma de túnel inclinado. En la antigüedad, los alfareros construyeron sus hornos excavando túneles en los bancos de arcilla.

Owen Rye

El Anagama significa una forma de arte, una estética en sí misma, que incorpora materiales, fuego e intuición. Las cocciones en Anagam son similares a una maratón que transcurre a lo largo de varios días. Sin embargo, esta es una opinión que aleja a curadores y escritores, cuya única preocupación es el resultado artístico final. Sin embargo el proceso determina lo que es posible y lo que no. Para que los críticos de arte aprecien la estética anagama, deben tratar de comprender el nexo entre el proceso y las posibilidades que ofrece. 
     La clave para entender el proceso es la integración: la forma en que la elección de los materiales condiciona la textura o el color, la influencia de la arcilla en la forma, la interrelación de la técnica de trabajo con el tipo de pasta cerámica, y la manera en que la curva de cocción, la temperatura y la atmósfera se interrelacionan con los materiales y las formas dependiendo de los tipos de combustible que utilicemos. Todos estos son aspectos determinantes e inseparables de la obra final. Las opciones elegidas en cada uno de estos elementos del proceso son las que determinan el estilo personal.
    Son preferibles las pastas de color claro, rugosas y chamotadas, que permiten trabajar la forma sin limitaciones y el desarrollo de colores brillantes e irregulares. Las arcillas con alto contenido de hierro pueden aportar sutiles variaciones de coloración, pero, como en la vida, todo pierde su color en la oscuridad. Las vasijas torneadas permiten una interacción, un juego entre la aparente familiaridad de la forma y la no tan habitual y variable riqueza de la superficie.
    La superficie de las cerámicas cocidas en el horno Anagama tienen una calidad natural, que evoca una sensación de algo fuera del control humano. Es esta cualidad de la superficie la que, sobre todo, otorga a la obra su carácter abstracto. Los ceramistas que desean hacer hincapié en las marcas realizadas en la superficie se centrarán en conseguir una fina capa de ceniza y marcas del fuego (“flashing colors”). La noción de lo incierto y lo misterioso tiene un gran atractivo para el artista.
    Una experiencia común a todos los devotos de la estética anagama es la cualidad ambigua de algunas obras en el momento en que surgen del horno. Cuando se descarga el horno, algunas obras son vibrantes e interesantes, y así lo verán todos. Otras fracasan en todos los sentidos y se pueden rechazar con poco análisis. Siempre hay un tercer grupo, las enigmáticas, que provocan una respuesta incierta. Estas son los que en el taller dejamos a un lado durante un período de tiempo, y que poco a poco revelan su valor –o falta de él–. Las percepciones deben cambiar para abarcarlas.

El horno de Wladimir

    El horno de Wladimir Vivas, en Pelahustán, Toledo, es un horno de semejantes características, solo que no está abombado, sino que sigue líneas rectas: dos paredes paralelas de ladrillos refractarios sobre las que descansan unas losetas refractarias que forman el techo, desmontable para la colocación y extracción de las piezas. Tiene cuatro metros de longitud, suelo escalonado, chimenea alta. La cámara para el fuego es la más baja y está comunicada con el resto. También tiene varios ladrillos extraíbles en ambas paredes que sirven para controlar los conos y testigos.
    Los resultados se basan en la acumulación y fusión de cenizas. Eso es lo que buscamos cuando cocemos en este tipo de horno. Esto tiene el problema y es que es habitual hablar de un 30 por cien de perdidas en una cocción. Por la cocción con algunas pérdidas es un buen resultado. Hubiera convenido alargar la cocción 3 o 4 horas más, pero se acabó la leña.

PROBLEMAS 
    1. Es prácticamente imposible que una cocción con diferentes pastas, esmaltes y formas de trabajar salga perfecta. Estas cocciones son muy exigentes con los materiales. Lo ideal son piezas hechas con PRAI y simplemente bruñidas por fuera o con engobes coloidales. Quienes así lo hicieron creo que les ha ido bastante bien. 
    2. No tiene mucho sentido cocer "rojos de cobre", "celadones" o porcelana de colada en este tipo de hornos. 
    3. Las piezas deben estar simplemente apoyadas y las bolitas no deben aplastarse. También su composición debe tener suficiente alúmina, chamota y vermiculita. No es un capricho sino algo importante.

CONCLUSIONES DE LA COCCIÓN 
    Compartir esta técnica de cocción es extremadamente difícil poder practicarla en España. Quizá haya quien no le de importancia, pero los eventos de cocción Anagama se organizan y congregan a personas que pagan dinero y hacen muchos kilómetros para tener esta oportunidad y estos resultados.     Obviamente no se puede esperar obtener resultados el primer día, pero espero que alguna de vosotras haya al menos intuido lo que se puede conseguir con este tipo de cocciones. Si es así os podéis poner en contacto conmigo para futuras cocciones. Podéis ver más información sobre estas cocciones en www.woodfiring.net

ConclusionesWladimirVivas

jueves, 3 de abril de 2025

bar la playa de lavapiés


Pequeño bar de la calle Argumosa en el que te puedes sentar aunque no cenes y te ponen una tapa que ni son aceitunas ni frutos secos. La camarera es simpática y las conversaciones jugosas. Con esto ya me conformo.

miércoles, 2 de abril de 2025

cabeza cerámica en horno de leña


Increíble resultado al cocer la arcilla en horno de leña. Gracias a Wladimir Vivas que construyó y utiliza con frecuencia un horno de cuatro metros a base de ladrillos refractarios, cuya fachada y techo se montan y desmontan con facilidad. Fin de semana en convivencia con ceramistas en Pelahustán, Toledo, para llevar al horno hasta los 1293ºC y durante 40 horas encendido. Una pasada de resultados.

martes, 1 de abril de 2025

alrededor del horno de leña de wladimir




Maravilloso fin de semana cociendo piezas en el horno de leña de Wladimir Vivas en Pelahustán, Toledo, rodeados de gente maja, aprendiendo y compartiendo. Wladimir es un ceramista auténtico especialista en hornos cerámicos de leña, que construye él mismo con ladrillos refractarios y mucha sabiduría.

sábado, 29 de marzo de 2025

venganza

Dejó la misa a medias para echarse un cigarro y recordar a gusto
sus dichosos pecados.



viernes, 28 de marzo de 2025

cervecissimus

Bar de cervezas artesanas nacionales y extranjeras en botella y presión, pintas y medias, acompañadas de tapas a elegir entre aceitunas, patatas fritas y cortezas. Camareras simpáticas que solo sirven en la barra. El local, en la calle de las Delicias, resulta frío. Me regalan las chapas acumuladas.

jueves, 27 de marzo de 2025

botella antropomorfa


Botella en barro rojo torneada antropomorfa con tapón cabeza y pintada con esmalte ya cocida.

miércoles, 26 de marzo de 2025

una cita con los inicios de maría oriza

Hasta el 28 de abril en la Escuela de Arte Francisco Alcántara de Madrid se puede disfrutar de las primeras piezas de María Oriza Pérez, que la propia ceramista ha desempolvado para mostrarlas con un fin pedagógico, para que las alumnas se identifiquen con los orígenes y las búsqueda de caminos que sigue a una etapa formativa. A esta exposición la ha llamado Inicios y Desvíos
Estuve presente en su presentación y le hice este dibujo.

martes, 25 de marzo de 2025

negro tormenta






    
Muy interesantes la últimas obras de Nicolás Ortigosa, nacido en 1983 y licenciado en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona, a las que agrupado bajo el nombre de Negro tormenta y que pudimos ver y casi tocar en la Galería Moisés Pérez de Albéniz, en Doctor Fourquet 20, Lavapiés, Madrid. 
    Para Nicolás las exposiciones acontecen en el transcurso del trabajo. Ni las premedita ni encierran una teoría concreta. Es austero en sus escritos y sobrio en sus pinturas. Es obstinado, exigente y disciplinado. De 2002 a 2018 trabajó la serie Cuadros tapados, desde el inicio de su carrera hasta que decidió dar un giro radical a todo: tapar los cuadros que había pintado hasta ahora de negro. Negar la pintura o, como dice él, dejar que acontezca.
    Todo empieza con antiguas pinturas negras contra la pared de su estudio. Entonces decide quitar el bastidor y dejar la tela al desnudo. Llena de pliegues y marcas de spray negro y barniz. Así, la capa negra aparece rota o craquelada, como si el gesto de quitar la tela de un cuadro fuera el propio ejercicio de la pintura.
    La calma se convierte en zumbido, mapas mentales, paisajes futuros. La pintura es ahora central, frontal, regular y repetitiva. Es corrección. Parece perseguir un borrado total, la desaparición de la pintura. Tapando sus cuadros, el artista encuentra la pintura.

lunes, 24 de marzo de 2025

roger fakhr








    
Este cantante libanes grabó un unico disco en 1977 en Beirut (y algunas durante un breve exilio en París). Algunas circularon en casetes copiados a mano entre amigos, mientras que otras, como "Had To Come Back Wet", nunca se publicaron. Su música combina a la perfección el folk con toques de jazz y soul. Escribió, compuso y arregló todas las canciones. Mientras trabajaba en su propia música, también tocó para Ziad Rahbani, Fairouz y otros músicos. 
     El disco se tituló Fine Anyway que distribuyó en 200 copias en casette con portadas hechas a mano por él mismo. El sello alemán Habibi Funk lo ha rescatado y lo ha editado en vinilo en 2022. Habibi Funk tiene editados dos recopilaciones de grabaciones suyas. Pueden oirse en Spotify.
    Cuando escuchamos la música de Roger por primera vez, nos quedamos atónitos. Era una mezcla de folk con toques de otros géneros. Quizás también podríamos llamarla de cantautor, ya que todas las canciones eran composiciones suyas. Canciones de una belleza única, tanto musical como lírica. Al mismo tiempo, me dieron la sensación de ser cápsulas aisladas en el tiempo y el espacio. Nada realmente revelador: dónde podrían haber sido grabadas y, sin saber que era Beirut, mi primera impresión habría sido California, en algún momento de los años 70. El efecto envolvente de sus composiciones y su voz es simplemente increíble. Me quedé atónito y le propuse a Roger trabajar en una reedición, a lo que él cortésmente se negó, diciendo que no tenía interés en que esta música se reeditara.