Contaminación Acústica

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Contaminación acústica

Caso Práctico: Ruido, salud y actividades antrópicas

Alumno: Noseda, Maia Elizabeth

1. Analizar los efectos del ruido generado por transporte a nivel urbano determinando el
límite de horas de exposición tolerable.

Podemos delimitar tres grandes grupos, dentro del sector de transporte urbano, que generan
contaminación acústica:

Tráfico rodado

El ruido de un automóvil proviene de su motor, transmisiones, claxon y neumáticos. La mayor


o menor potencia del ruido viene determinada por el estado del vehículo, la velocidad y
densidad de circulación, zonas de pendientes y semáforos y del estado del tubo de escape. En
áreas de alta velocidad como rutas y autopistas se alcanzan niveles de presión sonora de 100
dB, siendo el máximo soportable para el oído humano de 120 dB. Para el caso de los cláxones,
sirenas y alarmas, se intenta regular sus efectos mediante normativas municipales que
dictaminan los valores límite de sonoridad permitidos. En cuanto a los neumáticos, el ruido
provocado por éstos en el pavimento, a velocidades medias, se hace superior al ruido del
motor. El pavimento, ya sea mojado o en mal estado, incrementa la sonoridad del tráfico
aumentando el ruido en 15 dB de potencia.

Tráfico aéreo

El ruido es especialmente intenso en el momento del despegue y aterrizaje, debido al


movimiento de las hélices o del estampido de los compresores y de los motores a explosión.
En el caso del aterrizaje, también influye la fricción del avión con el aire. La presión sonora
suele estar alrededor de los 100 dB.

Tráfico ferroviario

El rozamiento de las ruedas de un tren sobre los rieles de la vía, producen ruidos de
frecuencias altas molestos para la población. Es en las estaciones donde se produce la mayor
intensidad sonora, la cual ronda entre 80 y 100 dB.

Según lo expuesto en las Tablas 1 y 2 del enunciado, éstos valores de potencia sonora superan
los permitidos para el oído humano y debería de haber un límite de exposición a éstos ruidos
de no más de 12 hs durante el día y disminuyendo la frecuencia en horas de la noche.

Ramírez Gonzalez, et al. (2015) demostró en su trabajo sobre contaminación acústica a causa
del transporte humano en la localidad de Chapinero, Bogotá, Colombia, que los niveles de
intensidad sonora sobrepasaban los límites permitidos que rondaban los 65 a 75 dB según sea
una zona residencial o comercial. Concluye también, en la necesidad de establecer políticas
públicas que regulen la contaminación acústica para el bienestar de la población.

2. Investigar a nivel local, si los datos planteados en la Tabla 1, se corresponden con su


realidad. Asimismo, determinar si en su comunidad se han tomado acciones que
mitiguen esta situación.

En el cuadro, se encuentra la información sobre límites de potencia sonora para la Ciudad de


Buenos Aires, Argentina. No se hallaron valores de porcentaje de influencia de cada tipo de
fuente contaminante sonora, pero sí los límites permisibles a distintos horarios y sanciones
para aquellos individuos que no respeten la ley. Se realizó un mapa de zonificación con
distintas áreas de mayor a menor sensibilidad acústica, denominando áreas de silencio o
mayor sensibilidad, a aquellas destinadas a instituciones educativas, hospitales, áreas de
protección natural y áreas de menor sensibilidad acústica a aquellas zonas comerciales y de
alto tránsito peatonal y de transporte urbano.

Para el transporte vehicular se han establecido límites de 75 a 85 dB de acuerdo a distintas


mediciones, para lo cual se tomaron medidas de restricción de tránsito de 22 hs a 7 hs del día
siguiente.

Según la Ley provincial Nro. 1540 de la Ciudad de Buenos Aires, podemos citar lo siguiente:

“Artículo 22.- Transporte - Todos los proyectos o modificaciones de los recorridos actuales de
transporte, público y privado, y vías de circulación entre las que se incluyen las autopistas,
autovías, carreteras, líneas férreas, aeropuertos, subterráneos y puertos incluirán un estudio
específico de impacto acústico, medidas para la prevención y reducción de la contaminación
acústica mediante la investigación e incorporación de mejoras tecnológicas en las cuestiones
de instalaciones, en el desarrollo de actividades, en los procesos de producción y productos
formales, constitutivos de fuentes sonoras.”

3. Proponga alternativas de mitigación del ruido en el caso del transporte y en el caso de


actividades industriales a efectos de cumplir con la normativa mencionada en Tabla 2 y
evitar posibles daños de la salud a la población.

Para el caso del transporte urbano, se pueden plantear medidas preventivas diseñando
correctamente las vías de circulación. Por ejemplo, deben procurarse zonas peatonales o
parques y zonas de ruidos a cada lado de la vía y de amplitud suficiente para que el ruido que
llegue a los edificios adyacentes, esté dentro de los límites establecidos. También otras
medidas pueden ser la reducción de la densidad del tráfico por vías alternativas y predominio
de calles con sentido único de circulación. Una de las actuaciones más económicas y efectivas,
suele ser el control del ruido mediante pantallas acústicas, éstas suelen utilizarse en los bordes
de autopistas dividiendo zonas de viviendas lindantes.

En el caso de actividades industriales, las medidas son tendientes a disminuir ruidos por
impacto, rozamiento y repetición, ya sea empleando materiales que amortigüen ondas
sonoras, materiales poco rugosos y lubricados y trabajando a menor potencia en cualquier
sistema mecánico para disminuir la frecuencia del ruido.

Bibliografía

Gobierno de la Nación Argentina (2004, 2 de diciembre). Ley nro 1540. Contaminación


Acústica, control en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Boletín Oficial del 18 de enero de
2005. https://www.argentina.gob.ar/normativa/provincial/ley-1540-123456789-0abc-defg-
045-1000xvorpyel/actualizacion

Ramírez Gonzalez, A., Domínguez Calle, E. (2015). Contaminación acústica de origen vehicular
en la localidad de Chapinero (Bogotá, Colombia). Revista Gestión y ambiente. Volumen 18
(1): 17-28.

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