Sacramento Del Matrimonio
Sacramento Del Matrimonio
Sacramento Del Matrimonio
Cuando Dios al hacer a la pareja con la posibilidad llegar a ser una sola carne, quiso desde siempre que la unión
matrimonial fuera permanente.
Como se explicó anteriormente, es claro que Dios instituyó el matrimonio desde un principio.
Cristo lo elevó a la dignidad de sacramento a esta institución natural deseada por el Creador.
No se conoce el momento preciso en que lo eleva a la dignidad de sacramento, pero se refería a él en su predicación.
Jesucristo explica a sus discípulos el origen divino del matrimonio.
“¿No habéis leído, como Él que creó al hombre al principio, los hizo varón y mujer? Y dijo: por ello dejará el hombre a su
padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos se harán una sola carne” (Mt 19,4-5).
Durante su predicación enseñó el sentido original de esta institución. “Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre”
(Mt 19,6). Para un cristiano el matrimonio, es una institución natural y como sacramento, es total. Por lo tanto, esa ley
no pueden ser cambiadas arbitrariamente por los hombres.
Que nos ilumina texto, dice que el sacramento del matrimonio es instituido por Cristo,
el sacramento del matrimonio católico no es una institución humana sino divina.
1. Iniciación cristiana
2. De sanación
3. De servicio a la comunidad.
Cuando un hombre y una mujer se casan no es para hacer feliz uno mismo, es
para hacer feliz a la otra persona, porque está perdiendo el tiempo.
El matrimonio es como la santísima trinidad. Que vive en una unión que tiene el
padre y el hijo por acción del espíritu santo
El padre ama al hijo con un inmenso, profundo, abundante que se derrama, ese
mismo amor se derrama del hijo y es donde el hijo se siente amado por el padre,
que todo lo que el padre le pide al hijo, él le dice que si, así debe ser el amor
entre los esposos, que lo que uno le pida al otro lo hagan por amor.
Pero por el pecado hemos perdido esa imagen, de amor
Nos cuesta amar, con sinceridad con el amor que Dios nos ama, porque
estamos impedido por el pecado.
Los esposos están en crisis, no los matrimonios, porque esta alejados del amor
de Dios.
Cuando se termina esta crisis entre esposos? cuando se encuentran con
Jesucristo, cuando reconocemos nuestros pecados.
Jesús le responde amaras al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu
alma y con todas tus fuerza y amar a tu prójimo como a ti misma haz esto y
tendrás vida eterna (serás feliz).
Cuando hay parejas que se perdonan, por los errores que han cometido y se
aman, los hijos también son felices, cuando ve a sus padres felices.
Pero cuando no se perdonan los hijos son infelices.
Cuando yo tengo una relación bien fuerte con Dios yo puedo amar al otro.
Si tú quieres tener una buena relación con la otra persona debes tener una
buena relación con Dios. (Asistimos a Los sacramentos, Eucaristía, confesión)
María fue una mujer que amaba a José con el amor que Dios le daba.
José un hombre casto y puro.
Pero en este mundo en que vivimos ya las mujeres son contadas las que llegan
vírgenes al matrimonio.
Ese daño le ha robado la esencia del matrimonio y que tenemos que reparar,
porque un matrimonio que se casa sin ser virgen, es un matrimonio que se
enfrenta a muchos demonios, a pesar que la unción sacramental del matrimonio
nos protege y estando en gracia de Dios, el diablo no tiene poder sobre
nosotros, tenemos la herida de la impureza que cometimos antes del
matrimonio, esa impureza es por donde el diablo puede respirar.
Los grandes problemas del matrimonio son el resultado de grandes heridas que
llegaron al sacramento, porque son heridas abiertas y satura a la presencia del
mal y por ahí respira.
Pero Él, es quien produce todas esas cosas y no se mueve nada sin su
voluntad y alguna vez nos ha venido a reclamar por lo que nos da.
Para la Iglesia no existe el divorcio sino la nulidad del matrimonio. Esto quiere
decir que se declara que nunca existió el vínculo matrimonial, es decir, nunca
hubo matrimonio.
La Anulación o más propiamente llamado como el Decreto de Nulidad, es
cuando el Tribunal de la Iglesia encuentra, que algunas de las promesas del
matrimonio fueron intercambiadas y por lo menos faltaba algún elemento
esencial para que el matrimonio fuera válido. Por ejemplo, si una de las partes
no intentaba ser fiel de por vida a la otra parte o que nunca pretendía tener hijos.
Otro ejemplo sería que una de las partes fuese incapaz del matrimonio (debido a
alguna debilidad física, como enfermedad mental o alguna condición psicológica
que impide cumplir con el compromiso matrimonial como la homosexualidad,
etc.). Si el Decreto de Nulidad se otorga, la pareja queda libre para volverse a
casar, a menos que la condición que llevó a la toma de la decisión (Ej. falta de
intención, enfermedad mental, incapacidad, falta de madurez) siga existiendo.
Entonces la persona que tiene ese problema sigue estando incapacitada para el
matrimonio, pero la otra pareja que no tiene
el problema, está libre para volverse a casar.