Bailando en La Oscuridad
Bailando en La Oscuridad
Bailando en La Oscuridad
BAILANDO EN LA OSCURIDAD
Un musical del director Lars von Trier, que narra la historia de Selma (Björk), una
mujer que trabaja en una fábrica en la que se hacen ollas de metal; y que por una
enfermedad congénita está perdiendo poco a poco la vista –, dicha enfermedad es
heredada a su hijo Gene; quien también, irremediablemente irá perdiendo la vista.
Selma decide trabajar horas extra para poder operar a su hijo e impedir que éste
pierda la vista. Selma vive en un camper y tiene como vecinos a Bill Houston
(David Morse) y a Linda Houston (Cara Seymour); una pareja que goza de la
herencia que la madre del Bill le dejó permitiéndoles vivir con una cierta
comodidad económica. Bill es policía en el pueblo y Linda se dedica al hogar. En
ocasiones invitan a Selma y a su hijo Gene a cenar a su casa, ellos ven
compasivamente a sus vecinos porque se dan cuenta del esfuerzo que hace
Selma para poder realizar la operación de su hijo. La vida de Bill se complica
cuando el dinero que le heredó su madre comienza a escasear y no puede
decírselo a Linda. Bill decide contárselo a Selma y se encamina al camper, para
que ella lo ayude, sabe que ella ahorra para la operación de Gene; él le cuenta lo
hermoso que es saber que Linda lo espera cuando va al banco y regresa con una
valija plateada con el dinero. Selma se niega porque no soporta la idea de
postergar la operación de su hijo, porque sabe que el tiempo vale oro y cualquier
retraso haría que la enfermedad avance y, como con Selma, sea demasiado tarde
para operarlo. La escena es de coraje, de impotencia; Bill abre la puerta para salir
del camper, pero no lo hace, se esconde detrás de la puerta; Selma ha perdido
casi por completo la vista y no se da cuenta, esto le permite a Bill descubrir el
lugar en donde Selma esconde el dinero. Bill toma el dinero y lo deposita en la
valija plateada y vuelve a jugar el juego en el que Linda lo ve llegar con ésta.
Al día siguiente Selma abre el bote en donde guarda el dinero ahorrado para
depositar lo ganado en la fábrica y se da cuenta de que ya no está. Sabe que Bill
lo tomó, tropezándose con sus pasos y el coraje va a casa de sus vecinos, Selma
se encuentra con Linda y le pregunta por Bill, éste se encuentra en el estudio
contando el dinero que la madre le ha heredado. Selma sube al estudio de Bill y
comienzan una discusión sobre el dinero, forcejean, ella toma la pistola de Bill y le
dispara porque éste jamás soltará la valija, erra algunos tiros y otros los asesta.
Bill queda tendido en el suelo desangrándose moribundo. Ella toma la valija y sale
a tientas de la casa y se encamina al hospital. Linda llama a la policía para
denunciar el robo y el asesinato de su esposo.
Selma llega al hospital y deja el dinero que salda el pago para la operación de su
hijo. Después es arrestada y llevada a juicio. Selma es condenada a ser ahorcada
hasta morir por el asesinato de Bill.
UN PARÉNTESIS
Por un lado el obsesivo cree darlo todo, pero la verdad es que sólo simula darlo
todo, porque ha situado a su pareja en el rincón más oscuro, como coleccionista
de mujeres-objeto, porque la tiene muy segura ya que sabe que de ese rincón no
se moverá y, resulta, que sí se mueve y termina dejándolo. Y descubre que
siempre le ocurre lo mismo, siempre se repite la situación, es ahí en donde se
ubica el goce, en esa repetición –y como dice la canción de Real de Catorce– de
dolor y placer.
La histérica que se queja de esas relaciones en las que siempre termina siendo la
amante, ubica su goce al descubrir que no sabe lo que desea, que de su deseo no
sabe, sino es hasta que encuentra a una que le indique lo que debe desear o más
precisamente, a quien desear. Por eso se busca a hombres casados que,
honestamente, ni siquiera el hombre tiene que ver, se fija en él por ella, es por la
esposa, porque parece que, según piensa la amante, ella sabe lo que desea.
EL GOCE DE SELMA