080 5 Selección de Cebos y Reforzadores
080 5 Selección de Cebos y Reforzadores
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Un cebado inadecuado puede ser costoso para el operador. Si la carga principal del
barreno no se inicia apropiadamente, las plantillas de barrenación por necesidad serán mucho
más pequeñas de lo que normalmente serian. E' tamaño de la fragmentación será más
grande. Los procedimientos deficientes de cebado no sólo son costosos, sino que pueden
causar vibración excesiva del terreno, golpe de aire, roca en vuelo y un daño
considerablemente mayor detrás de la última hilera de barrenos de lo que ocurriría si se
utilizaran procedimientos de cebado adecuados.
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Es una práctica común entre algunos operadores el colocar en forma rutinaria dos
cebos dentro del barreno independientemente de la longitud de éste. Se preocupan acerca de
la posibilidad de tener un iniciador defectuoso, que no dispare, o bien preocuparse por cortes
del barreno debido al movimiento de la roca provocado por el disparo previo de otros
barrenos. En cualquier caso, su razonamiento es que el usar un segundo cebo es un seguro
contra cualquier problema. Si un manto rocoso contiene un número considerable de capas de
arcilla, donde el confinamiento de la carga principal puede perderse durante el proceso de
detonación, es común el encontrar operadores que colocan cebos adicionales en el barreno
para provocar que la carga de explosivo dispare más rápidamente, reduciendo así la
posibilidad de problemas debidos a la pérdida de confinamiento.
Los dos criterios más críticos de selección de un cebo son: la composición y el tamaño.
La composición del cebo determina la presión de detonación que es la directamente
responsable de la iniciación de la carga principal. Investigaciones hechas por Norm Junk en la
compañía Atlas Powder han demostrado que la composición del cebo afecta
significativamente el desempeño de las cargas de ANFO. La figura 5.3 es una gráfica que
ilustra el efecto de la presión de detonación para una carga de ANFO de 76 mm de diámetro y
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la respuesta del ANFO a diferentes distancias desde el cebo. Debe notarse que los cebos
térmicos de baja presión de detonación causaron de hecho una combustión en vez de iniciar
una detonación. Todos las cebos que produzcan velocidades de detonación por arriba de la
del estado estable son aceptables.
El tamaño del cebo también es importante para obtener una reacción apropiada. Cebos
con diámetros muy pequeños no son tan eficientes como los de diámetro mayor. La figura 5.4
demuestra el efecto del diámetro del cebo en la respuesta del ANFO en cargas de 76 mm de
diámetro a diferentes distancias desde el cebo. Estas investigaciones conducidas por la
compañía Atlas Powder indicaron que los cebos de diámetro pequeño resultan ineficientes sin
importar la composición del material utilizado.
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Figuro 5.4 Diámetro del cebo y Desempeño del cebo
o La presión de detonación de un cebo debe ser mayor al nivel necesario para provocar
que la carga principal detone a, o por encima de su velocidad normal de detonación. La
densidad y la velocidad de detonación en confinamiento pueden usarse como
indicadores de la presión de detonación, si los valores de ésta no están disponibles. Un
cebo que tenga una densidad aproximada de 12 gr/cm3 con una velocidad de
detonación en confinamiento mayor a 4600 m/s normalmente será adecuado para
cebar explosivos no sensitivos, materiales tales como ANFO, agentes explosivos y la
mayoría de los hidrogeles. Esta combinación de densidad y velocidad produce una
presión de detonación de alrededor de 60 kilo bares. Para explosivos tales como
emulsiones, que detonan a velocidades mayores, cebos más energéticos producirán
mejores resultados. Un cebo con densidad de 1.3 gr/cm3 con una velocidad de
detonación en confinamiento mayor a 5200 m/s será adecuado para rápidamente
alcanzar la velocidad normal del explosivo. Esta combinación de densidad y velocidad
produce una presión de detonación de alrededor de 80 kilo bares.
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o El diámetro del cebo debe ser mayor al diámetro crítico del explosivo usado como
carga principal de la columna.
o El cebo debe ser sensitivo al iniciador. Una gran variedad de productos son usados
como cebos. Estos cebos tienen diferentes sensitividades. Algunos pueden ser
iniciados por cordón detonante de baja energía, mientras que otros pueden ser
insensitivos a estos iniciadores. Es importante que el operador entienda la sensitividad
de un cebo para asegurar que la detonación ocurra en la carga principal de columna.
o El explosivo en el cebo debe alcanzar su velocidad nominal de detonación dentro de la
longitud del cartucho. Si esto se logra. entonces los cartuchos adicionales de explosivo
de cebado no tienen un propósito útil.
o Para la mayoría de las aplicaciones de voladura, no son necesarios más de dos cebos
por barreno. El segundo cebo, aunque técnicamente no se necesita, es comúnmente
usado como sistema de respaldo en caso de que el primero falle o no dispare la carga
completa.
5.2 REFORZADORES
En general, los reforzadores se utilizan para poner más energía dentro de una capa dura
en la columna de roca. Algunas veces se utilizan también para intensificar la reacción
alrededor del cebo lo que aportará más energía en el punto donde se localice el cebo. Esto es
usado comúnmente cuando los cebos se localizan cerca del fondo del barreno, ya que es en
este punto donde la roca es más difícil de romper. El usar un reforzador en el fondo del
barreno normalmente permite el incremento en las dimensiones del bordo y una mejor
fragmentación en la pata de la voladura. Los reforzadores pueden estar hechos de materiales
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explosivos similares a los cebos. Su única función es la de aportar más energía en puntos
específicos dentro de la columna de explosivo.
Los explosivos sensitivos, tales cómo la dinamita, se inician con cordón detonante. Los
explosivos no sensitivos tales cómo el nitrato de amonio, emulsiones e hidrogeles pueden ser
afectados de muchas maneras por el cordón detonante que pasa a través de la columna de
explosivo. Si el cordón detonante tiene la suficiente energía, los explosivos pueden detonar o
quemarse. Una combustión, en lugar de una detonación, libera sólo una parte de la energía
disponible de los explosivos. La voladura está subcargada debido a la poca liberación de
energía. Los niveles de vibración del terreno aumentan mientras que los barrenos se
escopetean produciendo roca en vuelo.
Para prevenir que la carga principal de explosivo se queme o deflagre, uno debe estar
seguro que el cordón detonante no es demasiado grande para el diámetro del barreno. Las
cargas del cordón que no deben causar deflagración se encuentran en la tabla 5.1.
Si el cordón detonante no tiene la carga suficiente para causar la reacción del explosivo,
puede provocar que el explosivo se dañe. La localización del cordón puede ser al centro del
barreno o a un lado y esta localización controlará la severidad de los efectos. El daño resul-
tante es llamado presión muerta o precompresión. La precompresión incrementa la densidad
del explosivo y éste no detona. Esto ocurre cuándo el cordón detonante tiene suficiente
energía para quebrar los espacios de aire dentro del explosivo o romper las micro esferas
llenas de aire que se utilizan en algunos productos. Las bolsas de aire proveen lugares para la
formación de puntos calientes para la detonación. La compresión adiabática del aire es
necesaria para que la detonación prosiga a lo largo del explosivo.
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Tabla 5.1 Carga Máxima del Cordón
Diámetro del Barreno (mm) Carga Máxima del Cordón (g/m)
25-127 2.1
127-204 5.3
204-381 10.7
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