Reactores de Fusion Nuclear
Reactores de Fusion Nuclear
Reactores de Fusion Nuclear
(Reactor de fusión experimental JET). Este reactor del tipo tokamak y el simulador
por confinamiento magnético stellarator Wendelstein 7-X de eje de la hélice
optimizada, son los reactores más grandes del mundo en la actualidad.
En 1854, Hermann von Helmholtz propuso que era la propia gravedad del Sol la que
permitía liberar gran cantidad de energía. Postulaba que si la materia de una
estrella cae hacia su centro, la estrella se contraerá gradualmente, y en
contrapartida emitirá radiación durante mucho tiempo.[1][2]
Para emular al Sol y reproducir una fusión artificial a pequeña escala, en lugar de
hidrógeno, como combustibles se utilizan deuterio (²H) y tritio (³H), según los
criterios de Lawson, aunque en algunos proyectos, también se experimenta con Helio-
3 (³He),[3] dado que, para fusionarse, estos tres isótopos del hidrógeno y el
helio, necesitan menor energía calorífica que la utilizada por las estrellas.
Confinamiento Editar
Confinamiento magnético.
Confinando el plasma mediante una trampa magnética, conseguimos que esa energía
térmica quede aislada, para que no ceda temperatura y no se fundan las paredes del
reactor.
La fuerza nuclear fuerte es la fuerza fundamental que mantiene unido el núcleo, los
protones y los neutrones. Debido a su carga negativa, los electrones resultan
atraídos hacia el núcleo por fuerzas eléctricas menos potentes que la fuerza
nuclear fuerte.
Con el fin de conseguir la fusión de dos átomos, hay que superar la fuerza de
repulsión mutua que ejercen los protones de los dos núcleos. Sólo si ambos núcleos
se acercan lo suficiente pueden superar la cresta de repulsión. Esto se consigue
haciéndolos chocar a gran velocidad y elevando la temperatura del reactor entre 100
y 150 millones de grados.
A esas temperaturas los átomos se mueven a una velocidad tal que provocan la
separación en núcleos y electrones libres, pues dejan de estar unidos por la fuerza
eléctrica que los unía. Tal condición de la materia es el cuarto estado, superior
al estado gaseoso. A este cuarto estado se le denomina «plasma».
Para conservar estas altas temperaturas, hay que evitar que el plasma choque contra
las paredes del reactor. A fin de evitar estos choques se utilizan campos
magnéticos. Con ayuda de estos campos las partículas del plasma siguen las líneas
magnéticas, como si fuesen guiadas por un carril.
En la fusión hay que fusionar al deuterio con un átomo de tritio, cuyo resultado de
la reacción es un neutrón, un átomo de helio y mucho calor, como consecuencia de la
destrucción de la fuerza nuclear fuerte de los núcleos de los átomos de deuterio y
de tritio.
El deuterio se obtiene del hidrógeno del agua, por lo cual se convierte en una
fuente casi inagotable de combustible. En un litro de agua hay 33 miligramos de
deuterio. Si se le fusiona con tritio se obtiene energía comparable a 350 litros de
gasolina.
Combustible Editar
Aunque a día de hoy, no existen reactores de fusión que hayan operado durante
períodos de tiempo relevantes, ni que hayan permitido aprovechar su energía, los
principales combustibles que podrían utilizarse en estos reactores serían el tritio
(³H) y el deuterio (²H), pudiendo usar también el helio tres (³He). Muchos otros
elementos pueden fusionarse si se les fuerza a acercarse entre sí lo suficiente,
para lo cual es necesario alcanzar temperaturas suficientemente altas. En general,
se considera que habrá tres generaciones de combustibles de fusión dependiendo de
la factibilidad técnica de poder lograr la fusión de distintos núcleos atómicos de
elementos ligeros.
p + 11B → 3 4He
El plasma Editar
Campo magnético toroidal, generado por las bobinas equidistantes que hay alrededor
del toroide.
Campo magnético poloidal, producido por una corriente eléctrica que fluye en el
interior del plasma, inducida principalmente por el solenoide central.
Campo magnético helicoidal, resultante de la suma de los campos toroidal y
poloidal. Tiene forma de muelle enrollado sobre sí mismo.
Electroimanes, que inducen corriente en el plasma.
Todo esto se hace posible gracias a Hendrik Antoon Lorentz, que demuestra como las
cargas eléctricas que circulan en el interior de un campo magnético, experimentan
una fuerza, llamada de Lorentz. La Ley de Lorentz explica, como una partícula
cargada, que se mueve dentro de un campo magnético, expresa una fuerza que será
perpendicular al vector del campo y al vector del desplazamiento, con lo que
conseguiremos que la partícula circule siempre en el interior de dicho campo.
Campo toroidal Editar
Está compuesto por bobinas. El giro tridimensional del eje central de la
configuración se genera mediante dos bobinas centrales: una circular y otra
helicoidal. La posición horizontal del plasma se controla mediante las bobinas de
campo vertical.
Tokamak Editar
Para evitar que las partículas del plasma, choquen contra los extremos del reactor,
científicos rusos inventaron el reactor «Tokamak». Fue ideado en los años 1950 por
los físicos soviéticos Ígor Tam y Andréi Sájarov, basándose en las ideas propuestas
por Oleg Lavrentiev en 1950.
El plasma que circula en el interior del «torus» central está compuesto por 50% de
deuterio y 50% de tritio, lo cual puede generar millones de watts,,[15] que podrían
abastecer miles de casas, pero también hay que tener en cuenta que todo el proceso,
requiere mucha energía, para mantener el plasma circulando a tales temperaturas.
Los socios del proyecto ITER, liderados por la Unión Europea, son Estados Unidos,
China, Rusia, Japón y Corea del Sur.
Stellarator Editar
Esto se consigue inyectando una gran cantidad de energía sobre el combustible. Para
ello se utilizan haces de alta energía de la luz láser, electrones o iones. La capa
exterior se calienta mucho y muy rápido, saliendo despedida hacia fuera al
explosionar, empujando y comprimiendo, al resto de capas interiores hacia el centro
mediante ondas de choque, alcanzando grandes temperaturas y creando la fusión.
Los socios del proyecto ITER, liderados por la Unión Europea, son Estados Unidos,
China, Rusia, Japón y Corea del Sur.