GEORGE STEINER - La Lectura Del Hombre. Tesis Doctoral
GEORGE STEINER - La Lectura Del Hombre. Tesis Doctoral
GEORGE STEINER - La Lectura Del Hombre. Tesis Doctoral
CTI
TESIS DOCTORAL
DIRIGIDA POR EL PROF. DR. D. DANIEL INNERARITY
LISTA DE ABREVIATURAS..................................................6
INTRODUCCION.............................................................................7
PRIMERA PARTE.............................................................20
CAPÍTULO PRIMERO.............................................................................21
Breve recuento de su vida...........................................21
CAPÍTULO CUARTO............................................................................128
El Itinerario de sus Intereses.....................................128
LA LECTURA DEL HOMBRE
SEGUNDA PARTE..........................................................152
PRESENCIAS REALES....................................................152
CAPITULO QUINTO............................................................................153
Importancia de Presencias Reales.............................153
CAPÍTULO SÉPTIMO...........................................................................270
El Contrato Roto.......................................................270
CAPÍTULO OCTAVO............................................................................398
Presencias................................................................398
iv
ÍNDICE
CONCLUSIONES............................................................546
BIBLIOGRAFÍA..............................................................564
Obras de George Steiner...........................................565
Libros...........................................................................565
Ficción..........................................................................567
Ensayos y Artículos......................................................567
Publicaciones por medios............................................575
The Times Literary Supplement..............................................575
The New Yorker.......................................................................580
En otras publicaciones............................................................587
Emisiones en la BBC (British Broadcasting Corporation)
...............................................................................588
Televisi—n...............................................................................588
Radio.......................................................................................589
Entrevistas...................................................................591
Otros............................................................................592
BibliografÌa Secundaria.............................................592
Libros...........................................................................592
Revistas.......................................................................593
Artículos de prensa......................................................596
Otra bibliografÌa consultada......................................597
59
v
LISTA DE ABREVIATURAS
8
INTRODUCCIÓN
59
9
LA LECTURA DEL HOMBRE
10
INTRODUCCIÓN
59
11
LA LECTURA DEL HOMBRE
17 Como, por ejemplo, Anno Domini (1964), The Portage of A.H. to San
12
INTRODUCCIÓN
18 Sin dejar por eso de ser consciente de las distancias que hay entre
59
13
LA LECTURA DEL HOMBRE
20 JA90-92 (73-75). Toda su obra está tocada por esa aversión, mejor
formulada en Presencias Reales, de un estudio que no haga humano al
estudioso, y más perfectos en cuanto hombres a quienes están bajo el
radio de su influencia. Véase por ejemplo, LS23 y ss., 34 y ss., 86 y ss.,
323 y ss.; R238 y ss., y HT, entre otros.
21 Es comprensible que quien analiza las líneas generales de su crítica
literaria, como es el caso del de Nathan Scott o del de Krupnik, se le
llame "crítico literario". Pero quien lea ese y los otros ensayos que en su
honor se publicaron en 1994 bajo el título Reading George Steiner
(SCOTT, JR. Nathan A. and SHARP, Ronald A. (Eds.), The Johns Hopkins
University Press, Baltimore and London, 1994) , muy posiblemente se
hará la idea, bastante parcial o errónea, de que George Steiner es un
gran ensayista, de vasta erudición, que ha opinado, de modo informado,
sobre muchas cosas. No descarto que la tradición de R.P. Blackmur, de
Allen Tate, de I.A. Richards, de Edmund Wilson, de William Empson, o de
buenos escritores que han ejercido también como críticos, dé a la
categoría de crítico literario, en los Estados Unidos, la altura y seriedad
que se percibe en el pensamiento de Steiner. En todo caso, no deja de ser
sintomático, tanto del nivel de la crítica que ha despertado su obra, en
este caso de mediana altura, como del bajo nivel de comprensión de que
es capaz el intelectual promedio, no descubriendo propuestas filosóficas
de cierta envergadura por atender a las divagaciones o lateralidades a
que, y también hay que reconocerlo, dan lugar algunas exposiciones de
Steiner.
14
INTRODUCCIÓN
22 MJ545.
23 Ver la contraportada de las ediciones francesa y española de la
entrevista ya citada realizada por R. Jahanbegloo.
24 Ver la contraportada de la edición francesa de los ya citados
Diálogos.
25 Cfr.
26 Fui testigo, por casualidad, de uno de esos programas emitidos por
59
15
LA LECTURA DEL HOMBRE
576-596.
41 Ver la Journal of Biblical Literature, vol. 119, 1991, pp. 3-22.
42 Cfr. Judaism, vol. 39, 1990, pp. 93-96.
43 Cfr. la Musical Times, vol. 131, 1990, pp. 129-134.
44 Ver Opera News, vol. 58, 1993, pp. 60-61.
16
INTRODUCCIÓN
59
17
LA LECTURA DEL HOMBRE
18
INTRODUCCIÓN
59
19
PRIMERA PARTE
1 Cfr. International Who's Who (58th Edition), p. 1480. Ver la nota nº. 5
de la introducción.
2 Cfr. AB138 (120) y JA25-26 (21-22).
3 JA26-27 (22-23).
4 Cf. JA27 (23) y R293.
5 Su padre le daba clases particulares en diversos idiomas, y le leía La
22
VIDA
23
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
Harvard Univ. and Balliol Coll., Oxford [D. Phil.]". Él mismo dice que
cuando tuve en el bolsillo mis dos bachilleratos, anuncié a mi
padre que iba a preparar la oposición de entrada en la Escuela
normal superior (…). Mi padre rechazó mi deseo de entrar en
aquella escuela (…), puso de relieve, entonces, que la lengua
francesa no era una lengua mundialmente conocida. "Si quieres
ser escritor, pensador, prepara un diploma americano, el francés
siempre será una reserva. Y si eso no te conviene, piensa que eres
joven y que siempre podrás volver atrás" Aquellas palabras, llenas
de sentido común, me pusieron furioso. (…) Fui a Yale (JA44-45
[35-36]).
14 JA45 (36).
15 JA45-46 (36-37).
16 JA46-48 (38-39).
17 Según las fechas que él menciona, en sólo tres años cursó sus
estudios de pregrado en tres universidades: París, Yale y Chicago. Es
difícil hacerse una idea de lo que realmente estudió en aquellos años. En
todo caso, a lo largo de su obra pueden encontrase referencias a las
matemáticas, a la física, a la biología y a la química, así como se puede
24
VIDA
descubrir que no fue nada superficial su primer contacto con los filósofos
griegos y medievales (ver JA48-50 [39-41]).
18 Cfr. JA51-53 (41-42). Ante la invitación como primer Profesor
Invitado Lord Weidenfeld de Oxford durante el primer trimestre de 1994,
algunos diarios o semanarios ingleses sacarían a relucir ese rechazo
(como si hubiera sido definitivo), resaltando lo llamativo de "su regreso a
Oxford" (cfr., entre otros, el Financial Times del 3 de Sept., p. xx; el
Independent on Sunday del 16 de Oct., p.21; el Observer del 9 de Oct., p.
4 y el Times del 10 de Feb., p. 14).
19 Ver JA53 (43). Si tuviera algún interés podría mostrarse la profunda
huella que dejaría este trabajo en el estilo y la mente de Steiner quien, en
muchas ocasiones, ha recurrido a figuras de la economía y del mundo de
las finanzas para explicar sus ideas. Una de las más importantes es
aquella del «reaseguro» del sentido, del significado y de la metáfora.
20 House consideraba como un engaño, por parte de la universidad,
aceptar estudiantes a quienes no se les enseñaba el modo de realizar una
tesis doctoral. Murió a los dos días de la defensa de Steiner (ver JA44
[54]).
21 Lo que no mencionan en absoluto, o no con la misma intensidad que
su primer intento, los diarios o semanarios mencionados.
22 Ver JA54-55 (44-45). Allí mismo dice:
Comencé otra vez de cero para comprender realmente lo que es
una tesis, lo que significa una mala lectura. Tomé como tema de
estudio algunos textos de grandes poetas románticos como
Wordsworth, Keats y algunos prosistas, entre ellos Haslytt, que
intentaron todos escribir para el teatro pero que fracasaron.
Aquellos escritores componían obras muy malas pero sus poemas
25
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
26
VIDA
27
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
28
VIDA
29
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
30
VIDA
31
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
32
VIDA
33
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
49 Cfr. CL18-19.
50 Comentando la polémica desatada contra él en los primeros años de
su estancia en Cambridge, y con motivo de un artículo al respecto
publicado en un diario, dice:
Evidentemente, los representantes de Cambridge nunca
reconsideraron el problema que tuve con ellos y el más triste
epitafio es que los periódicos ingleses lanzaron una polémica sobre
la ausencia de cátedra de literatura comparada, tanto en Oxford
como en Cambridge. El artículo afirmaba que si yo me presentaba
a las oposiciones nadie se atrevería a presentar su candidatura
contra mí. ¿Qué harían entonces ambas universidades? Había en
ello la intención de hacerme un cumplido, pero el artículo me
pareció profundamente triste. Probablemente, es cierto que de
haber presentado mi candidatura mis colegas, por cortesía o por
reticencia, no habrían participado en la oposición preliminar y se
habrían visto obligados a elegirme, porque habiendo sido el
iniciador de la enseñanza de la literatura comparada en ese país
sigo siendo su símbolo (JA63-64 [52]).
El epitafio real sería la invitación de 1994. Téngase en cuenta que las
entrevistas citadas son de 1992
51 Así lo expresa en carta personal remitida en octubre de 1994.
52 Cfr. R31. Steiner no ha concluído su actividad productiva. A
comienzos del mes de enero del 1996 (cuando estas páginas eran
redactadas), ha dado a la luz pública dos nuevos libros. The Deeps of the
See and Other Fiction (Faber & Faber) es una nueva coleción de ficciones
(entre ellas su libro The Portage to San Cristobal of A.H.); y No Passion
Spent (Faber & Faber), en que se reúnen ensayos y artículos publicados
en diversos medios desde 1978, los más importantes de ellos ya citados
en este trabajo ("The archives of Eden", "El escándalo de la Revelación"
bajo el título "The Two Cocks", "Through that Glass Darkly").
34
CAPÍTULO SEGUNDO
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
2.1 Justificación
imagino que les oigo respirar en el silencio de la casa, en los que tengo
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
d'Abraham (D101).
60 Ver AB72 y ss. (54 y ss.).
61 Cfr. A Nostalgia for the Absolute (Massey Lectures) 1974.
62 Cfr. A206-210 (266-277).
63 Salmagundi, nº. 93, 1992.
LA LECTURA DEL HOMBRE
64 JA78 (62). Y no exagera. Quien cuente las veces que esta pregunta
ha sido formulada de diversos modos por Steiner, descubrirá que el tema
es cansinamente recurrente. Tal vez esa insistencia es lo que ha dado
lugar a que alguno de sus críticos diga que Steiner siempre se repite. No
le falta razón si atiende a la pregunta, pero creo que las palabras de
Steiner son sinceras, y que muchas respuestas ha encontrado esa
pregunta, aunque ninguna sea definitiva.
65 Muchos pasajes de las entrevistas dejan ver que la preocupación no
es sólo «histórica», sino que refiere a la idea de la muerte, o a una ética
de la conducta correcta, aquélla que se exige o se espera del hombre en
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
casos límites.
Todo lo que hay en mi obra referente a la reflexión sobre los
límites del hombre y del lenguaje, mi estudio sobre la concreción
de lo imaginario gira en torno a una incógnita, una angustia
metafísica pascaliana o kierkegardiana que fue pensada ya por san
Agustín y que yo leo sin cesar una y otra vez. ¿Cómo comportarse
cuando llegue el momento? Al ignorarlo, concentro mucha
atención en ese problema. Por eso no he publicado nada sobre el
caso Paul de Man (…); en cambio, he dicho lo que tenía que decir
sobre Heidegger al hacer esta pregunta: "¿Qué hay en la vida del
arte y del espíritu que paraliza el alma y habría de convertirse en
sentido común ético ante situaciones postreras?" De ese modo, mi
primer libro, La muerte de la tragedia, concluye con un epílogo
sobre los campos de concentración. Veo ahí la coherencia interna
de mi obra. Este problema está en mis novelas, los ensayos
lingüísticos, los ensayos a secas, el libro sobre Martin Heidegger y
también Presencias Reales (JA80 [64]).
En el artículo ya mencionado, Edith Wyschogrod afirma una idea
similar pero contraria, diciendo que la obsesión de Steiner no está
relacionada con ideas ni con asuntos de hecho. Para ella "es un tipo de
perpetua vivacidad moral, un pensamiento a nuevas escalas para calibrar
la cantidad de mal", concluyendo que "la obra de George Steiner está en
esta vena: una hermenéutica «de Holocausto» del lenguaje y la cultura"
(RGS151). Confirma de ese modo la idea de Steiner, pero dándole ese
matiz especial no precisamente laudatorio.
66 Para intentar hacerse una idea de la importancia que este rechazo
lenguaje aparezca como uno con altura y seriedad teóricas. Aquí, por
ejemplo, la nota es de cierta ironía ante quien siempre se está creando
enemigos contra los cuales luchar. No creo que sea el caso de Steiner.
Según Steiner la verdad sí puede ser dicha: es una idea subyacente en
toda su obra, y por eso la enumeración que hace de los "enemigos" de
cada libro es, si no arbitraria, bastante miope, pues no acierta a ver a lo
que apunta la crítica de Steiner: todo cuanto amenace la riqueza humana
del hombre, de cada hombre, llámese totalitarismo, cientificismo,
industrialismo, Nazismo, etc., son enemigos de la humanidad misma del
hombre. Es más preciso Ihab Hassan cuando dice, en general, que Steiner
es "enemigo implacable de la frivolidad" (ver HASSAN , Ihab, "On George
Steiner", Salmagundi, nº. 70-71, 1986, p. 322), o aquel profesor a quien
me refería anteriormente quien pensaba en Steiner como en alguien con
una "pasión moral".
73 Steiner insiste en estas ideas en muchos otros pasajes. Su
autor muy cruel, tan duro como el sol del desierto. El islam místico, nacido del
judaísmo, forma también parte de él. Y la humanidad está harta de ese
chantaje. Existe una palabra alemana que no se puede traducir ni al francés ni
al inglés, judenmüde, cuya traducción literal es algo así como "estar cansado
de los judíos" (…). Cada vez que el mundo quiere meterse en su casa y
refocilarse con su politeísmo pagano, orgánico y permisivo, gentecilla como
Amós gritan al oído de la humanidad y le piden que despierte una vez más,
para ser mejor. La humanidad no es humana todavía; así, odiamos más allá de
cualquier odio a quien nos pide algo que sabemos justo, pero que nos
negamos a hacer. No podemos contenernos ante la tristeza que brota en
nosotros cuando alguien nos exige levantar la mano más de lo que podemos.
Es sorprendente, pues, que quede algún judío vivo en la tierra, judío a quien el
bárbaro mira como a un animal extraño, un animal al que le gustan los libros,
el pensamiento, la ética y que, durante dos mil años, no ha torturado a nadie,
movido por la debilidad, ni ha expulsado a nadie (…). El judío parece un
cuchillo clavado en la garganta de la humanidad74 (…). ¿Quién es el judío para
actuar como un reproche vivo en opinión de toda la humanidad?75.
78 R295-296.
79 Steiner expresa esta idea de Dios en dos ocasiones. En su ensayo
Moisés y Aarón, de Schoenberg (R312 y ss.) y en la p. 57 de En el Castillo
de Barba Azul, donde dice:
Las exigencias impuestas al espíritu son, como el nombre de
Dios, indecibles. Se manda al cerebro y a la conciencia que crean,
que presten obediencia, que amen a una abstracción más pura,
más inaccesible a los sentidos corrientes que la abstracción más
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
81 JA68-69 (55-56).
82 R295.
83 JA68-69 (55-56). Teniendo en cuenta que las entrevistas se llevaron
a cabo en el verano de 1990, resulta fácil relacionar lo que dice con su
trabajo de aquella época, en la que estaba ocupándose en el tema que
desarrolló en las Gifford Lectures ese mismo año, y que llevarían por
título "The Grammar of Creation". En 1992 publicaría un artículo sobre la
no aceptación de Jesucristo por los judíos, y las consecuencias de ese
rechazo (se trata de "Through That Glass Darkly", Salmagundi, nº. 93,
1992). De 1993 es su artículo sobre la Revelación Bíblica titulado "The
Scandal of Revelation" (ver Salmagundi, nº. 98-99, 1993, pp. 42-70, o su
versión "El Escándalo de la Revelación" traducida por Ana Bustelo para la
Revista Debats, vol. 47, 1994, pp. 67-77).
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
Quizá los judíos caminemos más cerca de nuestros hijos que los demás
hombres; a pesar de sus intentos, no pueden salir de nuestra sombra. Esta es
mi autodefinición. Mía, porque no puedo hablar en nombre de cualquier otro
judío (…). Pero cada uno de nosotros debe elaborárselo por su cuenta. Ese es
el verdadero sentido de la Diáspora, de la amplia dispersión y disolución de la
fe86.
86 R294.
87 JA68-69 (55-56). Esa asociación a los nombres de Benjamin, etc., y
al de Gershom Scholem ("fue mi amigo"), es clara para quien conozca los
intereses de Steiner y los de los dos estudios mencionados en este
párrafo. Se hace patente en la reflexión en torno a la interpretación de los
textos, a la búsqueda del sentido, a la lectura del mundo que intentan
hacer, temas todos en los que su personal judía es sumamente poderosa
(ver, por ejemplo, SCHOLEM , Gershom, Walter Benjamin, Historia de una
amistad, Ediciones Península, Barcelona, 1987).
88 Como cuando dice que
Aunque el judaísmo no tiene una escatología dogmática (deja a la
imaginación del individuo la trascendencia), el ortodoxo puede
pensar en los campos como un antepatio de la casa de Dios, como
un misterio casi intolerable pero manifiesto de su voluntad
Steiner, según parece, no puede aceptar los campos de ningún modo
(por lo menos en esa época), prefiriendo pensar en un olvido de Dios
respecto de su pueblo. La trascendencia en tanto escatología o «más
allá» humano, es fundamental en su visión del hombre, pues indica que la
inmortalidad del alma es un dato siempre presente, aunque el modo en
que se imagine sea personal.
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
89 EE77.
90 Un repaso a la bibliografía de Después de Babel (donde se ve la
Soy hijo de este siglo. Mis amigos del instituto Jeanson-de-Sailly y los del
Liceo francés de Nueva York murieron en los hornos crematorios. Fueron
detenidos en el velódromo, mientras yo escapaba por una suerte inaudita.
Debo, pues, hablar de ellos y por ellos, y hacer incluso ese gesto en la medida
de mis posibilidades. ¿Acaso no he vivido, hasta nuestros días, en ese lujo
extraordinario que es la seguridad? JAHANBEGLOO: ¿El hecho de ser un
superviviente es una situación difícil de soportar en el plano moral? STEINER:
Efectivamente, es muy difícil (…). La cuestión estriba en saber qué final dar a
ese destino de superviviente. ¿Le incumbe una tarea? ¿Hay una provocación,
una llamada, una conminación? ¿Puedo al menos responder una sola
pregunta? Sin esta problemática no sería profesor, no sería lector, no
enseñaría a leer a mis colegas, porque sólo soy un maestro de lectura. Pero
los grandes profesores, los grandes escritores son otros. Por mi parte, soy sólo
la ilustración de una frase de Pushkin, un factor que aporta a sus destinatarios
—que son mis alumnos y mis lectores— las cartas que ha recogido de los
grandes, una tarea inaudita que no es puramente contingente o profesional;
implica un sacramento de rememoración92.
The New York Times Book Review, 2 de Mayo de 1982). Esa dureza se la
han reprochado vivamente algunos otros judíos, como Cinthia Ozick (ver
la discusión a su ensayo "The Archives of Eden", en Salmagundi, nº. 50-
51, p. 94).
96 R299-300.
97 R300. Es tal vez este orgullo de raza, tan vivamente expresado en
estas y en muchísimas otras páginas, así como el dolor que siente por la
destrucción de ese "humanismo del judío europeo [que] está literalmente
hecho cenizas", lo que da el tono altivo, impulsivo y casi provocador que
lo han caracterizado y que, infortunadamente, han producido en muchos
una actitud de rechazo ante su obra. «Infortunadamente» porque las
verdades que expresa, a pesar de la fuerza y de la indiscutida calidad
LA LECTURA DEL HOMBRE
los judíos forman un pueblo al que la barbarie totalitaria debe elegir para
descargar su odio98.
Si esto es así, ¿por qué intentamos enseñar, escribir, luchar por la cultura?
Esta cuestión, y no conozco ninguna más apremiante, o la forma de
expresarla, probablemente sitúa al que pregunta treinta años fuera del
momento actual: a cada lado del presente (…). En voz sigilosa, el judío
pregunta a su vecino gentil: «Si lo hubieras sabido ¿habrías gritado ante la faz
de Dios y del hombre que este horror tenía que parar? ¿Habrías hecho algún
intento por sacar a mis hijos? ¿O planeado ir a esquiar a Garmisch?» El judío
es un reproche viviente"101.
102 Idem.
103 R306, 307. Su labor de preservación del humanismo está bien
definido en la introducción a la versión traducida de la Leslie Stephen
Memorial Lecture (ver "Real Presences", pronunciada ante la Universidad
de Cambridge el 1º de Noviembre de 1985, Syndicate of the University of
Cambridge Press, Cambridge; New York, 1986. Hay traducción al
español). En ella se menciona la influencia de Heidegger en conceptos
tales como humanismo o humano:
La palabra «humanismo» se quiebra ahora en nuestras bocas
ante el peso de mentira y barbarie que se le ha hecho soportar.
"¿Cómo devolver un sentido a la palabra «humanismo»?",
preguntaba en este sentido Jean Beaufret. Heidegger, en uno de
los pasajes de su carta, respondía: "el humanismo consiste en
esto: reflexionar y velar porque (sic) el hombre sea humano y no
inhumano, «bárbaro», es decir, fuera de su esencia" (Carta sobre
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
La mayor parte de las veces [el judío] no ha tenido elección. Pero aunque
sea extremadamente incómoda, su situación no carece, si la aceptamos, de
un significado más amplio (…). El nacionalismo es el veneno de nuestra época.
Ha llevado a Europa al borde de la ruina (…). Aunque sea contra su voluntad,
acosada, su cansancio, el judío —o al menos algunos judíos— tiene tal vez un
papel ejemplar. Demostrar que aunque los árboles tienen raíces, los hombres
tienen piernas y son huéspedes unos de otros. Si no se quiere que se destruya
el potencial de la civilización, tendremos que desarrollar lealtades más
complejas, más provisionales. Hay, como enseñaba Sócrates, traiciones
necesarias para hacer una ciudad más libre y más abierta para el hombre.
Hasta una Gran Sociedad es algo limitado, efímero, comparado con el libre
juego de la mente y la anárquica disciplina de sus sueños106.
107 R310.
108 Las novelas que él ha escrito con el fondo del holocausto han
provocado una seria respuesta de parte de estudiosos judíos. Pero eso no
merece su preocupación, pareciendo haber sido escritas bajo la idea de
su amigo Élie Wiesel, citada como epígrafe en el libro de Lillian Kremer:
Para el novelista judío de hoy, suponiendo que no rechaza su
condición judía, no puede haber tema más importante y
significativo que aquel que el sufrimiento de su pueblo en la era
Nazi. Todos las tramas y parábolas palidecen y suenan triviales por
comparación: ese es el terrible privilegio al identificar con una
narración, única en sus perturbadores poderes (ver KREMER, S.
Lillian, Witness Through the imagination, Wayne State University
Press, Detroit, 1989, Epígrafe).
109 Darío Villanueva, reseñando las entrevistas de Jahanbegloo, afirma,
sin mencionar el judaísmo de Steiner pero sin ocultar del todo la relación
que ve allí: "Poco queda ya del Steiner crítico literario o comparatista, del
Steiner académico de Oxford y Ginebra: estamos ante un iluminado
predicador de la filología, del amor a la palabra, al sentido y a la Verdad,
último reducto para la luminosa epifanía de la esperanza" (ver VILLANUEVA,
Darío. "George Steiner en diálogo con Jahanbegloo", Publicado en el ABC
Literario del 13 de enero, nº. 167, ABC, Madrid, 1995). El comentario es
ilustrativo de la idea que se puede hacer un lector (poco informado, hay
LA LECTURA DEL HOMBRE
2.3.2 Responsabilidad
Todas mis categoría son éticas (…). Mis metáforas son, ciertamente,
religiosas pero así son más poderosas. El misterio del pecado que combate el
Espíritu Santo existe, sin que nadie se ponga de acuerdo sobre la naturaleza
de ese pecado, pero es el único que Dios no perdona. Es un gran problema
teológico. Los pecados contra el Espíritu Santo se sitúan, en todas las
confesiones, en una escala secular. En mi profesión es la cita falsa. En
medicina es dar veneno en vez de medicamento, o un profesor utilizando su
carisma y su autoridad para atentar contra la sexualidad de sus alumnos115.
Cambridge, que tuvieron que ver con la idea con que se inicia su ensayo
"La formación de nuestros caballeros"
Hay que ser optimista incorregible o poseer el don de engañarse
a sí mismo para sostener que todo está bien en el estudio y la
enseñanza de la literatura inglesa (LS86).
Fue este uno de aquellos hechos que motivaron ese aislamiento
académico; lo que hacía con la publicación de tales ideas era enfrentarse
a sus propios colegas.
118 Por ejemplo, Graham Ward, en "Tragedy as subclause: George
Steiner's Dialogue with Donald MacKinnon", dice:
La obra de Steiner ha sido siempre ejecutada dentro de un marco
teológico que es ampliamente sacramental. Pero excepto por su
pieza "Schonberg's Moses und Aaron", su teología yace indefinida
y no integrada en su filosofía de la literatura y del lenguaje, y su
crítica de obras de arte (…). Sus compromisos con lo que puede
ser llamado logocentrismo siempre requirió una exposición
teológica. Es esa exposición la que hace sus más recientes libros,
Antígonas y Presencias Reales, particularmente interesantes para
el teólogo" (ver p. 282).
Esta observación parece desconocer del todo Tolstoi o Dostoyevski.
Por su parte, una "misión causi-mística" la llama Emerson (ver RGS74). Y
el hecho de que Robert Carrol lo llame teólogo se debe a que considera la
misión de Steiner como evidentemente teológica. Lo llama teólogo "en un
LA LECTURA DEL HOMBRE
123 AE64-65.
124 JA217 (163).
125 Cfr. DT290-292, y JA80 (64).
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
131 TD221. Así como, a su vez, lo que Proust dice de Tolstoy sirve para
expresar aquello que algún crítico decía de Steiner, que siempre está
volviendo sobre los mismos temas:
Parecería que (…) se repitió a sí mismo en sus aparentemente
inexhaustibles creaciones; aparentemente él tuvo a su disposición
un par de temas, cuidados y renovados, pero siempre idénticos"
(TD222).
132 Wyschogrod también descubre ese sentido de misión del trabajo
de Steiner:
En breve, Steiner elige convertirse en lo que Philip Rieff ha
llamado "un judío de Cultura", uno que es el vigilante de la cultura
en un período de un amplísimo cambio social (RGS162).
Allí mismo destaca el judaísmo de Steiner como militante, cuyo
propósito es cambiar el pensamiento occidental, para lo que ella piensa
que están especialmente capacitados los judíos. En ese estudio procura
mostrar la ambigüedad de muchas ideas de Steiner, viendo en ella una
táctica, algo aprendido de Heidegger, que hace parte de su propia
práctica hermenéutica (ver RGS165).
LA LECTURA DEL HOMBRE
unos pocos cientos de kilómetros la masacre hace estragos, los niños mueren
de hambre a cada momento135.
135 SP7. Ver SPIRE, Antoine, "«Le Roi Lear» contre la barbarie", en La
Por eso, ante este isocronismo [el hecho para él lamentable de la cultura
americana del McDonalds presente en todo lugar, o de Disneylandia en medio
de lugares históricos franceses], frente a este esperanto del progreso
material, debemos preservar ese núcleo irreductible, lo que el gran poeta
William Blake denominaba «la santidad de la particularidad». A saber, aquello
que opone resistencia a la total traducción: una lengua, una cultura, una
actitud, un estilo de vida que rehúsa todo trueque, toda traspolación, que
reniega del inmenso Berlitz de la comunicación total e inmediata (…). Si los
hombres lograsen entenderse entre sí, propósito que parecerá simple y
frívolo, pero que no deja de ser, a pesar de los pesares, una idea humanista
crucial, a buen seguro dejaríamos de entrecuchillarnos142.
No hay sobre la faz de la tierra ninguna lengua menor. Cada una de ellas
es infinitamente rica y propone una interpretación del universo que le es
propia. Por ello cuando, según cifras de la UNESCO, cada año se extinguen
aproximadamente cincuenta lenguas, fenecen al tiempo una posible visión del
mundo, un orden de acción y de sueño no transferibles a ninguna otra lengua.
Corremos hacia una depauperación irreparable, psicológica y psíquica, que
viene a sumarse a la monotonía planetaria y que mengua sensiblemente la
aventura, escatima nuestra capacidad de escándalo, cercena la gran paradoja
de la multiplicidad de la ficción, de la invención filosófica, artística y humana.
148 R16. De todos los ejemplos que él pone de "mal humano", y que él
"sufre" (JA110), concluyo que la "impaciencia" que mencionan algunos de
sus críticos, surge en él al contemplar tanto el incomprensible sufrimiento
del hombre como el rebajamiento de lo humano que se produce de
diferentes modos por el mal que anida en él. Con las mismas palabras
con las que él describe la reacción de Leovin en el último capítulo de
Anna Karenina, se podría explicar su actitud frente a las fuentes de su
pensar:
Para Leovin la guerra es uno de aquellos irritantes que espolea su
mente hacia el auto-escrutinio. Lo impele a articular su rechazo de
los códigos morales vigentes y lo prepara para el Cristianismo
Tolstoyano (TD100).
Ante la presencia de la barbarie él ha procurado seguir el «conócete a
ti mismo», para que la suya no sea una «vida no-examinada»; y el
resultado es, por ejemplo, En el Castillo de Barba Azul, análisis del estado
espiritual de Europa que dio lugar a las dos guerras, al exterminio judío, a
la barbarie en diversas manifestaciones. Tal vez toda su obra responda a
estímulos semejantes como la experiencia que ya he transcrito de cuando
siendo niño pudo presenciar una manifestación anti-judía, una
experiencia que seguramente le sirve de punto de comparación; o la
protección de las máscaras de gas, el traslado a una localidad distinta
para estudiar, la necesidad de huir de Europa, el conocimiento de que
muchos de sus parientes y amigos fueron destruidos por su condición
religiosa, etc.
LA LECTURA DEL HOMBRE
Por muy exacto que sea lo que dicen de mí, soy el primero que me formulo
críticas. ¿Qué es lo que me impulsa hacia el mal? ¿La época en la que he
nacido? ¿Una decepción irreparable ante el modo como he conducido mi obra
y mi vida y lo que habrían debido ser? La distancia entre lo que habría podido
ser y lo que he hecho se hace mayor con la edad, pero no tiene interés
alguno, apenas sirve para divertir a los psicólogos. No, no conozco la etiología
psicosomática de la fascinación que siento por el mal, fascinación que expreso
en mi novela El transporte de A.H. y en toda mi obra con la noción de tragedia
absoluta155.
la visión del mundo que piensa al hombre como centro de cuanto existe y
como creador y único protagonista de la historia, además de la idea
central de que todo es comprensible por la razón humana, en tanto ella
configura y modela toda posible comprensión. En este contexto tiene el
significado de negación del materialismo, del positivismo de las ciencias
que pretenden explicarlo todo.
157 Pesadillas porque la tecnología puede volverse contra el mismo
hombre (ver "Has Truth a Future?")
158 JA110-111 (87-89).
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
161 En "Post Scriptum", refiriéndose a Aron Kaplan, autor del diario del
«ghetto» de Varsovia, escribe que "observó ese extraño misterio de la
cultura alemana: la coexistencia en los mismos hombres de la bestialidad
y del afán por ilustrarse:
"Frente a nosotros está una nación de alta cultura, un «pueblo del
Libro»... A los alemanes simplemente les vuelve locos una cosa:
los libros... Cuando el saqueo se basa en una ideología, en una
visión del mundo que es en esencia espiritual, no se la puede
igualar en fuerza y en durabilidad... El nazi posee el libro y la
espada y ésa es su fuerza y su poder" (…). Que el libro pudiera
muy bien ser de Goethe o Rilke sigue siendo una verdad tan vital y
sin embargo tan atroz que intentamos escupirla, que seguimos
depositando nuestras esperanzas en la cultura como si no sirviera
para rompernos la boca. Es posible que lo haga, si no llegamos a
entender su significado con algo que se parezca a la serenidad y
precisión de sentimiento de Kaplan (R335-336).
162 JA160 (123).
Los que consideraban que esa cuestión [la pregunta por el mal en relación
con el intelectual] no tenía importancia para sus actividades espirituales y
pedagógicas, los que disociaban la práctica y el estudio de las humanidades
de los acontecimientos de la época, me parecían profundamente
irresponsables. ¿Cómo puede una persona «enseñar literatura» (lo que ya es
en sí un concepto muy problemático), cómo puede dedicar sus mejores
capacidades a la explicación y transmisión de los valores filosóficos y
estéticos, si no intenta saber qué efectos, si los tienen, ejercerán sobre la
calidad y supervivencia de una sociedad? ¿Cómo pueden la erudición y la
crítica divorciarse de la crisis de lo humano sin, por ese mismo divorcio,
quedar reducidas a trivialidades académicas? No se me ocurre ninguna obra
seria que yo haya realizado, como narrador, como crítico, como estudioso o
profesor, en que ésa no sea la cuestión fundamental164.
164 R17. Esto también es cierto de Presencias Reales, aunque sea una
Quiero poner fin a este ensayo con una nota de recuerdo personal y no de
argumentación crítica (…). Los tres episodios que voy a relatar coinciden con
la triple posibilidad de nuestro tema: que la tragedia está, en verdad, muerta;
que se prolonga en su tradición fundamental pese a cambios de forma
técnica; o, por último, que el teatro trágico podría resucitar (…). La relación de
esta parábola con nuestro tema es, según interpreto, la siguiente: Dios se
fatigó del salvajismo del hombre. Tal vez Él ya no fuera capaz de controlarlo y
ya no pudiera reconocer su imagen en el espejo de la creación. Ha dejado
librado el mundo a sus inhumanas invenciones y mora ahora en algún otro
rincón del universo, tan remoto que sus mensajeros ni siquiera pueden llegar
hasta nosotros. He supuesto que Él se alejó en el curso del siglo XVII,
momento que ha sido la constante línea divisoria en nuestra argumentación.
En el siglo XIX Laplace anunció que Dios era una hipótesis que en adelante le
resultaría innecesaria al espíritu racional; Dios le tomó la palabra al gran
astrónomo. Mas la tragedia es la forma de arte que exige la intolerable carga
de la presencia de Dios. Ahora está muerta porque su sombra ya no cae sobre
nosotros como caía sobra Agamenón, Macbeth o Atalía173.
175 Si evita decir que quien invita es Dios, debe ser por la sencilla
razón de que no quiere parecer un predicador, sino sólo un pensador —si
remitimos esta actitud a su conciencia del hecho, pues cabe la posibilidad
de que simplemente afirma los resultados de su reflexión sin
comprometer totalmente su postura.
176 Al respecto resulta interesante leer cómo experimenta esa
imposibilidad de comprensión:
...ni siquiera busco las razones del drama. Pero respeto
profundamente a quienes lo aceptan y enmudezco ante ellos. Les
calificaría de herederos espirituales de los grandes racionalistas,
de Augusto Comte y del positivismo para concebir que esa
situación les parezca normal y adecuada a su modo de vida. Por mi
parte, no tengo la misma reacción, no puedo vivir de ese modo.
Por tanto, no intento comprender —pues la palabra es inexacta—
sino sufrir esos hechos (JA110 [88]).
177 Ver "Through that Glass Darkly" y "Totem or Taboo".
178 Al respecto resulta interesante que una de las posibles razones por
LA LECTURA DEL HOMBRE
las que, según Steiner, el pueblo judío no aceptó a Cristo como al Mesías
es el hecho de que no se presentara ningún cambio en sentido
escatológico, que todo siguiera "como hasta el momento" (ver "Through
that Glass Darkly"). Allí mismo diría que el judío no desea que llegue el
final del tiempo, que prefiere la lectura diaria del periódico a la clausura
del tiempo que significaría la llegada del Mesías. A Francine Martinoir (ver
"Steiner: «Pourquoi l'art? Pourquoi l'être et la substance?»", La Quinzaine
Literaire, nº. 571, 1991, p. 6) le diría que el judío no aceptaría al Mesías
mientras no aceptara la clausura del tiempo. En resumen, Steiner sabe
bien que el judío —y él es uno de ellos— relaciona de modo necesario la
venida del Mesías con el final de los tiempos. Y le impacienta su no
llegada, la instauración de la justicia, de la salvación, de la paz, aun
creyendo que eso implica la interrupción definitiva del devenir histórico, o
por lo menos, de la actividad sobre el mundo.
179 Cfr. "Una especie de superviviente".
180 Parece que para el judío no es el Amor la nota característica de las
relaciones de Dios con su pueblo, sino la justicia. Es una de las
conclusiones que se puede sacar de su obra.
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
181 TD233-234.
182 Cfr. TT396-7,
183 ANA151.
LA LECTURA DEL HOMBRE
190 TD215.
191 Idem.
192 TD216.
LA LECTURA DEL HOMBRE
196 ANA155-156.
197 A Jakob, refiriéndose a la apuesta, a la inseguridad de todo saber, a
la posibilidad del error, dirá que hay más esperanza que certeza, con un
sentido de provisionalidad y de confianza en las posibilidades del hombre,
distinto de cuanto dice a Spire y a Jahanbegloo acerca de las esperanzas
concretas y pequeñas que podemos alimentar (ver SP9). A Jahanbegloo
diría:
El único libro que permanece abierto es el de los bancos (…).
Estoy lleno de angustia y temor ante esa idea y estoy sumido en
una profunda soledad. Sé que el comunismo fue un horror y que
sólo quedan los absurdos vestigios de una gran derrota. Unas
horas después de la destrucción del muro de Berlín, los alemanes
del Este compraban videos pornográficos. Una semana más tarde,
se abrían en el Este algunas sex-shops. Una semana más tarde,
¡verlo para creerlo! Un liberal consecuente debería contestarme es
estos términos: «Señor Steiner, es lo que la humanidad quiere». Y
tendría razón. Por mi parte, sé que tener razón de ese modo es
equivocarse (JA215-216 [162]).
198En otro lugar pregunta Steiner, con cierta ironía, de dónde un poeta
del presente siglo puede obtener material para una visión alegre de la
vida (ver RGS "A Responsion").
Sólo Paul Celan, afirma, ha encontrado términos hábiles para el no ser
de Dios en el tiempo de los hornos. El arte abstracto le sugiere la partida
LA LECTURA DEL HOMBRE
reciente de la que una vez fue presencia sentida. Y lo mismo las obras de
Bekett, Jarry o Pinter: pero su arte son "post-fogonazos en la habitación
oscura" que no dan movimiento sustantivo a la retórica del drama (ver
ANA156).
199 Ante la fenomenología de Auschwitz Steiner intenta buscar "algún
lugar en la imaginación y la comprensión humanas".
Considerado teológicamente (…) lo que he llamado «tragedia
absoluta» postula no sólo la Caída del hombre (…). La tragedia
Absoluta hace implícito o explícito la intuición de que no puede
haber, ni a través de una venida mesiánica o Cristológica, ninguna
reparación. No hay Felix Culpa, sólo la eternidad de la culpa y la
maldita pero eminente dignidad del rechazo a perdonarse a sí
mismo o a perdonar la pena con que se le ha castigado (ANA155).
Cada una de esas tragedias, y sólo son un puñado, "re-actualiza el
punzante misterio y la atrocidad del mal innato" (ANA155).
Padel dice, al respecto, que Steiner es incapaz de imaginar algún tipo
de alegría, de comprensión o de aceptación del mal. Concluye la autora
que esta visión de Steiner de la tragedia y de lo trágico absoluto
fuerzan su visión de la barbarie en el corazón de la cortesía, "el
Minotauro en el corazón del amor", y sobre todo, su exclusión de la
tragedia de la intuición contraria: que lo cortés y lo noble pueden
estar vivos en el calabozo, la cámara de gas. Bien puede ser que
uno que entienda la tragedia más correctamente en una época, es
uno que entiende tanto el nervio máximamente interior de la
desesperación en su propio tiempo y pueda formularla en los
términos de las tragedias antiguas (RGS129).
200 La tragedia no se puede dar sin la consciencia de "lo
Tomo una tal lectura del caso humano como herética. Ella peca contra el
Espíritu Santo de la Esperanza (…). Pero aún la más drástica de las herejías
requiere una contra-presencia ortodoxa202.
203 Idem.
204 Idem.
LA IDENTIDAD DE UN PENSADOR
Jahanbegloo: Tal vez sea necesario añadir que el pueblo judío es el único
pueblo que pasa del principio de autoridad al de antimilitarismo. Steiner: Es la
dialéctica de la Escuela de Frankfurt. Es una dialéctica de la negatividad. La
Santa Escritura nos dice: "Es terrible caer en manos del Dios vivo". Esta frase,
muy discutida, es infinitamente profunda. Por mi parte, comienzo a
comprender que más terrible todavía es caer en manos de un Dios muerto.
Esta es, también, una de las definiciones que doy del judaísmo205.
210 TD299.
211 Ver "Through that Glass Darkly" y, supra, la nota 208.
212 WA848.
LA LECTURA DEL HOMBRE
213 Creo que él mismo experimenta la lucha que le plantea saber, por
Y si hay una enfermedad crónica por la cual todo profesor debe estar
atormentado es, en verdad, la esperanza217.
217 CL19.
CAPITULO TERCERO
MAESTROS E INFLUENCIAS
218 A algunos, como ya hemos visto, les parece irónico que un judío
118
MAESTROS E INFLUENCIAS
119
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
120
MAESTROS E INFLUENCIAS
Recuerdo todavía una tarde del mes de septiembre de 1949, cálida y como
coloreada por la estación otoñal. Vi a aquel hombrecillo barbudo entrar en el
aula y me senté junto a la pared, mientras los estudiantes que preparaban un
doctorado se agrupaban alrededor de una mesa. La primera frase que dijo
fue: «Señoras y caballeros, nunca se pronunciará el nombre de [...]", nombre
que no entendí. Es una frase que retuve y me sé de memoria. Al finalizar el
seminario, me acerqué a un estudiante para preguntarle el nombre del
filósofo mencionado por Strauss; tomó mi cuaderno, no sin desdén, y escribió
el nombre de Martin Heidegger. Aquella simple frase de Strauss trastornó mi
vida. Fui inmediatamente a la biblioteca para leer a Heidegger (…). Comencé
a leer a Heidegger sin comprenderlo, pero aquello era lo maravilloso, pues la
121
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
122
MAESTROS E INFLUENCIAS
123
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
trabajo sobre los EE.UU. una gran similitud con el proyecto clásico
Arnoldiano 237.
124
MAESTROS E INFLUENCIAS
125
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
126
MAESTROS E INFLUENCIAS
127
59
CAPÍTULO CUARTO
59
129
LA LECTURA DEL HOMBRE
investigador.
269 Uno de los ensayos que dieron a conocer la obra de Lévi-Strauss en
130
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
131
LA LECTURA DEL HOMBRE
132
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
Nabokov; Pushkin, Gogol y Bunin. De allí toma pie para tratar sobre la
traducción, la sintaxis universal y la relación con la política.
278 El título del ensayo se lo debe a W.H. Auden. En él trata de Henry
James y de Samuel Beckett, de Joyce y Proust. Analiza la concentración de
la palabra en Bekett y la profusión en James. Destaca la afinidad de
Bekett con Gertrud Stein y Kafka. Y por último trata de nuevo de la
dualidad lingüística de escritores como Bekett, Wilde y Kafka.
279 Es un estudio de la obra de Jorge Luis Borges: sus habilidades, su
59
133
LA LECTURA DEL HOMBRE
134
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
Por haber sido educado como trilingüe en una comunidad y en una cultura
de la palabra escrita, por haber intentado añadir unos cuantos conocimientos
del lenguaje, de las matemáticas y de la física a mi educación clásica, supe
desde muy joven que el estudio del lenguaje, del lenguaje de la filosofía, de la
literatura y de la política, iba a ocupar una gran parte de mi existencia. Pero
una de las muchas diferencias entre el genio y lo corriente reside en el
despilfarro. El genio economiza desde el principio. Hasta cuando preparé The
Penguin Book of Modern Verse Translation en 1966 y hube escrito su prefacio,
no descubrí un terreno nuevo y esencialmente propio. Fue sólo entonces
cuando comprendí que un estudio del fenómeno de Babel —la
magníficamente pródiga y redundante multiplicidad de las lenguas humanas
mutuamente incomprensibles— podía dar un decisivo enfoque a la naturaleza
tanto del pensamiento especulativo como de la invención poética284.
283 R11-12.
284 R23.
59
135
LA LECTURA DEL HOMBRE
136
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
137
LA LECTURA DEL HOMBRE
El tránsito desde las palabras hasta la Palabra, desde las teorías de signos
a las presunciones de substancia, han sido un motivo inevitable. La «presencia
real» estaba allí desde el inicio, en mis intentos de lectura del Stravoguin
Dostoyevskyiano, en mi recuento de porqué Tolstoi no deja anónimos aún en
el menor de sus dramatis personae296.
292 R17.
293 Cfr. JA 80 (64).
294 R12.
295 RGS281.
296 RGS283.
138
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
139
LA LECTURA DEL HOMBRE
140
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
141
LA LECTURA DEL HOMBRE
observar.
307 "No me parece realista pensar en la literatura, en la educación, en
el lenguaje, como si no hubiera sucedido nada de mayor importancia para
poner en tela de juicio el concepto mismo de tales actividades" (LS
prefacio a la edición española, p. 16). Ver también RGS282, 284.
308 "En ensayos sucesivos (...), intenté interpretar y discrepar de la
nueva licencia, de la nueva ubicuidad de la sexualidad y del erotismo
teñido de sadismo de nuestras artes y cultura" (R22).
309 Ver R18-19 y RGS281-282. El estudio de Heidegger en ese aspecto
de su relación con el nazismo lo continuaría con Heidegger, Again, del
año 1989, ahora convertido en introducción a Heidegger (en la edición
revisada de 1992).
310 "Muchos de mis ensayos hablan del «giro del lenguaje o la
«revolución» tan fundamental para nuestra sensibilidad actual" (R29). En
el prefacio a Lenguaje y Silencio explicaría que tipo de vínculo había entre
los diversos ensayos recogidos: "Pero el tema subyacente en todos es la
vida del lenguaje y algunas de las complejas energías que la palabra
142
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
143
LA LECTURA DEL HOMBRE
144
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
145
LA LECTURA DEL HOMBRE
Porque lo que está en juego en Después de Babel es nada menos que una
«poética del significado», un intento de proponer un modelo para el acto de la
comprensión misma a través de una investigación de los movimientos del
significado dentro y entre idiomas318.
146
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
147
LA LECTURA DEL HOMBRE
cantidad de libros que uno cree que debe leer; lo que importa es la
relectura. La música, por el contrario, se va haciendo indispensable, como
si se hubiera convertido en el compañero de elección de la identidad, el
regreso a lo que lleva uno en lo más íntimo desde hace mucho tiempo"
(R25-27).
148
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
59
149
LA LECTURA DEL HOMBRE
150
EL ITINERARIO DE SUS INTERESES
330 Esos escritos son The White Knights of Reykjavik, 1972, sobre el
encuentro ajedrecístico Fischer-Spassky; un par de contribuciones "desde
fuera a la rica literatura del montañismo y de las excursiones" y "una
contribución al Yearbook and Guide of the Old English Sheepdog Club
(Anuario y Guía del Club del Viejo Pastor Inglés) de 1976 (Cfr. R26-27).
59
151
SEGUNDA PARTE
PRESENCIAS REALES
CAPITULO QUINTO
154
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
155
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
156
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
157
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
Unidos" 9. Este tipo de crítica venía "a enterrar más que a alabar",
y aunque "una gran cantidad [de literatura] requiere entierro si la
salud del lenguaje y de la sensibilidad debe ser custodiada", el
crítico, a diferencia del reseñador 10 y del historiador de la literatura
"debería estar ocupado con piezas maestras. Su función primaria
es distinguir, no entre lo bueno y lo malo, sino entre lo bueno y lo
mejor"11. La "crítica antigua" (old criticism), como él la denomina,
no pretendía "juzgar ni anatomizar, sino mediar", consciente de
que "sólo a través del amor por la obra de arte, sólo a través del
Reading; JOHNSON : Défigurations du langage poétique. 1980 JOHNSON :
"Nothing Fails like Success"; JAMESON : The Political Unconscious; HARTMAN :
Criticism in the Wilderness. 1981 DERRIDA: Positions y traducción al inglés
de La Dissémination; JOHNSON : The critical difference; HARTMAN : Saving the
text. 1982 A Barthes Reader (Ed. e intro. de Susan Sontag); DERRIDA:
traducción al inglés de Margins of Philosophy; JAMESON : The Prison-House of
Langage; MILLER: Fiction and Repetition; BLOOM : Agon: Towards a Theory of
Revisionism; SERRES, Hermes y The Parasite, SPARIOSU: Literature, Mimesis,
and Play. 1983 DE MAN: segunda edición de Blindness and Insight;
BAUDRILLARD: "The Ecstasy of communication"; FOSTER: The Anti-aesthetic;
FOUCAULT: "Structuralism and Post-structuralism". 1984 BAUDRILLARD: "On
Nihilism"; DE MAN: The Rhetoric of Romanticism; DERRIDA: traducción de
Signéponge/Signsponge; LYOTARD: traducción al inglés de The Post-modern
Condition. 1985 "Game and the Theories of Game"; DERRIDA: traducción de
Difference; FOUCAULT: L'usage des plaisirs; GALLOP : The daughter's seduction
y Reading Lacan; HARTMAN : Easy Pieces, y Shakespeare and the question of
Theory; IRIGARAY: traducción al inglés de This Sex Which Is Not One; MILLER:
The Linguistic Moment. 1986 DE MAN: The resistance of Theory; HARTMAN :
Midrash and Literature; MILLER: The Ethics of Reading. 1987 DERRIDA:
traducciones de The Post Card, y de The Truth in Panting. 1988 DERRIDA:
The Ear of the Other; BATAILLE: traducción al inglés de The Accursed Share,
JAMESON : The Ideologies of Theory. 1989 DE MAN: Critical Writings; SPARIOSU :
Dionysius Reborn: Play and the Aesthetic Dimension in Modern
Philosophical and Scientific Discourse. No es una lista exhaustiva, pues a
los textos de sus principales protagonistas han seguido cientos de
estudios críticos, artículos, ensayos, críticas y respuestas, que aumentan
de año en año. Una lista más amplia (hasta 1982 inclusive) se puede ver
en CULLER, Jonathan, Ob. Cit. pp. 281-302.
8 Ver EMERSON , Caryl, "Tolstoy or Dostoevsky: Seductions of the Old
158
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
159
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
160
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
161
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
162
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
19 R13-14.
20 Este último había aparecido ese mismo año de un modo "oficial", en
la obra compartida de algunos miembros de lo que se ha conocido como
la "Escuela de Yale": Harold Bloom, Paul de Man, Jacques Derrida,
Geoffrey Hartman y J. Hillis Miller (Deconstruction and Criticism, Seabury,
New York, 1979). Ver las obras citadas de Culler (pp. 29 y 278), y de
Peñalver (p. 155 y ss.).
21 Cfr. C/R110-11 y 128-9.
22 A Derrida lo menciona allí una vez, en la página 99, simplemente
como uno mas de quien se puede ejemplificar, pero su crítica a la noción
de écriture (p. 103) como una reiteración trivializadora de una
perspectiva objetivista y materialista (entre otras) es claramente
antiderrideana (ver Peñalver, Ob. Cit. ). De modo "indirecto," aunque
163
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
164
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
165
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
166
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
167
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
168
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
169
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
170
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
171
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
172
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
sentido más amplio del término, como se dice en inglés I read a painting, I
read a symphony. Toda mi obra se funda en la acogida de las voces que se
acercan a mí 43.
173
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
174
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
175
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
176
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
177
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
178
IMPORTANCIA DE PRESENCIAS REALES
179
59
CAPÍTULO SEXTO
181
LA LECTURA DEL HOMBRE
182
UNA CIUDAD SECUNDARIA
183
LA LECTURA DEL HOMBRE
184
UNA CIUDAD SECUNDARIA
(toda esta obra descansa sobre ella) dijo al introducir la Antología: "...la
literatura, la música y el arte verdaderamente grandes (…) expresan una
conciencia más o menos articulada de la presencia o ausencia de Dios en
los asuntos humanos" (R12). Ver, como otra clara muestra de esta idea,
"Tragedia y Mito", en Reader, pp. 211-19.
75 "...el lenguaje [es] la quintaesencia de nuestra humanidad" (R21).
76 Creo que justamente ésto es lo que se le oculta a Graham Ward de
la argumentación de Steiner, y por ello sospecha de su «Dios», e incluso
de su propia honradez intelectual. Pienso que toda la argumentación de
185
LA LECTURA DEL HOMBRE
186
UNA CIUDAD SECUNDARIA
presencia".
79 En una sociedad no occidental y por tanto no judeo-cristiana los
187
LA LECTURA DEL HOMBRE
84 Idem.
85 Cfr. esta idea en "La decadencia de los mitos".
86 PR15 (4). El entrecomillado es especial porque allí cita, sin
nombrarlo, a Martin Heidegger, a quien llama "uno de los espíritus
radicales de nuestra época" (PR15 [4]). Dice Luis Miguel Isava:
Heidegger, en uno de los pasajes de su carta [Carta sobre el
humanismo], respondía: "el humanismo consiste en esto:
reflexionar y velar porque el hombre sea humano y no inhumano,
«bárbaro», es decir, fuera de su esencia.
Steiner parece responder a este planteamiento (ver Real Presences,
Introducción).
87 PR15 (4). Es lo mismo que ha pretendido con sus obras de ficción
que son , como él mismo las llama, "ideas noveladas", "parábolas
religiosas" (Jahanbegloo)
88 Su modelo de ciudad comenzó siendo un modelo de "universidad":
188
UNA CIUDAD SECUNDARIA
189
LA LECTURA DEL HOMBRE
190
UNA CIUDAD SECUNDARIA
191
LA LECTURA DEL HOMBRE
192
UNA CIUDAD SECUNDARIA
99 PR18 (8).
100 PR19 (8).
101 BC138.
102 PR19 (8).
193
LA LECTURA DEL HOMBRE
«to answer to» [«responder a, corresponder a»] tiene el debido peso que
Heidegger le atribuiría, con el significado, que de hecho tiene, tanto de
«responder a» como de «responsabilidad». Un «pensador» es, a diferencia de
un filósofo post-socrático o académico, «responsable» de la pregunta por el
ser )103.
194
UNA CIUDAD SECUNDARIA
195
LA LECTURA DEL HOMBRE
196
UNA CIUDAD SECUNDARIA
crítica.
197
LA LECTURA DEL HOMBRE
198
UNA CIUDAD SECUNDARIA
113 Aunque Steiner pretenda cargar con una nueva densidad las
199
LA LECTURA DEL HOMBRE
200
UNA CIUDAD SECUNDARIA
201
LA LECTURA DEL HOMBRE
121 Pero las relaciones de una obra son más complejas según lo
comprende Steiner. Es el tema del contexto, que trata desde un punto de
vista material (el libro y las posibilidades o condiciones físico-sociales de
la lectura) en "Text and Context" (ver On Difficulty), y propiamente
poiético en «Crítico»/«Lector» y en Presencias Reales.
122 PR23 (11). Es difícil encarecer suficientemente, sin traer a colación
muchos textos, la enorme veneración, el respeto, y el honor con que
distingue Steiner la grandeza de "los grandes". Son ellos los que nos
otorgan gestos (ver Portage), quienes "pagan" por la humanidad (ver The
Archives of Eden), los que consiguen la inmortalidad por derecho propio
(ver JA218-221), los que están más cerca de los dioses, con quienes
pelean y de la cual pelea salen siempre heridos (TOD239-40), quienes
dan grandeza a una nación (brillan por su ausencia en los EE.UU., ver AE),
etc. Pero bastaría pensar en su actitud de pequeñez ante ellos y que se
manifiesta en su deseo de ser el "cartero" que lleva los mensajes de los
grandes (JA98-101, R29-30), como quien sabe "que los grandes son otros"
y que la misión de los pequeños es dar noticias y conservar el tesoro
recibido. El considera muchos momentos de su vida como privilegiados
por haber podido compartirlos con artistas y creadores, con espíritus
excepcionales:
He tenido el privilegio inconmensurable de conocer a los
realmente grandes y, en ocasiones de tratarles íntimamente"
(Como a Borges) (…) ¡Es un privilegio que no tiene precio! (SP9).
Creo que la obra de Steiner gira en torno a esta idea, en la medida en
que es conciente —de allí su misión de ayudar a otros a encontrarse cara
a cara con los grandes poetas y artistas— de la especial riqueza humana
—y más que humana— con que algunos hombres están dotados.
202
UNA CIUDAD SECUNDARIA
Tanto los ejemplos con que ilustra este arte-crítica, como los
calificativos que asigna al tipo de «lectura» que constituye cada
una, indican en qué medida es posible —pues es de hecho— dar
203
LA LECTURA DEL HOMBRE
Virgilio lee a Homero, guía nuestra lectura de él, como no puede hacerlo
ningún crítico externo. La Divina Comedia es una lectura de la Eneida, técnica
y espiritualmente «en casa», «autorizada» en los diversos sentidos
interactivos de la palabra, como no puede serlo ningún comentario extrínseco
de alguien que no sea un poeta. La presencia, visiblemente insinuada o
exorcizada, de Homero, Virgilio y Dante en El paraíso perdido de Milton, en la
sátira épica de Pope y en la peregrinación que se remonta a sus antecedentes
de los Cantos de Ezra Pound es una «presencia efectiva», una crítica en
acción126.
204
UNA CIUDAD SECUNDARIA
presentando Steiner.
128 Ver, por ejemplo, SEABROOK, John, "George Steiner", en The Christian
Science Monitor (Eastern edition), Jan. 25, 1985, p. 22, quien piensa que
Steiner tiene más capacidad metafórica que lógica; Fromm (FROMM ,
Harold, Ob. Cit., "Real Presences by...", pp. 401-402) opina que su modo
metafórico de expresar algunos conceptos es mistérico. Graham Ward es
de la idea de que Presencias Reales hace incursiones en la metáfora
como los hace en el terreno teológico, manifestando cierto dseecontento
por lo que tal vez juzga como falta de rigor (ver Ob. Cit., p. 227). Por su
parte Anthony C. YU (Ob. Cit., "The Meaningful..., p. 241), quien alaba su
estilo densamente metafórico
129 PR25 (13).
130 PR25 (13-14).
205
LA LECTURA DEL HOMBRE
206
UNA CIUDAD SECUNDARIA
133 TD11.
134 DT36-37.
207
LA LECTURA DEL HOMBRE
208
UNA CIUDAD SECUNDARIA
209
LA LECTURA DEL HOMBRE
210
UNA CIUDAD SECUNDARIA
144 C/R112.
145 R127.
146 R129.
211
LA LECTURA DEL HOMBRE
147 R130.
148 Presencias Reales parece ser la culminación de esa investigación
212
UNA CIUDAD SECUNDARIA
«Los Grandes Lectores», dice Borges, que es uno de ellos, son «más
escasos que los grandes escritores». La lista incluiría a Montaigne leyendo a
Séneca y volviendo a leerse a sí mismo; Coleridge leyendo a Jacobi y a
Schelling, una lectura cuyo movimiento de aquiescencia y reposesión
metamórfica ha analizado Thomas McFarland con un tacto que iguala al de
cualquier otro estudio sobre la presión de la influencia; Péguy leyendo a
Corneille y a Victor Hugo; Walter Benjamin leyendo las Afinidades electivas de
Goethe; Heidegger leyendo a Sófocles y a Trakl (no a Hölderlin, a quien a
menudo lee obstinadamente y con oportunismo); Mandelstam leyendo a
Dante y a Chénier; Alexandre Koyré leyendo a Galileo; Nabokov leyendo (no
traduciendo) a Pushkin; Jean Starobinski leyendo a Rousseau; William Empson
leyendo palabras complejas; Gianfranco Contini leyendo a los poetas
provenzales, a Dante y a Montale; Pierre Boutang leyendo el Philebo de
Platón; Michael Dummett leyendo a Frege, donde la profundidad y el carácter
abierto de la lectura son radicalmente creativos; D. Carne-Ross leyendo a
Góngora y a Ariosto; Gershom Scholem leyendo a los cabalistas y leyendo a
Walter Benjamin... Sirvientes del texto, escrupulosos extáticos, porque en
cuanto a lo canónico, el escrúpulo y el éxtasis son lo mismo149.
213
LA LECTURA DEL HOMBRE
214
UNA CIUDAD SECUNDARIA
215
LA LECTURA DEL HOMBRE
216
UNA CIUDAD SECUNDARIA
217
LA LECTURA DEL HOMBRE
218
UNA CIUDAD SECUNDARIA
219
LA LECTURA DEL HOMBRE
220
UNA CIUDAD SECUNDARIA
221
LA LECTURA DEL HOMBRE
222
UNA CIUDAD SECUNDARIA
(ver R108).
223
LA LECTURA DEL HOMBRE
224
UNA CIUDAD SECUNDARIA
225
LA LECTURA DEL HOMBRE
188 PR33 (20); cfr., R107, 108, 118, lo dicho a propósito de Schumann.
189 PR33-34 (20-21).
190 Cfr. PR34 (21). Un primer acercamiento a las relaciones entre el
lenguaje y la música, entre la experiencia musical y la vida del espíritu se
puede leer en "El Silencio y el Poeta" de Lenguaje y Silencio (cfr.
principalmente las pp. 71-76). Ver también BC157-160.
226
UNA CIUDAD SECUNDARIA
227
LA LECTURA DEL HOMBRE
228
UNA CIUDAD SECUNDARIA
194 Idem.
229
LA LECTURA DEL HOMBRE
230
UNA CIUDAD SECUNDARIA
231
LA LECTURA DEL HOMBRE
232
UNA CIUDAD SECUNDARIA
233
LA LECTURA DEL HOMBRE
234
UNA CIUDAD SECUNDARIA
manos" 202.
235
LA LECTURA DEL HOMBRE
236
UNA CIUDAD SECUNDARIA
237
LA LECTURA DEL HOMBRE
238
UNA CIUDAD SECUNDARIA
239
LA LECTURA DEL HOMBRE
240
UNA CIUDAD SECUNDARIA
241
LA LECTURA DEL HOMBRE
242
UNA CIUDAD SECUNDARIA
243
LA LECTURA DEL HOMBRE
244
UNA CIUDAD SECUNDARIA
245
LA LECTURA DEL HOMBRE
246
UNA CIUDAD SECUNDARIA
247
LA LECTURA DEL HOMBRE
248
UNA CIUDAD SECUNDARIA
249
LA LECTURA DEL HOMBRE
250
UNA CIUDAD SECUNDARIA
251
LA LECTURA DEL HOMBRE
252
UNA CIUDAD SECUNDARIA
253
LA LECTURA DEL HOMBRE
254
UNA CIUDAD SECUNDARIA
255
LA LECTURA DEL HOMBRE
256
UNA CIUDAD SECUNDARIA
257
LA LECTURA DEL HOMBRE
258
UNA CIUDAD SECUNDARIA
259
LA LECTURA DEL HOMBRE
[87]).
283 Cfr. R120-121, EE76-77, MA6.
284 "Pero ese Dios, tan sutil como el arte del desierto, no guarda
260
UNA CIUDAD SECUNDARIA
261
LA LECTURA DEL HOMBRE
262
UNA CIUDAD SECUNDARIA
El sabe que tal proceso puede "pasar" como una moda más, al
contener en sí mismo el peso de su propia decadencia, cuando se
llegue "al grado cero del significado" y de la confianza, que se
263
LA LECTURA DEL HOMBRE
Que esta sea una de las pocas veces que Steiner usa de la
palabra "belleza" muestra hasta dónde la devaluación de los
292 PR 67 (49). Siendo éste uno de los pasajes en los que Steiner
264
UNA CIUDAD SECUNDARIA
293 PR67 (49). El original dice: "I sense that we shall not come home to
the facts of our unhousedness, of our eviction from a central humanity in
the face of...". Es traducido así por López: "Me da la impresión de que no
caeremos en la cuenta de la realidad de nuestra desvalidez, de nuestro
desahucio de una humanidad central ante las recurrentes provocaciones
de la... ". El sentido no es claro, no por pobreza sino por riqueza, por una
abundancia semántica difícil de reproducir con fidelidad. Por un lado se
debe tener en cuenta que son los hechos mismos los que constituyen
nuestro desamparo, de lo que se sigue que, de algún modo, no es sólo ni
principalmente el arte el que puede producir la experiencia que tan
esencial le parece, pues esa es una realidad (¿la del sinsentido, del
sufrimiento, del estado de arrojo en que nos encontramos?). Por otro,
está la insistencia en aquella realidad que no se capta (el sufrimiento) tal
y como en 1965 insistía, en "Para civilizar a nuestros caballeros",
siguiendo la frase de Kierkegaard: "Hay dos vías: una es sufrir; la otra es
convertirse en profesor del hecho de que otro sufre" (LS [88]).
294 Cfr. AB342 (315).
265
LA LECTURA DEL HOMBRE
una significatividad que sea la de una libertad del dar y el recibir más allá de
los imperativos de la inmanencia295.
266
UNA CIUDAD SECUNDARIA
267
LA LECTURA DEL HOMBRE
268
UNA CIUDAD SECUNDARIA
269
CAPÍTULO SÉPTIMO
EL CONTRATO ROTO
Somos libres para decir cualquier cosa, para decir lo que queramos sobre
cualquier cosa, sobre todo y sobre nada —esto último es especialmente
sorprendente y, en el plano metafísico, constituye una extraña licencia306.
309 Cfr., entre otros pasajes, LS67 (58-59). Hay que advertir que el uso
de la palabra ´lenguajeª no es unívoco a lo largo de su obra. Cuando en
Lenguaje y Silencio dice que la música y la pintura "van más allá del
lenguaje y dejan atrás la comunicación verbal [siendo dos] actos
espirituales decisivos", la música no es lenguaje (aunque sea
comunicación) como sí lo es en otros pasajes del mismo o lo será en
Presencias Reales; igualmente, cuando en ´CrÌticoª/´Lectorª dice que "la
plena aprehensión de las présences transcendantes en lenguaje y
música, supone memorización", la música aparece como realidad diversa
del lenguaje en un sentido que no tiene en Presencias Reales. No hay en
ésto una contradicción conceptual, sino más bien modos distintos de
expresarse que van adquiriendo mayor precisión con el tiempo y que se
tratan con mayor rigor cuando tal rigor es requerido. Importa recordar en
este caso que nunca ha dejado de pensar que la música sea
esencialmente un acto comunicativo, uno de los más puros, en el que
forma y contenido se funden de manera indisociable. Algo similar habría
que decir del silencio, que se convierte en medio expresivo fundamental,
a pesar de su aparente carencia de "medio". La importancia que le
concede al silencio es menor que a la de la música, que aparece de
continuo en todas sus argumentaciones sobre lenguaje, sentido,
significados, etc.
EL CONTRATO ROTO
(145-169)
319 Cfr. AB245-250 [223-228]), en el que utiliza el mismo ejemplo.
320Desde que era niño sintió un profundo asombro ante este hecho:
"Recuerdo la gran impresión que tuve cuando, muy niño, me di
cuenta de que se podían hacer afirmaciones sobre el futuro
remoto, y que éstas eran, en cierto sentido, lícitas. Me vuelvo a ver
cerca de una ventana abierta, invadido por un pavor físico ante el
pensamiento de que, "ahora", y de pie, como lo estaba en un lugar
muy ordinario, me estaba permitido pronunciar frases sobre el
clima y aquellos árboles pasados cincuenta años (…). Pero la
prodigalidad con que disponemos de los "futuros" en la vida y la
lengua de todos los días no deja de ser alucinante. De niño me
preguntaba si la plétora de expresiones arrojadas hacia adelante
sobre mañana y el mañana no pre-vaciaría, como el sortilegio de
un mago, el futuro abierto. Esta multitud de verbos arrogantes, sus
hipótesis y conjeturas, sus intenciones y promesas ¿no dilapidaban
EL CONTRATO ROTO
Esa visión del lenguaje, que aquí aparece como el lenguaje del
único ser propiamente libre, es aquella que intenta presentar
como diferente de las que gozan de carta de ciudadanía en la
república de las ideas. Este especie de introducción al apartado
tiene la doble importancia que podría decirse tiene su ficción de
"la ciudad de lo primario"; no sólo prepara el terreno para una
crítica a la actual visión del lenguaje, sino que logra destacar una
de las carencias en nuestras actuales discusiones académicas,
una de las cuales es la ausencia del asombro 322. De tan inmensa
importancia es esta ´apertura discursivaª que, sin ella, "es
imposible imaginar el ser"; en ella está "la potencialidad de
cuestionar incluso la muerte"; más aún, en los sueños que el
hombre puede formular gracias a este carácter ilimitado del
lenguaje, "el concepto de resurrección —tal como es central al
mito y la religión— es un incremento gramatical natural"323, lo que
significa que si ha de haber ante tal concepto algún escándalo,
antes ha de producirlo el fenómeno mismo del lenguaje que
permite incluso expresarlo, la posibilidad misma de decirlo. Esta
que observamos:
expresión que yo uso, por la fuerza con la que él usa el grounded desde
que explicara en Heidegger su etimología.
359 PR85 (65).
EL CONTRATO ROTO
365 PR88 (67-68). Tras de esa afirmación muchos de los críticos han
visto una posición elitista de la cultura que han rechazado con cierta
vehemencia. Mas no hay tal. Steiner habla de algo tan concreto como lo
que se suele llamar alta cultura (como cuando habla de las ciencias
puras, o las especulaciones más arduas sobre matemática, filosofía, o
ética), y constata el hecho de que son pocos los que continúan tales
tradiciones. Y si eso es elitismo (¿cuántos son los mejores intérpretes, los
grandes compositores, los artistas para todos los tiempos, los grandes
científicos, los autores de las más profundas revoluciones del espíritu, los
filósofos que transforman nuestra visión de la existencia, etc.? ¿no son
realmente pocos, muy pocos entre los miles de millones de seres
humanos?), ¿qué interés puede tener, o qué grado de seriedad de
pensamiento manifiesta el rechazo o la descalificación de quien constata
tan evidente hecho?
366 López traduce ´por definiciÛnª aquel ´en esenciaª de Steiner.
367 Muchos años de pensamiento están detrás de esta afirmación. El
juicio de elitismo de que ha sido objeto no ha disminuído su convicción de
que sólo en las sociedades en que se persiguen ideales más altos que el
bienestar material se crean las grandes obras de la imaginación y el
pensamiento. Un resumen de esa idea puede ser el siguiente, tomado de
En el Castillo de Barba Azul (pp. 116-117):
Podemos dar una respuesta a la cuestión de si una cultura
superior está inevitablemente entretejida con la injusticia social.
No es difícil formular una apología de la civilización firmemente
basada, y sin hipocresías, en un modelo de historia concebida
como privilegio, como orden jerárquico. Puede uno decir
simplemente que las realizaciones del arte, de la imaginación
especulativa, de la matemática y de las ciencias empíricas fueron,
son y serán en una dimensión abrumadora la creación de unos
pocos hombres dotados. En la perspectiva de la evolución de las
especies hacia una intervención cada vez más completa de las
potencialidades de la corteza cerebral —y la suma e la historia
puede ser precisamente eso— resulta vital preservar el tipo de
LA LECTURA DEL HOMBRE
ésto que tal visión sea del todo inválida, dado que aquellos
hechos aludidos, aunque no sean soporte o fundamento suficiente
del criterio, son ayudas; pero Steiner lo discute porque lo que se
diga en esta materia o en cualquiera debe responder realmente a
todo lugar y época. Si se demuestra ingenua una previsión, si
aparece como ilusorio pensar en la «cultura» de un Nazi, o que la
barbarie no puede presentarse en el «hombre ilustrado», hay un
error de base, una debilidad del pensamiento369.
369 Ver BC81 y ss.; allí describe con detalle los que él piensa son los
términos en que se puede expresar una definición de la cultura tomando
en cuenta estos aspectos. Ver también LS24-26 (22-24).
LA LECTURA DEL HOMBRE
Steiner acude a temas que conoce muy bien y sobre los que ha
escrito en obras anteriores393 para ilustrar el movimiento de
posibilidades del arte, en el que no hay validaciones ni
refutaciones, así como a continuación se refiere a la ausencia de
reemplazo o sustitución en la historia de la crítica y de la
interpretación, o de las doctrinas y programas estéticos, como sí
sucede, de hecho, en las ciencias: "la teoría copernicana corrigió y
sustituyó la de Ptolomeo. La química de Lavoisier hizo insostenible
la anterior teoría del flogisto. Las opiniones de Aristóteles sobre la
mimesis y el pathos no se ven sustituídas por las de Lessing o
Bergson. Los manifiestos surrealistas de Breton no cancelan An
Essay on Criticism de Pope aunque bien pudiera situarse en sus
de Después de Babel.
LA LECTURA DEL HOMBRE
juicio, resulta el hecho de que alguien (en este caso Steiner) tenga
necesidad de hacerlo.
404 Cfr., también, E113-114.
EL CONTRATO ROTO
408 Ver respecto del giro lingüístico sus ensayos "La lingüística y la
poética" y la sección IV de "El lenguaje animal" (pp. 93-97) recogidos en
Extraterritorial, "Whorf, Chomsky and the Student of Literature" (en On
Difficulty, Ob. Cit.) y la entrevista concedida a Dennis (cit.)
409 PR103 (80-81).
410 Primeramente en Extraterritorial y luego en Después de Babel
("Lenguaje y Gnosis" y "Las pretensiones de la teoría"). Ha negado desde
sus primeros ensayos, principalmente desde "Georg Lukács y su pacto
con el diablo" y "El abandono de la palabra", la legitimidad de los
EL CONTRATO ROTO
Esto no quiere decir que no se puede tratar con rigor acerca del
lenguaje, ni que los estudios de lingüística sean inútiles en el
estudio de la literatura; lo que debe estar siempre presente, a la
vista (si se quiere evitar el paso en falso de considerar el lenguaje
como objeto posible de una ciencia empírica 413), son los
"indisolubles vínculos del proceso y el objeto", que impiden muy
probablemente 414 cualquier tratamiento riguroso, y menos
exhaustivo415. En otras palabras; la realidad de la extensión
ilimitada del lenguaje respecto de lo humano, el hecho de que los
límites de nuestro lenguaje son los de nuestros mundos, tiene
múltiples consecuencias y Steiner parece explorarlas todas. En
422 Idem.
423 Cfr. LS41-42 (36-37), E83-84, y AB156-163 (138-144).
424 En ese estudio reflexivo del movimiento típicamente moderno de
persuaden 425.
425 PR104 (81). A Denis afirma que tales estudios, pueden servir como
estructura de trabajo, como andamios en la construcción de edificios,
pero que por eso mismo se deben retirar después de haber cumplido su
tarea; no sirven después sino para estorbar. Nadie quiere que ellos digan
más que eso (ver D131-132). En esta idea, o mejor, en la experiencia de
que tales análisis son absolutamente irrelevantes al momento de hacer
afirmaciones sobre el sentido de la obra en cuestión, Steiner apoya su
saber acerca de la instrumentalidad de tales saberes, de la insuficiencia
humana de tales técnicas cuando no están al servicio de una verdadera
comprensión y del subsecuente enriquecimiento a que debe conducir
toda tarea crítico-interpretativo. Es una idea central en su obra, y está
presente en todo lo que ha escrito sobre la labor del crítico, sobre su
responsabilidad, sobre su importante y fascinante tarea (ver, entre otros
pasajes ya citados, "La lingüística y la poética", especialmente la p. 187
de Extraterritorial, en la que ya habla de la responsabilidad de los
lectores, los críticos, y los lingüistas; ver también ´CrÌticoª/´Lectorª).
426 PR67-68 (49-50).
LA LECTURA DEL HOMBRE
434 "El hombre es un primate que puede mentir, que puede hacer
enunciados ´imposiblesª y en contra de los hechos reales" (E181).
Enunciados similares a estos son legión en los diversos textos que he
mencionado.
LA LECTURA DEL HOMBRE
mundo occidental del privilegio de una especial visión del mundo, que no
significa el privilegio de una cultura sobre las otras o incluso de una
perspectiva mejor que otras.
455 PR113-114 (89). Me aparto de la traducción de López.
EL CONTRATO ROTO
Este ha sido un tema abordado por Steiner una y otra vez, bajo
el cual subyace una pregunta que ronda la mayor parte de su
trabajo. Hacer un repaso de lo que en escritos anteriores se
refiere al tema en cuestión puede ser iluminador para comprender
a qué se refiere exactamente Steiner al afirmar que algo ha
desaparecido para la sensibilidad actual. Tanto lo que hasta este
punto se ha explicado de Presencias Reales y lo que en adelante
se dirá, como el propósito mismo de la argumentación pueden
verse de modo más claro con una tal retrospectiva.
475 Dice allí mismo (LS80 [69]) algo que puede ser revelador de la
temprana comprensión de tan importante tema, tanto para su obra como
para nuestra comprensión del hombre actual: "la posibilidad de que la
inhumanidad política del siglo XX y ciertos elementos de la sociedad
tecnológica de masas, que siguió a la erosión de los valores burgueses
europeos, hayan afectado al lenguaje, es el tema constante de este libro.
En distintos ensayos he discutido aspectos específicos de la devaluación
y deshumanización lingüísticas". Si esto se lee a la luz de lo afirmado en
el prólogo para la segunda edición (escrito en Octubre de 1984), según lo
cual tres de los ensayos publicados en Lenguaje y silencio demarcaron el
terreno de casi toda su obra, tenemos que muy posiblemente él
consideraba en ese momento (y yo en el actual) que la centralidad de su
obra habría que buscarla en aquella búsqueda de los fenómenos que han
conducido al hombre a desconfiar y a mal-usar del lenguaje, uno de sus
más preciados dones.
476 Es difícil traducir al castellano el estrangement usado por Steiner,
en el que se quiere significar el extrañamiento ante y de algo, el
alejamiento desamorado o enemistado, la retirada o partida frente o ante
algo que fue conocido, íntimo, familiar.
477 Otro tanto ocurre con esta palabra que tiene la connotación de
deserción, apostasía, retirada, defección.
478 LS81 (70). No sigo la traducción de Ultorio.
LA LECTURA DEL HOMBRE
486 Cfr. p. 7. "Eros and Idiom", como "continuación" del ensayo del 65,
"Night words", y como otra manifestación mas del rechazo a la
"desnudez" a que ha sido sometido el lenguaje, se detiene en el
fenómeno de la alta pornografía, a la literatura que lleva a cabo aquella
«franqueza como nunca» (Ezra Pound) y que en un grado no comprendido
hasta ahora limita la libertad de la imaginación, estandariza o uniforma a
las conciencias, destruye la intimidad. Es una manifestación más de esa
caída del lenguaje, de la pérdida de valor del significado de las palabras
que, queriendo decirlo todo, dicen menos y con pérdida de riqueza
interior, de riqueza semántica. Es el tema tratado con detalle en "La
distribución del discurso".
487 En la versión de la Revista de occidente se lee "históricos".
488 RP7 (29-30). El resaltado es mío.
LA LECTURA DEL HOMBRE
492 Creo que a este movimiento del espíritu lo llama escepticismo por
del espíritu:
El psicoanálisis es, in toto, un arte del lenguaje, una praxis del lenguaje. No
puede haber pacientes mudos ni analistas sordos. El psicoanálisis es tan
inmediato a la palabra y la sintaxis como la minería lo es a la tierra. La
concepción freudiana de la psique individual y de la civilización depende
plenamente del postulado y el legado hebráico-elénicos del discurso y el
texto519.
misma idea aparecía como alabanza, pues allí parecía estar de acuerdo
en la visión de Mallarmé de la libertad del lenguaje respecto de las cosas,
y aún como el punto de partida necesario a una ciencia lingüística. Pero
en Presencias Reales parece que la incapacidad vista por Mallarmé está
"mal vista", pues de allí no se sigue lo que deduce Steiner, como la
libertad del hombre o la enorme dignidad del lenguaje, sino un programa
poético. Parece, en definitiva, que Mallarmé hace de la necesidad virtud:
de la incapacidad humana para decir las cosas, tanto del mundo material
como de su propio mundo interior, ve la necesidad de "limpiar" las
palabras para que logren funcionar bien "entre ellas" mismas, y no para
responder mejor a las cosas mismas.
529 Repetidamente comentado por Steiner (ver, por ejemplo,
"Schönberg Moses und Aron", en LS150; BC57, o AB204 [184]).
530 Cfr. PR139-140 (111-112).
LA LECTURA DEL HOMBRE
7.7 La desconstrucción
543 Esta es una de las razones por las cuales no entro a discutir con
muchos de los críticos de Presencias Reales. Son muy pocos los que dicen
algo digno de ser tenido en cuenta, y ninguno de ellos destaca, por
cuanto no lo capta, el propósito real de Steiner, la articulación de su
visión, el desvelamiento progresivo de que hace gala. Esto se descubre
en que nadie establece un diálogo constructivo a partir de ese punto
central. Lo que no quiere decir que nada sea interesante en la amplia
bibliografía secundaria, pues algunos escritos sí lo son, y mucho, pero en
niveles de comprensión y de diálogo distintos del que, me aventuro a
decir, le habría gustado mantener a Steiner.
544 R30. "Trascendencia", como hemos avanzado, se dice en varios
sentidos, cuyo último y principal es el teológico.
545 "Une lecture bien faite". En Le Débat, nº. 86, 1995
LA LECTURA DEL HOMBRE
546 Idem.
547 R30.
548 NICOLÁS, César, "Entre la deconstrucción", pp. 312-3. Recogido en
Teoría literaria y deconstrucción, Manuel Asensi (Editor), Arco/Libros,
S.A., Madrid, 1990, pp. 307-338. Ver al respecto las ideas de Peñalver,
Ob. Cit. pp. 153 y ss.
EL CONTRATO ROTO
Es muy difícil ser fiel a una visión tan precisa que pretende dar
cuenta de toda una visión explicativa. Parafrasear es
experimentar la pérdida, la reducción de la riqueza de visión y de
expresión que ha conseguido Steiner. Por eso me propongo
exponer el modo en que logra articular, en un movimiento de
definición, visión (sospecha) y propósito, el entramado de la
empresa desconstructiva.
571 PR148 (119). Del término ´ontoteolÛgicoª dice allí mismo: "el
término heideggeriano es irritante pero obtiene, como ningún otro, la
unisonancia entre, por un lado, un supuesto epistemológico y existencial
de significado sustantivo y, por otro, una garantía teológica".
572 PR149 (119-120).
EL CONTRATO ROTO
Puede ser la de Dios —en última instancia, tiene que serlo—, la de las
´Ideasª platónicas o la de la esencia aristotélica y tomista. Puede ser la de la
autoconciencia cartesiana, la de la lógica trascendente de Kant o la del ´Serª
de Heidegger. Al final, los jalones del significado conducen a estas metas.
Aseguran su plenitud. Esta presencia, teológica, ontológica o metafísica, hace
creíble la afirmación seg˙n la cual ´hay algo en lo que decimosª575
577 PR Idem.
578 Cfr. PR153 (123).
LA LECTURA DEL HOMBRE
Lo cierto es que el término ´significadoª debería ser sustituído por algo así
como ´posibilidad no finitaª o ´rastrosª, tal como se recurre a ellos tanto en la
búsqueda de Freud de los restos de lo inconsciente como en la imagen del
físico sobre el paso momentáneo de las partículas subatómicas a través de la
cámara de nubes (cloud-chamber)579.
PRESENCIAS
605 Sin lugar a dudas una cabal comprensiÛn de lo que debe buscarse
al leer, si queremos aprenderlo de Steiner, hace falta verlo en una
comparaciÛn o en una lectura cercana de Presencias Reales y de Tolstoi
o Dostoyevski, de La muerte de la Tragedia y de AntÌgonas, adem·s de en
muchos pasajes de textos ya mencionados, sin olvidar, por supuesto, las
muchísimas reseÒas publicadas. La razÛn es sencilla. Todos esos textos
son la puesta en escena de lo que expresa en Presencias Reales, que ha
nacido de su experiencia de la forma significante, de un trabajo de
muchos aÒos de enfrentamiento con textos, con pinturas y con obras
musicales. El proceso o "mÈtodo filolÛgico" que describe en la tercera
parte de esta gran obra se encuentra "verificado", sustanciado o, si se
quiere, materializado, en lo que me gustarÌa llamar ´sus lecturasª. Los
lÌmites temporales y espaciales de esta tesis impiden tal comparaciÛn o
lectura cercana, de las cuales deben preferirse por encima de cualquier
otra, las llevadas a cabo en Tolstoi o Dostoyevski y en AntÌgonas. De allÌ
que me limitarÈ a referencias amplÌsimas en algunos momentos,
remitiendo en general a una u otra de aquellas obras, como pequeÒa
guÌa a personas interesadas.
399
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
400
PRESENCIAS
401
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
402
PRESENCIAS
403
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
404
PRESENCIAS
405
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
406
PRESENCIAS
407
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
408
PRESENCIAS
409
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
410
PRESENCIAS
411
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
comunicaciÛn.
412
PRESENCIAS
413
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
"tiene una gran carga expresiva" pero que su "fuerza primitiva nos ha
414
PRESENCIAS
415
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
416
PRESENCIAS
417
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
418
PRESENCIAS
419
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
420
PRESENCIAS
421
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
una libertad perdida o una que tiene que ser ganada, llamando
"desde el lejano umbral" de nuestra psique: "somos criaturas
ofendidas y, a la vez, consoladas por las llamadas de una libertad
que est· justamente fuera de nuestro alcance. SÛlo existe un
terreno en el que se desarrolla la experiencia de la libertad. SÛlo
en una esfera de la circunstancia humana, ser es ser en libertad.
Se trata del ·mbito de nuestro encuentro con la m˙sica, el arte y la
literatura"654.
422
PRESENCIAS
423
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
424
PRESENCIAS
425
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
426
PRESENCIAS
427
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
428
PRESENCIAS
429
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
430
PRESENCIAS
431
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
432
PRESENCIAS
AB13-68 [1-50]).
676 Cfr. PR198-200 (162-163). La fÛrmula de comuniÛn del sentido, o
433
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
677 A Jahanbegloo expresaba una idea que pone ampliamente por obra
en Tolstoi o Dostoyevski, seg˙n la cual, al referirse al contexto histÛrico
(de ning˙n modo el ˙nico de los contextos), "no hay una sola frase en
Madame Bovary que no refleje la historia del segundo Imperio, de la vida
de Flaubert, de la lengua francesa, de la crisis de la burguesÌa" (ver JA71
[87]). En la introducción a la Antología lo había expresado así, dando
razón de su rechazo a la «nueva crítica»:
El aislamiento que el ´new criticismª proponÌa del texto literario
con respecto a su contexto histÛrico, ideolÛgico, social y biogr·fico
me parecÌa did·cticamente ingenioso, pero esencialmente falso.
Por lo tanto, este primer libro trata del papel principal de las
preocupaciones metafÌsicas, religiosas y polÌticas en la literatura.
Postula el respeto a las relaciones org·nicas entre un poema, una
obra teatral o una novela y las realidades sociales, temporales y
ling¸Ìsticas (en el sentido de historia del lenguaje) que son su
matriz (…) De ahÌ mi alegato en pro de la ´crÌtica antiguaª, en pro
de un entendimiento de la literatura como una ´humanidad
centralª, entendimiento que utiliza simult·neamente los modelos
filosÛficos y ling¸Ìsticos de tipo tradicional, sobre todo los que se
encuentran en Coleridge y Roman Jakobson y en los puntos de
vista marxista-existencialistas de Luk·cs y de Sartre (R13).
434
PRESENCIAS
435
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
436
PRESENCIAS
437
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
438
PRESENCIAS
439
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
440
PRESENCIAS
441
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
442
PRESENCIAS
por el otro; cada una es contexto de la otra, pero de tal modo que
su mutua influencia es inconmensurable: impide de hecho
cualquier sistematizaciÛn y lleva a Steiner a descalificar el
propÛsito predictivo de lo estÈtico, tan arraigado en la visión
marxista. ´Impredictibilidadª de la que no se sigue la ninguna
negaciÛn de la realidad de lo sociolÛgico 690.
443
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
444
PRESENCIAS
445
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
446
PRESENCIAS
447
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
448
PRESENCIAS
449
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
450
PRESENCIAS
451
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
igualar. Podría decirse sin temor a exagerar que aquél que lea estas
páginas y no reconozca su verdad, o bien no ha experimentado el arte, o
sus experiencias estéticas se reducen a aquellas triviales y efímeras que
tal vez no se merezcan tal nombre.
707 Cfr. PR216-218 (177-178). Esta convicción, se ha dicho, mira lejos
hacia atrás en la obra de Steiner. Basta leer Tolstoi o Dostoyevski para
descubrir que, en la medida en que afecta directamente la sensibilidad, y
tras ella a todo el hombre, la belleza en el arte transforma las vidas de los
hombres, situando al poeta en un importantísimo puesto en la vida social.
¿No es esto mismo lo discutido, de alguna otra manera en "Eros e
Idioma"?
452
PRESENCIAS
453
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
454
PRESENCIAS
455
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
456
PRESENCIAS
457
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
458
PRESENCIAS
459
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
460
PRESENCIAS
461
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
462
PRESENCIAS
463
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
464
PRESENCIAS
465
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
728 Soy muy consciente del tono admirativo con que está escrito este
párrafo. Sin abandonar el rigor debido (el éxito no lo certifico yo),
pretendo calificar de ese modo la experiencia de quien descubre la
verdad y la grandeza de experiencias personales que, gracias al hallazgo,
dejan de ser de ese modo tan terriblemente inéditas. Además, ¿ha de ser
cierta en todo ámbito aquella afirmación de Steiner: "a las fuentes se les
permite murmurar y brotar; a los adultos, no"?
466
PRESENCIAS
729 Para quien piensa que un nuevo sentido es un modo nuevo posible
de aproximación al mundo, tanto en el comprender como en el obrar, es
lógico que afirme la mayor libertad adquirida en lo poético, en el arte. La
conclusión es la misma si se piensa que la libertad es constitutiva y
consecutiva de lo humano, y por tanto todo lo que contribuya en la
configuración de lo humano resulta constitutivo de su libertad. El hombre
es un «animal de lenguaje y de imágenes», es decir, un «animal de
sentido» y es el arte, en su potencial, un eminente dotador de sentidos.
467
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
468
PRESENCIAS
469
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
470
PRESENCIAS
decirlo con las mismas palabras comunes y corrientes que usa todo el mundo,
significa imaginar y recrear personalmente menos (…). Los tabúes y las zona
lingüísticas reservadas para ciertas ocasiones de intimidad y seriedad
especiales tenían una función vitalizadora así como también una función
protectora. Las palabras que solían albergarse en el corazón del silencio
convencional, que se empleaban en el transcurso de un acto de confianza e
intercambio total del ser —como se pronuncian en voz alta los términos
sexuales en la última intimidad del amor— se encuentran muy cerca de las
más profundas fuentes del lenguaje. Esas palabras, hasta cierto punto,
conservaban la magia del lenguaje. La reticencia verbal es la única cosa que
relaciona nuestra sensibilidad pública y exhibicionista con las antiguas
energías y las fuentes de lo maravilloso. Hubo una época en la que la palabra
era Logos, en la que un ser humano no le entregaba fácilmente su nombre a
otro ser humano, en la que el nombre o los títulos sagrados de la deidad
quedaban sin ser pronunciados. Al desterrar todo lo reservado de nuestra
manera de hablar, al hacer que los sitios secretos de nuestros sentimientos se
vuelvan públicos y clamorosos, es posible que estemos arrancando de raíz
fuerzas cuyas raíces, sospechamos, están estrechamente unidas y que son
indispensables tanto para la poesía como para lo erótico. Al desfilar de modo
tan descubierto, al ser compartidas de manera tan despilfarradora, nuestras
vidas y la lengua en que las sentimos son cada vez más despojadas735.
471
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
736 Cfr. PR236 (193-194). Este papel del poeta, y el del pensador en un
sentido distinto pero no menos real, como personas principales en la
civitas, en el engranaje del mundo, ha sido recurrente en su obra, y la
discusión es larga e interesante. Recorre el estudio de las "metafísicas"
de los autores en Tolstoi o Dostoyevski; cada uno de los ensayos de
Lenguaje y Silencio bien aquellos en que trata del silencio del poeta,
como aquellos en que analiza la importancia y responsabilidad de la
enseñanza de la literatura; en aquellos ensayos recogidos en
Extraterritorial en los que se propone mostrar diversos aspectos de su
reflexión acerca de la poética, de la lingüística, de la literatura; está
presente de modo claro en Después de Babel, por ejemplo en su capítulo
"Topologías de la cultura"; aparece de nuevo en los ensayos de On
Difficulty, en los cuales escribe sobre la naturaleza de la poesía, del papel
del arte en la configuración del habla interna de los individuos, de la
influencia de Dante o del papel de la lectura en nuestra sociedad; vuelve
a aparecer de modo directo en la larga historia de Antígona (en
Antígonas), y poco después en la discusión a la cualidad poética de
Shakespeare desde la postura de Wittgenstein (ver "A Reading against
Shakespeare").
472
PRESENCIAS
473
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
474
PRESENCIAS
habla de libertad"740.
475
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
476
PRESENCIAS
todos los demás, los dioses querrían negarle al hombre, el poder de conferir
una vida duradera (…). El poeta es hacedor de nuevos dioses y perpetuador
de hombres: así viven Aquiles y Agamenón, así la gran sombra de Ayax arde
todavía, porque el poeta ha hecho del habla un dique contra el olvido, y los
dientes agudos de la muerte pierden el filo ante sus palabras743.
477
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
478
PRESENCIAS
747 Cfr. PR238-239 (195-196). Luego se verá que queda una reserva al
respecto.
748 Cfr. PR239-240 (196-197).
479
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
480
PRESENCIAS
481
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
482
PRESENCIAS
483
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
484
PRESENCIAS
485
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
486
PRESENCIAS
487
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
hombre, por una democracia igualitaria por el nivel más bajo, etc.
—, se encuentra "a sus anchas en el discurso múltiple de las
incertidumbres", donde percibe, por la indeterminación y la
multiplicidad, un "garante de tolerancia"; ese espíritu liberal
considera que en la sed de absolutos se esconden "no sólo una
simplicidad infantil sino los viejos y crueles demonios del
dogma" 760. Esta visión del mundo, tan generalizada en Occidente,
puede ser causa y efecto a la vez. Como causa, quizás "inhiban un
acceso más profundo y vulnerable a la cuestión de la generación
del significado y forma", impiden un acercamiento que arroje
luces que permitan comprender, por ejemplo, la realidad de la
influencia del arte como ha sido descrita; pero la «relajada ironía y
liberalidad» propias de ese talante pueden ser, a su vez, "el reflejo
de cierta condición reducida de lo poético y del acto de creación
de nuestra cultura (lo que he llamado «el epílogo»)". Tal vez la
negación de sentido no sólo constituya la consecuencia de un a
priori existencial (el liberalismo?), sino una verdadera respuesta,
"coherente", a la condición actual del arte, de ´lo poéticoª, la
"consecuencia necesaria y honesta del paso de nuestra cultura al
agnosticismo" 761.
488
PRESENCIAS
489
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
«sentido del ser» refiera a la apertura esencial del ser humano al «otro»,
al ser mismo de la otredad.
490
PRESENCIAS
491
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
492
PRESENCIAS
493
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
769 PR248 (204). Los testimonios con los que procura ilustrar su punto
de vista son Shakespeare y el "único engendrador" de sus sonetos (el
poeta), Picasso y su expresión "el otro artesano"; el hikus, el más breve
de los estudios de Webern, y el jinete en un bosque nocturno de
Kandinsky.
770 Cfr. BC116. En la experiencia de la transformación operada en la
494
PRESENCIAS
495
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
496
PRESENCIAS
497
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
777 Cfr. PR252 (207-208). Ver también algunas alusiones sobre este
tema en la introducción que Steiner hace al estudio titulado
Homosexualidad: Literatura y Política, Alianza Editorial, Madrid, 1985.
¿Pensará Steiner que la mujer —¿por qué no el hombre?— o, mejor aún,
que el ser femenino responde a su «estar aquí», de modo suficiente, con
el proceso procreativo? ¿Es este un modo diferente de ver la "esencial
respuesta del hombre", que es el arte, a su ser aquí? La respuesta me
parece ser sencillamente afirmativa. Y podría establecerse un paralelismo
entre el niño y la obra de arte, sabiendo que esta es forma significante?
¿A qué referiría el niño? ¿Qué significaría? ¿De qué es imagen? ¿Qué es lo
que comunica el niño cuando se lo ve como un «otro»? ¿De qué
presencias es portador y cuáles manifiesta en un «encuentro»? ¿No sería
esta una visión demasiado elevada de lo estético, como "forma de vida"
asimilable a un hombre? ¿Será más bien una mirada reducida del
hombre? O, simplemente, ¿será una imagen feliz que logra para hacer ver
la riqueza insondable de que es portadora la obra de arte cuando su
génesis cuesta tanto como la de un niño, y cuando el conocimiento de
ella se toma la misma seriedad (gozosa) de atención y cuidado que se
toma ordinariamente con un niño?
498
PRESENCIAS
preguntar a Steiner si los pocos ejemplos con que ilustra su idea son
aquellos que mejor pueden persuadir a quienes el ensayo se dirige, o
quizás porque no son muchos más los artistas que han dejado testimonio
de su experiencia (dudoso), o pocos quienes han experimentado su labor
como contra-creación? Quizás no sea del todo impertinente, toda vez
que, aunque habla de "los grandes artífices", y ofrece una mirada general
de la historia de occidente (antigüedad, período clásico, renacimiento,
modernidad hasta nuestros días), siguen siendo demasiado pocos
quedando por fuera algunos sin duda sobresalientes. ¿Quién imagina a
Dante o al gran Bach siquiera pensando en su trabajo como el de una
rivalidad con Dios? O ¿qué decir de tanto artista anónimo que ha dejado,
por ejemplo, las catedrales? La pregunta, por el contrario, puede no tener
lugar si se tiene en cuenta que Steiner pretende solamente mostrar un
panorama suficientemente ilustrativo, gracias al cual quede claro que la
creación artística es una "respuesta a" lo que está antes y más allá de él
(respuesta y esfuerzo consciente o inconsciente), a lo que a él le permite
realizar su obra. El párrafo de ejemplos es concluido por Steiner con las
palabras: "Las afirmaciones de este estilo son legión. Y continúan hoy en
día". Quizás la importancia del argumento radique en manifestar la
conciencia del «otro» en su aspecto de anterior, primero, y los ejemplos
den razón de esa misma conciencia de la grandeza de la labor y de la
lucha. En resumen, la experiencia misma de algunos creadores indica esa
rivalidad con el primer creador, aunque esa lucha incluye a todo posible
creador, pues no hace falta la conciencia de su rivalidad para que la
noción de contra-creación de Steiner lo cobije, así como la «alegría», la
499
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
500
PRESENCIAS
501
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
781 Cfr. PR255 (210). Steiner articula en estos pasajes las pautas de lo
que considera una buena lectura y resume, a la vez, las condiciones del
buen lector, del lector fiel a lo que recibe y al acto mismo de recepción.
Quizás esta cátedra de lectura deba servir para otorgar "criterios",
paradigmas experienciales de lo que, buscando lo que se debe buscar, o
dejando que quien nos busca nos encuentre, ha de ocurrir en nosotros
cada vez que respondemos fielmente a la obra. Si no se hace así, si no se
logra (y esto puede significar no descubrir esos movimientos en la
recepción de la obra), no nos hemos situado en el punto adecuado desde
el que se puede descubrir y no habremos hecho una buena lectura.
Cabría preguntar si siempre, en toda lectura, deben hacerse presentes
esos movimientos. Y seguramente la respuesta de Steiner sería que
502
PRESENCIAS
503
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
504
PRESENCIAS
505
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
"habla por medio del rapsoda", que "dirige la mano del escultor"787;
lo que se evidencia es que la "escena o persona se hacen
«realmente presentes» al espectador no gracias a una concesión
o transposición voluntariamente imaginativa por parte del
espectador, sino porque ellas (la escena o persona) habitan en la
imagen"788. El modo en que se expresa esa creencia del agente
extraño colaborador no interesa especialmente; "el supuesto que
importa es el de una inherencia, por muy esotérica que sea, por
muy erosionada o posiblemente falsificada que esté por la
transcripción humana, de un «espíritu» dentro, «detrás» de la
letraª789, aquel «sentido» y «fuerza» (Frege) que «descubren» al
lector, y que es un "exceso esencial de significado", cuya fuente u
origen (las fuerzas presentes dentro y más allá del «sentido»
generado por el arte), son los que busca "elucidar toda estética
seria"790.
506
PRESENCIAS
507
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
508
PRESENCIAS
letra en espíritu"795.
509
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
510
PRESENCIAS
511
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
512
PRESENCIAS
513
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
514
PRESENCIAS
515
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
516
PRESENCIAS
Sigue en pie la paradoja final que define nuestra humanidad: siempre hay,
siempre habrá, un sentido en el que no sabemos qué es lo que estamos
experimentando y de qué estamos hablando cuando experimentamos o
hablamos de lo que es. Existe un sentido en que ningún discurso humano, por
analítico que sea, puede extraer un sentido final del sentido mismo806.
517
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
518
PRESENCIAS
519
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
520
PRESENCIAS
belleza con la verdad, da pie a Garrido Gallardo para afirmar, creo que
con razón y comprendiendo bien el sentido, que Steiner "ilustra al
unicidad del verum y el bonum con el pulchrum", entendiendo con esto
un acuerdo de Steiner con la más tradicional de las metafísicas (ver
GARRIDO GALLARDO, Miguel Angel, "George Steiner: Presencias Reales. øHay
algo "en" lo que decimos?", Revista de Literatura, vol. 55, Madrid 1993,
pp. 267-271).
810 Significa ésto que todo hombre "piensa", hace conscientemente un
acto de presencia de «lo otro» cuando está en un ámbito de experiencia
tal que el sentido de la totalidad es evidente? No lo creo. Mas bien sabe
de modo virtual, y actualiza ese saber en diversos grados al hablar, al
trabajar sobre la materia, al experimentar lo estético. Sabe, es su
experiencia, que tras todo hay un sentido, una verdad, un algo que
(conocer, cantar, esculpir, entender). Mas afirmar el ser, es afirmar
necesariamente su fundamento: esto es "lo trascendente", lo que no
permite pruebas, lo que implica inexplicabilidades, etc.
811 Idem. ¿Qué significa aquí apostar?, ¿a qué tipo de acto se opone?
521
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
522
PRESENCIAS
signifique, que por medio de algo se exprese algo, que haya una
relación entre un contenido distinto de la forma en que aparece y
que ese contenido no sólo sea posible, sino que exista de hecho y
pueda (así como se produce la unión) ser separado por el
receptor. Este saber está garantizado por el saber, incluso la
aceptación agradecida, por un "somos así", "así estamos hechos",
"así fuimos creados". De igual modo que el autor determina el
sentido y los significados de su obra, y al hacerlo limita los
posibles significados de sus partes, así también ocurre con el
texto del mundo nuestro. Hay una relación entre la palabra (el
medio, lo externo) y el mundo, entre lo que nomina y lo que es
nominado, entre la forma y el contenido. Buscar lo que sea el
significado, preguntar cómo es posible que nominemos lo que es
otro respecto a nosotros, asegurar que eso sucede y creerlo
definitivamente, es, para Steiner, un postulado trascendente, no
decible en palabras, por encima de la capacidad humana de
demostración y que sólo permite ser mostrada, señalada. Quienes
muestran claramente aquello inexpresable son los poetas: ellos
"nos dicen de qué está hablando la poesía cuando las palabras
fracasan" 814.
523
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
815 BC118.
524
PRESENCIAS
816 BC135.
525
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
526
PRESENCIAS
527
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
528
PRESENCIAS
529
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
824 Lo que puede suscitar dudas, y creo que ese ha sido el tema
presente en los debates en torno a Presencias Reales que se ha llevado a
cabo, es si esa teología es un saber salvador. La seriedad que Steiner
concede puede parecerlo, pero él no lo afirma. Sí se puede decir que sin
ese saber, como ya hemos mostrado en los primeros capítulos, es que sin
esa apertura a la trascendencia, y sin un trasfondo teológico no sólo se
acaba por reducir lo humano, sino que además se hace imposible una
verdadera ética, como expresa claramente en el artículo citado "Une
lecture bien faite".
825 Cfr. PR274-275 (226-227).
826 Nótese la relación entre «sentimiento religioso» y «meta-físico»
530
PRESENCIAS
531
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
532
PRESENCIAS
830 Cfr. PR266-267 (220). Ver también sus artículos "El escándalo de la
revelación" y "La decadencia de los mitos" ya citados.
831 Cfr. PR266-270 (220-223).
533
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
534
PRESENCIAS
535
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
536
PRESENCIAS
537
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
538
PRESENCIAS
539
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
interminable; fruto del cansancio del espíritu que quiere certezas, pero
certezas racionales, quizás pequeñas, a su talla.
841 Es el tema de sus emisiones radiales en la CBC, ya citadas, cuyo
título es "Nostalgia for the absolute".
842 p. 277-278
843 Esta pérdida no de ningún modo algo absoluto. A Nigel Dennis
afirmó: "En algún sitio el próximo Picasso está aprendiendo a dibujar, el
próximo Mandelstam está empezando a escribir versos. Y lo que yo
quisiera hacer es intentar preparar para estos relampagueos de la gracia
un área mínima de eco. Es la única contribución que puedo hacer"
(ND136). Aunque la entrevista es de 1982, pasajes posteriores a
Presencias Reales tienen un tono similar a éste, como por ejemplo el
debate en Marienbad (ver).
540
PRESENCIAS
541
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
542
PRESENCIAS
543
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
544
PRESENCIAS
545
59
CONCLUSIONES
Como un corolario del hecho de que hay preguntas que no se
deben hacer a quienes se acercan a nosotros, se puede afirmar
que nuestro aprendizaje en humanidad debería llevarnos a saber
qué preguntas hemos de hacer a quienes aceptamos en nuestro
interior o, en otras palabras, qué preguntas hemos de formular a
quien busca cabida en nuestro ser. Si aquél que requiere de
nuestra atención es alguien con reconocida reputación de
merecerla, es indigno —e inútil— asumir la postura de quien
acepta una herencia o legado con el llamado «beneficio de
inventario», rechazando todo gravamen que imponga lo que se
recibe, en este caso lo que se puede aprender de otro. Si de
verdad se desea crecer con la ciencia de otro, si sus noticias
realmente han de recibir cobijo en nosotros, hemos de rechazar la
tentación de lo fácil: buscar la respuesta a nuestras pequeñas
preguntas —fruto de nuestras muy pequeñas expectativas— en
lugar de enriquecernos de los personales cuestionamientos de
aquél, convencidos de que el preguntar mismo encierra una gran
dignidad…, y muchas respuestas.
ellos en quienes más brilla Su luz (eso ocurre en los niños, como
diría en Tolstoi o Dostoyevski), son ellos los que gozan de la gracia
del saber, y por tanto de la responsabilidad de la visión.
Responsabilidad que hará del traidor a tan elevado deber, un
acreedor a su maldición.
¿Cuáles son los supuestos sobre los que se asienta tal visión?
Pienso que nada de lo anterior sería posible sin una enorme
confianza en la razón humana, en la disposición natural del
entendimiento para conocer, para poseer la verdad; y, por
consiguiente, en los medios puestos al alcance del hombre para
acceder a ella: el diálogo y la comprensión. Tampoco sería
posible, se aprende de Steiner, sin cierto sentido de la totalidad,
sin el saber acerca del orden de esa totalidad, y de una clara
jerarquía de los seres que conforman esa totalidad, donde hay
más o menos verdad, más o menos belleza, más o menos unidad.
Todos estos son supuestos que comparecen sustentando su obra,
pues sin ellos no es posible escribir, hacer juicios, ejercer una
profesión crítica. Pero, adem·s, en tanto ha procurado obedecer al
«conócete a ti mismo», estas nociones están temáticamente
presentes en sus escritos, aunque no al modo de intentos de
demostraciones de la capacidad de conocer, sino como
manifestaciÛn de regocijo ante el descubrimiento de esa
espontaneidad del saber que, por lo mismo, es el punto de partida
de las actividades humanas. La tendencia a la verdad y el
LA LECTURA DEL HOMBRE
lenguaje.
eso se pueda decir que toda su obra permite u ofrece una lectura
cristiana, o por lo menos una lectura compatible con la vida
espiritual, doctrinal y moral fundamentada en las enseñanzas de
Jesucristo. Esta afirmación permite comprender, creo que en gran
parte, el poco o mal «prestigio» de que goza, principalmente en
Inglaterra, así como el rechazo de aquellas descripciones de la
situación cultural de una Europa en proceso de olvido, de
«norteamericanización», de traición a sus raíces. Por esas
descripciones, y la visión que implican, se le ha tachado de
negativo. Empero, Èstas han pretendido ser tan justas y
apropiadas a la situación como al fin que él mismo se propone.
Por eso sería vano esperar, como parecen hacer sus críticos,
análisis positivos de quien lo que pretende es mostrar las
insuficiencias, e incluso los perjuicios causados al hombre por los
sistemas sociales, por la situación histórica y por las que él
considera que son las vigentes «visiones del mundo».
Libros
566
BIBLIOGRAFÍA
Ficción
Ensayos y Artículos
567
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
568
BIBLIOGRAFÍA
569
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
570
BIBLIOGRAFÍA
571
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
572
BIBLIOGRAFÍA
573
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
574
BIBLIOGRAFÍA
575
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
576
BIBLIOGRAFÍA
577
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
578
BIBLIOGRAFÍA
579
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
580
BIBLIOGRAFÍA
581
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
582
BIBLIOGRAFÍA
583
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
584
BIBLIOGRAFÍA
585
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
586
BIBLIOGRAFÍA
En otras publicaciones
"Après le livre". Le Débat, nº. 22, 1982.
"Celine, el hombre-gato". Suplemento Literario La Nacion
(Buenos Aires); 27 de Dieciembre de 1992, pp. 1-2.
"Debussy 'Rodrigue Et Chimene'." Opera News; vol. 58, nº. 3,
pp. 60-61.
"Heidegger, abermals". Merkur: Deutsche Zeitschrift fur
Europaisches. Denken; vol. 43 (2 [480]), 1989, pp. 93-102.
"Inmigration of the 1st Indo-European into Anatolia
Reconsidered". Journal of Indo-European Studies, nº. 571, 1990,
pp. 5-6.
"Levinas". PN Review; vol. 16 (6 [74]), 1990, pp. 24-26.
Lugal Ud Me-Lam-Bi Nir-Gal. The Didactic Epic, account of
the works of Ninurta, the Flood and the New Creation. Text,
Translation and Critical Apparatus. —Vandijk, J. Zeitschrift fur die
Alttestamentliche Wissenschaft; vol. 97, nº. 3, 1985, p. 459.
"Mircea Eliade, erudito y 'guru'". Suplemento Literario La
Nacion (Buenos Aires), 5 de Julio de 1992, pp. 1-2.
Night Thoughts of a classical physicist. —McCormmach, R.
Isis, vol. 73, nº. 268, 1982, pp. 427-429.
"Présences des classiques". Le Débat, nº. 54, 1989.
"Sartre en el Purgatorio". Suplemento Literario La Nacion
(Buenos Aires), 25 de Abril de 1993, pp. 1-2.
Spinoza and other heretics. —Yovel, Yirmiahu. London
Review of Books, vol. 12, 19 de Abril de 1990, p. 13.
587
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
Televisi—n
"Bookstand" Leo Tolstoi. Talkes about his work. 28 de
Noviembre de 1961.
Censorship. 2 de Septiembre de 1968.
Censorship. Discusion with George Steiner. 13 de Junio de
1969.
Contrast. The Black Eye. Discusion with George Steiner.
'Modern Art'. 31 de Julio de 1968.
Controversy. Chance and necessity. Discusion with George
Steiner. 11 de Septiembre de 1972.
E. M. Forster. 1879-1970. Recollection of George Steiner. 14
de Julio de 1970.
Family Affairs. Children's Paradise. 26 de Noviembre de
1957.
Release. Discusion with George Steiner. 14 de Octubre de
1967.
Second House. The New Review. Fil. terview with George
Steiner. 20 de Abril de 1974.
Sex and Violence in Art, (intervención). 24 de Julio de 1966.
588
BIBLIOGRAFÍA
Radio
A succesor to Hegel, (intervención). 29 de Marzo de 1959,
repetida el 6 de Mayo de 1959.
Arts Commentary. A Universal History of Infamy. 29 de Junio
de 1973.
Arts Commentary: 2. White Nights of Reykjavik, (entrevista).
13 de Abril de 1973.
Claude Levi-Strauss lived by the above, (intervención). 29 de
Septiembre de 1965.
Chess. Fischer V Spassky. 8 de Septiembre de 1972.
Chess. Spassky V Fischer. 20 de Agosto de 1972.
Deutscher's Trotsky. Book Review "The Profet Outcast"
(Isaac Deutscher). 9 de Enero de 1964.
Deutscher's Trotsky. Book Review "The Profet Outcast"
(Isaac Deutscher). 25 de Octubre de 1963.
Dr. Leavis and the Drift of Civilisation. A Commentary on the
life and work of F.R. Leavis on the occasion of his eightieth
birthday. 14 de Julio de 1975. Repetida el 11 de Julio de 1976.
Edmund Wilson. 1895-1972. 12 de Julio de 1973.
Edmund Wilson. 1895-1972. 19 de Septiembre de 1973.
Fischer V Spassky. 7 de Agosto de 1972.
In Steiner's Castle. Discussion about "After Babel". 29 de
Enero de 1975.
Issues of Our Time. 5. Can Literature Compete? 14 de Julio
de 1974, repetida el 2 de Octubre de 1974.
589
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
590
BIBLIOGRAFÍA
Entrevistas
D.J.R. BRUCKNER . "Talk with George Steiner". The New York Times
Book Review. 2 de Mayo de 1982.
CESOLE , Bruno de. George Steiner. Entretien avec Bruno de Cesole.
Serie de Encuentros "Les Livres de Leur Vie". Bibliothèque
publique d'information, Editions du Centre Georges
Pompidou, 1994.
DE DECKER, Jacques. "Aspects du Langage et de la traduction". En
Cahiers Internationaux de Symbolisme, Vol 31-32, 1976,
pp. 3-31.
DENNIS , Nigel. "Entrevista con George Steiner". Revista de
Occidente, vol. 13, 1982, pp. 125-137.
591
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
Otros
BIBLIOGRAFÌA SECUNDARIA
Libros
592
BIBLIOGRAFÍA
Revistas
ABEL, Lionel. "So Who Is To Have the Last Word? (On Some of the
Positions Taken by George Steiner)." Partisan Review, vol
53 (3), 1986, pp. 358-371.
BAILEY, Nancy Martin. "The Importance of Teaching Poetry." Journal
of Aesthetic Education, vol 23, nº. 4, 1989, pp. 51-62.
BAYLEY, John. "Irreducible Presences". Salmagundi, nº. 87, 1990.
Responses to Steiner's Real Presences. Skydmore College,
Saratoga-Spring.
BEDFORD , William. "George Steiner's Real Presences". Agenda, vol
28, nº. 2, 1990, pp. 56-57, y vol 29 nº. 3.
BOYERS, Robert. "Steiner's Holocaust". Salmagundi, nº 66, 1985.
DAVIE, Donald. "The clans and their world-pictures". The Times
Literary Supplement, 31 de Enero de 1975, pp. 98-100.
"Hidden thoughts behind bad language". Respuesta a DespuÈs de
Babel 17 años después. The Times Higher Education
Supplement, vol. 1055, 22 de Enero de 1993, pp. 15-16.
DOTY, William G. "Myth, the Archtype of All Other Fable".
Soundings, vol 74, nº. 1-2, 1991.
ECHEVARRÍA, Ignacio. "El cáncer de la visión". Babelia, 7 de Enero de
1995, p. 8. El País, Madrid.
FINKELSTEIN, Norman. "Georges Steiner's Presences". Salmagundi, nº.
87, 1990.
FRANK, Manfred. Conditio moderna, Reclam, Leipzig, 1993.
Principalmente el capítulo titulado "«Zerschwatzte
Dichtung» vor «Realer Gegenwart»", pp. 156-171.
593
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
594
BIBLIOGRAFÍA
595
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
URBINA, Pedro Antonio. "El Arte, Presencia Real". Alétheia, año II, nº.
2, 1994. Altair, Departamento de Humanidades, Sevilla.
VAN LANN, Thomas F. "The Death-of-Tragedy Myth". Journal of
Dramatic Theory and Criticism, vol. 5 (2), 1991, pp. 5-31.
VILLANUEVA , Darío. "George Steiner en diálogo con Jahanbegloo".
ABC Literario, 13 de Enero de 1995, nº. 167. ABC, Madrid.
WARD, Graham. "George Steiner's Real Presences". Journal of
Literature, vol. 4, nº. 2, 1990.
—"Tragedy as subclause: George Steiner's dialogue with
Donald Mackinnon". The Heythrop Journal. A quarterly
Review of Philosophy and Theology, vol. 34, nº. 3, 1993.
WARD, Patricia. "Ethics and Recent Literary Theory: The Reader as
Moral Agent." Religion and Literature, vol. 22 (2-3), 1990,
pp. 21-31.
WILKEN, Robert L. "Who Will Speak For the Religious Traditions?"
Journal of the American Academy of Religion, vol. 57, nº. 4,
1989.
YEPES STORK, Ricardo. "¿Regresa Dios a la cultura?" Atlántida, nº. 10,
1992.
YOUNG , Michael. "Real Presence and Conscience of Words:
Language and repetition in George Steiner's Portage to San
Cristobal of A.H.". Style, vol. 26, nº. 1, 1992. Northern
Illinois University, Dekalb.
YU, Anthony C. "A Meaningful Wager". Journal of Religion, vol. 70,
nº. 2, 1990. The University of Chicago Press, Chicago.
Artículos de prensa
596
BIBLIOGRAFÍA
597
59
LA LECTURA DEL HOMBRE
598