Nos Amo Primero
Nos Amo Primero
Nos Amo Primero
�Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún
pecadores, Cristo murió por nosotros.� Romanos 5:8
Porque Dios muestra su amor para todos nosotros, que aunque hemos sido
pecadores, envió a su hijo para morir por nosotros.
Porque aunque nosotros a veces no tengamos tiempo para El... Cristo Jesús
siempre tiene tiempo para nosotros.
Fíjense si hay una súper venta de algo y nos dicen que comenzara a las 4 de
la mañana son muchos los que no tienen inconveniente en levantarse
temprano y salir a esas ventas como la que hay en el ya famoso viernes
negro, después del día de acción de gracias.
Si llega algún cantante famoso y lo quieren ver, no importa cuánto tiempo
haya que estar en la línea con tal de poder entrar, con lluvia, frio o calor y
hay quienes hasta acampan.
Qué fácil es que olvidemos que Cristo murió por nosotros, que fácil es que
desvaloremos lo que tenemos y somos gracias a Dios, tendemos a tener mala
memoria (selectiva la mayoría de las veces)
Leamos Salmos 95:1-3 Venid, aclamemos alegremente a Jehová; Cantemos
con júbilo a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con
alabanza; aclamémosle con canticos. Porque Jehová es Dios grande, Y Rey
grande sobre todos los dioses.
Él es nuestra Roca Firme, Nuestra Fortaleza, nuestro SALVADOR ¿porque
entonces hay tanto desamor o desinterés???????
¿Por qué nos volvemos tan �frágiles� q cualquier buuu nos
provoca alejarnos?
Debemos de grabarnos en estas cabecitas duras que tenemos que SIN CRISTO
NOS SOMOS NADA, porque en Él se cumple todo, YO SOY EL CAMINO LA
VERDAD Y LA VIDA. Juan 14:6
Anécdota
"El atleta a quien Cristo salvó"
Un joven que fue criado como ateo estaba entrenando para saltos
ornamentales a nivel olímpico. La única influencia religiosa que recibió en su
vida le había llegado a través de un amigo cristiano. El deportista no
prestaba mayor atención a los "sermones" de su amigo, aunque los escuchaba
con frecuencia. Una noche, fue a la piscina de la universidad a la que
pertenecía. Las luces estaban todas apagadas, pero como la noche estaba
clara y la luna brillaba, había suficiente luz para practicar y decidió hacerlo
sin encender la luz. El joven se subió al trampolín más alto y en el momento
en que volvió la espalda a la piscina al filo de la rampa y extendió sus
brazos, vio su propia sombra en la pared. La sombra de su cuerpo tenía la
forma exacta de una cruz. Esta imagen lo sorprendió tanto que, en lugar de
saltar, se arrodilló en la misma rampa y finalmente le pidió a Dios que
entrara en su vida. Mientras el joven permanecía quieto rezando, el personal
de limpieza ingresó y encendió las luces. Habían vaciado la piscina para
repararla.