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Interaccion Lobo Pesqueria

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Universidad Austral de Chile

Escuela de Biología Marina.

Profesor Patrocinante:
Dr. Héctor Pavés
Instituto de Ciencias Marinas
y Limnológicas.
Universidad Austral de Chile

Profesor Co patrocinante:
Dr. Roberto Schlatter
Instituto de Ciencias Marinas
y Limnológicas.
Universidad Austral de Chile.

Profesor Informante:
Rodrigo Hucke
Instituto de Ciencias Marinas
y Limnológicas.
Universidad Austral de Chile.

INTERACCIÓN OPERACIONAL ENTRE EL LOBO MARINO


COMÚN Otaria flavescens (Shaw, 1800) Y LA PESCA
ARTESANAL DE CERCO FRENTE A LAS COSTAS DE
VALDIVIA, XIV REGIÓN DE LOS RÍOS.

Tesis de Grado presentada como parte


de los requisitos para optar al grado de
Licenciado en Biología Marina y
Título Profesional de Biólogo Marino.

ANDREA NICOLE NADEAU MARTÍNEZ


VALDIVIA – CHILE
2013
I

Agradecimientos

Quiero agradecer principalmente a mi familia, mi mama y abuela, ambas grandes

pilares de mi vida, a mi madrina, padrino y a mi amiga de toda la vida mary. A mi

segunda familia, Maca, Sofia, Lautaro y León los eternos, y a mis inolvidables

compañer@s y amig@s de la universidad, con especial cariño a cachañas (meli,

chikan, pauly, jeant, karina, carol, Pancha, Candy, Oriana) y jonas que con su apoyo y

buena onda hemos logrado terminar este proceso, y por supuesto a luchin por su

paciencia y amor. Gracias a mi profesor patrocinante Héctor Pavés por confiar en mi y

darme el apoyo que necesite, además también quiero agradecer a todos los

pescadores artesanales de red de cerco con los que trabaje y en especial a Leonardo

Cruz por enseñarme lo que significa el trabajo en el mar, confiarme su sabiduría y

consejos muchas gracias…

Gracias también a ti justi por estar todos estos años conmigo fiel compañera, nuestros

caminos estarán unidos siempre y ahora comenzaremos un nuevo camino, pero lo que

hemos vivido acá en Valdivia, toda esta gente maravillosa que nos acompaño estos

años, nos dará la pauta para forjar nuestro destino, sin ustedes nada de esto hubiera

sido tan enriquecedor como lo fue muchísimas gracias a todos.


II

INDICE

1. RESUMEN .............................................................................................................. 1
2. INTRODUCCIÓN .................................................................................................... 6
2.1 PESCA ............................................................................................................................................................ 6
2.2 LOBO MARINO COMÚN: .................................................................................................................................... 9
2.3 INTERACCIÓN ................................................................................................................................................ 11
2.4 HIPÓTESIS DE TRABAJO ................................................................................................................................ 14
2.5 OBJETIVOS.................................................................................................................................................... 15

3. MATERIALES Y MÉTODOS. ............................................................................... 16


3.1 ÁREA DE ESTUDIO: ........................................................................................................................................ 16
3.2 METODOLOGÍA DE MUESTREO ...................................................................................................................... 17
3.3 CONSUMO DEL LMC E IMPACTO ECONÓMICO. .............................................................................................. 19
3.4 ANÁLISIS DE DATOS Y ANÁLISIS ESTADÍSTICOS ............................................................................................. 21

4. RESULTADOS ..................................................................................................... 23
4.1 ABUNDANCIA DE LMC POR CLASE ETARIA Y ESTACIÓN DEL AÑO MONITOREADA........................................... 24
4.2 DESCRIPCIÓN DE LAS OPERACIONES DE PESCA (FASE 1 A 6). ...................................................................... 27
4.3. CANTIDAD DE LMC REGISTRADO ENTRE LAS DISTINTAS FASES (F1-6) EVALUADAS Y LAS ESTACIONES
MONITOREADAS ................................................................................................................................................... 29
4.3.1 Invierno: ............................................................................................................................................... 29
4.3.2 Primavera: ........................................................................................................................................... 30
4.3.3 Verano: ................................................................................................................................................ 31
4.3.4 Otoño: .................................................................................................................................................. 32
4.4 DAÑOS EN LOS APAREJOS DE PESCA: ........................................................................................................... 33
4.5 RELACIÓN ENTRE EL NIVEL DE INTERACCIÓN, DISTANCIAS A LOS APOSTADEROS Y CENSOS POBLACIONALES.
............................................................................................................................................................................ 34
4.6 RELACIÓN ENTRE NIVEL DE INTERACCIÓN, LA DISTANCIA DE A LA COSTA, LAS EMBARCACIONES PRESENTES
EN EL ÁREA Y EL NUMERO DE LOBOS INTERACTUANDO. ...................................................................................... 37
4.7 CONSUMO DEL LMC Y PÉRDIDAS ECONÓMICAS DURANTE LAS FAENAS DE PESCA ARTESANAL DE CERCO. .. 39
4.8 LESIONES Y/O MORTALIDAD DE LMC ASOCIADA A LA PESCA ARTESANAL DE CERCO. ................................... 43

5. DISCUSIÓN .......................................................................................................... 44
6. CONCLUSIONES ................................................................................................. 51
7. BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................... 54
III

Índice de figuras

Figura 1. Lobo marino común encontrado muerto en las playas de Curiñanco, con

lesión de carácter punzante, VIX Región de los Ríos, Chile (Fotografía Boris Bello,

2012)…………………………………………………………………………………………….12

Figura 2. Área de estudio frente a la costa de la VIX Región de los Ríos, Chile. Se

marca el área de las 5 millas marinas náuticas conferidas para la pesca artesanal y

límites de la Región de los Ríos …………………………………………......………………15

Figura 3. Apostaderos no reproductivos de LMC registrados en la XIV Región de los

Ríos, durante el censo desarrollado por Oliva et al., (2006)…………….……………..….17

Figura 4. Fotografias donde se presentan las diferentes clases etarias contabilizadas el

uso del programa Otaridae (2004)………………………………………………………….20

Figura 5. Distribución de lances monitoreados durante la actividad pesquera artesanal

de cerco frente a las costas de la XIV Región de Los Ríos. Puntos señalan sitios donde

se realizaron los lances durante el periodo de muestreo (2010-2011)……………….…22

Figura 6. Porcentaje de las clases etaria de LMC que interactuaron con las actividades

de pesca artesanal a lo largo del periodo muestreado frente a las costas de la XIV

Región de los Ríos. . A: Invierno; B: Primavera; C: Verano; D: Otoño…………………..25

Figura 7. Variación estacional del número máximo de lobos marinos contabilizados

durante las faenas de pesca, dentro de la red de cerco en las costas de la XIV Región
IV

de Los Ríos. Estaciones monitoreadas. 1 = invierno; 2 = Primavera; 3 = Verano; 4 =

Otoño…………………………………………………………………………………………….26

Figura 8. Cuatro LMC capturados junto con la pesca, dentro del copo de la red de

cerco, durante la fase 6 (F6) de la faena de pesca artesanal de cerco, frente a las

costas de Valdivia XIV Región de los Ríos………………………………………………….27

Figura 9. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la

faena de pesca durante la temporada de Invierno. Se entrega desviación estándar. A;

adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identificar…………..………………………28

Figura 10. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la

faena de pesca durante la temporada de Primavera. Se entrega desviación estándar. A;

adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identificar……..……..………………………29

Figura 11. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la

faena de pesca durante la temporada de Verano. Se entrega desviación estándar. A;

adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identificar…………..……………………..…30

Figura 12. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la

faena de pesca durante la temporada de Otoño. Se entrega desviación estándar. A;

adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identifica...…………..………………………32

Figura 13. Daño registrado durante el muestreo en la red de cerco, durante la faena de

pesca, el cual fue atribuido al mal manejo de la red por parte de los pescadores

artesanales……………………………………………………………………………………..33
V

Figura 14. Relación lineal entre cantidad de LMC presente en los apostaderos

censados por Oliva et al., (2006) y aquellos avistados interactuando con la pesca

artesanal de cerco durante las temporadas de invierno y verano en periodo de

muestro………………………………………………………………………………………….34

Figura 15. Correlación lineal, ecuación y R2 entre distancia a los apostaderos de los

lances monitoreados y n° de LMC avistados interactuando durante las faenas de pesca

de cerco en las costas de la XIV Región de los Ríos .........……………………….………35

Figura 16. Correlación lineal, ecuación y R2 entre distancia a la costa de los lances

monitoreados y n° de LMC avistados interactuando durante las faenas de pesca de

cerco en las costas de la XIV Región de los Ríos …………………..…………………..36

Figura 17. Correlación lineal, ecuación y R2 entre número de embarcaciones presentes

en el área de muestreo y numero de LMC avistados interactuando durante las faenas

de pesca de cerco en las costas de la XIV Región de los Ríos. ……………..…………..37

Figura 18. Grafico de cajas, n° máximo de LMC avistado durante los lances

muestreados y embarcaciones, en la XIV Región de los Ríos……………………………38

Figura 19. Fotografías registradas durante las faenas de pesca. Donde se registra a

individuos de LMC depredando sobre la pesca acompañante de la pesca objetivo.

Frente a las costas de la XIV Región de los Ríos…………………………………………..48


VI

Índice de tablas

Tabla 1. Estimación de consumo del LMC mediante la fórmula descrita por Wicken et al.

(1992). Durante las 4 temporadas muestreadas, Em estimación de consumo mensual, y

porcentaje de consumo total con respecto a las toneladas capturadas por las

embarcaciones artesanales de red de cerco en la XIV Región de los Ríos…………….39

Tabla 2. Consumo estimado del LMC dentro de la red de cerco por unidad de esfuerzo

(CoCpue) mediante la fórmula descrita Szteren y Páez, 2002) durante las 4

temporadas, kilogramos consumidos (kg), CPUE (kg*hr/área red3), % de consumo LMC

(%CoLMC), durante las faenas de pesca artesanal de cerco, frente a la costa de la XIV

Región de los Ríos……………………………………………………………………………..30

Tabla 3. Ganancias totales con presencia de LMC (máximos y mínimos) porcentaje de

consumo máx.-min y ganancias sin LMC máx. y min, considerando que el valor de la

tonelada de sardina fue de $91.000 y $51.000……………………………………………..41


1

1. Resumen

Durante las faenas de pesca es común observar interacciones operacionales con

mamíferos marinos y en especial con el lobo marino común (LMC). Se considera que la

interacción ocurre principalmente debido a que los sitios de pesca se sobreponen a las

zonas de alimentación, o están cercanas a las colonias de reproducción, o bien, a los

apostaderos de descanso de estos depredadores marinos. El objetivo de este estudio

es describir la interacción operacional estacional que ocurre durante las faenas de

pesca artesanal de red de cerco, determinando si existe alguna relación entre factores

como, cercanía a la costa, cercanía a los apostaderos, la estación del año con los

niveles de interacción evaluado con el número de lobos dentro del cerco. Además, se

pretende determinar el costo económico de dicha interacción, evaluando las perdidas

en aparejos de pesca o en la captura consumida. Por último, se pretende cuantificar la

mortalidad o lesiones que estos animales sufren durante cada faena. El área de estudio

corresponde a las cinco millas náuticas destinadas a la pesca artesanal (39°23'25"S y

40°0'20"S) en la costa de la Región de Los Ríos. El muestreo se extendió desde Junio

de 2010 hasta Junio de 2011 donde se monitorearon 40 faenas de pesca. Cada faena

se subdividió en 6 etapas (F1 a F6), evaluando el número de los mamíferos marinos

avistados durante estas. Para cada faena se registraron las condiciones ambientales,

posición geográfica, CPUE y hora del muestreo. Se calculó, además, el consumo de la

pesca (Em y consumo por unidad de esfuerzo) por parte del LMC asumiendo que la

depredación de la captura se registraba siempre cuando habían lobos dentro del cerco.

Se registraron individuos en todas las faenas de pesca (100% frecuencia). Con una

media de 8 ± 13 individuos por lance (rango: 1-200 animales). Durante primavera se


2

registró el mayor numero de LMC dentro del cerco (n = 968) siendo los juveniles, la

clase etaria predominante (n = 45%). Durante la fase F4 de cada faena de pesca y en

todas las temporadas evaluadas, se registró el mayor numero de LMC (n = 652; 36%;

fase 4 = cerco cerrado y 50% recogido). Entre los factores evaluados (i.e., distancia a la

costa de la faena, distancia a los apostaderos de la faena, estación y número de

embarcaciones) sólo se determinó diferencias significativas entre las estaciones y la

abundancia de juveniles del LMC. No se registró ninguna relación significativa (p-valor >

0,05) entre los otros factores considerados y el número máximo o promedio de LMC

observados durante las faenas de pesca. El consumo de la captura por parte del LMC

(Em) fue de 3,47% y el consumo por unidad de esfuerzo alcanzo a 26,69%. En relación

al costo económico asociado a este consumo, este no superó el 1,8% del total de la

captura en todos los lances. Esto significa que las pérdidas económicas fluctúan entre

$83.116 a $1.483.045 pesos según los escenarios considerados para todos los lances

evaluados. Sólo se registró la muerte de un LMC hembra durante el recogimiento de la

red, y posteriores lesiones causadas por los pescadores artesanales. Es posible

concluir que la interacción entre la pesca artesanal de cerco evaluada y el LMC, genera

un efecto económico marginal en la actividad y a su vez los niveles de mortalidad

asociado son menores a los registrados en otras pesquerías, pese a que la abundancia

de LMC dentro de la red sea mayor. Sin embargo, esto puede estar relacionado con las

particularidades de las embarcaciones muestreadas y por ello, se sugiere incrementar

el esfuerzo de muestreo debido a los posibles sesgos (i.e., presencia de observador

científico durante la faenas, criterio de la tripulación y patrón de la embarcación) que

podrían estar afectando los resultados presentes del este estudio. Pese a ello, se
3

evidencia que una gran cantidad de ejemplares del LMC se alimentan de la captura

retenida en el cerco fomentando la generación de animales “cebados” que

interactuarían con las otras pesquerías y por tanto incrementarían las interacciones

operacionales en el area.
4

Summary

During the purse-seine fishing activities is typical to observe operational interactions with

marine mammals and especially with the southern sea lion (SSL). The operational

interaction occurs mainly because fishing ground overlap to SSL´s feeding areas, or

those area are close to breeding colonies and rockeries of this animals. The aim of this

study was to describe seasonal operational interaction in the purse-seine fishing

activities, determining whether there is any relationship between proximity to the coast,

proximity to the rookeries and season with the levels of interaction. The economic cost

of such interactions, evaluating losses in fishing gear or catch per consumption was

determinated. Finally, the mortality or accidental injuries on these animals during fishing

activities was also determinated. The study area was the five nautical miles dedicated

only to the artisanal fishing activities (39 ° 23'25 "S and 40 ° 0'20" S) along to the coast

of the Region de Los Rios. Sampling started in June 2010 to June 2011 where 40

fishing operations were sampled, each subdivided into six step (F1 to F6), determining

the number of southern sea lion observed. For each set the environmental conditions,

geographic location, and time of sampling CPUE were registered. The fishing

consumption by the SSL was estimated when the SSL were observed inside the set.

SSL were observed in all fishing sets (100% frequency). 8 ± 13 individuals per set was

observed (range: 1-200 animals, 95% confidence). During the spring samples the

highest number of SSL (n = 968) was observed, where the youth was a predominant

age class (n = 45%). The greatest number of SSL was recorded during all seasons, in

F4 stage (n = 652, 36%; F4 = 50% collected closed set). Among the factors evaluated

(ie, distance to the shore, distance to thevrookeries, seasonal and number of vessels)
5

the p-value was significant at 0.0029 between youths age class and season. For none

other factors statistically significant (p-value > 0.05) were obtained . The consumption of

the capture by the SSL, Em, was 3.47% and consumption per unit of effort was 26.69%.

The economic cost associated with this consumption was about of 1.8% of total capture

in all sets. Then, the economic loss was between $ 83,116 to $ 1,483,045 . Was

registered only one female of SSL death during the fishing operational observed. We

conclude that the interaction between purse seine fishing evaluated and the SSL,

generates a marginal economic effect on the fishing activity and the SSL mortality rate

was lower than those recorded for other fisheries, despite to the abundance of SSL in

this observed set was greater. However, this may be related to the particularities of the

ships sampled and therefore, it is suggested to increase the sampling effort due to

potential biases (ie., the presence of scientific observer during the sets, criteria of the

crew and the fishing vessels captain) that could be affecting the results of this study

present. Nevertheless, it is evident the large number of SSL feed on the catches

promoting the generation of "baited" animals to interact with the other fisheries and

therefore increase operational interactions in the area.


6

2. Introducción

2.1 Pesca

Las costas ubicadas frente a la comuna de Valdivia, XIV Región de los Ríos, así como

gran parte de la costa de Chile, se caracteriza por tener una alta productividad asociada

a centros de surgencia (Daneri et al., 2000). Conjuntamente con ello, existe un

importante y constante aporte de nutrientes esenciales de origen terrestre, a través de

los ríos como silicato y hierro, elementos relacionados directa o indirectamente con la

productividad biológica marina (Palomeira y Salat, 2003). Lo anterior hace a este

ambiente un sitio único y destacado por ser rico en biodiversidad (Farías et al., 2004),

fomentando un alto porcentaje de la actividad laboral y del desarrollo económico

entorno a los habitantes de la zona costera y con especial interés en las actividades

pesqueras (Cereceda y Czischke, 2001; Cubillos et al., 1998).

En el borde costero de la Región de los Ríos es posible identificar tanto actividad

pesquera industrial como artesanal, estas se diferencian en la capacidad de bodegaje y

en la eslora de las embarcaciones empleadas. Aquí las embarcaciones industriales

superan las 80 ton y 18 m, y las artesanales corresponden a las embarcaciones

menores a estas cifras. Otro aspecto que diferencia ambas actividades, junto con el

nivel de tecnología empleado, corresponde la zona de pesca designada, confiriendo al

sector artesanal el uso exclusivo de las 5 millas náuticas del borde costero (Cereceda y

Czischke, 2001).
7

La actividad pesquera en la Región de los Ríos se centra en la extracción de peces,

crustáceos, moluscos y algas, siendo los recursos ícticos los de mayor importancia a

nivel de desembarque (i.e., 75% del total de desembarques durante 2010; Sernapesca,

2010). Las especies más explotadas, entre los peces corresponden a la sardina común

y la anchoveta, las cuales constituyen el 91% del desembarques totales de los recursos

ícticos en la XIV Región de los Ríos (Sernapesca, 2010).

En esta Región, la pesca de cerco se centra en la captura de la sardina común

Strangomera bentincki (Norman, 1936) y la anchoveta Engraulis ringens (Jenyns, 1842),

destinada principalmente para la generación de harina de pescado (Sernapesca, 2010).

Estas especies constituyen importantes recursos pesqueros y a su vez, sustentan a

otras importantes pesquerías, debido a que son parte de la dieta de peces de interés

comercial (Cubillos et al., 1999). En la región, existe una cuota anual total de captura

para la sardina de 110.000 ton y de 80.000 ton para la anchoveta, que se reparten entre

86 embarcaciones artesanales inscritas en el registro pesquero artesanal del Puerto de

Corral y Valdivia. Esta actividad pesquera, no se caracteriza por ser selectiva y suele

capturar fauna acompañante junto con el recurso objetivo, autorizándosele el

desembarque de hasta el 5% del total de la captura (Sernapesca, 2010).

La sardina y anchoveta, especies que pertenecen al orden Clupeiformes, son

denominados pequeños pelágicos que se caracterizan por tener pequeño tamaño y por

agruparse en cardúmenes cercanos a la costa. Estas especies se alimentan

principalmente de fitoplancton y zooplancton (Serra, 1983; Canales y Leal, 2009). La

sardina común se distribuye desde el norte de Coquimbo (29°S) hasta Puerto Montt
8

(42°S) y posee una talla mínima de madurez sexual entre 10-11 cm con una longitud

máxima de 28.4 cm (Nakamura et al., 1986). La anchoveta por su parte, se distribuye

desde el norte de Perú hasta el sur de Chile (42ºS) (Serra, 1983; Canales y Leal, 2009),

alcanzando su madurez sexual entre los 10-12 cm con una longitud máxima de 14 cm

(Bristow, 1992). Ambas especies se caracterizan por ser desovantes parciales, lo que

implica que en un determinado periodo se pueden encontrar ejemplares en diferentes

estados de madurez sexual (Cubillos et al., 1999). Esta especie se encuentra bajo un

régimen de vedas biológicas, la primera se encuentra fijadas entre el 1 de enero y el 7

de febrero, y la segunda, desde el 21 de agosto hasta el 21 de octubre de cada año

(Sernapesca, 2011) La primera veda se fijó para proteger el proceso reproductivo y la

segunda veda se estableció para asegurar el reclutamiento de ambas especies

(Cubillos et al., 2009).

Se considera que estos recursos son un componente fundamental en las cadenas

tróficas, debido a que con su corto ciclo de vida de tres a cuatro años de longevidad y

rápido crecimiento (Cubillos et al., 1999), permite generar un aporte continuo de

biomasa al sistema.

En las últimas décadas, el sector pesquero, tanto industrial como artesanal, ha sufrido

grandes cambios debido a las políticas de apertura económica chilena al exterior y la

consecuente liberación de los mercados. Estas nuevas orientaciones han conducido al

aumento de la presión pesquera sobre los recursos marinos, lo que conlleva a una

mayor demanda por parte de las industrias de exportación (Cereceda y Czischke,

2001).
9

Por otro lado, desde 1980 la industria salmonera ha incrementado su producción en

todo el sur de Chile, requiriendo una alta cantidad de harina de pescado, utilizada en la

producción del pellet como alimento de salmónidos (Vilata et al., 2009). Este incremento

en el esfuerzo pesquero, ha traído como consecuencia una disminución de las

poblaciones de peces de la zona costera a causa de la sobreexplotación (Gauer y

Andrade, 2000), con una seguidillas de efectos no deseados. En este escenario incluso

podría estar determinando un incremento en las interacciones operacionales entre los

depredadores marinos y las pesquerías por falta de recursos alimentarios, los peces (e.

g., lobo marinos y cachalotes con los pescadores artesanales e industriales por falta de

uno de sus principales recursos alimentarios; Bjørge et al., 2002, Hückstädt y Antezana,

2003, Oliva et al., 2004, Arata y Hucke-Gaete, 2005, Sepúlveda y Paés, 2005, Goetz et

al., 2008, de la Torriente et al., 2010, Lagos, datos no publicados, 2011).

2.2 Lobo marino común:

El Lobo marino común (Otaria flavescens) en adelante LMC perteneciente a la familia

Otariidae, se distribuye por la costa de Perú hasta el extremo más austral de Chile por

el océano Pacifico y, desde Brasil hasta la Patagonia Argentina incluyendo las islas

Malvinas/Falkland, por el océano Atlántico (Oliva et al., 2004). Esta especie se

caracteriza morfológicamente por poseer un marcado dimorfismo sexual donde los

machos de mayor tamaño (longitud superior a 2 metros y hasta 350 kg de peso)

presentan una melena en la cabeza y cuello (Aguayo-Lobo y Maturana, 1973). La

hembra adulta alcanza una longitud 1,8 metros y 150 kg de peso, además posee un
10

hocico más bien aguzado cuello delgado y sin melena (Aguayo y Maturana, 1973).

Debido al marcado dimorfismo es posible reconocer subcategorías entre machos

adultos (sexualmente maduro, con sus caracteres sexuales marcados) y subadultos

(machos que poseen menor tamaño y aun no presentan la melena característica),

juveniles, hembras y crías o popes que corresponden a individuos nacidos en la última

temporada reproductiva (se caracterizan por poseer un pelaje marrón y/o negro oscuro).

En Chile se registran aproximadamente 140.000-152.000 ejemplares del LMC,

concentrados en las regiones I y II en el norte, y X a XII en el sur (Oporto et al., 1999;

Oliva et al., 2006; Bartheld et al., 2008). Es considerado un depredador oportunista y

generalista, pues se alimentaría del recurso que se encuentre en mayor disponibilidad

en el medio y sobre una amplia gama de especies (Aguayo-Lobo y Maturana, 1973;

George-Nacimiento et al., 1985). Entre sus principales presas destacan los peces (e.g.

jurel, sardina, merluza), seguidos por los moluscos (e.g., jibia,) y crustáceos (e.g.,

camarón) en menor grado. Sin embargo, se ha determinado la existencia de una notoria

diferenciación en la dieta según su distribución geográfica, reflejando en su dieta más

que una preferencia, la disponibilidad de alimento en el medio (Aguayo y Maturana

1973; Oliva, 1983;George-Nascimiento et al., 1985; Hückstädt et al., 2007).

La época reproductiva del LMC abarca desde diciembre hasta marzo (Aguayo y

Maturana, 1973; Pavés et al., 2005) y ocurre en sitios denominados parideros los

cuales son sitios aptos para la reproducción y nacimiento de crías. Suelen ser requeríos

protegidos con gran cantidad de pozas que aseguran los procesos de termorregulación,

en caso de aumentos de temperatura ambiental (Acevedo et al., 2003). Durante el resto


11

del año el LMC suele trasladarse a sitios denominados apostaderos en los cuales no se

registran conductas reproductivas (Sielfeld, 1999). En nuestra región solo se registran

apostaderos (Oliva et al., 2006) congregando cerca de 3000 ejemplares en seis

requeríos. Ninguno con actividad reproductiva por lo que se espera que los individuos

reproductivamente maduros migren durante la temporada de verano hasta comienzos

de otoño hacia los parideros.

2.3 Interacción

Durante las faenas de pesca, es común registrar interacciones con mamíferos marinos

y en especial con el lobo marino común (LMC), Otaria flanvescens (Shaw, 1800) tanto

frente a las costas de nuestro país como a otros y en todo su rango de distribución

(Hückstädt y Antezana, 2003; Sepúlveda y Oliva, 2005; Szteren y Lezama, 2006;

Szteren, 2006; Goetz et al., 2008, Reyes et al., 2013). Dichas interacciones se pueden

clasificar como operacionales y biológicas (Wickens, 1995). Podemos decir que la

primera consiste en la interacción entre el animal y arte o aparejo de pesca,

considerándose al animal como un agente perjudicial para la actividad pesquera. La

interacción biológica, por su parte, se considera tanto al mamífero marino como al

pescador como competidores por los mismos recursos de pesca (Wickens el al., 1992).

Ambos tipos de interacción ocurren principalmente porque los sitios de pesca se

sobreponen a las zonas de alimentación, o están cerca de las colonias de reproducción

y apostaderos de descanso de muchos de estos depredadores (Szteren et al., 2002).

Por otro lado, gracias a su gran potencial cognitivo, este mamífero aprendió a seguir las
12

embarcaciones para alimentase de la pesca sin necesidad de capturarlas por el mismo,

lo que conlleva a un cambio conductual por un menor costo energético en la obtención

del alimento (Huckstadt y Antezana, 2003; Goetz et al., 2008).

Existen antecedentes de la interacción operacional entre lobos marinos y la pesca de

espinel, de arrastre y de enmalle (Crespo et al., 1997; Husksteadt y Antezana, 2003;

Szteren y Páez 2003; Arata y Hucke-Gaete, 2005; Goetz et al., 2008; Leal et al., 2010;

De la Torriente et al., 2010; Reyes et al., 2013) donde los lobos marinos se alimentan

de la pesca capturada, dañando los aparejos de pesca, con lo cual produciría un

impacto económico sobre la actividad del pescador artesanal (Oporto et al., 1991; Ott et

al., 2002; Aurioles et al., 2003). Esta situación potenciaría un sentimiento de malestar y

desagrado sobre la sola presencia del animal, fomentando el empleo de armas de

fuego para espantarlos y en ocasiones causarles, lesiones importantes o hasta la

muerte de ciertos ejemplares (Sernapesca, 2012) (Fig. 1).


13

Figura 1. Lobo marino común encontrado muerto en las playas de Curiñanco, con
lesión de carácter punzante, VIX Región de los Ríos, Chile (Fotografía Boris Bello,
2012).

El presente estudio tiene como finalidad describir y monitorear las interacciones que

ocurren durante las faenas de pesca de cerco frente a la costa de Valdivia. Se espera

que esta información permita orientar mejor las medidas y esfuerzos de mitigación para

proteger tanto a esta especie de mamífero marino como a su vez apoyar la actividad

económica de los pescadores artesanales de la zona. Es de suma importancia conocer

este tipo de interacción debido a que se estima que el LMC juega un importante rol

dentro de la trama trófica como depredador de mayor orden y un manejo inadecuado de

este podría ocasionar daños irreversibles a la integridad ecosistémica del área de

estudio.
14

2.4 Hipótesis de trabajo

H1: El número de LMC que interactúa con la pesca artesanal de cerco frente a las costas

de la Región de los Ríos, aumenta durante la temporada de invierno debido a que

durante esta época el gasto energético aumenta por las bajas temperaturas del

ambiente, por otro lado la temporada reproductiva ha terminado y los ejemplares adultos

necesitan recuperar el peso perdido, lo cual implicaría que son los individuos adultos los

que participan en la interacción.

H2: Durante las faenas de pesca artesanal de cerco, la interacción con el lobo marino

común ocurre únicamente durante la última fase de pesca, ya que es en esta cuando la

captura se encuentra más compactada permitiéndole al lobo marino capturar sin mayor

esfuerzo a sus presas.

H3: Factores como, estación del año, cercanía a la costa y a los apostaderos, cantidad

de embarcaciones y CPUE afectan positivamente la interacción entre el lobo marino

común con la pesca artesanal de cerco, es decir mayor cercanía, más embarcaciones y

CPUE, mayor será la cantidad de lobos dentro del cerco.

H4: La interacción que ocurre durante las faenas de pesca artesanal de cerco frente a

la costa de la XIV Región de los Ríos, es del tipo operacional provocando altos niveles

de mortalidad del lobo marino común como pérdidas económicas a los pescadores

artesanales.
15

2.5 Objetivos

General.

Describir, monitorear y cuantificar, la interacción operacional entre lobo marino común y

las faenas de pesca artesanal de red de cerco desarrolladas en la XIV Región de los

Ríos.

Específicos.

1. Determinar la abundancia total, estacional y la clase etaria del lobo marino

común que interactúan durante las faenas de pesca de cerco.

2. Cuantificar el número de lobos marinos que interactúan durante las faenas de

pesca artesanal de cerco, a lo largo de las distintas etapas de los lances a

observar.

3. Registrar las condiciones ambientales, posición geográfica del lance, cantidad de

embarcaciones presentes en el área y CPUE de cada faena de pesca.

4. Cuantificar la cantidad LMC, lastimados, capturados y la mortalidad asociada a las

faenas de pesca de cerco.

5. Determinar las pérdidas económicas causadas por el consumo de recursos

pesqueros y los daños sobre los artes de pesca provocado por la interacción

operacional con el LMC.


16

3. Materiales y métodos.

3.1 Área de estudio:

El área de estudio corresponde a las cinco millas náuticas destinadas a la pesca

artesanal en la XIV Región de los Ríos, sus límites son: por el norte latitud

39°23'25.20"S, longitud 73°14'50.53" W y por el sur latitud 40° 0'20.60"S, longitud

73°42'36.07" W, (Fig. 2).

Figura 2. Área de estudio frente a la costa de la VIX Región de los Ríos, Chile. Se
marca el área de las 5 millas marinas náuticas conferidas para la pesca artesanal y
límites de la Región de los Ríos.
17

3.2 Metodología de muestreo

El periodo de muestreo se extendió entre los meses de Junio de 2010 hasta Junio de

2011, realizando salidas esporádicas dependiendo de condiciones meteorológicas y

disponibilidad de las embarcaciones. Las observaciones se desarrollaron desde tres

embarcaciones del tipo artesanal (no mayor a 18 metros de eslora y con una capacidad

de bodega de hasta 80 ton).

El observador científico registró datos de avistamiento de mamíferos marinos dentro de

la red de cerco durante todos los lances de pesca monitoreados. Los lances de pesca

se dividieron en 6 etapas; F1-descenso de la red al agua; F2- cerco 50% cerrado; F3-

cerco cerrado; F4- cerco 50% recogido; F5- cerco 75% recogido; y, F6- puesta de la

yoma (aparejo empleado para succionar el pescado y llevarlo desde la red a la bodega)

(Anexo 1). Se cuantificó la abundancia de LMC en cada etapa del lance principalmente

aquellos ejemplares ubicados dentro de la red. Se recolectaron datos para cada lance;

cantidad de embarcaciones presentes en el área, posición geográfica del lance, CPUE,

variables ambientales, condiciones meteorológicas imperantes y hora del muestreo.

Conjuntamente con ello y cuando las condiciones climáticas lo permitieron, el

observador científico realizó registros visuales de los lances para apoyar el análisis a

posteriori.

Los individuos que se lograron válidamente categorizar a través de fotografías e in situ

se contabilizaron para el cálculo de clase etaria por estación y por fase de la faena de

pesca. Por su parte, los individuos no categorizados se incluyeron junto a las otras

categorías para determinar el número máximo de animales avistado y media registrada,


18

y realizar los análisis estadísticos correspondiente entre el número de LMC y el número

de embarcaciones presentes, distancia a apostadero y a la costa y costo asociado a

consumo del LMC.

Los datos de LMC cuantificados por lance se relacionaron con la información existente

hasta la fecha de censos poblacionales de lobos marinos en la costa de Valdivia. Los

datos censales empleados fueron colectados por Oliva et al. (2006). Ellos identificaron

seis apostaderos y de norte a sur corresponden a Manquillahue, Cerro Quemado,

Pilolcura, Rocura, Bonifacio y Punta Grande (Fig. 3). Los datos censales de invierno y

verano registrados en las zonas cercanas a los lances se utilizaron para compararlos

con la información obtenida durante las faenas de pesca para esas mismas estaciones.

Figura 3. Apostaderos no reproductivos de LMC registrados en la XIV Región de los


Ríos, durante el censo desarrollado por Oliva et al. (2006).
19

3.3 Consumo del LMC e impacto económico.

Se estimó el consumo mensual del LMC según lo descrito por Wicken et al. (1992) que

permitirá evaluar la pérdida económica en virtud de la captura consumida por el LMC

dentro del cerco. Luego, esta información será comparada con lo capturado por parte

de los pescadores artesanales. Para ello se utilizó la formula descrita por Wicken et al.

(1992) para calcular consumo mensual (Em). La fórmula que describe esta situación

corresponde a:

Em = Hm x Sm x dr

Donde, Hm corresponde a numero de lances, Sm número de LMC registrados dentro del

cerco interactuando y dr ración diaria de alimento por individuo que en este caso se

utilizó lo descrito por George-Nacimiento et al. (1985), considerando 10,8 kg de

consumo diario requerido para el LMC adulto (Huckstadt y Antezana, 2003).

Esto sería considerado como el máximo de presas consumidas por el lobo marino

común, asumiendo que estos obtienen todos sus requerimientos energéticos de la

captura registrada en la red y que todos los individuos que se encontraban dentro del

cerco estaban depredando sobre la pesca de manera de estimar el máximo consumo

potencial durante la interacción. Esta tasa de consumo fue extrapolada al número

máximo de lobos marinos avistados durante las faenas de pesca por temporada.

Por otro parte, se estimó el porcentaje del consumo del LMC por unidad de esfuerzo

durante las 4 temporadas muestreadas, utilizando la formula descrita por Szteren y


20

Páez (2002). Se calculó de la CoPUE (consumo de LMC por unidad de esfuerzo)

utilizando los valores de ración diaria descritos para cada clase etaria registrada donde

los machos adultos consumirían 12 kg, machos sub adultos 7,2 kg, hembras 5,2 kg,

juveniles 2,0 kg e individuos sin categorizar 6,0 kg (Kastelein et al., 1995) para cada

temporada. La fórmula que expresa esta relación corresponde a:

Pls% = CoPUE / ( CoPUE + CPUE) * 100

Esta relación permitiría obtener un valor intermedio de consumo al considerar una

depredación diferencial sobre la captura según clase etaria. Sin embargo, también se

asume que todos los ejemplares obtienen la totalidad de los recursos alimenticios

necesario durante un día desde la captura en la redes de cerco.

El costo asociado a los kilogramos de pesca consumidos por el LMC durante las faenas

de pesca, fueron evaluados en dos escenarios, uno en el cual el valor de la pesca era

de CLP $91.000/ton (valor del mercado máximo registrado durante la temporada de

muestreo) y con un valor un mínimo de CLP $51.000 por tonelada de sardina común.

Con esto, se calculó el porcentaje de consumo por parte del LMC y la pérdida asumida

a dicho consumo en ambos casos (Max y Min).


21

3.4 Análisis de datos y análisis estadísticos

En el laboratorio LECMAA de la Universidad Austral de Chile, se procedió a analizar el

registro visual (fotográfico) colectado durante las faenas de pesca con el programa

Otaridae (2004)(Bartheld et al., 2008). Este programa permite contar detalladamente los

mamíferos marinos desde fotografías facilitando el conteo de individuos caracterizarlos

según su sexo y clase etaria (Fig.4).

Figura 4. Fotografias donde se presentan las diferentes clases etarias contabilizadas el


uso del programa Otaridae (2004).

Luego con el programa STATISTICA 7.0, se procedió a realizar los análisis de datos

mediante pruebas (test) de distribución normal de Shapiro-Wilks, homocedasticidad de

varianza de Levenne-Anova y el de correlación entre desviación estándar y media.

Estos análisis fueron realizados con el objetivo de evaluar si los datos corresponden a

datos paramétricos o no paramétricos. Posteriormente se procedió analizar los factores


22

considerados como la distancia de cada lance a la costa, a los apostaderos, la estación,

la cantidad de embarcaciones, las toneladas capturadas y la CPUE con el número

máximo de LMC avistados dentro del cerco. Estos datos fueron analizados utilizando

prueba de Kruskal-Wallis para datos no paramétricos, correlaciones de Spearman (rs, p

< 0,05), estimación del coeficiente de determinación (R2) y regresiones lineales

mediante el ajuste de un línea de tendencia (línea recta) a la data relacionada.

Mediante los análisis planteados, fue posible determinar si existen diferencias o

relaciones estadísticamente significativas entre las variables muestreadas durante las

diferentes temporadas consideradas y si hay algún tipo de correlación (positiva o

negativa) entre las variables consideradas.


23

4. Resultados

Entre los meses de julio 2010 a marzo 2011 se monitorearon 40 lances distribuidos

desde el norte (Maiquillahue) hasta la zona sur de la región (Punta Grande) (Fig. 3).

Aquí, se registró una frecuencia de interacción del 100% de los lances, lo que significa

que en todos los lances monitoreados se observaron ejemplares de LMC depredando

dentro de arte de pesca. Se registró una media de 8 ± 13 individuos por lance (rango de

animales 1-200).

Figura 5. Distribución de lances monitoreados durante la actividad pesquera artesanal


de cerco frente a las costas de la XIV Región de Los Ríos. Puntos señalan sitios donde
se realizaron los lances durante el periodo de muestreo (2010-2011).
24

4.1 Abundancia de LMC por clase etaria y estación del año monitoreada.

Durante los 40 lances muestreos realizados en invierno, se registró la presencia de

juveniles, subadultos y ejemplares adultos del lobo marino común en las distintas

faenas de pesca muestreadas. Aquí, el mayor porcentaje de individuos observados

correspondieron a los juveniles con un 37% (n = 88), seguidos de los adultos 36% (n

=85) y subadultos 27% (n = 63). Por su parte, en primavera y durante los 15 lances

monitoreados, se registró que el 66% (n = 29) de los ejemplares que interactuaron en

las redes de cerco fueron juveniles, luego les sigue en menor medida los subadultos

18% (n =8) y los ejemplares adultos 16% (n = 7). Cabe destacar que durante esta

temporada (primavera), no fue posible determinar la clase etaria de una gran cantidad

de individuos de LMC durante los muestreos debido a que las malas condiciones

meteorológicas, fuertes marejadas, dificultaban la observación y el seguimiento de los

ejemplares, presentados.

Durante la temporada de verano, la clase etaria que permaneció interactuando

mayoritariamente fueron los subadultos con un 50% (n = 23), luego los juveniles con un

31% (n = 13) y adultos con 19% (n = 8). Por último para la temporada de otoño el mayor

porcentaje de interacción lo generaron los juveniles con un 54% (n = 85) y el menor

adultos con 19% (n = 29), los subadultos constituyeron el 27% (n = 52) del total de

lobos categorizados que interactuaron durante las faenas de pesca (Fig. 6).
25

invierno primavera

37% 16%
36%

18%
66%
27%

19%
31% 19%
54%
27%
50%

Adultos Subadultos Juveniles

Figura 6. Porcentaje de las clases etaria de LMC que interactuaron con las actividades
de pesca artesanal a lo largo del periodo muestreado frente a las costas de la XIV
Región de los Ríos. A: Invierno; B: Primavera; C: Verano; D: Otoño.

En síntesis, para la totalidad de lances monitoreados, la clase etaria juvenil fue la

predominante entre las distintas faenas observadas representando un 45% de los lobos

cuantificados (n = 215). Esta situación se refleja también en los análisis estadísticos,

donde la abundancia de los juveniles fue la única que presentó diferencias significativas
26

entre las distintas estaciones muestreadas (Kruskal-Wallis test: H (3, N = 40) = 13,98; P =

0,0029). El numero de subadultos (n = 146) y adultos (n =129) interactuando no

presentó diferencias entre las estaciones muestreadas (Kruskal-Wallis test, P > 0,05).

Debemos tener en consideración que el mayor número de individuos sin categorizar e

interactuando dentro del cerco se registró en primavera (n = 924), seguido de invierno

(n = 179), otoño (n = 141) y por último verano (n = 78). Situación que determinaría que

el número máximo de LMC avistados también sea observado en primavera, seguido de

invierno y otoño. (Fig. 7)

120

100

80

60
N°max

40

20

-20

Mean
-40
Mean±SE
1 2 3 4
Mean±SD
Estación

Figura 7. Variación estacional del número máximo de lobos marinos contabilizados


durante las faenas de pesca, dentro de la red de cerco en las costas de la XIV Región
de Los Ríos. Estaciones monitoreadas. 1 = Invierno; 2 = Primavera; 3 = Verano; 4 =
Otoño.
27

4.2 Descripción de las operaciones de pesca (Fase 1 a 6).

Se registró un total de 1812 individuos de LMC interactuando dentro de la red de cerco

durante las 40 faenas de pesca. La cantidad de lobos marinos vario en virtud de la

operación de pesca realizada, las cuales fueron dividida en 6 etapas para su mejor

caracterización.

Durante la primera fase de la faena de pesca (F1) y antes de calar la red, los

pescadores hacen sonar una sirena para avisarles a todos los tripulantes que la

maniobra está por comenzar. Posteriormente se arroja la red al agua, la cual se hunde

gracias a plomos que posee en la parte inferior del copo generando en su conjunto una

gran cantidad de ruido. Aquí, sólo el 7% del total de los individuos de LMC fueron

avistados (n =134). Luego, del calado de la red, esta comienza a cerrarse iniciando la

segunda fase (F2) de la maniobra de pesca. En esta, se contabilizó un 11 % del total de

los LMC observados en las operaciones de pesca (n =191). Posteriormente y cuando la

red de cerco se encuentra completamente cerrada y se inicia el proceso de

levantamiento de la red durante la tercera fase (F3), se registró un incremento del

número de lobos marinos. Estos llegan al 22% del total de individuos avistados durante

las operaciones de pesca (n = 395). Sin embargo, durante la cuarta etapa (F4) y cuando

la red se encuentra 50% recogida, es cuando se registró la mayor cantidad de LMC

dentro de la red (n =652), con una cifra que alcanza el 36% de todos los individuos

contabilizado durante toda las faenas de pesca.


28

Durante la quinta etapa (F5) el cerco se encuentra un 75% recogido y la captura esta

mas congregada (comienza a morir la pesca por aplastamiento). Sin embargo, durante

esta etapa se observa rápidamente que los LMC comienzan a salir del copo y se

alimentan de la pesca que queda por fuera de este. Esto produce que el número de

individuos se reduzca considerablemente llegando al 18% del total de los individuos

avistados (n =322). Por último en la sexta etapa y final (F6), y cuando el copo se

encuentra parcialmente afuera del agua sólo un 6% de los individuos permanecen

dentro del cerco (n = 118). De estos, 32 ejemplares en total quedaron encerrados

dentro del copo (Fig. 8), lo que significa un rango de 1-7 individuos. El 87% de los

ejemplares atrapados eran juveniles y el 13% restante de individuos adultos-subadultos.

Pese a ello, y cuando los pescadores hundían la red todos los lobos lograban salir del

cerco sin problema.


29

Figura 8. Cuatro LMC capturados junto con la pesca, dentro del copo de la red de
cerco, durante la fase 6 (F6) de la faena de pesca artesanal de cerco, frente a las
costas de Valdivia XIV Región de los Ríos.

4.3. Cantidad de LMC registrado entre las distintas fases (F1-6) evaluadas y las

estaciones monitoreadas

4.3.1 Invierno:

Durante esta temporada, el número mayor de individuos avistados dentro de la red de

cerco fue identificada durante la F4 de la faena de pesca y no se registró diferencias en

las clases etarias registradas (Fig. 9).


30

30,00 20,00
25,00
15,00
20,00
15,00 10,00
10,00
5,00
5,00
0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

40,00
40,00
30,00
30,00
20,00
20,00
10,00
10,00

0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

Figura 9. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la
faena de pesca durante la temporada de invierno. Se entrega desviación estándar. A;
adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identificar.

4.3.2 Primavera:

Durante primavera, el máximo número de individuos se registró en la fase F5, y el

mínimo en F6 (para todas las clases etarias), por su parte, el máximo número de

individuos sin categorizar se registró en F3 (Fig. 10). Conjuntamente con ello, en esta

estación se registró la mayor cantidad de LMC interactuando con la pesca artesanal de

cerco tanto estacionalmente como por faena, con aproximadamente 200 individuos

alimentándose dentro de este y durante la fase 4.


31

2,00 2,00

1,50 1,50

1,00 1,00

0,50 0,50

0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

80,00
5,00
4,00 60,00
3,00
40,00
2,00
1,00 20,00
0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

Figura 10. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la
faena de pesca durante la temporada de Primavera. Se entrega desviación estándar. A;
adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identificar.

4.3.3 Verano:

Para la temporada de Verano se registró un máximo de interacción de individuos

adultos y juveniles durante la fase F6. Los sub adultos, por su parte, presentaron

interactuaron mayoritariamente durante F5 de la faena de pesca (Fig.11).


32

2,50 6,00

2,00 5,00
4,00
1,50
3,00
1,00
2,00
0,50 1,00
0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

5,00 12,00

4,00 10,00
8,00
3,00
6,00
2,00
4,00
1,00 2,00
0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

Figura 11. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la
faena de pesca durante la temporada de Verano. Se entrega desviación estándar. A;
adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; sin identificar.

4.3.4 Otoño:

Para esta temporada el mayor número de lobos interactuando en las faenas de pesca

fueron los juveniles y sub adultos en la fase F3. Por su parte, los ejemplares adultos

interactuaron mayoritariamente con las actividades pesqueras durante F6 (Fig.12).


33

7,00
3,00
6,00
2,50 5,00
2,00 4,00
1,50 3,00
1,00 2,00
0,50 1,00
0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

7,00
7,00
6,00
6,00
5,00
5,00
4,00
4,00
3,00 3,00
2,00 2,00
1,00 1,00
0,00 0,00
F1 F2 F3 F4 F5 F6 F1 F2 F3 F4 F5 F6

Figura 12. Media de ejemplares del LMC cuantificados entre las distintas fases de la
faena de pesca durante la temporada de Otoño. Se entrega desviación estándar. A;
adultos, B; subadultos, C; juveniles y D; Sin identificar.

4.4 Daños en los aparejos de pesca:

Durante el desarrollo de toda la investigación no se registraron daños a la red o algún

otro arte de pesca generado por la interacción con el LMC, pero sí se registró daños

provocados por mal manejo de materiales por parte de los pescadores artesanales

perdiendo la pesca capturada (dos ocasiones). En tales ocasiones se tuvo que detener
34

la actividad por alrededor de 1 hora para reparar la red. La reparación se realizó

durante el tiempo de traslado de una zona de pesca a otra (Fig.13).

Figura 13. Daño registrado durante el muestreo en la red de cerco, durante la faena de
pesca, el cual fue atribuido al mal manejo de la red por parte de los pescadores
artesanales.

4.5 Relación entre el nivel de interacción, distancias a los apostaderos y censos

poblacionales.

Para determinar algún tipo de relación entre los niveles de interacción (medido por el

numero de LMC dentro del cerco) y la cercanía a los apostaderos, se emplearon los

datos presentados por Oliva et al. (2006) (Fig. 3). Según estos autores, las áreas
35

muestreadas se caracterizan por no poseer hembras reproductoras y generalmente se

concentran individuos juveniles y machos sub adultos y adultos.

Para evaluar la relación entre estos, se estimó una línea de tendencia vinculando los

datos de censo obtenido en invierno y verano y los datos del número de LMC

observados interactuando para las mismas estaciones. De esta forma, fue posible

determinar una relación positiva entre estas siendo la relación mayor durante la

temporada de verano con un R2= 0,9937 (Fig. 14).

300

250

200
n° LMC Censo

150
Invierno
100 Verano

50 y = 2,0417x - 38,102
R² = 0,9937
0
0 50 100 150 200
-50
n° LMC interacción

Figura 14. Relación lineal entre cantidad de LMC presente en los apostaderos
censados por Oliva et al. (2006) y aquellos avistados interactuando con la pesca
artesanal de cerco durante las temporadas de invierno y verano durante el periodo de
muestreo.

Con respecto a la distancia registrada durante los lances a los apostaderos, se obtuvo

una media de 7,64 ± 4,18 km, con un máximo de 21,42 km y un mínimo de 1,29 km. La

mayoría de los lances se realizaron entre 5,43 a 8,68 km de los apostaderos. La línea
36

2
de tendencia entre las dos variables no demuestra relación entre ellas con un R =

0,0066 y una correlación de Spearman de rs = 0,006940 (Fig. 15).

80
70
60
DISTANCIA AL
APOSTADERO
N° de LMC

50
(km)
40
30
20 y = -0,216x + 8,7052
R² = 0,0066
10
0
0,00 10,00 20,00 30,00
Distancia a los apostaderos
.

Figura 15. Relación lineal, ecuación y R2 entre distancia a los apostaderos de los
lances monitoreados y n° de LMC avistados interactuando durante las faenas de pesca
de cerco en las costas de la XIV Región de los Ríos.

Los análisis estadísticos no evidencian diferencias estadísticamente significativas entre

la distancia a los apostaderos y la media de LMC avistada interactuando durante las

diferentes estaciones, tampoco se encontraron diferencias estadísticamente

significativas con respecto a la distancia a los apostaderos, clase etaria y n° máximo de

LMC (p-valor > 0,05).


37

4.6 Relación entre nivel de interacción, la distancia de a la costa, las embarcaciones

presentes en el área y el número de lobos interactuando.

Los lances realizados durante el periodo de muestreo presentaron una distancia media

de la costa de 3,8 ± 4,7 km, un máximo de 24 km de distancia y mínimo de 1 km. El

70% (n = 28) de los lances se calaron en un rango de 2,02 y 7,25 km. El R2 obtenido en

la línea de tendencia fue de R2= 0,0098, lo que demuestra una baja relación entre

estas dos variables, confirmado además por la correlación de Spearman s(rs=

0,011378) (Fig.16)

80
70
60 distancia a la
costa
N° deLMC

50
40 Lineal (distancia a
la costa)
30
20
10 y = -0,2964x + 9,8167
R² = 0,0098
0
0,00 5,00 10,00 15,00 20,00 25,00
Distancia a la costa

Figura 16. Relación lineal, ecuación y R2 entre distancia a la costa de los lances
monitoreados y n° de LMC avistados interactuando durante las faenas de pesca de
cerco en las costas de la XIV Región de los Ríos.
38

Con respecto a la cantidad embarcaciones presentes en la zona de pesca se obtuvo

una media de 3 embarcaciones y el rango fluctuó entre 0 y 9 embarcaciones. Además

el máximo de embarcaciones registrado fue 9. Para determinar si esto tiene efecto

sobre el número máximo de individuos avistados, se realizó una correlación de

Spearman la cual demuestra que no existe relación significativa entres estas variables

(rs = 0,1222; p > 0,05). Lo que a su vez se evidenciaría con un coeficiente de

determinación bajo (R2 = 0,0197) traduciéndose en una ausencia de relación entre

ambas variables. (Fig. 17)

80
70
60 n°
Embarcaciones
N° de LMC

50
40 Lineal (n°
Embarcaciones)
30
20
y = 0,7092x + 5,2097
10 R² = 0,0197

0
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
n° Embarcaciones

Figura 17. Relación lineal, ecuación y R2 entre número de embarcaciones presentes en


el área de muestreo y numero de LMC avistados interactuando durante las faenas de
pesca de cerco en las costas de la XIV Región de los Ríos.

Con respecto a las embarcaciones muestreadas, estas fueron un total de 3, donde la

mayor cantidad de datos se obtuvo de la segunda embarcación, no se obtuvo

diferencias significativas entre las embarcaciones y número máximo de LMC avistados


39

durante el periodo de muestreo (Kruskal-Wallis test: H (3, N = 40) = 0,914; P = 0,058; Fig.

18).

220

200

180

160

140

120
N°max

100

80

60

40

20

0
Median
-20 25%-75%
samaritano II Doña Carmela Min-Max
samaritano I

Figura 18. Grafico de cajas, n° máximo de LMC avistado durante los lances
muestreados y embarcaciones, en la XIV Región de los Ríos.

4.7 Consumo del LMC y pérdidas económicas durante las faenas de pesca artesanal de

cerco.

Se estimó el consumo mensual del LMC, según lo descrito por Wicken et al. (1992)

(Em), en 19,6 ton durante las cuatro temporadas muestreadas. Esto correspondería a un

3,47% del total de la pesca capturada por los pescadores artesanales durante el

periodo de muestro (n = 564 ton) (Tabla. 1).


40

Tabla 1. Estimación de consumo del LMC mediante la fórmula descrita por Wicken et al.
(1992) durante las 4 temporadas muestreadas. Em = estimación de consumo mensual, y
porcentaje de consumo total con respecto a las toneladas capturadas (%) por las
embarcaciones artesanales de red de cerco en la XIV Región de los Ríos. Se presentan
el numero de lances muestreados por estación, las capturas y la cantidad promedia de
LMC censados.

N°Lances/ Toneladas Media LMC


D.S Em %
Estación capturadas censados

Invierno 9 162 46 45 4,48 2,77

15 245 65 116 10,45 4,27


Primavera

Verano 6 102 20 11 1,32 1,29

Otoño 10 55 31 22 3,32 6,03

Total 40 564 45 75 19,6 3,47

Al realizar este mismo análisis para cada estación, se determinó que en invierno, los

LMC consumieron 4,8 ton/temporada lo que representa un 2,77% del total capturado de

esa temporada. Mientras que en primavera, se registró el valor más alto de consumo

por parte del LMC de 10,45 ton/temporada alcanzando el 4,27% también de la pesca de

esa temporada. Para la temporada de verano, se registró por su parte un total de 1,32

ton/temporada consumidas por el LMC y un porcentaje de 1,29%. En otoño el consumo


41

fue el de un 6,03% del total de la pesca capturada para esta estación con 3,32

ton/temporada (Tabla 1).

Se realizó el cálculo del porcentaje de consumo por parte del LMC, por unidad de

esfuerzo (Pls%) durante las 4 temporadas muestreadas, utilizando la formula descrita

por Szteren y Páez (2002). En esta se diferencia el consumo por clase etaria registrado

durante el periodo de muestro, estimando un consumo total de 0.25 kg de pescado *

hrs/area3 por unidad de esfuerzo en todas las temporadas. El porcentaje de consumo

estimado a partir del Pls% fue de 26,69% con respecto al total de la CPUE registrada

en las embarcaciones dentro del análisis (n = 13,23 kg*hrs/area3).

Tabla 2. Consumo estimado del LMC dentro de la red de cerco por unidad de esfuerzo
(CoCpue) mediante la fórmula descrita Szteren y Páez, (2002) para las 4 temporadas
obtenida a partir de las faenas de pesca artesanal de cerco monitoreadas frente a la
costa de la XIV Región de los Ríos. Kg = kilogramos consumidos y D.S; CPUE =
kg*hr/área red3 y D.S; Pls% de consumo LMC (%CoLMC).

Kilogramos CoCPUE
Estación DS DS %CoLMC
consumidos (kg*hr/área
(kg) red3),

Invierno 680,90 438,22 0,06 0,01 7,88

5.743,60 2.738,76 0,11 0,05 13,75


Primavera

Verano 755,60 194,60 0,02 0,01 2,90

Otoño 1738,40 288,90 0,05 0,01 8,13

Total 8918,50 2391,70 0,25 0,04 26,69


42

Durante 2010 y 2011, el precio de la sardina varió conforme a la demanda internacional

de la harina de pescado (China es el mayor importador) con valores que fluctuaron

entre CLP $ 91.000 y $ 51.000 por tonelada. Con esto, se estimó el impacto económico

provocado por el consumo de la captura por parte del LMC dentro del cerco para dos

escenarios, considerando el máximo precio de la sardina y otro considerando el mínimo

valor del mismo. Para este análisis se empleo el valor del Em (estimación de consumo

mensual) calculado anteriormente.

Bajo los dos escenarios se procedió a calcular las posibles ganancias y pérdidas por

parte de los pescadores artesanales en cada temporada. Es así como, durante la

temporada de primavera se determinó las mayores ganancias y durante otoño las

menores para ambos escenario (máx. y min valor de la sardina) (Tabla 3). Cabe

destacar que el valor de lo consumido por parte del LMC no supero el 1,8% de las

ganancias de los pescadores artesanales, lo implicaría una perdida por concepto de

consumo de captura también del 1,8% (Tabla 3). Los gastos por cada lance no súpero

los $500.000, recursos empleados para financiar la compra de alimentación y agua

potable, repuestos y combustible el cual es utilizado por más de un lance (2-3,

dependiendo de la zona de pesca) y generalmente el combustible lo costea la pesquera

asociada al armador de la embarcación. Las ganancias obtenidas de cada faena de

pesca se subdividían según el arreglo con cada armador (dueño de la embarcación),

generalmente 60% (tripulación) y 40%(armador), donde se reparten las ganancias

según la función que cumplen cada tripulante.


43

Tabla 3. Ganancias totales con presencia de LMC (máximos y mínimos) porcentaje de


consumo máx.-min y ganancias sin LMC máx. -min, considerando que el valor de la
tonelada de sardina fue de $91.000 y $51.000.

Ganancias Ganancias
Ganancia Ganancia
Estación % Consumo sin LMC sin LMC
totales máx. totales min
máx. min

Invierno 14.742.000 8.262.000 1,68 14.989.666 8.400.802

22.295.000 12.495.000 2,39 22.836.523 1.2798.491


Primavera

Verano 9.282.000 5.202.000 0,52 9.330.157 5.228.989

Otoño 5.005.000 2.805.000 1,34 5.086.572 2.850.716

Total 51.324.000 28.764.000 1,8 52.242.918 29.278.998

4.8 Lesiones y/o mortalidad de LMC asociada a la pesca artesanal de cerco.

Durante el periodo de muestreo sólo se registró la muerte de un ejemplar hembra de

LMC, debido a enredamiento en la red y posteriores lesiones causadas por los

pescadores artesanales de la embarcación. Además se registró la muerte de 2

individuos de fárdela blanca (Puffinus creatopus, Coues,1864) por enredamiento,

durante la primavera.
44

5. Discusión

La interacción que ocurre frente a las costas de Valdivia y que se describen en este

estudio son del tipo operacional. En estas, el LMC interfiere en la maniobras de pesca

al alimentarse de la captura de los pescadores artesanales. Según los resultados

obtenidos el mayor número de individuos avistado interactuando dentro de la red cerco

se registró durante primavera. Esta situación, podría estar relacionada a que en esta

época del año se realizan una mayor cantidad de lances debido a que las condiciones

meteorológicas (e.g vientos) son optimas para la pesca y en donde la productividad

marina es mayor (Daneri et al., 2000). Por otro lado, en este periodo se registra el inicio

del comportamiento reproductivo de la sardina y anchoveta observándose individuos de

mayor talla y un aumento en su peso gonadal (Cubillos et. al., 2009) lo que significa un

mayor aporte energético y por tanto un recurso más atractivo para el LMC. Debemos

tener en cuenta que es en esta estación, primavera, cuando nuevos individuos de la

población de lobos marinos comienza a incursionar mayoritariamente al agua, los

juveniles, debido a que el periodo de destete ha comenzado (Acevedo et al., 2003).

Esta situación se vería confirmada además, por los resultados observados en la tesis,

ya que es esta la clase etaria presentó la mayor abundancia durante esta época.

Conjuntamente con ello, fueron los juveniles los que presentaron las mayores

interacciones durante todo el muestreo evidenciando un continuo proceso de

acostumbramiento o generación del “lobo cebado”. Dicha condición, puede estar

relacionada a la gran capacidad cognitiva de estos ejemplares por alimentarse de las

capturas retenidas en las redes de pesca, motivados por la conducta de algunos


45

adultos (lobo cebado). Debemos tener encuentra, que las faenas de pesca

monitoreadas durante esta temporada (primavera) suelen ser muy cercanas a la costa

entre el rango de 2-7 km aprox lo que facilitaría el acceso de ejemplares juveniles a las

redes por el menor costo energético en la búsqueda de alimento en el medio marino.

Durante el comienzo de cada faena se realizan varias maniobras que causan bastante

ruido en el entorno, como son hacer sonar las sirenas para dar comienzo a la maniobra

de arrojar la red al agua. Luego, está al caer ocasiona igualmente una gran cantidad de

ruido cuando los plomos van chocando la barandas de la embarcación. Todo ello podría

estar alertando del inicio de la faena a los individuos que se encuentran en la costa

cercanos a la zona de pesca. Por lo que en las primeras etapas de la faena F1-F3 se

observó un menor número de lobos (de todas las clases) en todos los lances

muestreados (n = 134, n = 191, n = 395) que lentamente van incrementando hasta el

momento en que la red esta casi levantada y la captura esta congregada (F4 n =652),

después de lo cualel numero de lobos comienza a reducirse (, F5 n =322 y F6 n =118).

Por otro lado, a medida que se va levantando la red (Fase F3 en adelante) la captura se

va compactando y localizando en la base del copo de la red. Esta situación genera que

la fauna acompañante e.g., corvina y sierra, se ubiquen por encima del cardumen

condición que facilita la captura de estas especies por parte del LMC (Fig. 19). Es

conocido, que estas especies de fauna acompañante presentan un mayor contenido

energético, por ende un mayor aporte alimenticio para este depredador (Drago et al.,

2009).
46

Durante la fase final de la faena de pesca (F6) el copo se encuentra parcialmente fuera

del agua y el pescado dentro de este se encuentra comprimido. Aquí los lobos marinos

que quedan atrapados dentro del copo junto con la pesca y se encuentran más

vulnerables a ser dañados por los pescadores artesanales, condición también ha sido

observada por otros investigadores (Arata y Hucke-Gaete, 2005).

Figura 19. Fotografías registradas durante las faenas de pesca. Donde se registran
individuos de LMC depredando sobre la pesca acompañante de la pesca objetivo.
Frente a las costas de la XIV Región de los Ríos.
47

Llama la atención que frente a las costas de la XIV región, la interacción fue registrada

en el 100% de los lances y una media de 8 LMC registrada durante el periodo de

muestreo (rango de 1-200), condición muy diferente a lo identificado para la pesca

industrial de cerco en las costas Coronel (Talcahuano) donde esta alcanzó un promedio

de lobos observados de 21 ejemplares, con un rango entre 0-50 animales (Hückstädt y

Antezana, 2003). Esta diferencia en la cantidad de lobos cuantificados puede estar

relacionada con los niveles de capturas, en donde en la industrial alcanzan más de

1000 ton por red y las distancias sobrepasan las 5 millas náuticas a la costa. En cambio

en la pesca artesanal, las capturas no sobrepasan las 80 ton y se encuentran dentro de

las 2 a 5 mm.

La relación positiva que se obtuvo en la regresión lineal entre los datos censales

colectados por Oliva et al. (2005) y el número de lobos registrados interactuando para

cada temporada evidencia una relación entre los niveles de interacción y la cantidad

LMC en los apostaderos cercanos. Sin embargo esto puede verse afectado por el bajo

número de datos obtenidos (Censos y lances frente a los apostaderos censados).

En relación al consumo de la captura y a la pérdida económica asociada a la interacción

con el LMC, se estimó que este correspondería a 16,29 ton es decir al 3,47% de la

captura total 564 ton (Tabla 1). Los mayores niveles de consumo se registraron en

primavera con 5,86 ton que corresponde al 2% (Tabla 3) de lo capturado durante esta

temporada (245 ton). Esta situación estaría relacionada con el incremento de juveniles

de LMC en las costa debido al proceso del destete, la preparación de los otros animales
48

para la temporada reproductiva (Kastelein, 1995) y las mejores condiciones

meteorológicas.

El menor consumo de captura se registró durante verano con un valor de 0,53 ton y un

porcentaje de 1% de un total de 102 ton capturadas (Tabla 3), situación que

posiblemente podría estar relacionada con los siguientes factores: 1) las condiciones

climáticas cambian desfavorables (marejadas) que imposibilitan a los pescadores salir a

trabajar. 2) comienza la temporada reproductiva del LMC donde la gran mayoría se

desplaza hacia las loberas reproductivas (Aguayo-Lobo y Maturana, 1973; Pavés et al.,

2005). 3) se abre la veda biológica de la sardina y anchoveta enfocada al proceso

reproductivo de estas especies (Sernapesca, 2011).

Con respecto a los costos asociados al consumo de pesca por parte del LMC, este

porcentaje fue de un 1,8% del total de los ingresos obtenidos en ambos escenarios

(máx. y min) vinculado a los potenciales ingresos obtenidos de la pesca. Durante la

temporada de primavera, se determinó un mayor porcentaje de costo asociado al

consumo con un 2,39%, y en verano, este fue menor con un porcentaje de 0,52%

(Tabla 3). Los porcentajes muestran que el consumo por parte del LMC son

despreciables y el costo económico asociado a esta interacción es relativamente inferior

al que ocurre en otro tipo de pesquerías al norte del país, ej. línea de mano y enmalle

donde el consumo es mayor con respecto al valor asociado al recurso objetivo de estas

pesquerías (3,78% - 6,50%; Sepúlveda et al., 2007,).

En relación a la mortalidad asociada de lobos marinos durante estas operaciones, se

registró un sólo caso de mortalidad asociada a la interacción operacional entre el LMC y


49

la pesca artesanal de cerco, junto con 32 individuos capturados y liberados

posteriormente sin lesiones evidentes. Estos valores son menores a los obtenidos en

otros tipos de pesca, condición asociada al tipo de maniobras y conductas de los

mismos pescadores. Es así como, en la pesca de arrastre de fondo Reyes et al. (2013)

mencionan que un total de 12 individuos se registraron muertos y otros 70 fueron

capturados con lesiones durante el levantamiento de la red. En esta operación, los

lobos marinos quedan atrapados por la red y son subidos a bordo de la embarcación

proceso en el cual ocurren la mayoría de las lesiones. La mortalidad ha estado

principalmente relacionada al aplastamiento por la captura y el ahogamiento.

Durante 4 faenas de pesca, se registró a ejemplares del LMC consumir pesca

acompañante de la sardina y anchoveta, entre ellos la sierra, corvina y lenguado. (Fig.

19). Esta situación, hace notar lo importante que es realizar un estudio más exhaustivo

para dilucidar si es este el tipo de interacción que ocurre principalmente bajo el agua,

estaría influyendo en la economía de las otras pesquerías artesanales de la zona

(enmalle, línea de mano, etc). De esta manera, aunque se podría evidenciar que no hay

daños económicos sobre las operaciones de pesca de cerco, estos podrían ser

mayores hacia las otras pesquerías, donde el consumo de estas presas objetivo de

mayor valor económico podría ser mayor.

Los bajos niveles de impacto económicos de los lobos marinos sobre la actividad

pesquera, pese a que estos interactúan en el 100% de las operaciones, , demuestran

que el LMC no estaría afectando negativamente la economía de los pescadores de red


50

de cerco de la zonaa diferencia de lo que comúnmente se cree. Sin embargo, el

incremento de juveniles en la red demuestra que el acostumbramiento y la generación

de lobos “cebados” es constante y debería ser mitigado mediante la aplicación de

medidas que no afecten a la especie y la actividad pesquera en cuestión (e g.,

sonares). Conjutamente con esto, y para tener una idea más clara de la interacciones

operacionales, del efecto de los lobos marinos sobre las actividades pesqueras y la

falta de pescado en la zonas de pesca, se estima adecuado incrementar el esfuerzo de

muestreos considerando también la actividad industrial de la zona.


51

6. Conclusiones

Mediante el desarrollo de la presente investigación y en virtud de los monitoreos

realizados en 40 lances y en 3 embarcaciones artesanales de pesca de red de cerco,

se concluye lo siguiente:

Se rechaza la hipótesis 1 ya que los resultados obtenidos durante el periodo de

muestreo demuestran que la temporada donde ocurre mayor interacción es primavera

donde los individuos juveniles están comenzando el destete y los adultos se preparan

para el ayuno de próxima temporada reproductiva condición facilitada por las capturas

realizadas más cercanas a la costa.

La segunda hipótesis también se rechaza, ya que la fase donde se registró la mayor

interacción fue entre F3 y F4, momento en que la captura estaba relativamente

congregada. Durante la última fase de la faena de pesca, aunque la captura esta mas

congregada, el copo se encuentra levantado parcialmente fuera del agua que en

conjunto con un ambiente toxico (producido por la mortalidad de pesca en el fondo) y la

mayor vulnerabilidad de los LMC a ser lesionados por parte de los pescadores

artesanales explicaría el menor número de lobos en la red.

Según la hipótesis 3 los factores como cantidad de embarcaciones, cercanía a los

apostaderos y costa no estarían influenciando de manera positiva a la interacción, pero

si la temporada de pesca y clase etaria. Esto implica que dicha hipótesis seria
52

parcialmente rechazada. Se considera adecuada evaluar nuevamente estos aspectos a

través de un incremento en el esfuerzo de muestreo.

En relación con la hipótesis 4, las pérdidas económicas registradas fueron inferiores al

1,8% de los ingresos y la mortalidad solo alcanzó un individuo durante el periodo de

muestreo. Por lo que el efecto del LMC no tendría una influencia económicamente

significativa de los pescadores, por lo que se rechazar la hipótesis

Sin embargo, se considera necesario aumentar el esfuerzo de muestreo ya que existen

algunos factores generadores de sesgos (efecto de la presencia del observador

científico en el cambio de conducta del pescador y el nivel de conciencia ambiental del

patrón de pesca) que podrían estar influenciando la baja mortalidad observada del LMC

en estas embarcaciones durante el periodo de muestreo.

En este tipo de estudios, siempre existe un efecto no deseado que evitar recrear

fielmente los hechos, especialmente cuando ingresa un observador a las

embarcaciones. Dicha situación muchas veces provoca un cambio de conducta de los

pescadores y por tanto la mortalidad dirigida hacia los lobos marinos podría estar

subestimada, mortalidad que no necesariamente se produce por accidentes sino por

hecho dirigidos sobre los lobos marinos atrapados en el copo. Esta situación va a estar

influenciada por el tipo de embarcación pesquera, ética del patrón y armador de las

embarcaciones, temporada de muestreo, entre otras.

Se recomienda además de hacer una análisis más profundo incrementando el esfuerzo

de muestreo, monitorear las interacciones que podrían existir durante la pesca industrial

de cerco, ya que estas se encuentra explotando fuera de las 5 millas y al emplear redes
53

de mayor tamaño podrían generar mayor mortalidad de individuos adultos que suelen ir

más lejos alimentarse (Campagna et al., 2001).


54

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