Tema V
Tema V
Tema V
La constitución señala cuales son los órganos legítimos para gobernar y para legislar, su
estructura, la competencia, así como el procedimiento que dichos órganos deben seguir
para la generación del ordenamiento jurídico. Si una norma no es aprobada según la
constitución, es inválida, siendo inconstitucional por su forma. Para Kelsen, dicha norma
no es en buena cuenta una norma jurídica. Además, en un ámbito más bien material, la
Constitución establece los parámetros o estándares respecto de los cuales debe
encuadrarse las normas. La constitución contiene principios y derechos que no pueden
ser vulnerados por normas de inferior jerarquía. Ejemplos de ello son conceptos como la
familia, la salud, la educación, el Estado, la propiedad, la economía social de mercado y
otras más.
Uno de los problemas de los ordenamientos en los que la Constitución tiene el carácter de
norma jurídica es si resulta o no aplicable por los órganos llamados a aplicar el
ordenamiento, o sea los jueces (eficacia directa). Es decir, si la Constitución en sí misma
es fuente del Derecho o si constituye sólo un mandato dirigido al legislador y que afectará
únicamente la actividad de los órganos del Estado en la medida en que se haya
incorporado a las leyes (eficacia indirecta).
En sentido estricto, por ley se entiende una disposición escrita, general y abstracta,
aprobada solemnemente por los órganos que tienen potestad para ello -conforme al
diseño político del Estado-, y que ocupa un lugar primordial en el orden jerárquico en que
se ordenan las normas que conforman el ordenamiento jurídico. La competencia para
emanar normas jurídicas con rango legal diferencia las dos manifestaciones más
relevantes del Derecho escrito: las leyes y los reglamentos, los cuales se subordinan y
acomodan al contenido de aquéllas.
La costumbre jurídica.
La costumbre es a priori un Derecho no escrito –puesto que nada impide su fijación- que
nace en una colectivi- dad social sin la necesidad de la intervención de un poder estatal o
local. La costumbre es una auténtica norma jurí- dica, no un mero uso social, puesto que
regula las relaciones inter partes y atribuye derechos y deberes a los inter- vinientes, lo
que le permite acceder a un ordenamiento jurídico –aunque supeditado a la norma legal- y
requiere, para su consolidación, una aplicación reiterada y constante en el tiempo, lo que
justifica el conocimiento de la misma por parte de la colectividad donde surge y se aplica.
La Jurisprudencia
Actualmente, la doctrina considera que la jurisprudencia es una fuente material del
Derecho, acercándose al sis- tema anglosajón en el que toda decisión judicial está
vinculada por la existencia de un precedente próximo. En este sentido, en el ámbito del
Derecho español puede interponerse un recurso de casación ante el Tribunal Supremo
por sentencias dictadas tanto por la Audiencia Nacional, como por los Tribunales
Superiores de Justicia, a causa de la infracción de las normas del ordenamiento jurídico, o
de la jurisprudencia aplicable al caso.
Los Tratados Internacionales.
Un tratado internacional es una norma jurídica de naturaleza internacional, vinculante y
obligatoria para los Estados que lo suscriben, normalmente escrita por sujetos de derecho
internacional y que se encuentra regido por este, que puede constar de uno o varios
instrumentos jurídicos y siendo indiferente su denominación. Como acuerdo implica
siempre la concurrencia mínima de dos personas jurídicas. Por ejemplo, los gobernantes
de cada país se reúnen para ponerse de acuerdo con sus límites de países para no tener
problemas con sus territorios
COMUNIDADES INDÍGENAS.
Los pueblos indígenas son grupos sociales y culturales distintos que comparten vínculos
ancestrales colectivos con la tierra y con los recursos naturales donde viven, ocupan o
desde los cuales han sido desplazados. La tierra en la que viven y los recursos naturales
de los que dependen están inextricablemente vinculados a su identidad, cultura y medios
de subsistencia, así como también a su bienestar físico y espiritual. A menudo buscan ser
representados por sus líderes y organizaciones tradicionales, que son distintas o están
separadas de aquellas de la sociedad o cultura dominante. Muchos pueblos indígenas
siguen manteniendo una lengua diferente de la o las lenguas oficiales del país o región en
la que residen.