Cómo Implementar Un Modelo de Gestión Transversal
Cómo Implementar Un Modelo de Gestión Transversal
Cómo Implementar Un Modelo de Gestión Transversal
Con esta hipótesis de trabajo planteada por (Serra, 2004), se observan las fortalezas y
debilidades del modelo PEC, a la luz de la gestión transversal y las estrategias internas
de comunicación del Sistema Educativo en su nivel básico por cambiar su situación
actual (Trejo, 2010), en la intención de plantear propuestas para un nuevo modelo de
gestión institucional, y la búsqueda de un camino más adecuado que conduzca hacia la
mejora en la calidad de los servicios y logros educativos.
“…lograr que todas las entidades del gobierno estén en la misma frecuencia; que la
fuerza del equipo radique en tener objetivos comunes; que el trabajo vaya en la
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El subrayado es propio.
misma dirección con base en desafíos claramente definidos y compartidos; que al
concentrar los esfuerzos se logren mejores resultados.” (Presidencia de la
República, 2001); (Secretaría de Educación Pública, 2001)
Dentro del ámbito de la educación básica, la misma frecuencia, los objetivos comunes,
el trabajo en una misma dirección, los desafíos compartidos y definidos con claridad,
esfuerzos concentrados y mejores resultados, se conjuntan en esfuerzos programáticos
de Política a través del Programa Escuelas de Calidad (PEC), y políticos de gestión
institucional, en vías de una Reforma educativa de gran calado, que se mueven de facto
con simultaneidad en tres pistas, de ahí su característica (des o sub-aprovechada) de
transversalidad, digna de analizarse:
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Por estructuras medias nos referimos principalmente a: direcciones y subdirecciones de los niveles y
modalidades educativos, jefaturas de sector, supervisiones escolares, áreas de capacitación y
actualización de la SEB, centros de maestros o equivalentes, Coordinaciones o Direcciones de
Programas, en este caso específico la CNPEC y las CGEPEC, Áreas de Evaluación (internas y externas), y
las propias de Planeación y Gestión institucional, en donde existan.
estrategias son una expresión de lo que se denomina entendimiento comunicativo
institucional, que da cuenta del tipo y nivel de comunicación que se practica entre y al
interior de estas estructuras, que tipifican la forma en que la organización da a conocer
sus intenciones de cambio, tanto a sus elementos constitutivos como a quienes
participan en ella, a saber: organizaciones que informan u organizaciones que
comunican. (Trejo, 2101)
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El subrayado es propio.
escuelas participantes en el Programa, por apropiarse su lógica y racionalidad, y del
Programa y Política mismos. (Trejo, Op.cit., 2010. Pp. 158-160)
La frustración (desajuste entre expectativa y realidad) es así, consecuencia de la
capacidad limitada de la gestión institucional-transversal del PEC, entre las principales
áreas y agentes encargados de, en primer lugar, comprenderlo, y en segundo, difundirlo;
lo que ubica a la estructura media como el principal detonador para el cambio en
tanto innovación –autonomía desde el modelo PEC-, ya no a las escuelas, puesto que
tales instancias (estructura media), son las agencias conservadoras, dotadoras y
aseguradoras del sentido tanto de planes y programas, como de políticas por excelencia,
al ser el eje articulador (ajustador entre expectativa –macro- y realidad –meso y micro)
entre la macro y la micro estructura educativa.
El sentido se conserva pues, cuando estas estructuras medias, y los encargados de ellas,
alcanzan a comprender lo que se comunica (tercer momento selectivo de la
comunicación: expectativa de éxito), al cuestionar de qué se trata el caso, cómo se
aborda y para qué se lleva a cabo. (Ibíd. Pp. 118-120)
Las expectativas desde las escuelas se mantienen y se potencian cuando, desde los
mandos medios y altos, se crean las condiciones para soportar la incertidumbre que
genera la novedad y el cambio, al reducir el riesgo que de ahí emana, sobre los
cimientos del conocimiento experto y amplio de la situación.
2- Los dispositivos organizativos que han de servir de apoyo a la visión transversal
no son equiparables, en su forma y en su manejo, a los dispositivos
organizativos estructurantes y básicos de las organizaciones. Dicho de otro
modo, la dimensión transversal, con independencia de su relevancia corporativa
y política, es subsidiaria de la estructura organizativa básica y es una parte
“soft” de la organización.
Esto ratifica la importancia de la gestión política de la Política, sobre la conformación
de una estructura administradora de un programa. Para la experiencia que arroja el PEC,
esto nos incentiva a lanzar una propuesta intrépida, en el sentido de reformar la propia
estructura PEC, no en su nivel macro (CNPEC), dado que esta estructura es necesaria
para monitorear las realidades de la mesoestructura PEC (CGEPEC), y a su vez, forma
parte de un componente estructural mayor, la Dirección General de Desarrollo de la
Gestión e Innovación Educativa (DGDGIE), que se diferencia de las CGEPEC, en no
tratar de manera directa con los niveles educativos y sus estructuras funcionales y
operativas, y las escuelas.
Lo que se presume necesario, es transitar de unidades operadoras del Programa en las
Entidades Federativas (CGEPEC), -actualmente avocadas a fiscalizar recursos
económicos-, a unidades que adoptarían la forma de instancias evaluadoras del PEC en
particular, y formadoras en la gestión escolar en general, a través de la estructura
educativa, dependientes de unidades estratégicas, equivalentes funcionales de la
DGDGIE en los Estados (nueva forma de las CGEPEC), que arropen al PEC frente a las
estructuras medias ya establecidas de los Sistemas Educativos Estatales, y que permitan,
como resultado de la formación de cuadros gestores en la estructura media, instalar con
mayores expectativas de éxito, la gestión horizontal de la calidad en las escuelas
públicas de educación básica.
Con ello se reduce, de acuerdo con Serra, la “lucha por el posicionamiento
institucional” que genera en la actualidad el componente estructural PEC en los Estados,
pues compite de manera simultánea con programas y estructuras. Se faculta así, el
reinsertar los temas de la calidad, gestión escolar e institucional y evaluación en las
principales unidades encargadas de gestionarlo, lo intrépido del asunto, es pasar al PEC,
en tanto Coordinación en los Estados, de su expresión de “elementos fuertemente
acoplados o hard”, asociado con las estructuras verticales de la organización, a su
expresión de “elementos débilmente acoplados o soft”, asociada con la política
(politics) y reinsertarlo en las estructuras ya establecidas en su forma más abstracta
(polity), como parte de su actuación normal; valga para ello una metáfora, los temas de
gestión escolar e institucional, presentan mayores expectativas de éxito, si se insertan a
manera de mensajes subliminales dentro del actuar “normal” de la organización y sus
unidades estructurales.
3- La aportación de la gestión transversal al resultado de la organización es muy
difícil de identificar, evaluar e imputar a esta gestión transversal ya que, por
definición, tiende a plasmarse, en el nivel de la ejecución, a través de los
órganos verticales estructurantes de la organización corporativa. La aportación
de la transversalidad, como su propio nombre indica, se diluye a lo largo y
ancho de la organización (y mal asunto si ello no ocurre). Cuando la gestión
transversal se convierte en una nueva estructura -tentación a veces irresistible-
vertical, autónoma, identificable y evaluable en términos de recursos,
producción y otros, esto tiene un coste inevitable: dejar de ser transversal para
pasar a ser un nuevo órgano vertical a menudo inadecuado para conseguir el
objetivo originario. Estaríamos aquí ante la curiosa opción del “ministerio
transversal”.
El gran reto de la gestión transversal del PEC dentro de la SEB, consiste en lo
fundamental, en que éste Programa, al ser parte de La Política de Reforma de la Gestión
Institucional, debe, en primer lugar, aprender a gestionarse a sí mismo dentro de la
estructura educativa, al tiempo que se obliga a renunciar al “protagonismo
institucional”, es decir, no basta con implementar el PEC en tanto programa estrella, lo
que en realidad importa, es aprender a gestionar lo que se gestiona con el PEC, a
insertar una nueva racionalidad institucional que haga operable y operante al PEC.
A B C
A’ B’ C’
Las líneas rojas, representan los temas comunes de gestión transversal como la
gestión, calidad y la evaluación (políticas o elementos débilmente acoplados, soft), que
dan flexibilidad y dinamicidad a la organización, se remarca la calidad de temáticas,
nunca estructuras en este punto.
Las letras, representan en este ejemplo, el elemento de dirección de cada área o unidad
estructural del complejo educativo.
Contrario a lo planteado por Serra, aquí, la estructuración en red, no aparece como una
herramienta diferente de la gestión transversal, el entramado de estructuras hard
verticales, y las temáticas (políticas) soft horizontales, crean un efecto singular: los
elementos hard dan estabilidad a las temáticas soft y les permiten transitar por sus
estructuras, por su parte, las temáticas soft, flexibilizan las estructuras hard al
transitar por ellas y le brindan dinamicidad a la organización, si se consigue
insertarlas en forma adecuada.
Llama poderosamente la atención que, mientras las direcciones de cada unidad
organizacional mantengan habilitadas las líneas de comunicaciones estructurales y
temáticas (hard-soft), no es necesario que los elementos conformadores de estas
unidades (espacios delimitados por las líneas negras, que contienen a las líneas
amarillas y a las literales) estén relacionados entre sí directamente, bajo el argumento
siguiente: cada responsable el área (A, B, C/ A‟, B‟, C‟/ A‟‟, B‟‟, C‟‟), al comprender
los temas de gestión horizontal (gestión, calidad y evaluación), está en facultad de
organizar sus elementos constituyentes, para estar en sintonía con los elementos de otras
unidades, aún que éstos no lo sepan, dando pié al modelo de gestión transversal h-h, o al
entendimiento comunicativo institucional.
Una lectura vertical del esquema permite establecer canales de comunicación estructural
y temáticamente en un mismo subsistema de la SEB , en este caso hipotético, preescolar
(A,A‟,A‟‟), primaria (B,B‟,B‟‟) o secundaria generales (C,C‟,C‟‟), para con sus propias
estructuras ((jefaturas de sector („) y supervisiones escolares („‟)); una lectura
horizontal, por su parte, permite establecer canales de comunicación entre equivalentes
funcionales de los niveles presentados, direcciones con direcciones (A,B,C), jefaturas
con jefaturas (A‟,B‟,C‟) y supervisiones con supervisiones (A‟‟,B‟‟,C‟‟), potenciando la
articulación del Subsistema de Educación Básica, en torno de los temas transversales de
la gestión, calidad y evaluación.
La manera en que el PEC se inserta como un nuevo modelo de gestión con enfoque
estratégico, delimita a una autodelimitación dentro de la Subsecretaría de Educación
Básica, que lo lleva a un progresivo debilitamiento al paso del tiempo, puesto que
coloca el acento en la “gestión escolar” como tarea de la escuela, y no concebirlo en
función de un tipo de gestión de mayor alcance y cobertura, a saber, gestión
institucional.
En esta nueva forma, el PEC se habilita para funcionar como un observador de segundo
orden de las estructuras funcionales y operativas de la SEB, puesto que ya no compite
con ellas, es parte de ellas mismas, y en cierta manera, común a todas. En esta
modelación, el PEC deja de lado la ambición de sumar escuelas que adopten su
propuesta estratégica de gestión, y se torna más modesto al concentrarse en agentes
clave para gestionar la gestión de la calidad y la evaluación dentro del complejo
educativo (asegurar la manutención del sentido original de la Política de Reforma en
la Gestión Institucional y Escolar, y de planeación estratégica).
Con este nuevo modelo, se pasa del se invita pero no obliga en el nivel de las escuelas,
y del se obliga pero no responsabiliza en el nivel medio de la estructura, a la
corresponsabilidad y obligación organizacional en todos sus niveles por elevar la
calidad de la educación, a través de un nuevo modelo de gestión institucional que se
refresca constantemente, al incorporar en todos los niveles, esquemas de autoevaluación
y evaluación externa desde y para las unidades constitutivas del complejo
organizacional, dando vigencia a la frase “predicar con el ejemplo” desde las CGEPEC,
posibles equivalentes funcionales de la DGDGIE federal en las Entidades federativas.
Al transitar de unidad operadora de un parograma, a agencia formadora de mandos
medios y altos, las CGEPEC, en su traducción a Direcciones Generales de Desarrollo de
la Gestión e Innovación Educativa en los Estados (DGDGIEE), en potencia y en la
sintonía de la gestión transversal, sumarían y formarían, a los responsables de las
principales áreas de la SEB federal y estatales, en profesionales, parte del equipo de
trabajo de ésta nueva agencia, no en lo formal (organigrama/nómina), pero sí en lo
funcional.
Ésta incorporación selectiva, al formar e informar a los agentes clave para la gestión de
planes, programas y políticas en tanto temáticas transversales, alberga la semilla del
modelo organizacional tipo red, más sensible a los requerimientos escolares, en virtud
de que no aleja a la meso estrutura de la micro estructura, por el contrario, apuesta a su
acercamiento al constituirse en un canal directo de información multidireccional,
coasesoramiento y seguimiento, sin necesidad de ampliar la estructura educativa, y por
tanto su burocracia, dado que apuesta por el mejor aprovechamiento de los recursos
disponibles (humanos, técnicos, materiales, financieros, tecnológicos, políticos,
administrativos).
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Esto en concordancia con las dimensiones del sentido respecto al PEC, en especial en la dimensión
social en (Trejo, 2010, P. 134 y ss.)
la atención de los reflectores, y sin embargo, estos encargados de la gestión, se
encuentran presentes en toda la organización, algo no comprendido desde la estructura
PEC al momento.
En el mejor de los casos, las CGEPEC en su transito a DGDGIEE, deben apuntar a ser
instancias que “enseñen” a gestionar recursos a otras unidades estructurales de la SEB y
otras instituciones públicas o privadas, que provean de insumos de distinta naturaleza a
proyectos escolares o institucionales, siempre y cuando sean justificables bajo criterios
cualitativos de evaluación, relevancia, petinencia y sensatéz, en su cumplimentación e
impacto educativo, institucional y social, puesto que su naturaleza es la gestión y no el
financiamiento, con ello, las mismas CGEPEC, se enfocan a la mejora en los ámbitos
educativo y de gestión, y no en los de financiamiento, fiscalización y comprobación de
recursos públicos.
Paradójicamente, la gestión transversal no debe gestionar nada mas que a sí misma entre
las estructuras ya establecidas, su labor central es “enseñar a gestionar” ahí el principal
punto en contra del actual modelo PEC, pues se coloca más como un gestor dentro de la
organización educativa, y no como formador de gestores, que sumado a ello, genera el
espejismo5 de absorber grandes cantidades de recursos económicos y financieros, lo que
irrita al resto de instancias relacionadas con el universo que atiende.
Por tanto, lo que es propio de las áreas de gestión transversal, es contar, en primer lugar,
con un equipo de especialistas que conformen un cuadro multidisciplinar, en el caso del
PEC, en lo que se refiere a su estructuración interna, no debe mantenerse conformada
por burócratas y administradores, o docentes comisionados a funciones administrativas
dada su función estratégica, la clave en este punto, es instalar cuadros multidisciplinares
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Espejismo en cuanto a que el PEC en tanto coordinación, no hace más que transferir recursos a las
escuelas, es decir, no obtiene beneficios significativos del monto total asignado a su financiación, por el
contrario, los costos simbólicos de hacerlo así, son enormes en términos de aceptación y convivencia
organizacional.
consolidados, resguardados institucionalmente de presiones gremiales, políticas,
temporales, entre otras, capaces de afrontar las problemáticas organizacionales
presentes y emergentes en los procesos del cambio institucional, esto debe ser así, para
poder moverse de manera libre entre los distintos niveles jerárquicos y de mando de la
organización, así como para entrelazar a la organización con su entorno, legitimándose
al contar con los siguientes atributos: a) liderazgo y legitimidad política, b) liderazgo y
legitimidad gerencial y, c) capacidad y reconocimiento de su solvencia técnica (Serra,
2004)
Bibliografía
Serra, A. (2004). La gestión transversal: expectativas y resultados. IX Congreso Internacional del
CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administarción Pública (págs. 1-21). Madrid, España:
CLAD.
Trejo, S. (2010). El sentido del Programa Escuelas de Calidad como política pública: el conflicto
entre el sistema, los sujetos en el sistema y la sociedad. Pachuca, Hidalgo; Tesis para grado de
maestro.