Contrato de Hosting
Contrato de Hosting
Contrato de Hosting
Características.
El contrato de hosting ha alcanzado en los últimos años una creciente importancia económica y
social pues permite la presencia en Internet de todos los que así lo deseen por un coste mucho
menor del que supondría adquirir el material necesario para ello. Esta importancia contrasta con
la ausencia total de regulación específica dentro de nuestro ordenamiento. Por ello, en este
artículo se pretende establecer el régimen jurídico aplicable al contrato.
A tal fin, debemos comenzar estableciendo un concepto del mismo que nos ayude a identificar
la realidad negocial ante la que nos encontramos. En primer lugar, expondremos las diversas
nociones que se han dado en la doctrina y, posteriormente, determinaremos la definición que,
en nuestra opinión, resulta más completa y adecuada para este tipo negocial.
En cuanto a los diversos conceptos que se han ofrecido de este contrato, comenzamos por
Llaneza González que lo define como aquel contrato "en virtud del cual una empresa proveedora
de servicios de Internet aloja o alberga el sitio web del cliente, destinando a tal efecto un espacio
en su servidor a cambio de una remuneración. La empresa prestadora del servicio de hosting
alquila al cliente el hardware y el software de su propiedad para distintos servicios como alojar,
gestionar, mantener y actualizar la página web del cliente por un tiempo determinado y a
cambio de un precio". Sin embargo, este concepto resulta bastante amplio pues, con
independencia de que en determinados casos se incluyan algunas de las prestaciones
enumeradas por la citada autora, normalmente el prestador no realizará actividades de gestión
o actualización de la web alojada.
Por su parte, Écija Bernal y Saiz Peña lo definen como "aquel en virtud del cual dos partes
acuerdan que una de ellas (el cliente) pueda instalar sus propias aplicaciones informáticas y
contenidos en los componentes de hardware y software de la otra parte (el proveedor de
servicios de hosting). De esta forma las aplicaciones informáticas y contenidos del cliente serán
puestos a disposición de los usuarios de Internet a través de los equipos del proveedor de
hosting". Aunque esta definición resulta más exacta respecto al contenido propio del contrato
de hospedaje, resulta más clarificadora, quizás por su simplicidad, la aportada por De Miguel
Asensio que observa que "cuando se contrata el establecimiento o alojamiento de un sitio web
el proveedor proporciona al cliente espacio en el servidor en el que se almacena la información
que constituye el contenido del sitio web, al tiempo que lo conecta con Internet facilitando el
acceso de terceros a la información ahí contenida". En cualquier caso, en ambas definiciones
está presente una característica fundamental del contrato de hospedaje de página web que es
la conexión a Internet del sitio web alojado de tal forma que los usuarios de la Red puedan
acceder a su contenido.
Por último, debemos destacar también la definición establecida por Härting en la doctrina
alemana. El autor resalta que para estar presente en la red Internet se necesita un espacio de
memoria de un ordenador, el cual normalmente se pone a disposición por el proveedor. El
proveedor de hosting almacena la website en un servidor propio o en un servidor de un tercero
y se encarga de que la website esté disponible en la World Wide Web.
El contrato de hospedaje en página web es aquél en virtud del cual una empresa cede parte del
espacio de su servidor calculado en mega bytes para que un sujeto lo utilice, almacenando allí
la información que desee, creando su propia página web, a la vez que la conecta a Internet.
El cliente podrá acceder a la red con la ventaja de no tener que disponer de todos los recursos
tanto materiales como humanos que se necesitan para ello, pues la empresa prestadora del
servicio realiza dicha actividad.
El objeto fundamental del contrato es el espacio virtual del servidor que la empresa encargada
del hospedaje pone al servicio de su cliente para que éste almacene los datos que crea
conveniente, así como el servicio de conexión de dichos datos a la red, de tal forma que
cualquiera podrá acceder a la página alojada.
Es, pues, un contrato informático siguiendo la definición que hace del mismo DAVARA
RODRÍGUEZ, por cuanto tiene como objeto la prestación de un servicio informático.
El servidor pertenece a la empresa prestadora. El cliente podrá acceder al espacio que le ha sido
asignado electrónicamente mediante la inclusión (normalmente) de un nombre de usuario y
contraseña en su ordenador, que le dará entrada a su espacio virtual. A partir de ahí, creará su
página web. Sólo a través de este procedimiento se podrá acceder a la misma e introducir los
cambios que se crean oportunos, de tal forma que la parte contratante tendrá que asegurarse
de que sólo ella (y las personas que están a su cargo, en su caso) poseen dicha clave de acceso
y, por lo tanto, el dominio sobre el contenido de su página.
Antecedentes
En principio, por hosting se entiende aquel servicio por el cual una empresa gestiona y realiza el
mantenimiento de los archivos y sitio web de Internet debido a que, en muchos casos,
especialmente para empresas pequeñas o medianas, no está justificado asumir el elevado coste
que requiere un servidor propio con suficiente ancho de banda y espacio para mantener su sitio
web.
· Housing (co-located hosting): La máquina es propiedad del cliente, que la compra, configura y
mantiene (existe libertad para la instalación de programas y aplicaciones), mientras la empresa
de hosting se limita a proporcionar el espacio físico (normalmente una celda en un recinto de
seguridad) y el ancho de banda pactado. Está justificado en aquellos casos en que, debido a la
complejidad técnica del sitio web o su elevado tráfico, el cliente necesita un servidor propio, y,
a la vez, precisa de un elevado nivel de seguridad física.
· Hosting en servidor dedicado (dedicate server): en este caso, al igual que en el anterior, el
cliente requiere el uso exclusivo de un servidor, con la diferencia de que aquí la empresa es la
que adquiere la máquina.
Debe tener en cuenta que la calidad y disponibilidad de su presencia en la red es un factor básico
para el funcionamiento de su negocio virtual, lo que dependerá, en gran medida, de la calidad
del servicio de hosting que haya contratado. Asimismo, la elección entre las distintas opciones
debe ir en función de las necesidades actuales y previsibles de la empresa. Es decir, si Ud. cree
que en un futuro incorporará a su sitio web servicios on line, imágenes, sonidos u otros
elementos interactivos, requerirá mayor ancho de banda y recursos. En esos casos, es
recomendable un servicio escalable, de modo que pueda ampliarse en función de dichas
necesidades.
Contrato informatico
6. CONTRATOS DE DESARROLLO DE SITIOS WEB. • Son aquellos que se celebran entre una
empresa especializada en la prestación de servicios de Internet (un ISP) y un usuario (un
consumidor, una empresa o cualquier organización) que desee tener presencia en la Red, tiene
como objeto el diseño del sitio, que se traduce en la elaboración y el contenido de la página,
siguiendo las instrucciones del cliente.