La Conciliacion Extrajudicial
La Conciliacion Extrajudicial
La Conciliacion Extrajudicial
INTRODUCCIÓN
N
o entiendo por qué tanto la conciliación como la mediación, no han tenido tanta acogida
en nuestra sociedad actual. Pareciera que las personas ya no coniaran en su capacidad
de diálogo o es que simplemente el estilo de vida que llevan las hace disfrutar más del
pleito, del sentirse vencedores, como si en la vida estuviéramos para ello. Creo personalmente
que no.
Soy de las personas que observa que uno ha venido al mundo para vivir y disfrutar de la
vida, esto es nacer, crecer, desarrollarnos como seres humanos en todos nuestros aspectos y eso,
incluye nuestra capacidad de socializar y disfrutar de todo esto con sus pro y contra.
* Abogada Conciliadora, graduada por la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Lima, con
más de 15 años de experiencia profesional; Máster en Derecho por la Ruprecht-Karls-Universität de Heidelberg,
Alemania y Máster en Psicología Aplicada e Intervención Social, España. Asesora en materia de derechos de
infancia, familia y discapacidad, resolución de conlictos de familiares y procesos de conciliación. Árbitro del
Centro de Conciliación y Arbitraje Nacional e Internacional de la Cámara de Comercio de Lima y Conciliadora
Extrajudicial del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Superintendencia Nacional de Salud (SUSALUD). Ha
sido Consultora de la Presidencia del Consejo de Ministros, del Ministerio de Economía y Finanzas, Ministerio de
Transportes y Comunicaciones, Save the Children España y de otras instituciones nacionales e internacionales.
459
Ximena Ramírez Zegarra
relexión expuesta, como más adelante veremos, ya que ambos procedimientos nos educan en
cómo evitar los enfrentamientos bruscos, los pleitos, los castigos, las frustraciones, los dolores
emocionales, tanto entre personas contratantes, como entre familiares, amigos, entre otros,
propiciándose así con estas medidas, bajar de nivel los enfrentamientos, que los pleitos se
conviertan en diálogos llevaderos y que las personas inicialmente enfrentadas terminen aliviando
sus dolores y frustraciones internas.
El presente artículo lo he dividido en siete (7) puntos: i) Un poco de historia; ii) Deiniendo
conceptos y plasmando características; iii) ¿Quiénes dirigen los procesos?; iv) Diferencias con otras
instituciones; v) Legislación comparada; vi) Utilidad de una mediación familiar; vii) Conclusiones.
Termino esta introducción agradeciendo a aquellas personas que han colaborado con sus
conocimientos y que han hecho posible la redacción del presente artículo y, principalmente a
todos aquellos que se animaron a escribir y plasmar sus ideas sobre estos temas en particular.
1.
UN POCO DE HISTORIA
No pretendo con el presente artículo responder este cambio de actitud, pero si llamar a la
relexión, de cómo a veces los seres humanos nos dejamos llevar en el transcurrir del tiempo por
los cambios en el estilo de vida y necesidades sociales que hacen que uno mismo pierda su propio
espíritu, conianza en su capacidad de resolución y fuerza interior.
Así también tenemos, que la antigua sociedad ateniense solicitaba que los conlictos sean
dirimidos sin necesidad de recurrir al juicio, a cuyo in encargaban a los thesmotetas1 la situación y
persuasión de los espíritus en crisis para avenirlos en transacción o compromisos arbitrales; y, del
Derecho Romano tomamos conocimiento de los llamados jueces de avenencia, contemplándose
1 Magistrados atenienses (siglo VII a.c) encargados de ser los redactores, guardianes e intérpretes de la ley escrita,
además de dirigir la organización de la justicia.
460
Revista del Foro 103
durante la época de Cicerón, los juicios de árbitros que a través de la equidad procedían a resolver
las disputas2.
Es importante resaltar, que antiguamente era reconocido sociablemente que quien tenía
moral, tenía autoridad y por ello era escogido para resolver los conlictos con criterio de justicia.
¿Podemos decir que ahora sucede lo mismo?
Actualmente vemos, que el andar de la justicia depende mucho de los hombres, tanto de
los que la componen como de quienes la activan y que cada día respiramos menos el espíritu que
de ella debería desprenderse, un espíritu de paz, de seguridad y de conianza. ¿Somos los seres
humanos capaces de cambiar esto? ¿Estamos dispuestos a hacerlo?
2.
DEFINIENDO CONCEPTOS Y PLASMANDO CARACTERÍSTICAS
2.1 Conciliación
El verbo “conciliar” proviene del latín conciliatio, que signiica composición de ánimos
en diferencia. “Conciliar” supone un avenimiento entre intereses contrapuestos, un establecer
armonía entre dos o más personas con posiciones disidentes.
Respecto a los medios que utiliza podemos decir que son hábiles, eicaces y probadamente
más rápidos y seguros. Aplica a su vez fórmulas de entendimiento racional que persiguen la
solución concertada y la superación de la crisis afrontada de manera pacíica. En este contexto, la
conciliación no tiene necesidad de formas ni de procedimientos -aunque por orden institucional
se regula por Ley-, basta con establecerse un método, se puede actuar inclusive de manera libre
y en privado. Fundamentalmente, está inspirada en el principio de libertad y paz social. Ahora
bien, entonces nos podríamos preguntar, ¿cómo es su desarrollo?
El proceso se da inicio con el contacto inicial entre la persona a cargo del mismo
denominado conciliador y las partes. Es un tratamiento que está regido principalmente por
los principios de celeridad, economía procesal y simplicidad. El conciliador, como se verá más
adelante, es una persona que requiere de la reunión de ciertas características especiales.
Respecto a la dinámica procesal cabe precisar que no es rígida, es decir, no está orientada
a un solo sentido o encuadre jurídico, ya que tiene como instrumento importante al diálogo, que
es la base de la concertación y del entendimiento, que permite a las partes acercarse y a generar
actitudes voluntarias buscadoras de solución, abandonando así las discusiones.
2 Hitters, Juan Carlos. La justicia conciliatoria y los conciliadores, en la Justicia entre dos épocas.
461
Ximena Ramírez Zegarra
El proceso es tan lexible que el arreglo puede lograrse tanto dentro como fuera del proceso
y antes o después de haberse inclusive este iniciado. Así, podemos airmar que el proceso está
orientado a que las partes encontradas maniiesten libremente su voluntad, haciendo propuestas
y optando inalmente por una oportunidad de solución en cualquier momento.
Para concluir este punto podemos señalar, que en todo momento está presente la
intención de solucionar pacíicamente el problema, lo que es conocido como la búsqueda de una
“concertación pacíica”.
2.2 Mediación
462
Revista del Foro 103
Como se puede apreciar, la conciliación tiene la misma estructura que la mediación, pero
actualmente ocupa un espacio diferente, ya que parte de una premisa diferente. En la mediación
no se trata de conciliar intereses opuestos que miran una misma situación (contractual o de
hecho), sino de encontrar una respuesta pacíica. Finalmente, es importante destacar, que a través
de la mediación se reconoce a la fuerza de la voluntad como un trato de buena fe.
3.
¿QUIÉNES DIRIGEN LOS PROCESOS?
Tanto para la igura de la conciliación como para la mediación se requiere contar con la
participación de un tercero, conductor del proceso, denominado conciliador o mediador, según
sea el caso. Ambos pueden ser impuestos por la ley o elegidos voluntariamente por las partes,
conforme a la legislación de cada país.
Es necesario precisar que no cualquier persona tiene los dotes para ser un buen conciliador o
mediador. La experiencia ha constatado que este tercero requiere contar de ciertas características,
como las de ser personas coniables, buenos oyentes, perceptivos, conocedores del conlicto,
poseedores de una seria intención de ayudar, hábiles para la comunicación, imaginativos, lexibles,
neutrales, imparciales, pacientes, de buen humor, persuasivos, discretos, creativos, captadores de
intereses y de posiciones, eicaces y conocedores de técnicas y procedimientos para conducir a la
resolución del conlicto.
Se ha mencionado también anteriormente que este tercero se caracteriza por ser imparcial,
neutral y coniabl6. En este contexto, la imparcialidad signiica no tomar partido por uno u otro,
reequilibrar el tiempo y la atención que ambas partes necesitan e igualar el poder que cada parte
mantiene. La neutralidad está referida al trabajo que el tercero tiene que hacer consigo mismo, ya
que tiene su propio punto de vista, valores e intereses, para que delante de las partes no los exprese
ni muestre signo alguno que indique el estar más cercano a una de ellas. La conidencialidad
tiene su fundamento en el compromiso que el tercero adquiere y que le obliga a guardar secreto
sobre el contenido de las entrevistas y de los eventuales acuerdos que pudieran establecerse. Este
compromiso solo puede romperse cuando ambas partes interesadas lo autoricen.
Cabe señalar también, que en cualquiera de las dos situaciones este tercero es un simple
facilitador del diálogo y de las cosas, no asesora, ni dictamina, no toma decisiones inales sobre
el conlicto, ni tampoco puede obligar a las partes a hacer o aceptar nada, simplemente intercede
para ayudar a los contradictores a expresar sus necesidades e intereses, emociones y a encontrar
un acuerdo mutuamente satisfactorio. Airmando, tenemos que este tercero sólo debe buscar el
acercamiento de las partes, eliminando el pensamiento de que el otro es un adversario a derrotar
y que cada parte se ponga en la posición de la otra persona; por ello cuenta también con una
técnica de actuación libre.
463
Ximena Ramírez Zegarra
PIRAMIDE DE MASLOW
(cuadro de necesidades)
Auto-
realización
Necesidades altruistas
(autoestima)
Necesidades sociales
(afiliación, afecto)
Necesidades de seguridad y protección
(refugio, vestido, cordialidad)
Necesidades de supervivencia
(agua, eliminación, alimento, aire)
4.
DIFERENCIAS CON OTRAS INSTITUCIONES
Negociación
La negociación sin darnos cuenta es parte de nuestra vida diaria, todo el tiempo estamos
negociando, pero si la estudiamos institucionalmente vemos que se trata de la oportunidad de
iniciar un intercambio de promesas y de contraer compromisos en un esfuerzo que realizan las
partes para solucionar sus diferencias y llegar a un acuerdo.
464
Revista del Foro 103
Toda negociación está orientada a deinir los problemas de forma clara y objetiva, sin
emitir juicios de valor, a cambiar la naturaleza del conlicto y reestructurarlo de manera que
sea más productivo. Hay que señalar que como habilidades claves para asegurar una capacidad
negociadora se tiene que contar con inteligencia emocional, creatividad, escucha activa, empatía,
asertividad, preparación, interculturalidad y gestión del tiempo7.
Arbitraje
Proceso Judicial
El Proceso Judicial resulta ser un debate entre abogados que exige conocimientos jurídicos,
dejando de lado la participación directa de las partes interesadas. Se caracteriza primordialmente
y a diferencia de las otras estudiadas en que la decisión inal queda en manos de un tercero
llamado “Juez”, siendo también de cumplimiento obligatorio para ambas partes.
465
Ximena Ramírez Zegarra
Observamos que en la sociedad actual existen diversas alternativas para resolver los
conlictos y esto se lo debemos principalmente, como explica Alvarado Velloso8, a la propia
naturaleza humana, ya que se da que ante una situación de conlicto entre dos o más personas,
estas pueden:
Sobre el particular, personalmente puedo decir, que si los abogados por ejemplo,
fortalecieran más su rol preventivo y consejero hacia la promoción de la cultura de la vida y
de la paz, las ideologías de la muerte y de la discusión no tendrían tanta cabida, lográndose
así persuadir al cliente y necesitado hacia el buen entendimiento, de sus ventajas y oposiciones.
Al respecto, Berizonce señala, que el profesional del Derecho tiene la difícil tarea en adelante,
de replantearse sus tradicionales formas de laborar, procurando componer el conlicto antes de
pleitear, persiguiendo la composición conciliadora y dejando de lado las actitudes formulísticas
y posturas confrontativas inútiles, concentrando los objetivos en la búsqueda y sugerencia de
soluciones concretas, razonables y generalmente de transacción, negociadas. Esto no implica que
se deba renunciar o defraudar la defensa de los intereses coniados, ni propiciar la abdicación de
los derechos legítimos sino más bien, propugnar formas diferentes, adecuadas, justas y realistas
para los caliicados conlictos.
8 Alvarado Velloso, Adolfo. La conciliación como medio para solucionar conlictos de intereses, en
Revista Uruguaya de Derecho Procesal.
466
Revista del Foro 103
5.
LEGISLACIÓN COMPARADA
Las iguras de conciliación y mediación han venido siendo utilizadas en el transcurso del
tiempo en diversos países indistintamente, brindándoles a cada una un carácter facultativo u
obligatorio. Por ejemplo, en Uruguay tenemos que la igura conciliatoria tiene carácter obligatorio.
Se señala, que no se podrá iniciar ningún pleito en materia civil sin acreditarse previamente que
se ha tentado la conciliación ante la Justicia de Paz, salvo las excepciones que estableciere la
ley. En Colombia, se realiza un cambio a partir de la Ley 23 de 1991, que establece el acto de
conciliación como una etapa inexorable en todo tipo de procesos y, en Argentina, se empieza
a utilizar con carácter obligatorio la mediación previa a todo proceso judicial a partir de la Ley
26589 de 2010, así como en otros países de América del Sur como en Chile y Brasil.
6.
UTILIDAD DE UNA MEDIACIÓN FAMILIAR
Se deine como mediación familiar al proceso de resolución de conlictos que permite a las
parejas que desean separarse, disponer de un lugar, al margen del juzgado, para dialogar y llegar
a soluciones satisfactorias respecto al futuro de sus hijos e hijas y el propio, según señala Trinidad
Bernal. En este sentido, tenemos que su propósito no es cambiar la decisión de separarse o de
divorciarse, sino de dar a la pareja la oportunidad de hacerlo de forma menos conlictiva9.
467
Ximena Ramírez Zegarra
El concepto de mediación familiar es resumido también por Llopis Giner, quien maniiesta
de que se trata de un proceso extrajudicial de ayuda a la resolución de conlictos en el ámbito
de la familia desde la libertad individual de las partes, mediante la intervención de un agente
mediador10.
Cabe precisar, que en ningún caso, se trata de una terapia, de un consejo conyugal y mucho
menos de un asesoramiento jurídico, la mediación se sirve de estos tres, pero se encuentra en su
punto de intersección11. Tiene como sustento la libre decisión de las partes (voluntariedad), es
decir, que sólo será eicaz si es que los que participan en ella lo hacen de modo voluntario.
Dentro del ámbito de los problemas familiares oímos actualmente hablar de diferentes tipos
de conlictos (separación, divorcio, manutención, patria potestad, adopción, reconocimiento,
muerte, etc.), relacionados con diferentes tipos de familias (monoparentales, reconstituidas,
personas sin familia, problemáticas o multiproblemáticas), es decir ya la concepción histórica y
tradicional de lo que es una familia se viene desvirtuando con el pasar del tiempo y, en más de
un caso, los procesos de ruptura familiar vigentes son procesos que innecesariamente se llevan
largos y dolorosos emocionalmente. Por ello, creo importante celebrar la existencia de medios de
resolución de conlictos que conlleven más hacia la facilitación del diálogo y a la reconstrucción
de la vida de cada uno en valores, que al pleito, al dolor y a la discusión.
Existen diversas razones que nos sustentan la importancia de la utilización de este medio
para resolver los conlictos familiares, tales como13:
• Estando la familia en crisis, a través de una mediación, ésta se reestructura de forma que
pueda avanzar, aprendiendo a comunicarse, a respetarse y a manejar sus conlictos.
10 Llopis Giner, Juan Manuel. Estudios sobre la ley valenciana de mediación familiar, pp. 21.
11 Rodríguez Benito, Lidia. La mediación familiar, pp. 32.
12 Mata de Antonio, José María. Bases Jurídicas para una regulación de la mediación familiar, pp. 70.
13 Rodríguez Benito, Lidia. La mediación familiar, pp. 21.
468
Revista del Foro 103
• En todo momento en una mediación, la familia mantiene el control sobre las consecuencias
de sus actuaciones, en lugar de ceder el poder sobre la toma de decisiones al abogado o al
juez.
• Una mediación representa un menor coste desde el punto de vista de la salud mental,
tanto para las personas adultas como para los niños, así como un menor costo económico.
• Finalmente, una mediación ayuda a evitar la discriminación que a menudo sufren las
mujeres y los hijos.
Ahora bien, también es necesario dejar expresado que no siempre ésta puede llegar a
ser la mejor alternativa. Hay que considerar también que cuando se dan ciertas circunstancias
como la incurrencia en delito, violencia familiar o la imposibilidad física o jurídica para asumir
compromisos, el acudir a la vía judicial en estos casos sería lo más aconsejable.
7.
CONCLUSIONES
14 http://blog.pucp.edu.pe/blog/conciliacion/2012/06/08/conciliacion-en-casos-de-familia-ya-no-sera-
obligatoria-al-darse-la-l
469
Ximena Ramírez Zegarra
La conciliación y la mediación son importantes porque el efecto que tienen en las partes
es que ambas recuperan la conciencia de ser capaces de resolver sus propios conlictos,
dialogando y, tienen su grado de responsabilidad sobre la decisión inal.
• Se resalta la igura del actor conductor del proceso (tercero mediador/conciliador), quién
debe ser una persona competente y capaz, especialmente orientada hacia las relaciones
interpersonales, con habilidades de comunicación, manejo del conlicto, técnicas de
negociación y solución de problemas.
• Se ha comprobado que la mediación y la conciliación, cuyas diferencias no son muy
distantes, pueden ser utilizadas para solucionar todo tipo de conlictos, inclusive los de
separación o de divorcio, ya que enseñan a las partes y a las parejas en si a separase y
al mismo tiempo a mantener su responsabilidad como padres y madres, posibilitando
inclusive el que los hijos mantengan una adecuada comunicación después de la separación
y que el proceso de separación o de divorcio sea menos traumático.
Para concluir, considero que la conciliación y la mediación, al igual que otras medidas,
como se ha visto en el presente artículo, son muy buenas alternativas para solucionar conlictos
y deberían ser tenidas en cuenta por la sociedad actual por algo más que un requisito obligatorio
para iniciar una demanda judicial, como ocurre en algunos países como el nuestro que es el Perú.
Sinceramente, creo que debe ser tomada como una oportunidad para ordenar, cambiar y sobre
todo crecer en madurez.
8.
BIBLIOGRAFÍA
• DIARIO OFICIAL “EL PERUANO”. La Constitución Política del Perú de 1993. Perú, 1993.
• GOZAINI, Oswaldo A.. Formas alternativas para la resolución de conlictos. Buenos Aires,
Desalma, 1995.
470
Revista del Foro 103
• MATA DE ANTONIO, José María. Bases jurídicas para una regulación de la mediación
familiar. España, Aqua S. L., 2004.
Otros materiales
471