Contó los esqueletos transparentes, El vivo con los suyos triunfadores, Y unió a los nombres de las calvas frentes, Sus vasallos, monarcas o señores.
Tú sabes dónde están las calvas peñas En donde los primeros cenobitas, De Cristo tremolaron las enseñas, Alcázares tornando sus ermitas.
El día 10 de Octubre se firma el Acuerdo de Talara, señalando la siguiente Zona Desmilitarizadas lado ecuatoriano, Punta Mandinga, Balao, Tenguel, Río Tenguel, Pucará, Hacienda Abañin, Guanazán, Buenaventura, Célica, Guayacán, Zozoranga, Cariamanga, Amaluza, Zumba y Chito; lado peruano, Punta Arenas, Río Salado, El Guabo, Pitaviña, Limón Playa, Panupali, Puente Puyango, Quebrada Cazaderos, Cazaderos, El Salto, Quebrada Pilares, Rio Macará, Río Calvas y.
Artículo VII :La línea de frontera será referida a los siguientes puntos: :a) En el Occidente: ::1.- Boca de Capones en el Océano; ::2.- Río Zarumilla y Quebrada Balsamal o Lajas; ::3.- Río Puyango o Tumbes hasta la Quebrada de Cazaderos; ::4.- Cazaderos; ::5.- Quebrada de Pilares y del Alamor hasta el Río Chira; ::6.- Río Chira, aguas arriba; ::7.- Ríos Macará, Calvas y Espíndola, aguas arriba, hasta los orígenes de este último en el Nudo de Sabanillas; ::8.- Del Nudo de Sabanillas hasta el Río Canchis; ::9.- Río Canchis, en todo su curso, aguas abajo; ::10.- Río Chinchipe, aguas abajo, hasta el punto en que recibe el Río San Francisco.
Por las colinas y las sierras
calvas, verdes pradillos, cerros cenicientos, la primavera pasa, dejando entre las hierbas olorosas sus diminutas margaritas blancas.
Antonio Machado
En laderas y en alcores, en ribazos y en cañadas, el verde nuevo y la hierba, aún del estío quemada, alternan; los serrijones pelados, las lomas
calvas, se coronan de plomizas nubes apelotonadas; y bajo el pinar gigante, entre las marchitas zarzas y amarillentos helechos, corren las crecidas aguas a engrosar el padre río por canchales y barrancas.
Antonio Machado
No temía ya nada, y nuevamente recordó el salón de los Embajadores, y su mirada malévola se recogió en la turbación de los ancianos diplomáticos, cabezas
calvas, semblantes plomizos, miradas duras y furtivas, y entonces, sin poderes contener, exclamó: –¡Qué tanto «joder» para retorcerle el pescuezo a esa bestia!
Roberto Arlt
VII ¡Colinas plateadas, grises alcores, cárdenas roquedas por donde traza el Duero su curva de ballesta en torno a Soria, oscuros encanares, ariscos pedregales,
calvas sierras, caminos blancos y álamos del río, tardes de Soria, mística y guerrera, hoy siento por vosotros, en el fondo del corazón, tristeza, tristeza que es amor!
Antonio Machado
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo, y una redonda loma cual recamado escudo, y cárdenos alcores sobre la parda tierra —harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra—, las serrezuelas
calvas por donde tuerce el Duero para formar la corva ballesta de un arquero en torno a Soria.
Antonio Machado
Entre cerros de plomo y de ceniza manchados de roídos encanares, y entre
calvas roquedas de caliza, iba a embestir los ocho tajamares del puente el padre río, que surca de Castilla el yermo frío.
Antonio Machado
Y veo una muchedumbre de mujeres, unas tomándose puntos en las caras, otras haciéndose de nuevo, porque ni la estatura en los chapines, ni la ceja con el cohol, ni el cabello en la tinta, ni el cuerpo en la ropa, ni las manos con la muda, ni la cara con el afeite, ni los labios con la color, eran los con que nacieron ellas. Y vi algunas poblando sus
calvas con cabellos que eran suyos solo porque los habían comprado.
Francisco de Quevedo
Y bullen los arroyos, Y murmuran las ramas, Al compasado impulso De las sonantes auras. El sol tiñe las cimas De las rocas lejanas, Cubiertas de rocío Sus asperezas calvas.