Seres Pluricelulares
Seres Pluricelulares
Seres Pluricelulares
LA ORGANIZACIÓN PLURICELULAR
Para desarrollar funciones más variadas y específicas debería aumentarse la cantidad y el tipo de
comportamientos y con ello el volumen del organismo.
Ventajas:
- Mayor independencia del medio externo:
Los seres unicelulares se ven muy afectados por cualquier cambio que sucede en su entorno.
Los seres pluricelulares, la presencia de más células hace necesaria la existencia de un medio
interno que presenta características más constantes que el medio externo.
Es el conjunto de líquidos y fluidos que rodea las células de un organismo pluricelular. Las células
realizan todos los intercambios que necesitan en él.
En las plantas superiores, el medio interno está formado por la savia bruta y la savia elaborada, que
circulan por la planta transportando agua y sales minerales, y los productos de la fotosíntesis,
respectivamente.
En los animales acuáticos que tienen organización simple, el medio interno es, a menudo, agua del
exterior del cuerpo. En los más complejos y de mayor tamaño, así como en los animales terrestres, el
medio interno mantiene una composición distinta de la del medio exterior. Como componentes del
medio interno distinguimos:
- El líquido circulante que comunica entre sí a todas las células, como la hemolinfa, la sangre y
la linfa.
- El líquido intersticial en el que viven inmersas las células.
En los vertebrados, el líquido circulante constituye un sistema doble. Hay un sistema circulatorio que
transporta sangre y un sistema complementario de conducción de la linfa.
La sangre está compuesta por plasma, un líquido formado por agua y diversas sustancias disueltas. En
él se encuentran inmersas las células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
- Llevar hasta las células las sustancias que éstas deben utilizar.
- Recoger de las células las sustancias que producen, para su excreción o para su transporte a
otras células del organismo.
La morfología de las diferentes células que pueden formar parte de un mismo organismo es muy
variada y está relacionada con la función que desempeñan.
El desarrollo embrionario es el proceso por el cual, a partir de una sola célula inicial, se constituye un
organismo pluricelular completo. Durante este desarrollo se producen la multiplicación y la
diferenciación celular, es decir, la aparición de distintos tipos de células que presentan diferencias
morfológicas y de funcionamiento y que irán constituyendo los distintos tipos de tejidos, órganos y
aparatos o sistemas.
El proceso es muy diferente según se trate de vegetales o de animales. Vamos a presentar un ejemplo
de cada uno.
Los espermatófitos son las plantas más numerosas de la Tierra y se clasifican en gimnospermas y
angiospermas. En las plantas con flor o angiospermas, después de la fecundación, se forma la semilla.
La semilla está formada por el embrión, encargado de originar la nueva planta; el endosperma, que es
el tejido que nutre el embrión durante el proceso de la germinación, y por unas capas protectoras de
todo el conjunto, normalmente endurecidas, llamadas testa.
- Gastrulación. Se produce una invaginación hacia el interior del blastocele que da lugar a la
aparición de dos capas de células denominadas ectodermo, la exterior, y endodermo, la
interior. En este estadio el embrión se denomina gástrula y la cavidad interna, arquenterón.
Por la zona donde se produce la invaginación queda el blastoporo, que comunica el exterior
con el arquenterón.
A partir de aquí, el desarrollo embrionario se produce según las características de cada grupo animal:
- Animales diblásticos: provienen de una gástrula diblástica en la que no se desarrollan las
células mesodérmicas primarias. Todas sus células provienen del ectodermo y del endodermo.
El arquénteron actúa como cavidad digestiva. Las esponjas y los cnidarios son animales de
este grupo.
Si la cavidad está totalmente rodeada por el mesodermo, se denomina celoma y se trata de animales
celomados, como los anélidos, los artrópodos y los vertebrados.
Después de la gastrulación, las células desarrollan plenamente su capacidad de diferenciación, dando
lugar a los distintos partes y órganos de cada individuo. En el cuadro siguiente se muestra la capa
embrionaria de la que derivan diversas estructuras de los vertebrados.
3. TEJIDOS VEGETALES
- Los cormófitos, constituidos por un cormo, una estructura en la que las células están
agrupadas en tejidos y constituyen diferentes órganos, como la raíz, el tallo y las hojas. Los
pteridófitos y los espermatófitos son cormófitos. Los espermatófitos, o plantas con semilla, se
dividen a su vez en angiospermas y gimnospermas.
3.1. Meristemos
Se caracterizan por estar poco diferenciados y por su gran capacidad de división. Son los responsables
de la multiplicación celular.
Sus células presentan paredes celulares finas, con pocas vacuolas, de pequeño tamaño y núcleos
grandes.
Son los tejidos que se ocupan de la función de transporte de la savia. Sus células tienen forma
alargada. Los tabiques de separación entre ellas están ausentes, o bien están dispuestos de manera
oblicua para favorecer la circulación a través de ellos. Pueden ser de dos tipos:
- Xilema o leño. Transporta savia bruta en sentido ascendente (desde la raíz hasta las hojas) y
procede de la división y especialización de las células del cambium, que proliferan hacia la
parte interior de la planta. Está formado por células muertas situadas una sobre otra sin
tabique de separación y, por tanto, constituyen estructuras tubulares. Las células que forman
estructuras tubulares se llaman traqueidas y tráqueas. Se trata de células muertas recubiertas
de lignina; la lignina no recubre uniformemente los vasos en su totalidad.
- Floema o líber. Transporta la savia elaborada que resulta de la fotosíntesis, tanto en sentido
ascendente como descendente, y procede de la especialización de las células del cambium que
se dividen hacia el exterior. Sus células se disponen del mismo modo que las del xilema, pero
están vivas, con las paredes celulares de separación entre ellas perforadas por numerosos
orificios. Se denominan células cribosas o tubos cribosos y son alargadas.
Recubren la planta, protegiéndola de la acción de agentes externos y evitando la pérdida de agua. Las
características de sus células varían según el tipo de tejido protector de que se trate:
- Epidérmico. Forma la epidermis y está constituido por una sola capa de células vivas sin
clorofila adosadas unas a otras.
La epidermis se encuentra perforada regularmente por unos orificios llamados estomas, que
tienen capacidad para regular su grado de apertura según las condiciones ambientales.
- Tejido suberoso o súber. Se origina a partir de la especialización de las células del felógeno y
sustituye a la epidermis para reforzar las partes de la planta que crecen en grosor.
El súber presenta unos orificios denominados lenticelas, por donde los tejidos adyacentes
intercambian gases.
3.4. Parénquimas
Son tejidos que dan cuerpo a las distintas partes de la planta, a la vez que se especializan en funciones
diversas. Sus células son vivas, grandes, con numerosas vacuolas y cloroplastos. La pared celular está
bien desarrollada. Entre cada célula y las contiguas existen uniones denominadas plasmodesmos, por
donde se establece el transporte de sustancias entre las células.
- De reserva. Sus células tienen grandes vacuolas que acumulan productos elaborados por la
planta (almidón, disacáridos, ácidos...). Se localizan en ciertos órganos específicos como los
tubérculos.
Confieren a la planta solidez y consistencia. Están formados por células de paredes gruesas y adosadas
estrechamente. Existen dos tipos:
- Colénquima. Lo constituyen células vivas que han engrosado los ángulos de sus paredes
celulares con depósitos de celulosa. Esto le confiere gran resistencia y, a la vez, flexibilidad.
Se localiza en las partes de la planta que están en crecimiento.
- Esclerénquima. Está formado por células muertas que han sufrido un proceso de lignificación.
Se localiza en la cáscara de algunos frutos, como las nueces, o en fibras flexibles, como el
lino y el cáñamo.
- Utilizar nomenclaturas de uso internacional, que permitan identificar con claridad a los seres
vivos.
- Clasificarlos para facilitar su estudio, es decir, agruparlos según tengan características
similares entre ellos y distintas de las de otros grupos.
La especie es un concepto básico tanto para la nomenclatura como para la clasificación de los seres
vivos. Una especie es un grupo de individuos que se reproducen entre sí, originando seres fértiles y
similares a sus progenitores.
l nombre de una especie se compone siempre de dos palabras en lengua latina, es un sistema de
E
nomenclatura binomial.
- La palabra que concreta la especie no tiene sentido en sí misma. Ello se debe a que en
ocasiones simplemente describe el color, la forma o el lugar donde suele habitar un ser vivo.
A lo largo de la historia se han establecido numerosas clasificaciones de los seres vivos. En el siglo
XVIII, Linneo desarrolló el sistema de nomenclatura binomial y estableció que los seres vivos se
podrían agrupar de forma jerarquizada. Cada categoría recibe el nombre de taxón. Las especies se
agrupan en géneros, los géneros en familias, las familias en órdenes, los órdenes en clases, las clases
en filums y los filums en reinos.
La nutrición es el proceso mediante el cual los seres vivos toman nutrientes del exterior y los
transforman y utilizan para construir las biomoléculas que componen su organismo y para realizar sus
actividades vitales. En el proceso de nutrición se distinguen las siguientes fases:
- Captación de los nutrientes del medio.
- Transformación de éstos para obtener materia y energía utilizables.
- Utilización de la materia y la energía obtenidas en los procesos metabólicos, para el
desarrollo de las funciones vitales.
- Excreción de las sustancias de desecho que se producen durante las fases anteriores.
Para nutrirse, los seres vivos deben partir de sustancias iniciales, que podemos considerar materias
primas, y también de energía.
De este modo, se establece una relación de dependencia entre los seres vivos debida a su nutrición, ya
que unos se alimentan de otros. Estas relaciones se suelen representar en forma de cadenas y redes
tróficas. En ellas se distinguen diferentes niveles tróficos.
NIVELES TRÓFICOS
- Los seres con nutrición autótrofa se encuentran al inicio de las cadenas y redes tróficas y, por
ello, son productores de materia y de energía para el resto de los seres vivos. Las plantas y
algas son seres productores.
- Los consumidores son los seres vivos que se alimentan de las sustancias elaboradas por los
productores. Los animales son siempre consumidores. Podemos distinguir diferentes tipos de
consumidores:
- Algunos seres heterótrofos se alimentan de materia orgánica, procedente de seres que han
muerto. Parte de esta materia la incorporan a su organismo y, el resto, la degradan a sustancias
inorgánicas sencillas. Estos consumidores especiales son los descomponedores, entre los que
se encuentran algunos hongos y bacterias.
- La simbiosis. Es una dependencia entre dos organismos de la que ambos obtienen beneficios y
no pueden vivir por separado. Los líquenes son una simbiosis entre un alga y un hongo; el
hongo aprovecha la capacidad fotosintetizadora del alga para nutrirse y las células del alga
aprovechan agua y sales minerales captadas por el hongo.
a nutrición de todas las formas de vida del planeta se puede interpretar como un proceso global en
L
equilibrio, pues la materia y la energía van pasando de un ser vivo a otro a través de innumerables
cadenas y redes tróficas. Así se constituye, de modo continuo en todos los ecosistemas, un ciclo de la
materia y un flujo de energía.
Mediante la fotosíntesis, una planta incorpora a su organismo materia inorgánica del medio; cuando es
comida por un animal herbívoro, esta materia pasa a formar parte del animal. Si éste es devorado por
un depredador, la materia queda incorporada al cuerpo de este último.
on la muerte, la materia de todos los seres vivos llega a los descomponedores, los cuales la
C
transforman en materia inorgánica que vuelve de nuevo al medio físico.
Así se completa el ciclo de la materia en todos los ecosistemas y, globalmente, en el gran ecosistema
de la biosfera.
El Sol es la fuente de energía de la que dependen todos los seres vivos del planeta. Esta energía es
captada por los pigmentos de los seres fotosintéticos (sobre todo, de los vegetales), que la absorben y
la transforman en energía química. Ésta recibe el nombre de energía fijada, porque queda incorporada
a las cadenas y redes tróficas.
Del mismo modo que ocurre en el ciclo de la materia, en cada eslabón de las cadenas y redes se
produce una transferencia de energía de un ser vivo a otro. Cada ser vivo utiliza esta energía y, en
parte, la disipa durante los procesos en que la consume, como el movimiento o la producción de calor.
Por esta razón, y a diferencia de lo que sucede con la materia, la energía no sigue un proceso cíclico,
ya que no puede ser recuperada e incorporada de nuevo a los ecosistemas. En este caso, hablamos de
flujo de energía, como el tránsito de unos niveles tróficos a otros, la posterior disipación al medio y la
pérdida de energía final.
Las relaciones que acabamos de describir implican a todos los seres vivos del planeta, pero se
estudian localizadas en las distintas parcelas en las que se divide la biosfera: los ecosistemas.
- Biomasa de un ecosistema es la cantidad de masa que representan todos los seres vivos que
habitan en él. Se puede medir en gramos de carbono por metro cuadrado.
En las pirámides de producción el tamaño de los pisos se reduce aproximadamente un 90% en cada
nivel, debido a la disipación de la energía que se produce. De un nivel trófico al siguiente tan sólo se
transfiere como media un 10% de la energía. Es la llamada ley del 10%.
- Las talófitas, que viven en ambientes acuáticos o húmedos, no tienen tejidos diferenciados.
Por tanto, captan los nutrientes a través de toda la superficie de la planta.
- Las cormofitas, que viven en ambientes terrestres, poseen tejidos y órganos especializados en
la captación de los diferentes nutrientes:
- Toman el oxígeno y el dióxido de carbono del aire. Lo hacen a través de los estomas,
que son las aberturas que se encuentran en las hojas, especialmente en el envés.
- Absorben agua del suelo, a través de la zona pilífera de la raíz.
- La intensidad luminosa. Cuanta más luz reciban las hojas, mayor es la abertura de los
estomas: la luz estimula la fotosíntesis, y por tanto se incrementa el intercambio de
gases.
- La temperatura. Al aumentar la temperatura, se agranda la abertura de los estomas:
como el agua tiene una elevada capacidad calorífica, el incremento de la transpiración
permite eliminar calor para evitar que se eleve la temperatura de las hojas.
La pérdida de vapor de agua por los estomas de las hojas es el motor que impulsa la absorción
de agua en las raíces, ya que la salida de agua crea un déficit de presión en los vasos
conductores que ascienden desde las raíces. Este déficit de presión se comunica a lo largo del
vaso conductor hasta la zona pilífera de la raíz donde, para compensarlo, entra agua desde el
suelo.
- b) Entre las características del suelo,destacamos sus propiedades físicas y químicas y los seres
vivos que habitan en él.
- Propiedades físicas.
- La textura es la proporción de arena, limo y arcilla que contiene un suelo.
- La estructura depende del tamaño y la forma de los grumos que configuran
las partículas de humus, arcillas, arenas y limos.
- Propiedades químicas.
- El pH es la concentración de iones hidronio H3O+ . En general, los suelos
aptos para el crecimiento de las plantas tienen valores de entre 5 y 10.
El nitrógeno del aire es el gas más abundante en la atmósfera (77%). Es un componente esencial de
las proteínas y los ácidos nucleicos de todos los seres vivos. Sin embargo, únicamente las bacterias
fijadoras de nitrógeno pueden utilizarlo. Dichas bacterias captan nitrógeno del aire y lo transforman
en amoníaco (NH); este proceso recibe el nombre de fijación del nitrógeno.
A continuación, las bacterias nitrificantes convierten el amoníaco en nitrito (NO) y éste en nitrato
(NO). Esta segunda fase del proceso se denomina nitrificación.
Los nitratos son absorbidos por las raíces de las plantas, que satisfacen de este modo su demanda de
nitrógeno. Así, el nitrógeno entra en las redes alimentarias de todos los ecosistemas y es utilizado por
todos los seres vivos.
Todos los animales toman del exterior compuestos orgánicos y, mediante la digestión, los degradan
parcialmente hasta obtener compuestos más sencillos que pueden ser absorbidos y utilizados por las
células del organismo. Existe una gran variedad de mecanismos digestivos.
En los animales más sencillos, sin tejidos diferenciados, no existe un aparato especializado en la
captación y digestión del alimento. Cada célula capta del exterior los nutrientes y los digiere. Esto
implica que:
- Todas las células deben estar en contacto con el medio externo.
- La digestión es intracelular.
3.2 Vertebrados
n los mamíferos, el aparato digestivo alcanza la máxima complejidad. En general el tubo digestivo
E
presenta:
- La boca con labios para succionar y mamar. Está separada de las fosas nasales por el paladar,
lo que les permite respirar y masticar al mismo tiempo.
- El número de piezas dentarias, su forma e implantación en los maxilares dependen del tipo de
alimentación.
Sobre estas características generales, se presentan adaptaciones, debidas a las diferencias entre
nutrición herbívora o carnívora.
Los mamíferos no segregan enzimas para digerir la celulosa, pero pueden utilizarla si se encuentra en
su intestino un tipo de bacterias simbiontes que la degradan por fermentación. En función de su
capacidad para utilizar la celulosa, distinguimos tres tipos de mamíferos:
- Los carnívoros, como el perro, y los omnívoros, como el ser humano, no digieren la celulosa,
debido al reducido tamaño del ciego y el colon, órganos en los que se encuentran las bacterias
que degradan estas sustancias.
- Los herbívoros no rumiantes, como el caballo, aprovechan sólo una parte de la celulosa que
ingieren, ya que aunque el ciego y el colon están bastante desarrollados, el tiempo de
permanencia del bolo alimenticio en ellos es relativamente corto.
- Los herbívoros rumiantes, como la vaca, tienen una parte de su estómago, denominada panza,
especializada en alojar a las bacterias que degradan la celulosa. En ella se hace la digestión e,
incluso, se inicia la absorción, y continúa en el resto del tubo digestivo.
3.3. Digestión
Las moléculas orgánicas sencillas obtenidas de la degradación de los alimentos, absorbidas y ácidos
grasos y glicerina repartidas a las células del organismo ponen en marcha los procesos metabólicos.
Las distintas sustancias pueden participar tanto en procesos anabólicos como catabólicos.
4. LA EXCRECIÓN EN LOS VEGETALES
Como resultado del procesamiento y la utilización de nutrientes, se producen sustancias diversas que
deben ser eliminadas del organismo. Su excreción constituye una fase del proceso de nutrición.
A diferencia de lo que ocurre con los animales, muchas sustancias excretadas en los vegetales no son
claramente perjudiciales para ellos. Los productos de excreción de los vegetales se acumulan en
vacuolas o en el citoplasma, o bien se expulsan al exterior mediante pelos secretores (como ocurre en
las ortigas), conductos especiales como los resiníferos del pino o en bolsas de esencia como en los
frutos cítricos.
Agua. Se excreta por dos mecanismos: la transpiración y la gutación.
Como resultado final del metabolismo celular, se produce un conjunto de sustancias que, debido a su
toxicidad o a su elevada concentración, tienen que ser eliminadas. En el caso de los animales, el
catabolismo de las proteínas y de los aminoácidos genera una elevada cantidad de residuos
nitrogenados, los cuales son muy perjudiciales para el organismo.
Una de las sustancias más tóxicas es el amoníaco, NH3 que procede de la desaminación oxidativa de
los aminoácidos. El modo como se eliminan los distintos grupos de animales depende de la cantidad
de agua disponible en el medio en el que se desenvuelven.
- Amoniotélicos. Excretan directamente amoníaco. Son animales acuáticos, como los peces
osteictios o peces óseos. Abundante agua
- Uricotélicos. Excretan ácido úrico, en forma casi sólida. Son animales propios de lugares con
poca disponibilidad de agua, como insectos, reptiles terrestres y aves. Nada de agua
- Ureotélicos. Excretan urea. Es el caso de los mamíferos. Poco agua
5.2 Vertebrados
La excreción en los vertebrados tiene lugar en los riñones. La nefrona es la unidad funcional del riñón
de los vertebrados. Cada nefrona consta de:
- El corpúsculo renal, que se localiza en la corteza renal y consta del glomérulo, u ovillo de
capilares sanguíneos, y la cápsula de Bow- man que lo engloba a modo de cáliz.
- Filtración. Pasan sustancias desde la sangre contenida en los capilares que forman el
glomérulo hacia el interior de la cápsula de Bowman. El líquido que se filtra tiene una
composición muy similar al plasma sanguíneo, pero sin proteínas. En él se encuentra disuelta
la urea. En un adulto se forman unos 180 litros de filtrado glomerular al día.
El resultado final son unos 1500 cm3 de orina al día, (un 1 % del volumen filtrado inicialmente), que
contiene un 90% de agua y un 10 % de solutos: urea, sodio, potasio...
Los peces, en general, presentan dos riñones grandes, alargados y, en parte, fusionados entre ellos. De
ellos parte un conducto que se ensancha y desemboca en el orificio urogenital.
- Los peces óseos ingieren agua salada. La sal la excretan a través de las branquias.
Los peces de agua salada presentan nefronas simples, sin glomérulo, para evitar una excesiva
pérdida de agua, debido a que son hipotónicos respecto al medio. En los de agua dulce las
nefronas son completas.
La estructura básica del aparato excretor en el resto de los vertebrados tiene características similares.
Los anfibios presentan riñones alargados, semejantes a los de los peces; en ellos aparece la vejiga
urinaria.