Tema 26 Texto Narrativo

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Tema 26. El texto narrativo. Estructuras y características.

0- Introducción

La narración se ha utilizado desde el inicio de los tiempos para poder explicar su


pasado, a través de los relatos sobre los orígenes, de los mitos y de las leyendas
cosmogónicas. También el relato está presente en todas las culturas como elemento educativo
en las parábolas, en las fábulas y en otras formas de relatos “morales”. No solo eso, el futuro se
predice a través de formas narrativas presentes en los oráculos, los horóscopos, los relatos de
ciencia ficción o, incluso, las predicciones meteorológicas. Nos encontramos, pues, ante una
forma de organizar el discurso que es, al mismo tiempo, un modo de organizar la experiencia y de
pensar el futuro, una forma de imaginar mundos posibles o imposibles, una fuente de placer,
quizás junto con la conversación, la forma más universal de expresarnos y de entender el mundo,
a los demás, y a nosotros.
En el presente tema, abordaremos la cuestión de las tipologías textuales, analizaremos las
características esenciales del texto narrativo, abordando el concepto de narración y sus
estructuras principales, así como detallando sus características que permiten su delimitación como
una categoría textual. Finalmente indagaremos sobre los textos narrativos fundamentales: la
novela, la epopeya y el poema épico, cerrando con una conclusión que recoja las ideas principales
de esta propuesta.

1.- Orígenes sobre los estudios del texto.

Los primeros estudios e interés por el estudio de la lengua los encontramos en los clásicos
como Aristóteles o Platón. La retórica constituye así la primera reflexión sobre el discurso o uso
lingüístico al servicio de una intención comunicativa En los tratados de retórica clásica se
sistematizan las reglas y preceptos relativos al «arte del bien decir» (ars bene dicendi) o retórica,
frente a las reglas de la gramática o «arte de decir correctamente» (ars recte dicendi). Ya en esta
Retórica existía una preocupación por la elaboración del texto que se dividía en 5 partes: inventio,
dispositio, elocutio, memoria y actio.

Posteriormente, los estudios sobre el texto vienen de la mano de La lingüística textual que
emerge a fines de los años 60 del siglo XX en las universidades de Europa Central, entre las que
cabe destacar la Universidad de Constanza (Alemania). Se presenta como una lingüística cuyo
objetivo es dar cuenta de la cohesión y coherencia de un texto, traspasando los límites de la
oración. Se presenta como una alternativa a otras gramáticas no como una ampliación o
modificación.
1.2.- Qué es un texto.

Una de las primeras definiciones de texto la encontramos en Lotman, que lo consideraba


como un conjunto sígnico coherente, aunque desde una perspectiva más amplia y con un
sentido semiótico que lo definen como cualquier comunicación registrada en un
determinado sistema sígnico. H. Casalmiglia y A. Tusón en Las cosas del decir definen el texto
como la unidad de análisis de la lengua. Es un producto verbal -oral o escrito-. El texto es la
unidad mínima con plenitud de sentido, que se establece mediante procedimientos de negociación
entre emisor y receptor, y que se mantiene en una línea de continuidad de principio a fin del texto.

Otros autores como Alcaráz Varó en el Diccionario de Literatura Moderna definen al texto
como un conjunto de oraciones que tienen textualidad, añadiendo el concepto de textura iniciado
por Halliday y Hassan. Posteriormente Dressler y Beaugrande definen este término como: el
conjunto de propiedades estrechamente relacionadas (cohesión, coherencia, intencionalidad,
aceptabilidad, situacionalidad, intertextualidad e informatividad) que hacen que entendamos un
acto verbal comunicativo como un texto.

1.3.- La lingüística del texto y las tipologías textuales.

Uno de los propósitos prioritarios de los estudiosos del texto ha sido clasificar los textos
según tipos. Esta preocupación ha sido compartida por un numeroso grupo de lingüistas de la
corriente europea de la lingüística textual (véase Bernárdez, Introducción a la lingüística de textos)
y por otros de orientación funcionalista o enunciativa (véase Adam, El texto narrativo).
El concepto central de estas propuestas es el de base textual. Según Werlich, las bases
textuales de los textos se pueden reducir a cinco modelos básicos, típicos de una clase: base
descriptiva, base narrativa, base expositiva, base argumentativa y base directiva.

1.3.1.- La secuencia textual. Adam

La teoría de Werlich tiene el valor de apuntar que las bases textuales se organizan en
secuencias, cosa que más tarde Adam recogerá en su propuesta de clasificación de secuencias
textuales prototípicas. Dado el valor instrumental y operativo que muestra la tipología de Adam,
nos basamos en ella para abordar la distinción entre tipos de textos.
La propuesta de Adam, inspirada en Van Dijk (La ciencia del texto), en Labov y Waletzy y
en Werlich (1975) es una de las que se ha considerado más útil y operativa, especialmente por
poner su atención en la “secuencia narrativa” y considerar, en cambio, que el texto puede ser
una combinación heterogénea de secuencias pues los textos se caracterizan por la complejidad
de su composición
La secuencia, como unidad constitutivamente inferior al texto, se describe como una
referencia modélica o prototípica que no necesariamente se realiza en todas sus fases y
componentes, ni en el orden establecido, sino que pueden quedar para la inferencia de los
receptores, a partir de la asunción de conocimientos compartidos. Adam distingue cinco
secuencias textuales prototípicas: narrativa, descriptiva, argumentativa, explicativa, y dialogal. Lo
más habitual es que un texto integre diversas secuencias. Para explicar cómo se combinan las
secuencias en los textos, Adam propone distinguir entre secuencia dominante y secundaria, por
un lado, y envolvente e incrustada, por otro.

2.- El texto narrativo. Definición.

Un texto narrativo es aquel que representa una sucesión de acciones en el tiempo. En esta
sucesión temporal se produce un cambio o transformación desde una situación de partida a un
estado final nuevo. Desde un punto de vista pragmático, la narración requiere contener un
elemento de intriga que estructura y da sentido a las acciones y acontecimientos que se suceden
en el tiempo.

3.- Constituyentes de la secuencia narrativa.

Si atendemos a la estructura interna de la secuencia narrativa podemos distinguir,


siguiendo a Adam (1992), 5 constituyentes básicos:

1. Temporalidad: existe una sucesión de acontecimientos en un tiempo que transcurre, que


avanza.

2. Unidad temática: esta unidad se garantiza por, al menos, un Sujeto-Actor, ya sea animado o
inanimado, individual o colectivo, agente o paciente.

3. Transformación: los estados o predicados cambian, por ejemplo, de tristeza a alegría, de


desgracia a felicidad, de plenitud a vacío, de pobreza a riqueza, etc.

4. Unidad de acción: existe un proceso integrador. A partir de una situación inicial se llega a una
situación final a través del proceso de transformación.

5. Causalidad: hay «intriga», que se crea a través de las relaciones causales entre los
acontecimientos.

4.- Características del texto narrativo

Los géneros discursivos que presentan como secuencia dominante la narración


constituyen formas narrativas muy diversas desde un punto de vista semiótico y lingüístico: son
narrativos textos como los cuentos, las películas, los chistes, las novelas, las tiras cómicas, las
fábulas, las noticias periodísticas, etc.

Todas estas formas textuales tienen en común el hecho de que organizan la información
siguiendo una cronología y utilizan un conjunto de recursos lingüísticos propios de la narración,
como las oraciones temporales, los adverbios y conjunciones de tiempo, las formas verbales de
pretérito o el uso histórico del presente.

El proceso narrativo siempre aparece enriquecido en el discurso con otras formas


de expresión. Las descripciones son un vivo ejemplo de ello, empleadas para generar intriga, con
fines estéticos o con un valor simbólico donde un rostro, atuendo, espacio o mobiliario justifica un
acto de caracterización de alguno de los personajes. Igualmente, el diálogo puede expresar una
doble función: la narrativa, en la conversación de dos personajes se desvelan sucesos de
acontecimientos y, de dramatización, poniendo de manifiesto la relación o confrontación entre los
actantes.

4.1- Estructura del texto narrativo

Ahora, indicaremos las formas estructurales básicas en las que se presenta el discurso
narrativo.

● La estructura episódica responde al esquema de sucesión o yuxtaposición de


episodios relativamente aislables, unificados en función de un protagonista o de unos personajes
centrales. Como ejemplo, las novelas de caballerías: El caballero Zifar
● La dialogada o dramática es aquella donde la narración se apoya en el diálogo
manejado teatralmente, sostenido por breves acotaciones. Sin noticias de Gurb
● La abierta se presenta como fácilmente susceptible de continuación. El papel del
lector es el de creador de aquello que puede ser continuado. El caso más claro es Rayuela de
Cortázar
● En la cerrada se fija con precisión el desenlace al que todo converge y que se
hace imprescindible por la ilación de los acontecimientos. Los mares del Sur
● La circular se produce cuando con el final de la narración se produce un punto de
arranque. Un caso evidente es Crónica de una muerte anunciadas
● La estructura simétrica se produce al presentar dos o más historias de forma
paralela, convergiendo en un mismo punto que responde al eje temático común, como El último
trabajo del Señor Luna
● Finalmente, la musical, en ella se presentan varios sucesos unidos por un leit-
motiv, y lo que se produce son variaciones de una serie de elementos recurrentes. Ciertos
capítulos de La colmena siguen dicha estructura. (IV)

Cada texto está condicionado por la historia que se cuenta, así como por su técnica, es
decir, los recursos que influyen en la configuración formal de la narración. Veremos a continuación
cada uno de ellos.

4.2. El narrador . Tipos de narradores. Narratología.

En primer lugar, nos centraremos en el narrador, pasando por los personajes, el espacio,
el tiempo y la modalidad. Con respecto del primer elemento, el narrador, es el que cuenta la
historia y el que utiliza para transmitir su discurso distintas voces gramaticales, con sus distintas
actitudes y grados de credibilidad. No debe confundirse con el autor. Junto al término de narrador
y autor se ha de poner en relevancia el de autor implícito, es la imagen que el autor real
proyecto de sí mismo, dentro del texto y que el lector elabora a través del proceso de lectura.
Estos tres tienen su correlato en el marco del enfoque comunicativo: al autor implícito le
corresponde un lector implícito, que puede estar representado en el texto o no, al narrador le
corresponde el narratario, que es el destinatario del mensaje narrativo, el “lector carísimo” del
Quijote y, al autor real le corresponde un lector real, con valor extratextual.

4.2.1.- La focalización. No focalizado, externo e interno.

La narración se basa en el punto de vista, la perspectiva del narrador. El término


“focalización” de Genette (Figures III) funciona como sinónimo de filtro informativo cuya mayor o
menor abertura depende básicamente del lugar en el que se sitúa el narrador. Genette habla de 3
tipos de focalización.

El relato no focalizado sucede cuando la narración no experimenta restricción en


cuanto al volumen de saber a disposición del narrador. Existen varios subtipos:

● La omnisciencia editorial en la que se presentan acontecimientos de la historia a


la vez que se comentan y critican. El narrador lo sabe todo y es la voz predominante.
● La omnisciencia neutral que diferencia de la anterior radica en la ausencia de
intrusiones, caracterizada igual que la anterior por el uso de la tercera persona.
● La omnisciencia selectiva o multiselectiva que obedece al filtro del relato a
través de la conciencia de los personajes.

El relato tiene focalización externa cuando los actores son contemplados desde fuera,
sin acceso a sus pensamientos. No queda favorecido ningún punto de vista en particular y sus
subtipos:

● Narrador objetivo, con visión testimonial, no hay ninguna posibilidad de ofrecer


información sobre el mundo interior de los personajes.
● Yo testigo, el lector conoce la información mediante un personaje que lo ha visto,
favoreciendo la verosimilitud.
● Modo dramático en el que el relato es puro diálogo.

Respecto al último tipo de focalización nos adentramos en el foco interior. El punto


de vista se sitúa en el interior de un personaje que afirma haber vivido los hechos, reforzando la
verosimilitud.

4.3.- Los personajes

El personaje es la figura de la obra literaria, que queda caracterizada por lo que dice de sí
misma, por lo que otros personajes dicen de ella o por lo que dice el narrador. Foster en su obra
Aspectos de la novela argumenta la existencia de dos tipos fundamentales: los planos y los
redondos. Los planos es una variante que no experimenta transformación, suele representar a un
grupo o una conducta. Por el contrario, los redondos ofrecen una mayor complejidad. Uno de los
primeros casos de este tipo de personaje sucede en el Lazarillo de Tormes en el que se presenta
de forma narrada la evolución de un personaje. Además, debemos mencionar la existencia del
personaje individual o del colectivo. Hasta finales del XIX el relato literario se construye en torno a
un personaje fundamental como es el caso de La Regenta de Clarín. La construcción del
personaje se forma con la intersección de signos que integran su identidad, los que reflejan su
conducta y los que expresan su vínculo con el resto de los integrantes del relato.

4.4.- El tiempo

En el discurso que recrea las acciones y las transformaciones, el marco temporal se


representa por medios lingüísticos. Como recuerdan Franco Brioschi y Constanzo di Girolamo,
«En ningún género del discurso es tan fundamental la categoría del tiempo como en la
narración»
Por ello los relatos ocupan (o convendría que ocuparan) un lugar importantísimo en el
aprendizaje enseñanza de las lenguas y en la formación de las personas.
La narración es una sucesión lingüística que implica dos temporalidades generales:
tiempo histórico (tiempo real al que se refiere la narración) y el tiempo textual (la organización
cronológica que la historia tiene en la narración).

4.4.1.- La duración.

Lo común es que no existe coincidencia entre ellos debido a la aplicación de una serie de
técnicas que Genette engloba con el nombre de duración. Y que básicamente tiene que ver con
dos procedimientos, resumir determinados sucesos con el fin de acelerarla y viceversa. La
aceleración de la historia se consigue mediante elipsis explícitas o implícitas o el resumen. La
dilatación de la historia se lleva a cabo gracias a la pausa o las digresiones reflexivas.

4.4.2.- El orden.

La historia es forzosamente lineal pero el tiempo del relato no tiene por qué serlo. Genette
plantea a este respeto la cuestión de la orden. Este concepto alude a las posibles dislocaciones:
analepsis o flashback, modalidad en la que se introduce un suceso anterior y prolepsis o flash
forward, que incluye la anticipación de un suceso futuro. Ambas modalidades pueden realizarse
dentro o fuera del marco temporal del relato base o ser mixtas. Además, en conexión con el
tiempo interno debemos mencionar los tipos de narración: lineal, flashback o in media res.

Dentro del tiempo narrativo es conveniente analizar la frecuencia, que se refiere al número
de veces que un acontecimiento es mencionado en el relato. Hay tres posibilidades: singulativo
(sucede algo y se cuenta 1 vez), iterativo (algo sucede de forma habitual pero solo se narra 1
vez), repetitivo (algo sucede en 1 ocasión y se relata varias veces).

4.5.- El espacio

«Amueblar» un mundo es situar los hechos en un lugar y en un tiempo, y dotar a los


individuos que los protagonizan de algunas propiedades. El espacio narrativo es un espacio
ficticio, a pesar de que este pueda perseguir una intención más o menos referencial con la
realidad.
4.5.1.- Funciones del espacio en la narración

El espacio narrativo puede cumplir distintas funciones en la historia:


● contribuye a crear un efecto de realidad, lo que lo acerca a una posible verosimilitud;
● organiza el texto como un factor decisivo en la coherencia y cohesión textual, siendo un
determinante en la organización material
● y, finalmente, condiciona o alberga una función simbólica respecto a la psicología o
conducta de ciertos personajes, un ejemplo claro es Los Pazos de Ulloa.

4.5.2.- Tipos de espacio.

Es pertinente realizar una distinción entre espacios rurales y urbanos, con su posible
función simbólica (urbano-progreso, rural-tradición); espacio interior y exterior, en los cuales el
interior se vincula con las peripecias personales y el exterior con conflictos sociales y, el espacio
real y simbólico siendo un claro ejemplo de este segundo Macondo en Cien años de soledad.

El espacio está directamente relacionado con la temporalización pues en él se manifiestan


los diferentes anclajes espaciales que aparecen en el discurso en relación con la estructura
temporal, personajes y la semántica de la novela. Por eso, Bajtín definió en su Teoría y estética
de la novela el concepto cronotopo para indicar la implicación esencial de las relaciones espacio
temporales tal y como se manifiesta en la literatura en general y en la narrativa en particular, en
donde los índices de ambas dimensiones se funden en un todo inteligible y concreto.

4.6.- Modalidad. Estilos de modalización.

Finalmente, aludimos al último elemento característico de los textos narrativos: la


modalidad. Este recurso atiende al tipo de discurso utilizado por el narrador. Al producirse la
enunciación, el hablante no solo crea en torno suyo un universo de referencia, sino que además
manifiesta su subjetividad respecto a lo que dice puesto que, en palabras de Benveniste, tiene una
«actitud indicada». Es lo que llamamos la Modalización del Relato. Los elementos lingüísticos
modalizadores no constituyen una categoría homogénea.

Las lenguas disponen de numerosos mecanismos para modalizar un discurso; pueden


estar explícitos en el discurso o, como en la ironía, implícitos; es el contexto discursivo en este
último caso el que permite interpretar la actitud del emisor ante lo que dice. Los mecanismos
explícitos modalizadores pertenecen a distintos niveles lingüísticos:

1. pueden ser mecanismos prosódicos (como la entonación o las pausas);


2. morfológicos (como el modo subjuntivo, indicativo, etc.);
3. sintácticos (formas de focalización, impersonalización, etc.);
4. léxicos (adjetivos como deseable, cierto, etc.);
5. textuales (marcadores como francamente);
6. metaenunciativos, es decir, muestran la actitud con la que el hablante se presenta a
sí mismo en el texto (si puedo decir, de algún modo);
7. tipográficos (como las comillas).
4.6.1.- El dictum, el modus y la fuerza ilocucionaria.

Junto a estos elementos debemos considerar el componente pragmático que destaca


Adam en Lingüística de los textos narrativos. Este segundo grupo de elementos está compuesto
por: el dictum, que corresponde al contenido representado en el enunciado, «lo dicho»; la
proposición [Pedro vendrá], por ejemplo; el modus, que consiste en la actitud adoptada por el
hablante con respecto a ese contenido: [Es posible que Pedro venga]; [¡Que venga Pedro!],
[Pedro debe venir] y, finalmente, la fuerza ilocucionaria, entendida como el valor del acto
discursivo.

4.6.2.- Los estilos de la narración.

Dentro de la modalización existen diferentes estilos. El estilo directo ofrece el diálogo con
las palabras del personaje, por ejemplo, Cinco horas con Mario. El estilo indirecto supone la
interferencia de un verbo dicendi en el relato de un acontecimiento. A mayores se encuentra el
estilo indirecto libre que suprime dicha marca sintáctica (verbo. dicendi). El monólogo interior es,
en palabras de Carmen Bobes (Teoría general de la novela), un discurso sin receptor ya que no
ha sido pronunciado, ej. Tiempo de silencio. La psiconarración se expresa mediante el narrador
omnisciente, que es el encargado de reflejar con sus palabras el flujo interior del personaje.

5.- Los principales textos narrativos. Poema épico, epopeya.

En los tratados de teoría literaria Teoría de la narrativa. Una introducción a la narratología


suelen estudiarse juntos una serie de textos que tienen como rasgo común la narración, estos son
la epopeya, el poema épico y la novela. Pero existe una diferencia profunda, en cuanto al espíritu
entre una epopeya y una novela. Mientras que la epopeya es un producto de una edad heroica,
que refleja una etapa cultural, escrita en verso y anónima; la novela está en prosa por lo general y
suele tener un autor concreto. En cuanto al poema épico se diferencia de la epopeya en que es de
origen individual.

5.1.- La Novela.

Atendiendo al género por antonomasia de la narración, la novela plantea un primer


problema debido a su caracterización: dada la riqueza de las formas y manifestaciones, no es
posible dar una definición que abarque todos los posibles tipos que ha conocido. A menudo los
críticos coinciden en señalar que los tres elementos esenciales de la narración son los
acontecimientos, los personajes y el espacio, dando lugar a una clasificación tipológica de la
novela: la de acontecimientos (El misterio de la cripta embrujada), la de personaje (Don Quijote de
la Mancha) y la de espacio (Pazos de Ulloa)
6.- Conclusión y aplicación didáctica

A modo de conclusión, hemos abordado el texto narrativo como tipología textual


centrándonos en sus estructuras y en sus elementos característicos: narrador, espacio,
personajes, tiempo y modalidad. Y gracias a ello podemos sintetizar el hecho de que la narración
es un proceso complejo, cuyo estudio nos acerca a múltiples perspectivas y disciplinas. Es,
posiblemente, esta perspectiva, en la que disponemos de actos pragmáticos en cuanto a la
emisión y recepción, donde la narración adquiere su justificación como categoría aislada, donde la
existencia de un narrador, ente que actúa de intermediario entre el autor y la historia expresada
por él mismo, la dota de una serie de posibilidades expresivas y técnicas diferenciadores de otras
formas discursivas.

Al trabajar la narración en el aula se deben tener en cuenta objetivos como:

● Adquirir conciencia de la organización narrativa y reconocerla en los relatos leídos,


vistos o escuchados. Prestar atención al andamiaje que sustenta cualquier narración, desde las
más sencillas y espontáneas hasta las más complejas y cuidadas.
● Poner especial atención a las vivencias personales, de uno mismo o de otros, como
materia narrable.
● Aprender a observar y percibir los acontecimientos desde un ángulo determinado.
● Prestar atención al bien decir narrativo en los puntos importantes del guión: a la
situación de partida, situación habitual presentada con cierto detalle y concreción. Al conflicto
como aparición de contraste de pareceres, de voluntades, de opiniones, de propósitos; como
elemento emocionante o inesperado. Y a la situación final, feliz o infeliz, pero, en todo caso,
distinta y transformada.

La adquisición de la competencia narrativa es un proceso cada vez más complejo,


con momentos fronterizos que deberían tratarse con delicadeza en cada caso personal,
favoreciendo el tránsito a formas más elaboradas y a la representación de experiencias en
consonancia con la maduración lingüística -de la oralidad, la lectura y la escritura narrativas- y la
maduración personal.

Para el profesorado, la incorporación de relatos cada vez más complejos constituye


un reto, porque hay un riesgo de perder a los alumnos en algún punto del camino. Pero el saber
hacer y la flexibilidad deben estar presentes, para lograr que hombres y mujeres en edad de
aprendizaje se introduzcan en formas narrativas más extensas o complicadas, y en contenidos a
veces solamente comprensibles con el esfuerzo de adiciones contextuales, explicaciones y
estudio atento. El aula se puede mostrar entonces no sólo como lugar privilegiado para la
discusión, la reflexión y la experimentación, sino, por encima de todo, como lugar que proporciona
resultados claros en la formación de la sensibilidad y en el acceso a nuevas formas de cultura.
7.- Referencias bibliográficas.

Adam, J.M. El texto narrativo.


- Lingüística de los textos narrativos.
Bajtín, Mijaíl. Teoría y estética de la novela.
Bal, Mieke. Teoría de la narrativa. Una introducción a la narratología
Bassols, M. y Torrent, A. M. Modelos textuales. Teoría y práctica.
Beaugrande y Dressler. Introducción a la lingüística de textos.
Bernardez. Introducción a la lingüïstica del texto
H. Casalmiglia y A. Tusón. Las cosas del decir.
Foster, E.M. Aspectos de la novela.
Genette. Figures III
Greimas, A. J. Semántica estructural. Investigación metodológica.
Halliday y Hasan. Cohesion in English.
Van Dijk. La ciencia del texto.

8.- Esquema.

0- Introducción.......................................................................................................................................................
1.- Orígenes sobre los estudios del texto...........................................................................................................
1.2.- Qué es un texto.........................................................................................................................................
1.3.- La lingüística del texto y las tipologías textuales................................................................................
1.3.1.- La secuencia textual. Adam.............................................................................................................
2.- El texto narrativo. Definición...........................................................................................................................
3.- Constituyentes de la secuencia narrativa.....................................................................................................
4.- Características del texto narrativo.................................................................................................................
4.1- Estructura del texto narrativo.....................................................................................................................
4.2. El narrador . Tipos de narradores. Narratología.........................................................................................
4.3.- Los personajes..........................................................................................................................................
4.4.- El tiempo...................................................................................................................................................
4.4.1.- La duración.......................................................................................................................................
4.4.2.- El orden............................................................................................................................................
4.5.- El espacio..................................................................................................................................................
4.5.1.- Funciones del espacio en la narración.............................................................................................
4.5.2.- Tipos de espacio..............................................................................................................................
4.6.- Modalidad. Estilos de modalización..........................................................................................................
4.6.1.- El dictum, el modus y la fuerza ilocucionaria...................................................................................
4.6.2.- Los estilos de la narración................................................................................................................
5.- Los principales textos narrativos. Poema épico, epopeya..........................................................................
5.1.- La Novela..................................................................................................................................................
6.- Conclusión y aplicación didáctica..................................................................................................................
7.- Referencias bibliográficas...............................................................................................................................
8.- Esquema...........................................................................................................................................................

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