Derecho Procesal Wikipedia
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El derecho procesal es el conjunto de normas que regula el proceso judicial, es decir, que
regula los requisitos, el desarrollo y los efectos del proceso.
El derecho procesal es una rama del derecho público que incluye al conjunto de actos mediante
los que se constituye, desarrolla y determina la relación jurídica que se establece entre el
juzgador, las partes y las demás personas intervinientes. Dicha relación jurídica tiene como
finalidad dar solución al litigio planteado por las partes, a través de una decisión del juzgador
basada en los hechos afirmados y probados, y en el derecho aplicable.
Índice
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1Concepto
o 1.1Definiciones doctrinarias de derecho procesal
o 1.2Denominaciones
o 1.3Conceptos implicados
o 1.4Proceso civil y proceso penal
1.4.1Etapas del proceso penal
1.4.1.1Etapa preliminar (averiguación previa)
1.4.1.2Pre instrucción
1.4.1.3Instrucción
1.4.1.4Juicio
2Características
3Sujetos del proceso
o 3.1Tribunal
o 3.2Interesados principales
o 3.3Auxiliares
o 3.4Terceros
4Fuentes del derecho procesal
5Principios procesales
6Evolución histórica
7Sistemas jurídicos procesales
8Ramas del derecho procesal
o 8.1Derecho procesal orgánico (estática procesal)
o 8.2Derecho procesal funcional (dinámica procesal)
9Interpretación e integración
o 9.1Lagunas lógicas
o 9.2Lagunas técnicas
10Ámbito de validez
11Situaciones jurídicas procesales
12Hechos y actos procesales
o 12.1Funciones procesales
13Véase también
14Referencias
15Bibliografía
16Enlaces externos
o 16.1Normativa procesal
Concepto[editar]
El objeto del derecho procesal es el proceso judicial. El proceso judicial es a su vez una de las
soluciones posibles para dirimir conflictos con relevancia jurídica.
Cuando se produce una violación de los preceptos establecidos por la ley (cuando hay
una insatisfacción jurídica, una discordancia entre la ley y lo que sucede), debe buscarse un
medio para solucionar y cesar el conflicto. Son posibles al menos tres soluciones: la autotutela,
la autocomposición y el proceso mismo.1
1. La autotutela es la acción directa y personal de quien se hace justicia por mano propia.
En general esta se ve limitada —y en algunos casos prohibida— por la ley. Entre los
casos en que se la admite está el derecho de huelga o la legítima defensa. La autotutela
significa una solución parcial en favor del interés privado de una parte.1
2. La autocomposición (también llamada sumisión o renuncia) es la renuncia total o parcial
de quien sufre el perjuicio, de su pretensión. Ejemplos de esto son la remisión de la
deuda o la transacción.1
3. El proceso, en el que las partes dirimen su controversia ante el tribunal —imparcial— y
que las partes quedan sometidas a su decisión.1
Definiciones doctrinarias de derecho procesal[editar]
“El derecho procesal puede definirse como la rama del derecho público que estudia el
conjunto de normas y principios que regulan la función jurisdiccional del Estado en todos sus
aspectos y que por tanto fijan el procedimiento que se ha de seguir para obtener la actuación
del derecho positivo en los casos concretos, y que determinan las personas que deben
someterse a la jurisdicción del Estado y los funcionarios encargados de ejercerla”.2
“El derecho procesal es un conjunto de normas jurídicas, parte integrante del ordenamiento
estatal que se caracteriza por servir para la aplicación del derecho objetivo por los órganos
jurisdiccionales al caso concreto”.3
El Derecho Procesal es una rama de la ciencia del derecho que estudia las atribuciones,
competencia, funcionamiento y organización de los tribunales de justicia, además de las
normas de procedimiento que deben ser utilizadas por las personas en el planteamiento de
sus pretensiones y contra pretensiones ante los órganos jurisdiccionales.5
Denominaciones[editar]
A lo largo de la historia del derecho, el derecho procesal —aun siendo una rama del derecho
«joven»— ha recibido distintas denominaciones e incluso ha variado su contenido. Hasta el siglo
XVIII en la mayoría de los países de derecho continental europeo (principalmente los latinos), su
contenido era el de la mera práctica jurisdiccional. Se la denominó práctica judicial, práctica
civil o practis iudicium.6 En el siglo XIX se sustituye el término “práctica” por procedimiento, y el
método de la materia describe al proceso y examina el alcance de sus disposiciones. Ya en esta
época Chiovenda la llamó derecho procesal.6
Luego surgen otras formas de denominarlo. Por ejemplo, en la doctrina francesa —respecto del
derecho procesal civil— era común la denominación droit judiciaire prive, mientras que en la
doctrina española lo era el vocablo derecho jurisdiccional. Pero estos términos no son
coincidentes en cuanto al contenido que abarcan. La primera se refiere a la concepción
tradicional que se refería al derecho judicial, mientras que la segunda es más amplia que la
primera, abarcando además del derecho procesal propiamente dicho, la organización de los
tribunales.6
La doctrina alemana prefirió el término prozess frente a procedur. La escuela italiana, desde el
siglo XII al XVIII se refirió a la materia con el término iudizio, y en el siglo XIX —por influencia
francesa— lo sustituyó por procedura, y finalmente en el siglo XX —por influencia alemana— fue
sustituido por diritto procesuale.6
Conceptos implicados[editar]
El derecho procesal se estructura en torno a tres conceptos básicos:
El derecho procesal como conjunto de normas que regulan la actividad jurisdiccional del Estado,
se puede distinguir por sus diferencias que han determinado en regularlos con distintas normas
propias en ciertos elementos como la actuación del juez, la prueba, pero esto no afecta a la
unidad del derecho procesal general.7
El derecho procesal civil —en palabras de Couture— «es la rama de la ciencia jurídica que
estudia la naturaleza, desenvolvimiento y eficacia del conjunto de relaciones jurídicas
denominado proceso civil».8
Por otra parte, el derecho procesal penal es el conjunto de normas jurídicas correspondientes al
derecho público interno que regulan cualquier proceso de carácter penal desde su inicio hasta su
fin entre el estado y los particulares tiene un carácter primordial como un estudio de una justa e
imparcial administración de justicia: la actividad de los jueces y la ley de fondo en la sentencia.
Tiene como función investigar, identificar y sancionar (en caso de que así sea requerido) las
conductas que constituyen delitos, evaluando las circunstancias particulares en cada caso y con
el propósito de preservar el orden social. El derecho procesal penal busca objetivos claramente
concernientes al orden público.
Etapas del proceso penal[editar]
Etapa preliminar (averiguación previa)[editar]
Auto de radicación
Declaración preparatoria
Auto de plazo Constitucional
Instrucción[editar]
Sentencia
Segunda instancia
Ejecución
Etapas de procesos no penales
Expositiva, postulatorias o polémica Demandas, contestaciones, reconvenciones(contra
demanda)
Probatoria o demostrativa
Alegatos
Primera instancia
Sentencia
Segunda Instancia
Ejecución procesal
Características[editar]
El derecho procesal se considera una rama de derecho público, único, instrumental y autónoma.
Es de derecho público, ya que regula la intervención, organización y competencia del Estado en
el proceso cuando interviene por medio de los Tribunales. Asimismo tiene el carácter de
publicidad debido a que es un derecho que no se ocupa de regular directamente los intereses de
los particulares sino los intereses generales de la comunidad.79
Es un derecho de carácter instrumental, ya que no constituye un fin en sí mismo sino que sirve
como medio o instrumento para hacer valer el derecho sustantivo mediante pretensiones
procesales.7 Este carácter instrumental (también llamado «formal» o «adjetivo») es el que lo
diferencia de otras ramas del derecho positivo; instrumentalidad que consiste en estar integrado
por normas que regulan el proceso jurisdiccional, medio a través del cual se busca eliminar la
insatisfacción jurídica y así asegurar la efectividad de los derechos «materiales» o
«sustantivos».10 Es decir, que si bien puede haber derecho sustantivo sin que exista regulación
procesal, en cambio, no tiene sentido concebir la idea de un derecho compuesto únicamente de
normas procesales.79
Es una rama autónoma pues no está subordinada conceptualmente a ningún área del derecho
(civil, mercantil, etc.). Esta autonomía se debe a que, si bien a mediados del siglo XIX no era
más que un apéndice de los derechos sustanciales, hoy en día es toda una rama autónoma, ya
que de acuerdo al grado de desarrollo de la disciplina, posee conceptos propios (como el de
«debido proceso», «jurisdicción» o la «cosa juzgada») e instituciones propias, y también posee
principios propios, los llamados principios del derecho procesal.7911
El derecho procesal se caracteriza también por su unidad: no hay un derecho procesal por cada
derecho sustantivo sino que hay un único derecho procesal. Gracias a esta unidad, es posible
aplicar a todo proceso principios, instituciones y conceptos del derecho procesal a cualquier tipo
de proceso sin importar que su objeto esté vinculado a un derecho sustantivo determinado (como
el derecho civil, penal, laboral, etc.). Esta unidad no significa que, por ejemplo, se sigan los
mismos procedimientos en un proceso en el que se tramita un divorcio que en otro que se
condene al cumplimiento de un contrato, sino que lo que se establece es la existencia de
algunas normativas especiales en determinadas materias, en el marco de un único derecho
procesal.79
Si bien algún sector de la doctrina habla de una característica «formal» del derecho procesal
como la regulación de la forma de la actividad jurisdiccional del Estado y el cumplimiento de
ciertos requisitos o formalidades para que sea procedente una cualquiera actuación judicial,
algunas de estas normas en sí no constituyen o están en la frontera de lo que es derecho
procesal, siendo en algunos casos decisión constitucional o de derecho administrativo.12
Los interesados principales son las partes litigantes en un proceso determinado, y se tratan del
actor y el demandado.14 La parte es la persona o conjunto de personas que actúa en el proceso
judicial defendiendo su pretensión frente a un conflicto actual sometido a la decisión de un
tribunal de justicia.
Auxiliares[editar]
Artículos principales: Testigo, Perito judicial, Informante, Depositario y Traductor.
Terceros[editar]
Si bien en el proceso las partes intervinientes son quienes hacen los actos de proposición en
virtud del principio dispositivo, se admite que los terceros participen en el proceso (y por lo tanto,
se incorporan al mismo personas distintas de las partes originarias), con el propósito de hacer
valer intereses propios de este tercero vinculados con el objeto del proceso,15 y que si se dictase
sentencia favorable a una u otra parte —actor o demandado—, podría verse afectado en su
derecho.16 Esto encuentra su fundamento en que resulta conveniente extender los efectos de la
cosa juzgada a todos los interesados en una misma relación jurídica, y en una razón
de economía procesal, concentrando en un solo proceso lo que serían ambos, de esta forma
economizando recursos.
La participación de los terceros debe distinguirse dependiendo del tipo de proceso que se trate.
En los procesos de conocimiento, cuando interviene de manera excluyente, asume el papel de
parte actora frente a las otras dos partes originarias y la sentencia definitiva lo afectará por igual.
Pero en los procesos ejecutivos, cautelares y de ejecución, el tercero se limitará a hacer valer su
derecho.
La intervención del tercero puede ser voluntaria o provocada. La voluntaria es la que surge por la
propia determinación del mismo tercero, mientras que la provocada es aquella en la que el
tercero es citado judicialmente de oficio o a petición de parte. En la intervención voluntaria
principal (o excluyente) se da una acumulación de pretensiones, ya que se interpone allí una
nueva pretensión frente al actor y demandado originarios. Para poder realizar esta pretensión se
requiere que el derecho del tercero se funde en un interés directo, personal y legítimo,16 además
de la legitimación en la causa.
La intervención voluntaria en un proceso también se puede subclasificar en adhesiva (o
coadyuvante),15 que puede tomar dos formas, una simple y otra autónoma o litisconsorcial. La
intervención adhesiva simple se da cuando un tercero, en razón de tener un interés jurídico
relacionado con aquel alegado por las partes originarias, se une al proceso para adherirse al
éxito de la pretensión o al éxito de la oposición de la misma.16 Aquí, a diferencia de la principal,
el tercero no asume la calidad de parte autónoma. Los requisitos de participación suelen ser los
mismos que para la intervención principal.
Con repecto a la intervención provocada del tercero, esta se da cuando en un proceso pendiente
se cita a un tercero para que participe en este, ya sea de oficio o a petición de parte. Esta
citación puede ser en garantía de la pretensión, citación de evicción, citación del legitimado para
intervenir o la citación del tercero pretendiente.16
El análisis de las fuentes del derecho (procesal) implica tener en cuenta el estudio de derecho
comparado de los distintos sistemas jurídicos, ya que estas fuentes pueden variar de acuerdo a
ellos. En el sistema de derecho continental europeo se pondera a la ley antes que otras fuentes
como la jurisprudencia o la costumbre (que no suelen ser consideradas fuentes formales),
mientras que en el sistema del common law estas últimas dos cobran mayor fuerza.
Las fuentes pueden ser formales, materiales o históricas. Así, una fuente formal es aquella a
partir de la cual se crean u originan normas jurídicas, que son admitidas como tales por el
derecho positivo en cuestión. Por lo tanto, las fuentes del derecho procesal son los
procedimientos a través de los cuales se da origen a normas jurídicas procesales, ya sea en
forma directa o indirecta (mediante una remisión a otra fuente), para la regulación del proceso
jurisdiccional mediante normas generales y abstractas, generales y concretas, individuales y
abstractas e individuales y concretas.
Procedimientos de creación de normas constitucionales de derecho procesal
Artículo principal: Constitución
Las normas constitucionales como tales son generales y abstractas, y por esto en ellas se
establece su complementación mediante el dictado de normas legales. Así, por lo tanto, se
deduce que el procedimiento de creación de normas de derecho procesal de rango legal se trata
del procedimiento de creación de las leyes.17
Procedimiento de creación de normas procesales internacionales
Artículo principal: Tratado
Los tratados internacionales en materia procesal que regulan los procesos que involucran a más
de un Estado, ya sea que se trate de derecho internacional público o derecho internacional
privado, constituye una fuente para el derecho interno siempre que el Estado adhiera al tratado y
lo ratifique, de este modo asimilándose y tomando fuerza de ley.17
Creación de normas procesales por la doctrina
Artículo principal: Doctrina jurídica
En ciertos casos relativos a la integración del derecho procesal, las conclusiones de los estudios
doctrinarios acerca de cómo debería ser una norma procesal general, en cuanto esta doctrina
sea de las «más recibidas» en ciertos supuestos, se convierten ellas mismas en normas de
derecho procesal, y por lo tanto, debe de ser considerada una fuente formal de derecho
procesal. No obstante, esto no incluye las conclusiones a las que la doctrina llega sobre normas
procesales vigentes, por lo que dichas conclusiones no se constituyen en normas procesales.17
Para que a partir de este medio surjan normas procesales, debe tenerse en cuenta lo dispuesto
en la Constitución, en el caso de que en ella se haya previsto algún procedimiento específico de
creación de normas en la materia y sobre la integración del derecho.
Procedimiento de creación de normas procesales consuetudinarias (costumbre)
Artículo principal: Costumbre
Esta fuente, al igual que la costumbre, es fuente formal en los sistemas jurídicos de derecho
anglosajón, sin embargo, no lo es en aquellos sistemas jurídicos basados en el derecho
continental europeo. La jurisprudencia obligatoria consiste en el dictado de una resolución
judicial en un proceso que se convierte en una norma jurídica general, abstracta y obligatoria,
actuando como un precedente que a partir de allí en más deberá fallarse de acuerdo a ésta en
los casos análogos, por todos los tribunales.17
Procedimiento de creación de normas procesales a través de los principios generales de
derecho
Artículo principal: Principios generales del derecho
En sí, esta no es una fuente ordinaria como las otras, sino que constituye más bien un método
de integración del derecho, de normas de máxima generalidad obtenidas mediante la deducción
del ordenamiento jurídico.17
Principios procesales[editar]
Artículo principal: Principios del derecho procesal
Los principios del derecho son reglas generales que, a pesar de que formalmente no han sido
integrados en el ordenamiento jurídico, se entiende que forman parte de este, porque sirven de
fundamento a otros enunciados normativos particulares, o bien recogen de forma abstracta el
contenido de un grupo de ellos. Así, los principios del derecho procesal son criterios generales a
partir de los cuales el legislador va a concretar luego en numerosas disposiciones específicas la
regulación del proceso y el proceder de sus sujetos.18 En este sentido, Couture mencionaba que
«toda ley procesal, todo texto particular que regula un trámite del proceso, es, en primer término,
el desenvolvimiento de un principio procesal (...)».1819
Los principios procesales se caracterizan por presentarse en forma complementaria y en forma
bifrontal. La complementariedad significa que los principios no se dan de forma aislada, sino que
muy a menudo se presentan en grupo. Por ejemplo, del principio de igualdad en un proceso
contencioso se derivan otros como el principio de bilateralidad o el de contradicción. La
bifrontalidad refiere a que, en general, de un principio procesal se puede inferir su opuesto, esto
es, que existe la viabilidad técnica de su opuesto, tanto así que las legislaciones pueden, por
ejemplo, del principio de escrituralidad a su opuesto, el principio de oralidad.
Evolución histórica[editar]
El primer pueblo que manifestó una organización para enjuiciar el comportamiento de los
individuos fue Grecia. Si bien no se conoce con certeza cuáles eran las características de esa
administración de justicia, sí podemos asegurar que fue uno de los primeros pueblos en actuar
en una seudo democracia. Dentro de lo que se conoce de la Antigua Grecia, puede saberse que
su organización jurisdiccional respondía a dos características: la especialidad (dividiendo los
conflictos en civiles o penales) y la colegialidad de sus órganos (cada persona que colaboraba
en la resolución de los conflictos tenía una especialidad, y el órgano jurídico se hallaba formado
por un grupo plural de personas). Existía en Grecia el tribunal heliástico, que se reunía a debatir
a plena luz del día en la plaza pública acerca de la mejor forma de guiar el porvenir de la
comunidad. Dicho grupo estaba formado por personas elegidas por el pueblo, de una buena
reputación y que no tuvieran deudas con el fisco. Ellos eran los encargados de atender los
delitos que se cometían y de decidir una sentencia para los delincuentes. Podríamos decir que
en ese período de la historia surgió el derecho procesal, aunque recién muchos años después
fue entendido como tal y se acuñó el término.
Sistemas orientales. Son ordenamientos jurídicos con cierta forma estática, preservando
algunas fórmulas tradicionales. Algunos de estos sistemas tienen códigos de procedimiento
civil modernos, pero la tradición, las costumbres inmemoriables e incluso el orden religioso
pueden tener influencia en el orden civil.
Estos sistemas se pueden agrupar en tres categorías: el sistema chino, el hindú y el
musulmán.20 En cuanto al sistema chino, no necesariamente agrupa al sistema japonés,
debido a las diferencias entre ambos ordenamientos procesalistas.
Sistema soviético. En el momento en que Couture escribe su obra (década de los años
1950) la Unión Soviética era una realidad. Hoy en día esta clasificación carecería de vigencia
dado que ya no existe. Este sistema jurídico se ubicaba entre los sistemas orientales y el
romano occidental, y tenía un carácter inmemorial y codificado. El sistema estaba inspirado
por el discurso de Lenin: «el Tribunal es uno de los instrumentos del poder del proletariado y
de la clase trabajadora rural». Las instituciones procesales del derecho soviético eran
sumamente similares a las del derecho romano occidental.20
Sistema procesal occidental. En occidente, esta categoría agrupa —ya desde hace
siglos— al derecho procesal romano y al derecho procesal germánico. A lo largo de la
historia, los pueblos europeos han tenido contacto con uno u otro sistema procesal, dándose
como resultado algunas fusiones. Posteriormente con la influencia del cristianismo, muchos
de estos ordenamientos jurídicos tendieron a irse hacia el derecho romano, a través de las
instituciones del derecho canónico. Couture, a continuación, clasifica contemporáneamente
varios sistemas occidentales: el sistema hispanoamericano, el luso-brasileño, el francés e
italiano, el anglo-americano, y el austro-alemán.20
Interpretación e integración[editar]
Véanse también: Interpretación jurídica e Integración del derecho.
Lagunas lógicas[editar]
Lagunas técnicas[editar]
Ámbito de validez[editar]
El ámbito de validez de las normas jurídicas puede ser temporal, territorial, o personal. El ámbito
territorial de validez, es decir, el territorio en donde serán aplicables las normas procesales es
aquel previsto en la misma ley procesal; aunque en general, en los estados unitarios será en
todo el territorio, mientras que en los estados federales, será en todo el territorio de la federación
si es la ley procesal federal, o podrá ser sólo en el ámbito del territorio del Estado parte si se
trata de la ley procesal estadual. A esto se suman los casos excepcionales, como las embajadas
de los países y las naves y aeronaves en los que será aplicable la ley del país de la bandera.
Véase también[editar]
Referencias[editar]
1. ↑ Saltar a:a b c d Couture, 1958, pp. 9-11
2. Volver arriba↑ Devis Echandía, Hernando (1985). Teoría general del proceso. Editorial
Universidad. ISBN 9789509072770.
3. Volver arriba↑ Asencio Mellado, José María (1997). Introducción al derecho procesal. Illustrated.
p. 254. ISBN 9788480024389.
4. Volver arriba↑ «Derecho material y procesal - Derecho Procesal Civil.». Facultad de Derecho.
Consultado el 22 de agosto de 2012.
5. Volver arriba↑ «Derecho Procesal». Inoponible. Consultado el 03 de abril de 2018.
6. ↑ Saltar a:a b c d Couture, 1958, pp. 4-8
7. ↑ Saltar a:a b c d e f Abal Oliú, 2008, pp. 46-51
8. Volver arriba↑ Couture, 1958, pp. 3-4
9. ↑ Saltar a:a b c d Tarigo, 2010, pp. 38-42
10. Volver arriba↑ Barrios de Angelis, 1981, pp. 59-60
11. Volver arriba↑ Alsina, 1956, pp. 40-43: «Mientras las reglas de procedimiento estaban con
fundidas con las de fondo, participaban de su naturaleza jurídica y estaban sometidas a principios
análogos. Pero, a medida que el procedimiento fué independizándose hasta constituir una
legislación autónoma, se la substrajo paulatinamente a su influencia, reconociéndosele un
régimen jurídico propio».
«Hoy no puede negarse la autonomía del derecho procesal. Frente a la legislación de fondo, su
contenido es distinto como diverso su objeto. La acción, la relación procesal, la sentencia, con sus
supuestos de órgano judicial y determinación de su competencia, se rigen por normas propias e
independientes».
12. Volver arriba↑ Abal Oliú, 2008, pp. 39-42
13. ↑ Saltar a:a b Abal Oliú, 2008, pp. 201-224
14. Volver arriba↑ Alsina, 1956, pp. 471-496: «En todo proceso intervienen dos partes: una que
pretende en nombre propio o en cuyo nombre se pretende la actuación de una norma legal, por lo
cual se le llama actora, y otra frente a la cual esa actuación es exigida, por lo que se le llama
demandada. Es una consecuencia del principio de contradicción...».
15. ↑ Saltar a:a b Chiovenda, 1922b, pp. 27-36: «El sujeto particular de la relación procesal, no
siempre es necesariamente el sujeto de la relación sustancial deducida en el pleito. (...) el
sustituto procesal obra en nombre propio y es parte en el pleito...».
16. ↑ Saltar a:a b c d Tarigo, 2010, pp. 317-329: «La intervención de terceros en el proceso tiene lugar
cuando, durante su desarrollo, ya sea en forma espontánea o provocada, se incorporan a él
personas distintas de las partes originarias, con el objeto de hacer valer derechos o intereses
propios, aunque vinculados con el objeto del proceso pendiente...».
17. ↑ Saltar a:a b c d e f g h i j Abal Oliú, 2008, pp. 55-81
18. ↑ Saltar a:a b Abal Oliú, 2008, pp. 119-174
19. Volver arriba↑ Couture, Eduardo J. (1978). Estudios de Derecho Procesal Civil. Tomo III (2ª
edición). Buenos Aires: Depalma. p. 51.
20. ↑ Saltar a:a b c d Couture, 1958, pp. 12-24
21. Volver arriba↑ Barrios De Ángelis, Dante (1989). El Proceso Civil 2. Montevideo: Idea. p. 246.
22. Volver arriba↑ Arlas, José (1978). «Situaciones jurídicas procesales». Revista Uruguaya de
Derecho Procesal No. 1.
23. ↑ Saltar a:a b Tarigo, 2010, pp. 75-82
Error en la cita: La etiqueta <ref> con nombre "Tarigo_T1_1" definida
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Bibliografía[editar]
Abal Oliú, Alejandro (2008). Derecho Procesal (3ª edición). Montevideo: Fundación de
Cultura Universitaria.
Alsina, Hugo (1956). Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial. Tomo I
- parte general (2ª edición). Buenos Aires: Ediar. OCLC 868293898.
Barrios de Angelis, Dante (1981). Introducción al Proceso (2ª edición). Montevideo: Idea.
Chiovenda, Giuseppe (1922a). Princìpii di diritto processuale civile [Principios de Derecho
Procesal Civil]. Tomo 1. trad. José Casáis y Santaló (3ª edición). Madrid: Editorial
Reus. OCLC 15645136. LCCN 31016084.
————— (1922b). Princìpii di diritto processuale civile [Principios de Derecho Procesal
Civil]. Tomo 2. trad. José Casáis y Santaló (3ª edición). Madrid: Editorial Reus. OCLC 15645136.
Couture, Eduardo (1958). Fundamentos del Derecho Procesal Civil (3ª edición). Buenos
Aires: Depalma.
Monroy Galvéz, Juan (1996). Introducción al proceso civil. Tomo 1. Bogotá:
Temis. ISBN 9789583501067. OCLC 318401739.
Tarigo, Enrique (abril de 2010). Lecciones de Derecho Procesal Civil. Tomo I (6ª edición).
Montevideo: Fundación de Cultura Universitaria. ISBN 9974-2-0187-X.
Derecho procesal
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El derecho procesal es el conjunto de normas que regula el proceso judicial, es decir, que
regula los requisitos, el desarrollo y los efectos del proceso.
El derecho procesal es una rama del derecho público que incluye al conjunto de actos mediante
los que se constituye, desarrolla y determina la relación jurídica que se establece entre el
juzgador, las partes y las demás personas intervinientes. Dicha relación jurídica tiene como
finalidad dar solución al litigio planteado por las partes, a través de una decisión del juzgador
basada en los hechos afirmados y probados, y en el derecho aplicable.
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1Concepto
o 1.1Definiciones doctrinarias de derecho procesal
o 1.2Denominaciones
o 1.3Conceptos implicados
o 1.4Proceso civil y proceso penal
1.4.1Etapas del proceso penal
1.4.1.1Etapa preliminar (averiguación previa)
1.4.1.2Pre instrucción
1.4.1.3Instrucción
1.4.1.4Juicio
2Características
3Sujetos del proceso
o 3.1Tribunal
o 3.2Interesados principales
o 3.3Auxiliares
o 3.4Terceros
4Fuentes del derecho procesal
5Principios procesales
6Evolución histórica
7Sistemas jurídicos procesales
8Ramas del derecho procesal
o 8.1Derecho procesal orgánico (estática procesal)
o 8.2Derecho procesal funcional (dinámica procesal)
9Interpretación e integración
o 9.1Lagunas lógicas
o 9.2Lagunas técnicas
10Ámbito de validez
11Situaciones jurídicas procesales
12Hechos y actos procesales
o 12.1Funciones procesales
13Véase también
14Referencias
15Bibliografía
16Enlaces externos
o 16.1Normativa procesal
Concepto[editar]
El objeto del derecho procesal es el proceso judicial. El proceso judicial es a su vez una de las
soluciones posibles para dirimir conflictos con relevancia jurídica.
Cuando se produce una violación de los preceptos establecidos por la ley (cuando hay
una insatisfacción jurídica, una discordancia entre la ley y lo que sucede), debe buscarse un
medio para solucionar y cesar el conflicto. Son posibles al menos tres soluciones: la autotutela,
la autocomposición y el proceso mismo.1
1. La autotutela es la acción directa y personal de quien se hace justicia por mano propia.
En general esta se ve limitada —y en algunos casos prohibida— por la ley. Entre los
casos en que se la admite está el derecho de huelga o la legítima defensa. La autotutela
significa una solución parcial en favor del interés privado de una parte.1
2. La autocomposición (también llamada sumisión o renuncia) es la renuncia total o parcial
de quien sufre el perjuicio, de su pretensión. Ejemplos de esto son la remisión de la
deuda o la transacción.1
3. El proceso, en el que las partes dirimen su controversia ante el tribunal —imparcial— y
que las partes quedan sometidas a su decisión.1
Definiciones doctrinarias de derecho procesal[editar]
“El derecho procesal puede definirse como la rama del derecho público que estudia el
conjunto de normas y principios que regulan la función jurisdiccional del Estado en todos sus
aspectos y que por tanto fijan el procedimiento que se ha de seguir para obtener la actuación
del derecho positivo en los casos concretos, y que determinan las personas que deben
someterse a la jurisdicción del Estado y los funcionarios encargados de ejercerla”.2
“El derecho procesal es un conjunto de normas jurídicas, parte integrante del ordenamiento
estatal que se caracteriza por servir para la aplicación del derecho objetivo por los órganos
jurisdiccionales al caso concreto”.3
El Derecho Procesal es una rama de la ciencia del derecho que estudia las atribuciones,
competencia, funcionamiento y organización de los tribunales de justicia, además de las
normas de procedimiento que deben ser utilizadas por las personas en el planteamiento de
sus pretensiones y contra pretensiones ante los órganos jurisdiccionales.5
Denominaciones[editar]
A lo largo de la historia del derecho, el derecho procesal —aun siendo una rama del derecho
«joven»— ha recibido distintas denominaciones e incluso ha variado su contenido. Hasta el siglo
XVIII en la mayoría de los países de derecho continental europeo (principalmente los latinos), su
contenido era el de la mera práctica jurisdiccional. Se la denominó práctica judicial, práctica
civil o practis iudicium.6 En el siglo XIX se sustituye el término “práctica” por procedimiento, y el
método de la materia describe al proceso y examina el alcance de sus disposiciones. Ya en esta
época Chiovenda la llamó derecho procesal.6
Luego surgen otras formas de denominarlo. Por ejemplo, en la doctrina francesa —respecto del
derecho procesal civil— era común la denominación droit judiciaire prive, mientras que en la
doctrina española lo era el vocablo derecho jurisdiccional. Pero estos términos no son
coincidentes en cuanto al contenido que abarcan. La primera se refiere a la concepción
tradicional que se refería al derecho judicial, mientras que la segunda es más amplia que la
primera, abarcando además del derecho procesal propiamente dicho, la organización de los
tribunales.6
La doctrina alemana prefirió el término prozess frente a procedur. La escuela italiana, desde el
siglo XII al XVIII se refirió a la materia con el término iudizio, y en el siglo XIX —por influencia
francesa— lo sustituyó por procedura, y finalmente en el siglo XX —por influencia alemana— fue
sustituido por diritto procesuale.6
Conceptos implicados[editar]
El derecho procesal se estructura en torno a tres conceptos básicos:
El derecho procesal como conjunto de normas que regulan la actividad jurisdiccional del Estado,
se puede distinguir por sus diferencias que han determinado en regularlos con distintas normas
propias en ciertos elementos como la actuación del juez, la prueba, pero esto no afecta a la
unidad del derecho procesal general.7
El derecho procesal civil —en palabras de Couture— «es la rama de la ciencia jurídica que
estudia la naturaleza, desenvolvimiento y eficacia del conjunto de relaciones jurídicas
denominado proceso civil».8
Por otra parte, el derecho procesal penal es el conjunto de normas jurídicas correspondientes al
derecho público interno que regulan cualquier proceso de carácter penal desde su inicio hasta su
fin entre el estado y los particulares tiene un carácter primordial como un estudio de una justa e
imparcial administración de justicia: la actividad de los jueces y la ley de fondo en la sentencia.
Tiene como función investigar, identificar y sancionar (en caso de que así sea requerido) las
conductas que constituyen delitos, evaluando las circunstancias particulares en cada caso y con
el propósito de preservar el orden social. El derecho procesal penal busca objetivos claramente
concernientes al orden público.
Etapas del proceso penal[editar]
Etapa preliminar (averiguación previa)[editar]
Auto de radicación
Declaración preparatoria
Auto de plazo Constitucional
Instrucción[editar]
Sentencia
Segunda instancia
Ejecución
Etapas de procesos no penales
Expositiva, postulatorias o polémica Demandas, contestaciones, reconvenciones(contra
demanda)
Probatoria o demostrativa
Alegatos
Primera instancia
Sentencia
Segunda Instancia
Ejecución procesal
Características[editar]
El derecho procesal se considera una rama de derecho público, único, instrumental y autónoma.
Es de derecho público, ya que regula la intervención, organización y competencia del Estado en
el proceso cuando interviene por medio de los Tribunales. Asimismo tiene el carácter de
publicidad debido a que es un derecho que no se ocupa de regular directamente los intereses de
los particulares sino los intereses generales de la comunidad.79
Es un derecho de carácter instrumental, ya que no constituye un fin en sí mismo sino que sirve
como medio o instrumento para hacer valer el derecho sustantivo mediante pretensiones
procesales.7 Este carácter instrumental (también llamado «formal» o «adjetivo») es el que lo
diferencia de otras ramas del derecho positivo; instrumentalidad que consiste en estar integrado
por normas que regulan el proceso jurisdiccional, medio a través del cual se busca eliminar la
insatisfacción jurídica y así asegurar la efectividad de los derechos «materiales» o
«sustantivos».10 Es decir, que si bien puede haber derecho sustantivo sin que exista regulación
procesal, en cambio, no tiene sentido concebir la idea de un derecho compuesto únicamente de
normas procesales.79
Es una rama autónoma pues no está subordinada conceptualmente a ningún área del derecho
(civil, mercantil, etc.). Esta autonomía se debe a que, si bien a mediados del siglo XIX no era
más que un apéndice de los derechos sustanciales, hoy en día es toda una rama autónoma, ya
que de acuerdo al grado de desarrollo de la disciplina, posee conceptos propios (como el de
«debido proceso», «jurisdicción» o la «cosa juzgada») e instituciones propias, y también posee
principios propios, los llamados principios del derecho procesal.7911
El derecho procesal se caracteriza también por su unidad: no hay un derecho procesal por cada
derecho sustantivo sino que hay un único derecho procesal. Gracias a esta unidad, es posible
aplicar a todo proceso principios, instituciones y conceptos del derecho procesal a cualquier tipo
de proceso sin importar que su objeto esté vinculado a un derecho sustantivo determinado (como
el derecho civil, penal, laboral, etc.). Esta unidad no significa que, por ejemplo, se sigan los
mismos procedimientos en un proceso en el que se tramita un divorcio que en otro que se
condene al cumplimiento de un contrato, sino que lo que se establece es la existencia de
algunas normativas especiales en determinadas materias, en el marco de un único derecho
procesal.79
Si bien algún sector de la doctrina habla de una característica «formal» del derecho procesal
como la regulación de la forma de la actividad jurisdiccional del Estado y el cumplimiento de
ciertos requisitos o formalidades para que sea procedente una cualquiera actuación judicial,
algunas de estas normas en sí no constituyen o están en la frontera de lo que es derecho
procesal, siendo en algunos casos decisión constitucional o de derecho administrativo.12
Los interesados principales son las partes litigantes en un proceso determinado, y se tratan del
actor y el demandado.14 La parte es la persona o conjunto de personas que actúa en el proceso
judicial defendiendo su pretensión frente a un conflicto actual sometido a la decisión de un
tribunal de justicia.
Auxiliares[editar]
Artículos principales: Testigo, Perito judicial, Informante, Depositario y Traductor.
Terceros[editar]
Si bien en el proceso las partes intervinientes son quienes hacen los actos de proposición en
virtud del principio dispositivo, se admite que los terceros participen en el proceso (y por lo tanto,
se incorporan al mismo personas distintas de las partes originarias), con el propósito de hacer
valer intereses propios de este tercero vinculados con el objeto del proceso,15 y que si se dictase
sentencia favorable a una u otra parte —actor o demandado—, podría verse afectado en su
derecho.16 Esto encuentra su fundamento en que resulta conveniente extender los efectos de la
cosa juzgada a todos los interesados en una misma relación jurídica, y en una razón
de economía procesal, concentrando en un solo proceso lo que serían ambos, de esta forma
economizando recursos.
La participación de los terceros debe distinguirse dependiendo del tipo de proceso que se trate.
En los procesos de conocimiento, cuando interviene de manera excluyente, asume el papel de
parte actora frente a las otras dos partes originarias y la sentencia definitiva lo afectará por igual.
Pero en los procesos ejecutivos, cautelares y de ejecución, el tercero se limitará a hacer valer su
derecho.
La intervención del tercero puede ser voluntaria o provocada. La voluntaria es la que surge por la
propia determinación del mismo tercero, mientras que la provocada es aquella en la que el
tercero es citado judicialmente de oficio o a petición de parte. En la intervención voluntaria
principal (o excluyente) se da una acumulación de pretensiones, ya que se interpone allí una
nueva pretensión frente al actor y demandado originarios. Para poder realizar esta pretensión se
requiere que el derecho del tercero se funde en un interés directo, personal y legítimo,16 además
de la legitimación en la causa.
La intervención voluntaria en un proceso también se puede subclasificar en adhesiva (o
coadyuvante),15 que puede tomar dos formas, una simple y otra autónoma o litisconsorcial. La
intervención adhesiva simple se da cuando un tercero, en razón de tener un interés jurídico
relacionado con aquel alegado por las partes originarias, se une al proceso para adherirse al
éxito de la pretensión o al éxito de la oposición de la misma.16 Aquí, a diferencia de la principal,
el tercero no asume la calidad de parte autónoma. Los requisitos de participación suelen ser los
mismos que para la intervención principal.
Con repecto a la intervención provocada del tercero, esta se da cuando en un proceso pendiente
se cita a un tercero para que participe en este, ya sea de oficio o a petición de parte. Esta
citación puede ser en garantía de la pretensión, citación de evicción, citación del legitimado para
intervenir o la citación del tercero pretendiente.16
El análisis de las fuentes del derecho (procesal) implica tener en cuenta el estudio de derecho
comparado de los distintos sistemas jurídicos, ya que estas fuentes pueden variar de acuerdo a
ellos. En el sistema de derecho continental europeo se pondera a la ley antes que otras fuentes
como la jurisprudencia o la costumbre (que no suelen ser consideradas fuentes formales),
mientras que en el sistema del common law estas últimas dos cobran mayor fuerza.
Las fuentes pueden ser formales, materiales o históricas. Así, una fuente formal es aquella a
partir de la cual se crean u originan normas jurídicas, que son admitidas como tales por el
derecho positivo en cuestión. Por lo tanto, las fuentes del derecho procesal son los
procedimientos a través de los cuales se da origen a normas jurídicas procesales, ya sea en
forma directa o indirecta (mediante una remisión a otra fuente), para la regulación del proceso
jurisdiccional mediante normas generales y abstractas, generales y concretas, individuales y
abstractas e individuales y concretas.
Procedimientos de creación de normas constitucionales de derecho procesal
Artículo principal: Constitución
Las normas constitucionales como tales son generales y abstractas, y por esto en ellas se
establece su complementación mediante el dictado de normas legales. Así, por lo tanto, se
deduce que el procedimiento de creación de normas de derecho procesal de rango legal se trata
del procedimiento de creación de las leyes.17
Procedimiento de creación de normas procesales internacionales
Artículo principal: Tratado
Los tratados internacionales en materia procesal que regulan los procesos que involucran a más
de un Estado, ya sea que se trate de derecho internacional público o derecho internacional
privado, constituye una fuente para el derecho interno siempre que el Estado adhiera al tratado y
lo ratifique, de este modo asimilándose y tomando fuerza de ley.17
Creación de normas procesales por la doctrina
Artículo principal: Doctrina jurídica
En ciertos casos relativos a la integración del derecho procesal, las conclusiones de los estudios
doctrinarios acerca de cómo debería ser una norma procesal general, en cuanto esta doctrina
sea de las «más recibidas» en ciertos supuestos, se convierten ellas mismas en normas de
derecho procesal, y por lo tanto, debe de ser considerada una fuente formal de derecho
procesal. No obstante, esto no incluye las conclusiones a las que la doctrina llega sobre normas
procesales vigentes, por lo que dichas conclusiones no se constituyen en normas procesales.17
Para que a partir de este medio surjan normas procesales, debe tenerse en cuenta lo dispuesto
en la Constitución, en el caso de que en ella se haya previsto algún procedimiento específico de
creación de normas en la materia y sobre la integración del derecho.
Procedimiento de creación de normas procesales consuetudinarias (costumbre)
Artículo principal: Costumbre
Esta fuente, al igual que la costumbre, es fuente formal en los sistemas jurídicos de derecho
anglosajón, sin embargo, no lo es en aquellos sistemas jurídicos basados en el derecho
continental europeo. La jurisprudencia obligatoria consiste en el dictado de una resolución
judicial en un proceso que se convierte en una norma jurídica general, abstracta y obligatoria,
actuando como un precedente que a partir de allí en más deberá fallarse de acuerdo a ésta en
los casos análogos, por todos los tribunales.17
Procedimiento de creación de normas procesales a través de los principios generales de
derecho
Artículo principal: Principios generales del derecho
En sí, esta no es una fuente ordinaria como las otras, sino que constituye más bien un método
de integración del derecho, de normas de máxima generalidad obtenidas mediante la deducción
del ordenamiento jurídico.17
Principios procesales[editar]
Artículo principal: Principios del derecho procesal
Los principios del derecho son reglas generales que, a pesar de que formalmente no han sido
integrados en el ordenamiento jurídico, se entiende que forman parte de este, porque sirven de
fundamento a otros enunciados normativos particulares, o bien recogen de forma abstracta el
contenido de un grupo de ellos. Así, los principios del derecho procesal son criterios generales a
partir de los cuales el legislador va a concretar luego en numerosas disposiciones específicas la
regulación del proceso y el proceder de sus sujetos.18 En este sentido, Couture mencionaba que
«toda ley procesal, todo texto particular que regula un trámite del proceso, es, en primer término,
el desenvolvimiento de un principio procesal (...)».1819
Los principios procesales se caracterizan por presentarse en forma complementaria y en forma
bifrontal. La complementariedad significa que los principios no se dan de forma aislada, sino que
muy a menudo se presentan en grupo. Por ejemplo, del principio de igualdad en un proceso
contencioso se derivan otros como el principio de bilateralidad o el de contradicción. La
bifrontalidad refiere a que, en general, de un principio procesal se puede inferir su opuesto, esto
es, que existe la viabilidad técnica de su opuesto, tanto así que las legislaciones pueden, por
ejemplo, del principio de escrituralidad a su opuesto, el principio de oralidad.
Evolución histórica[editar]
El primer pueblo que manifestó una organización para enjuiciar el comportamiento de los
individuos fue Grecia. Si bien no se conoce con certeza cuáles eran las características de esa
administración de justicia, sí podemos asegurar que fue uno de los primeros pueblos en actuar
en una seudo democracia. Dentro de lo que se conoce de la Antigua Grecia, puede saberse que
su organización jurisdiccional respondía a dos características: la especialidad (dividiendo los
conflictos en civiles o penales) y la colegialidad de sus órganos (cada persona que colaboraba
en la resolución de los conflictos tenía una especialidad, y el órgano jurídico se hallaba formado
por un grupo plural de personas). Existía en Grecia el tribunal heliástico, que se reunía a debatir
a plena luz del día en la plaza pública acerca de la mejor forma de guiar el porvenir de la
comunidad. Dicho grupo estaba formado por personas elegidas por el pueblo, de una buena
reputación y que no tuvieran deudas con el fisco. Ellos eran los encargados de atender los
delitos que se cometían y de decidir una sentencia para los delincuentes. Podríamos decir que
en ese período de la historia surgió el derecho procesal, aunque recién muchos años después
fue entendido como tal y se acuñó el término.
Sistemas orientales. Son ordenamientos jurídicos con cierta forma estática, preservando
algunas fórmulas tradicionales. Algunos de estos sistemas tienen códigos de procedimiento
civil modernos, pero la tradición, las costumbres inmemoriables e incluso el orden religioso
pueden tener influencia en el orden civil.
Estos sistemas se pueden agrupar en tres categorías: el sistema chino, el hindú y el
musulmán.20 En cuanto al sistema chino, no necesariamente agrupa al sistema japonés,
debido a las diferencias entre ambos ordenamientos procesalistas.
Sistema soviético. En el momento en que Couture escribe su obra (década de los años
1950) la Unión Soviética era una realidad. Hoy en día esta clasificación carecería de vigencia
dado que ya no existe. Este sistema jurídico se ubicaba entre los sistemas orientales y el
romano occidental, y tenía un carácter inmemorial y codificado. El sistema estaba inspirado
por el discurso de Lenin: «el Tribunal es uno de los instrumentos del poder del proletariado y
de la clase trabajadora rural». Las instituciones procesales del derecho soviético eran
sumamente similares a las del derecho romano occidental.20
Sistema procesal occidental. En occidente, esta categoría agrupa —ya desde hace
siglos— al derecho procesal romano y al derecho procesal germánico. A lo largo de la
historia, los pueblos europeos han tenido contacto con uno u otro sistema procesal, dándose
como resultado algunas fusiones. Posteriormente con la influencia del cristianismo, muchos
de estos ordenamientos jurídicos tendieron a irse hacia el derecho romano, a través de las
instituciones del derecho canónico. Couture, a continuación, clasifica contemporáneamente
varios sistemas occidentales: el sistema hispanoamericano, el luso-brasileño, el francés e
italiano, el anglo-americano, y el austro-alemán.20
Interpretación e integración[editar]
Véanse también: Interpretación jurídica e Integración del derecho.
Lagunas lógicas[editar]
Lagunas técnicas[editar]
Ámbito de validez[editar]
El ámbito de validez de las normas jurídicas puede ser temporal, territorial, o personal. El ámbito
territorial de validez, es decir, el territorio en donde serán aplicables las normas procesales es
aquel previsto en la misma ley procesal; aunque en general, en los estados unitarios será en
todo el territorio, mientras que en los estados federales, será en todo el territorio de la federación
si es la ley procesal federal, o podrá ser sólo en el ámbito del territorio del Estado parte si se
trata de la ley procesal estadual. A esto se suman los casos excepcionales, como las embajadas
de los países y las naves y aeronaves en los que será aplicable la ley del país de la bandera.
Véase también[editar]
Referencias[editar]
1. ↑ Saltar a:a b c d Couture, 1958, pp. 9-11
2. Volver arriba↑ Devis Echandía, Hernando (1985). Teoría general del proceso. Editorial
Universidad. ISBN 9789509072770.
3. Volver arriba↑ Asencio Mellado, José María (1997). Introducción al derecho procesal. Illustrated.
p. 254. ISBN 9788480024389.
4. Volver arriba↑ «Derecho material y procesal - Derecho Procesal Civil.». Facultad de Derecho.
Consultado el 22 de agosto de 2012.
5. Volver arriba↑ «Derecho Procesal». Inoponible. Consultado el 03 de abril de 2018.
6. ↑ Saltar a:a b c d Couture, 1958, pp. 4-8
7. ↑ Saltar a:a b c d e f Abal Oliú, 2008, pp. 46-51
8. Volver arriba↑ Couture, 1958, pp. 3-4
9. ↑ Saltar a:a b c d Tarigo, 2010, pp. 38-42
10. Volver arriba↑ Barrios de Angelis, 1981, pp. 59-60
11. Volver arriba↑ Alsina, 1956, pp. 40-43: «Mientras las reglas de procedimiento estaban con
fundidas con las de fondo, participaban de su naturaleza jurídica y estaban sometidas a principios
análogos. Pero, a medida que el procedimiento fué independizándose hasta constituir una
legislación autónoma, se la substrajo paulatinamente a su influencia, reconociéndosele un
régimen jurídico propio».
«Hoy no puede negarse la autonomía del derecho procesal. Frente a la legislación de fondo, su
contenido es distinto como diverso su objeto. La acción, la relación procesal, la sentencia, con sus
supuestos de órgano judicial y determinación de su competencia, se rigen por normas propias e
independientes».
12. Volver arriba↑ Abal Oliú, 2008, pp. 39-42
13. ↑ Saltar a:a b Abal Oliú, 2008, pp. 201-224
14. Volver arriba↑ Alsina, 1956, pp. 471-496: «En todo proceso intervienen dos partes: una que
pretende en nombre propio o en cuyo nombre se pretende la actuación de una norma legal, por lo
cual se le llama actora, y otra frente a la cual esa actuación es exigida, por lo que se le llama
demandada. Es una consecuencia del principio de contradicción...».
15. ↑ Saltar a:a b Chiovenda, 1922b, pp. 27-36: «El sujeto particular de la relación procesal, no
siempre es necesariamente el sujeto de la relación sustancial deducida en el pleito. (...) el
sustituto procesal obra en nombre propio y es parte en el pleito...».
16. ↑ Saltar a:a b c d Tarigo, 2010, pp. 317-329: «La intervención de terceros en el proceso tiene lugar
cuando, durante su desarrollo, ya sea en forma espontánea o provocada, se incorporan a él
personas distintas de las partes originarias, con el objeto de hacer valer derechos o intereses
propios, aunque vinculados con el objeto del proceso pendiente...».
17. ↑ Saltar a:a b c d e f g h i j Abal Oliú, 2008, pp. 55-81
18. ↑ Saltar a:a b Abal Oliú, 2008, pp. 119-174
19. Volver arriba↑ Couture, Eduardo J. (1978). Estudios de Derecho Procesal Civil. Tomo III (2ª
edición). Buenos Aires: Depalma. p. 51.
20. ↑ Saltar a:a b c d Couture, 1958, pp. 12-24
21. Volver arriba↑ Barrios De Ángelis, Dante (1989). El Proceso Civil 2. Montevideo: Idea. p. 246.
22. Volver arriba↑ Arlas, José (1978). «Situaciones jurídicas procesales». Revista Uruguaya de
Derecho Procesal No. 1.
23. ↑ Saltar a:a b Tarigo, 2010, pp. 75-82
Error en la cita: La etiqueta <ref> con nombre "Tarigo_T1_1" definida
en <references> no se utiliza en el texto precedente.
Bibliografía[editar]
Abal Oliú, Alejandro (2008). Derecho Procesal (3ª edición). Montevideo: Fundación de
Cultura Universitaria.
Alsina, Hugo (1956). Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial. Tomo I
- parte general (2ª edición). Buenos Aires: Ediar. OCLC 868293898.
Barrios de Angelis, Dante (1981). Introducción al Proceso (2ª edición). Montevideo: Idea.
Chiovenda, Giuseppe (1922a). Princìpii di diritto processuale civile [Principios de Derecho
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Civil]. Tomo 2. trad. José Casáis y Santaló (3ª edición). Madrid: Editorial Reus. OCLC 15645136.
Couture, Eduardo (1958). Fundamentos del Derecho Procesal Civil (3ª edición). Buenos
Aires: Depalma.
Monroy Galvéz, Juan (1996). Introducción al proceso civil. Tomo 1. Bogotá:
Temis. ISBN 9789583501067. OCLC 318401739.
Tarigo, Enrique (abril de 2010). Lecciones de Derecho Procesal Civil. Tomo I (6ª edición).
Montevideo: Fundación de Cultura Universitaria. ISBN 9974-2-0187-X.
https://es.wikipedia.org/wiki/Derecho_procesal