100% encontró este documento útil (1 voto)
2K vistas8 páginas

Análisis Narrativo - El Niño Malo

Descargar como docx, pdf o txt
Descargar como docx, pdf o txt
Descargar como docx, pdf o txt
Está en la página 1/ 8

Hecho por: Mariana Rodríguez

Eliana Pico 11-02


ANÁLISIS NARRATIVO

Cuento: El cuento del niño malo - Mark Twain

Punto de vista del autor:


En un comienzo el autor habla de cómo esa historia es diferente a las demás debido a que
relata que en los cuentos que se leen en las clases de religión el niño malo se llama James,
y en esta historia se llama Jim, también habla de que la madre de Jim no tenía ninguna
enfermedad, no se preocupaba por él, tampoco le enseñaba a rezar antes de acostarse;
cuando por lo general en otro tipo de cuentos o historias las madres de estos niños siempre
están enfermas y les enseñan a rezar.
El autor hace ver la diferencia que puede existir entre los cuentos de siempre, a como es la
realidad, él hace notar a Jim como alguien que siempre se sale con la suya, incluso con lo
malo que él era nunca le pasaba nada, quizás así son muchas de las personas que son
malas.
Como puede llegarle a suceder a cualquier persona que no se le castigue a tiempo sus
malos actos, Jim creció tuvo una familia numerosa y de un momento a otro los asesina a
todos, el autor nos hace notar que las cosas no suceden como en los libros de religión, si no
por el contrario muchas de las personas que son demasiado malas logran salirse con la
suya.

Por qué y cómo de lo que se relata:


El autor relata la historia desde lo que sucede con Jim ‘‘el niño malo’’, lo habla como algo
fuera de lo normal, describe al personaje como alguien que hace las cosas sin recibir
consecuencia alguna e incluso viviendo de una buena manera, esto lo hace con el fin de
demostrar que no todo es como lo cuentan los libros de religión, sino que detrás de esas
historias que todos conocemos hay otras que no terminan como lo esperaríamos, tienen
finales crueles y son tristemente muy parecidos a la vida real.

Análisis de enunciados:

Había una vez un niño malo cuyo nombre era Jim. Si uno se para a observar se
dará cuenta de que en los libros de cuentos ejemplares que se leen en clase de
religión los niños malos casi siempre se llaman James.

La relación de enunciados son de manera afirmativa, un modo indicativo; nos da un


contraste frente a situaciones cotidianas, comienza diciendo que aquel nombre no
era de un niño malo, como sucede de manera repetitiva en otros textos.

Era extraño que éste se llamará Jim, pero ¡qué le vamos a hacer si era de esta
manera!
La conexión de este enunciado es de modo subjuntivo ya que nos quiere expresar
una duda, en cuanto a lo usual sobre aquella acción
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02

Otra característica peculiar de nuestro protagonista era que su madre no estuviese


enferma, que no tuviese una progenitora devota y tísica que habría preferido yacer
en su tumba y descansar por fin, de no ser por el gran amor que profesaba a su hijo,
y por el temor de que, una vez se hubiese marchado, el mundo fuera cruel e
insensible con él.
La expresión gramatical que se muestra es de modo indicativo, de nuevo hace la
comparación de la madre tradicional que todos esperarían leer.

La mayoría de los niños malos de los libros de religión se llaman James, y tienen
una madre enferma, que les enseña a rezar antes de acostarse, y los arrulla para
que se duerman con su voz dulce y lastimera, y que al despedirse les da el beso de
las buenas noches y se arrodilló al pie de la cabecera a sollozar.
La relación de premisas hace que sea de modo indicativo, describiendo aquellas
acciones que se deberían hacer, como aquel ideal de la madre.

Pero en el caso de este muchacho las cosas eran diferentes: se llamaba Jim, y su
mamá no estaba enferma, ni tenía tuberculosis ni nada por el estilo.
Por el contrario, la mujer era fuerte y muy poco religiosa; es más, no se preocupaba
por Jim. Decía que si se partiera la nuca no se perdería gran cosa.
El enunciado es de modo indicativo, el autor quiere darnos a conocer cómo era
aquel contexto familiar, describiendo a su madre.

Sólo conseguía acostarlo a base de coscorrones, y nunca le daba el beso de


buenas noches, sino que, por el contrario, al salir de su habitación, le solía propinar
un fuerte tirón de orejas.
Sigue siendo modo indicativo, dando a conocer las acciones que haría una madre
en un concepto ideal, y las que su madre hace, injustificadamente.

Este niño malo robó una vez las llaves de la despensa, se metió a hurtadillas en
ella, se comió toda la mermelada y rellenó el frasco con betún para que su madre no
se diera cuenta de lo que había hecho; pero acto seguido… No, no se sintió mal, ni
oyó una voz que le susurraba al oído: «¿Te parece bien hacerle eso a tu madre?
¿No crees que es pecado? ¿Adónde van los niños malos que devoran la mermelada
de su querida madre?», ni tampoco se puso de rodillas y prometió no volver a hacer
fechorías, ni siquiera se levantó, con el corazón aliviado, pletórico de dicha, ni fue a
contarle a su madre su fechoría y a pedirle perdón, ni recibió su bendición
acompañada de lágrimas de orgullo y de gratitud en los ojos.

El enunciado es de modo subjuntivo e indicativo ya que nos da una serie de


posibilidades que Jim debería hacer como en aquellos libros tradicionales con
acciones ideales de cada personaje y los describen la situación planteada.
No; ese tipo de cosas les suceden a los niños malos de los libros; pero a Jim le pasó
algo muy diferente: engulle la mermelada, y dijo, con su modo de expresarse, tan
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02

pérfido y vulgar, que estaba «de rechupete»; metió el betún, y se dijo que éste
también estaría de rechupete, y muerto de risa pensó que cuando su madre se
levantara y descubriera su travesura, iba a llorar de rabia. Y cuando, en efecto, la
descubrió, aunque él hizo como que no sabía nada, ella le dio unos cuantos azotes
con el cinturón, y fue él quien lloró.
La expresión gramatical es de modo indicativo, cuenta la travesura del niño, con
algo de cinismo y picardía, a pesar de saber que el acto tendría alguna
consecuencia, lo hizo sin importar.

Todo lo que le pasaba a este niño era curioso… era diferente a lo que les ocurre a
los niños malos de los libros.
En esta expresión nos proyectan la idea de que aquellos estereotipos
comportamentales, y es de modo subjuntivo.

Una vez se subió a un árbol, en la finca de Acorn, el granjero, a robar manzanas, y


la rama no se partió, ni él se cayó, ni se rompió el brazo, ni el enorme chucho del
granjero le destrozó la ropa, ni languideció en su lecho de enfermo durante varias
semanas, ni se arrepintió, ni se volvió bueno. Oh, no; robó todas las manzanas que
quiso y bajó sano y salvo; se quedó esperando al perro, y cuando éste lo atacó, le
pegó un ladrillazo, ¡Qué extraño…! No sucede así en esos libros sentimentales, de
lomos jaspeados e ilustraciones de hombres vestidos de chaqué, sombrero de copa
y pantalones hasta las rodillas, y de mujeres con trajes modelo imperio, y que no se
ponen aros en el miriñaque.
Está en dos modos, indicativo y subjuntivo, en este enunciado hacen la observación
de que en dada obra tradicional está adjunta las reflexiones del personaje
relacionadas en casa acción

Nada parecido a lo que sucede en la clase de religión.


Una vez le robó la navaja al profesor, y temiendo ser descubierto y castigado, se la
metió en la capucha a George Wilson… el pobre hijo de la viuda Wilson, el niño
sanote, el niñito bueno del pueblo, el que siempre obedecía a su madre, el que
jamás decía una mentira, al que le encantaba estudiar y le fascinaban las clases
dominicales de catecismo, Y cuando se le cayó la navaja de la gorra, y el pobre
George agachó la cabeza y se sonrojó, como sintiéndose culpable, y el maestro
ofendido lo acusó del robo, y cuando ya iba a dejar caer la vara de castigo sobre sus
hombros temblorosos, no apareció de pronto, para pasmo de todos, un juez de paz
con peluca blanca que dijera indignado: «No castigue usted a este noble
muchacho… ¡Aquél es el taimado culpable!: pasaba yo junto a la puerta del colegio
en el recreo, y aunque nadie me ha visto, he sido testigo del robo».
Está en dos modos, imperativo e indicativo; nuevamente Jim, hace travesuras,
culpando a alguien inocente, en la descripción del texto también nos da a conocer
que, en los libros religiosos tradicionales, se relatan situaciones poco realistas.
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02

Y, así, a Jim no lo reprendieron, ni el venerable juez les leyó un sermón a los


compungidos colegiales, ni se llevó a George de la mano y dijo que tal muchacho
merecía un premio, ni le pidió después que se fuera a vivir con él para que le
barriera el despacho, le encendiera el fuego, hiciera sus recados, partiera leña,
estudiara leyes, ayudará a su esposa en las tareas domésticas, emplea el resto del
tiempo jugando, se ganara cuarenta centavos mensuales y fuera feliz.
Expresa un modo indicativo, en este enunciado nos relatan que no todas las
acciones en un contexto verdadero tienen alguna consecuencia para el mismo, sino
que son para otros.

No; en los libros habría sucedido así, pero eso no le pasó a Jim. Ningún juez
entrometido y vejestorio entró e intervino, de manera que George, el niño modelo,
recibió su buena zurra, y Jim se alegró porque, como bien saben ustedes, detestaba
a los niños buenos, y decía que éste era un imbécil. Tal era el grosero lenguaje de
este niño malo y negligente
Nos muestra un modo Indicativo, dándonos a conocer que Jim estaba enojado con
aquellos niños que tenían un comportamiento ideal.

Pero lo más extraño que le sucediera jamás a Jim fue que un domingo salió en un
bote y no se ahogó; y que en otra ocasión en que se vio atrapado en una tormenta
mientras pescaba, también en domingo, no le cayó un rayo. Vaya, vaya; podría uno
ponerse a buscar en todos los libros de moral, desde ahora hasta las próximas
Navidades, y jamás hallaría algo así. Oh, no; descubriría que indefectiblemente todo
niño malo que sale a pasear en barca un domingo se ahoga, y que a todos cuantos
les sorprende una tempestad, mientras se hallan pescando los domingos,
indefectiblemente les cae un rayo.
El enunciado se expresa de modo indicativo y subjuntivo, en este enunciado nos
dan a conocer que, en una lectura tradicional, el niño tiene un destino prescrito.

Los botes que son conducidos por niños malos siempre se vuelcan en domingo, y
siempre hay tormentas cuando los chicos malos salen a pescar en sábado. No logro
comprender cómo diablos se zafó este Jim. ¿Será que estaba hechizado? Sí…, ésa
debe ser la razón.
Se expresa de modo indicativos y subjuntivo, el autor hace de manera sarcástica los
sucesos que no se dan frecuentemente en una lectura de religión, sino muestra de
manera concisa las acciones que podrían tener un niño malo sin tener consecuencia
alguna
Nada malo le pasaba. Llegó incluso al extremo de darle tabaco a un elefante del
zoológico, y éste no le pegó en la cabeza con la trompa. Registró la despensa
buscando licor de hierbabuena, y no se equivocó ni se tomó el ácido clorhídrico.
Robó el arma de su padre y salió a cazar el sábado, y no se voló tres o cuatro
dedos. Se enfadó y le pegó un puñetazo a su hermana pequeña en la sien, y ella no
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02

quedó herida, ni sufriendo durante muchos y muy largos días de verano, ni murió
con tiernas palabras de perdón en los labios, que redoblarán la angustia del corazón
roto del muchacho.
El modo gramatical es indicativo, dan la relación de su contexto familiar, y cada
acción
se atribuye a una revelación en cuanto al odio que siente por su entorno

Al contrario; la niña recuperó rápidamente su salud.


Al cabo del tiempo, Jim escapó y se hizo a la mar, y al volver no se encontró solo y
triste en este mundo porque todos sus seres amados reposan ya en el cementerio, y
el hogar de su juventud estuviera en decadencia, cubierto de hiedra y
completamente desvencijado. Oh, no; volvió a casa borracho como una cuba y lo
primero que tuvo que hacer fue presentarse en comisaría.
El modo es indicativo, el autor nos resalta de nuevo la realidad, sin distorsión de la
cotidianidad
Con el paso del tiempo se hizo mayor, se casó y tuvo una familia numerosa. Una
noche los mató a todos con un hacha, y se volvió rico a base de estafas y fraudes.
El modo es indicativo, Jim nunca tuvo una transformación en cuanto a pensamiento
y actitudes, nunca reflexiono sobre lo malo o bueno, como moral en su vida

Hoy en día es el canalla más pérfido de su localidad natal, es universalmente


respetado y pertenece al Concejo Municipal. Es fácil de ver que en los libros de
religión jamás hubo un James malo con tan buena estrella como la de este pecador
de Jim con su encantadora existencia.
La expresión gramatical es de modo indicativo, haciéndonos ver el autor que no
todos los finales son felices, para las buenas personas.

Cómo es la persona que relata el cuento:


El autor nos da una perspectiva frente a lo que sucede con un niño que es malo, describe
cada una de las situaciones, haciendo una comparación de aquellos ideales de escritura
que se ven tan marcados en la sociedad que habita, el autor hace énfasis en sarcasmos y
expresiones que complementan la lectura de manera que quiere mostrar lo que en realidad
puede pasar con un niño malo, Mark Twain era una persona que le molestaba el hecho de
construir una idealización frente a la infancia, y para ello hace la crítica social con la
escritura.

Relación de personajes, tiempo y espacio:


- Personajes:
Jim (El niño malo)
Madre de Jim
Hermana de Jim
George Wilson (El niño bueno)
La familia de Jim cuando es mayor
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02

- Espacio:
Su casa
El colegio
Una finca
Un lago

El autor nos narra una serie de ejemplos de lo que normalmente aparece en algunas
historias que nos muestran en los libros de religión y permite ver el contraste que existe
entre lo que realmente es cierto.
Cuando Jim es un niño empieza cometer actos que se verían catalogados como malos, él a
diferencia de otros niños, no ve las consecuencias, incluso si las nota, no les da verdadera
importancia, es como si le importase en lo absoluto qué le fuera a suceder. Primero se roba
una mermelada de la despensa y la rellena de betún (le causa risa cuando hace cosas
malas), luego le robó a su profesor una navaja y cuando el profesor se dio cuenta, Jim se la
escondió a George (el niño Bueno), seguido de esto, fue a un lago solo a pasar, no se
ahogó ni nada por el estilo, estuvo en una tormenta y ni un rayo lo tocó, verdaderamente
extraño, y entre muchos sucesos que vivió y varios actos que cometió y él jamás recibió
consecuencia alguna, nunca tuvo que responder por sus malos actos.

Estructura inicio, nudo y desenlace:


● Inicio:
El autor nos habla de la diferencia que hay entre libros y las historias que siempre se
cuentan; había un niño, cuyo nombre era Jim, no tenía una madre enferma que lo
enseñara a rezar antes de acostarse, no como en mayoría de las historias que se
cuentan en los libros de religión, nos cuenta que en casi todos los libros de religión
el niño malo se llama James; en este caso todo con Jim era totalmente diferente, su
madre era demasiado descomplicada, lo trataba mal, no le daba mucha importancia.
Una vez Jim robo las llaves de la despensa, se comió toda la mermelada y acto
seguido la lleno con betún para que su madre no se diera cuenta, no sintió
arrepentimiento alguno, mucho menos miedo por las consecuencias que podría
tener, incluso le causaba gracia lo que hizo. Absolutamente todo lo que le sucedía a
Jim no era como lo que le sucede a otros niños malos de los cuentos.
Una vez se subió a un árbol en una finca a robar manzanas, no le paso nada, la
rama no se partió, ni se quebró, tampoco se rompió el brazo, no se arrepintió de lo
que hizo y mucho menos se volvió bueno. Se bajó del árbol, totalmente bien espero
al perro de la finca y le pegó con un ladrillo, de nuevo se salió con la suya… Y no
recibió consecuencia alguna, esto es extraño debido a que las historias que estamos
acostumbrados a leer o a escuchar no son nada parecidas a esto.

● Nudo:
Una vez Jim le robo una navaja a un profesor y con miedo a ser descubierto decidió
meterla en la capucha de el niño más juicioso e inteligente de su clase, aquel niño
que era un ejemplo, nunca decía una mentira, es más obedecía hasta a los que no
conocía, en un momento agacha la cabeza se dio cuenta de lo que tenía y hasta se
sintió culpable. Cuando el profesor se dio cuenta de esto lleno de ira lo acusa de
robo y en el momento en el que iba a imponer su castigo no llegó Jim a impedir tal
acto, nadie salvo a pobre niño bueno e inocente. Y Jim de nuevo se salvó de pagar
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02
por sus actos. Jim no se sintió mal, por el contrario, le dio alegría porque los niños
buenos le caen mal, en este momento el autor nos muestra la diferencia que puede
llegar a existir entre los niños malos de otros cuentos debido a que nadie defendió al
bueno, nos quiere mostrar la realidad de muchos de los casos que suceden en la
vida cotidiana, Jim era un niño malo, grosero y negligente.

● Desenlace:
Lo más extraño que llegó a suceder con Jim fue que una vez salió en un bote y no le
pasó nada, no se ahogó, otra vez se encontraba pescando y quedó atrapado en
medio de una tormenta, tampoco le paso nada, es sorprendente debido a que era un
niño, además estaba solo. Es difícil de comprender como Jim logra salirse siempre
con la suya, en esta parte el autor nos dice que tal vez este niño está hechizado. ¡A
este niño nada malo le pasaba! Una vez le dio tabaco a un elefante, y este no le hizo
nada, no lo ataco, ni le pego con su enorme trompa, busco en la despensa licor de
yerba buena y no cogió algo equivocado (pudo haber agarrado ácido clorhídrico,
robo el arma de su padre y salió a cazar solo de nuevo y no se voló un dedo, ni lo
ataco un animal, le pegó a su hermana en la cien y no sufrió de nada, no murió al
instante, ella quedo como si nada. En fin, este niño tenía demasiada buena suerte.

El final de esta historia no es muy bueno, Jim crece tiene una familia numerosa y
una noche los mato a todos, se volvió rico a base de mentiras y fraudes. Hoy en día
pertenece al concejo municipal y es un señor muy respetado.
Por supuesto las historias de los libros de religión no son nada parecidas a esta, en
la vida real existen muchas personas como Jim que al hacer las cosas malas que
hacen no reciben consecuencia alguna.

Cómo el autor acerca la obra al contexto:


Podemos evidenciar que algunos de los cuentos de Mark Twain hablan de los niños, se
puede notar que él de cierta manera quiere revivir su niñez.
En algunas de sus obras Twain contrapone el mundo idealizado de la infancia de aquella
época, que era inocente, con un concepto más desencantado y un poco cruel del adulto.
Varias de sus obras las crea basándose en sucesos de su alrededor, y quizás de cosas que
llegó a realizar en su pasado.
En el cuento (el cuento del niño malo) Mark hace notar algo de lo que sucede en esa época,
como la manera en que los niños pueden tener ciertos estilos de vida y aspectos en común
que los hace de cierta manera, él nos permite ver el contraste que puede llegar a existir
entre las historias que nos cuentan a lo que él escribe, que en realidad va más allá, debido
a que vemos que este niño siempre se sale con la suya, nunca recibe consecuencia alguna,
incluso por los actos más bajos, eso quizás el autor lo muestra por lo que él puede llegar a
suceder en el momento en el que escribe dicha historia.

Qué pasa con la visión del personaje, antítesis:


Jim, es un niño sin preocupaciones, nos muestra que no es necesario ser “bueno” para
conseguir lo que quieres, puedes mentir, golpear y perjudicar a otras personas sin
consecuencias de los actos se den.
Jim no sabe que ser bueno, porque no lo necesita, le gusta vivir siendo malo, además de
ello no tiene nada que perder.
Hecho por: Mariana Rodríguez
Eliana Pico 11-02

Categorías gramaticales, intención del autor:


El autor siempre ha tenido una misma intención y es desligar la idealización de la infancia, a
lo que queremos ir, es a que en su contexto el analiza que los niños deben ser buenos en
un concepto cerrado, y él con este cuento, nos quiere dar a conocer que existen niños
malos y es la transformación de un adulto malo, porque es válido decir que los niños son
buenos pero los adultos no siempre lo son, también se puede comprender que al igual que
Jim su madre rompe esa idealización de una madre, cariñosa, frágil y religiosa.

De qué trata la obra:


La obra trata sobre un niño que es malo, llamado Jim; en el cuento nos describen las
situaciones a las que se hace parte Jim, estas situaciones son descripciones alusivas a las
acciones del personaje, mostrando maldad, picardía, entre otras actitudes, pero cabe decir
que esas actitudes estaban en constante comparación sobre la idealización de un niño
“bueno” ; Su madre juega un papel importante ya que se muestra la relación tan disfuncional
entre su hijo y ella ,añadiendo que ella no siente ni el más mínimo de cariño por Jim,
también nos habla, que las consecuencias no están aliadas con el destino, porque a Jim
casi nada malo le paso, en su contexto social (escuela) sigue teniendo la misma actitud
haciendo maldades a sus compañeros, teniendo odio contra los niños “buenos” como
modelo a seguir; frente al resto de su núcleo familiar no siente el cariño familiar ; realmente
solo vivía de hacer maldades. Finalmente creció, convirtiéndose en un adulto malo,
haciendo fraudes y acciones que lo llevarían a tener mucha fortuna.

También podría gustarte