El horno Anagama es un antiguo tipo de horno de cerámica. Se introdujo en Japón a través de Corea en el siglo V. Su nombre significa horno de cueva. Es una adaptación del horno de dragón trepador del sur de China. Más tarde evolucionó hasta convertirse en el horno Nobori-gama. Es un horno de gran tamaño que consta de una cámara en pendiente. Su forma se adaptó con el tiempo hacia hornos escalonados más modernos que se siguen utilizando ampliamente en la actualidad.
El horno anagama es el horno tradicional de la cerámica japonesa, al que se le compara a un dragón enorme que escupe fuego. Es una estructura en forma de cueva que mantiene una alta temperatura durante cinco días. Es parte de un método ancestral de cocción de la cerámica. Este tipo de horno se ha utilizado en Corea y Japón durante siglos.
El horno de dragón es una fusión de antiguas técnicas asiáticas. Su nombre deriva de la palabra china «tozan», que significa «montaña del este». En Japón se conservan diferentes tipos que se siguen empleando. Este tipo de horno tradicional ha llegado a otros países, aunque su uso no está muy extendido. Por ejemplo, en la actualidad, existen dos de estos hornos Tozan o dragones que respiran fuego en Estados Unidos y su uso a veces es objeto de eventos a los que asisten alfareros de diferentes lugares.
El fuego del horno anagama produce una gran cantidad de ceniza, que es arrastrada por la cámara hacia la chimenea. Como resultado, los fuegos en los hornos anagama alcanzan temperaturas superiores a los 760º C/1400º F, y la ceniza forma un esmalte único en cada pieza. EL alfarero alimenta el horno con madera, vigilando constantemente que tenga leña suficiente y la temperatura adecuada.El horno anagama es el horno tradicional de la cerámica japonesa, al que se le compara a un dragón enorme que escupe fuego. Es una estructura en forma de cueva que mantiene una alta temperatura durante cinco días. Es parte de un método ancestral de cocción de la cerámica. Este tipo de horno se ha utilizado en Corea y Japón durante siglos.
El horno de dragón es una fusión de antiguas técnicas asiáticas. Su nombre deriva de la palabra china «tozan», que significa «montaña del este». En Japón se conservan diferentes tipos que se siguen empleando. Este tipo de horno tradicional ha llegado a otros países, aunque su uso no está muy extendido. Por ejemplo, en la actualidad, existen dos de estos hornos Tozan o dragones que respiran fuego en Estados Unidos y su uso a veces es objeto de eventos a los que asisten alfareros de diferentes lugares.
La temperatura del horno anagama es un factor vital para determinar el resultado final de una pieza de gres o porcelana. Tradicionalmente, el horno se alimenta con leña, y debe permanecer a una temperatura constante porque la madera se quema rápida y velozmente. El horno debe permanecer por encima del cone 10, que es el rango de temperatura en el que se cuecen las piezas de gres y porcelana. Estos hornos requieren un suministro constante de leña para mantener una temperatura alta, y deben ser alimentados continuamente, evitando que se agote.
El uso de un horno anagama requiere mucho tiempo, esfuerzo y conocimientos. De hecho, el proceso es tan laborioso que generalmente sólo se utiliza unas pocas veces al año. Además, el artista alfarero ha de controlar cuidadosamente sus temperaturas para evitar que se dañen tus piezas.
El uso de un horno anagama requiere mucho tiempo, esfuerzo y conocimientos. De hecho, el proceso es tan laborioso que generalmente sólo se utiliza unas pocas veces al año. Además, el artista alfarero ha de controlar cuidadosamente sus temperaturas para evitar que se dañen tus piezas.
Tiene una sola cámara de cocción, con una cámara de combustión en un extremo y un conducto de humos en el otro. A diferencia de otros hornos, no hay una estructura física que separe el espacio de cocción del espacio de la cerámica. Los hornos Anagama suelen ser estructuras de una sola cámara con forma de túnel inclinado. En la antigüedad, los alfareros construyeron sus hornos excavando túneles en los bancos de arcilla.
Owen Rye
La clave para entender el proceso es la integración: la forma en que la elección de los materiales condiciona la textura o el color, la influencia de la arcilla en la forma, la interrelación de la técnica de trabajo con el tipo de pasta cerámica, y la manera en que la curva de cocción, la temperatura y la atmósfera se interrelacionan con los materiales y las formas dependiendo de los tipos de combustible que utilicemos. Todos estos son aspectos determinantes e inseparables de la obra final. Las opciones elegidas en cada uno de estos elementos del proceso son las que determinan el estilo personal.
Son preferibles las pastas de color claro, rugosas y chamotadas, que permiten trabajar la forma sin limitaciones y el desarrollo de colores brillantes e irregulares. Las arcillas con alto contenido de hierro pueden aportar sutiles variaciones de coloración, pero, como en la vida, todo pierde su color en la oscuridad. Las vasijas torneadas permiten una interacción, un juego entre la aparente familiaridad de la forma y la no tan habitual y variable riqueza de la superficie.
La superficie de las cerámicas cocidas en el horno Anagama tienen una calidad natural, que evoca una sensación de algo fuera del control humano. Es esta cualidad de la superficie la que, sobre todo, otorga a la obra su carácter abstracto. Los ceramistas que desean hacer hincapié en las marcas realizadas en la superficie se centrarán en conseguir una fina capa de ceniza y marcas del fuego (“flashing colors”). La noción de lo incierto y lo misterioso tiene un gran atractivo para el artista. Una experiencia común a todos los devotos de la estética anagama es la cualidad ambigua de algunas obras en el momento en que surgen del horno. Cuando se descarga el horno, algunas obras son vibrantes e interesantes, y así lo verán todos. Otras fracasan en todos los sentidos y se pueden rechazar con poco análisis. Siempre hay un tercer grupo, las enigmáticas, que provocan una respuesta incierta. Estas son los que en el taller dejamos a un lado durante un período de tiempo, y que poco a poco revelan su valor –o falta de él–. Las percepciones deben cambiar para abarcarlas.
El horno de Wladimir
El horno de Wladimir Vivas, en Pelahustán, Toledo, es un horno de semejantes características, solo que no está abombado, sino que sigue líneas rectas: dos paredes paralelas de ladrillos refractarios sobre las que descansan unas losetas refractarias que forman el techo, desmontable para la colocación y extracción de las piezas. Tiene cuatro metros de longitud, suelo escalonado, chimenea alta. La cámara para el fuego es la más baja y está comunicada con el resto. También tiene varios ladrillos extraíbles en ambas paredes que sirven para controlar los conos y testigos.
Los resultados se basan en la acumulación y fusión de cenizas. Eso es lo que buscamos cuando cocemos en este
tipo de horno.
Esto tiene el problema y es que es habitual hablar de un 30 por cien de perdidas
en una cocción. Por la cocción con algunas pérdidas es un buen resultado. Hubiera convenido alargar la cocción 3 o 4 horas más, pero se acabó la leña.
PROBLEMAS
1. Es prácticamente imposible que una cocción con diferentes pastas, esmaltes y formas de
trabajar salga perfecta. Estas cocciones son muy exigentes con los materiales. Lo ideal son piezas hechas con PRAI y simplemente
bruñidas por fuera o con engobes coloidales. Quienes así lo hicieron creo que les ha ido bastante
bien.
2. No tiene
mucho sentido cocer "rojos de cobre", "celadones" o porcelana de colada en este tipo de hornos.
3. Las piezas deben estar simplemente apoyadas y las bolitas no deben
aplastarse. También su composición debe tener suficiente alúmina, chamota y vermiculita. No es un capricho sino algo importante.
CONCLUSIONES DE LA COCCIÓN
Compartir esta técnica de cocción es extremadamente difícil
poder practicarla en España. Quizá haya quien no le de importancia, pero los eventos de cocción Anagama se
organizan y congregan a personas que pagan dinero y hacen muchos kilómetros para tener esta
oportunidad y estos resultados.
Obviamente no se puede esperar obtener resultados el primer día, pero espero que alguna de
vosotras haya al menos intuido lo que se puede conseguir con este tipo de cocciones. Si es así os
podéis poner en contacto conmigo para futuras cocciones.
Podéis ver más información sobre estas cocciones en www.woodfiring.net
ConclusionesWladimirVivas