verdura


También se encuentra en: Sinónimos.

verdura

1. s. f. Hortaliza, en especial la que se come cocida.
2. Color verde. verdor
3. Cualidad de verde obsceno o escabroso. lascivia
4. PINTURA Representación pictórica del follaje en lienzos y tapicerías.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

verdura

 
f. Verdor (color).
Hortaliza, esp. la que se come cocida.
Calidad de verde (obsceno).
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

verdura

(beɾ'ðuɾa)
sustantivo femenino
1. planta comestible que se cultiva en una huerta Es sano comer muchas verduras.
2. color verde intenso que tienen las plantas la verdura de un prado
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

verdura

nombre femenino
1 (color de planta) verdor
2 (cultivada en un huerto) hortaliza planta vegetal
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

verdura

vihannes

verdura

Gemüse

verdura

овощ

verdura

verdura, legume

verdura

zelenina

verdura

grøntsag

verdura

légume

verdura

povrće

verdura

野菜

verdura

채소

verdura

groente

verdura

grønnsak

verdura

warzywo

verdura

grönsak

verdura

ผัก

verdura

sebze

verdura

rau củ

verdura

蔬菜

verdura

蔬菜

verdura

SF
1. (Culin) → greens pl, (green) vegetables pl
sopa de verdura(s)vegetable soup
2. (= color) → greenness; (= follaje) → greenery, verdure (liter)
3. (anticuado) (= obscenidad) → smuttiness, scabrous nature
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005

verdura

f. (vegetales) greens.
Spanish-English Medical Dictionary © Farlex 2012

verdura

f vegetable; fpl greens
English-Spanish/Spanish-English Medical Dictionary Copyright © 2006 by The McGraw-Hill Companies, Inc. All rights reserved.
Collins Multilingual Translator © HarperCollins Publishers 2009
Ejemplos ?
Gozábanse los ojos a lo lejos por la extensión del campo solitaria en la varia ilusión de sus reflejos, que iluminaban la campiña varia: y allá se distinguía por la fértil llanura del granado y naranjo la verdura, y el campo igual, voluble y amarillo de la pajiza mies ya sazonada, y mucha parte en haces preparada para el áspero trillo, que de la caña inútil va a separar el grano auxiliado del céfiro liviano.
Dos ríos van regando en sus confines por aquella ciudad hermosa y leda un número infinito de jardines que sin flor nunca ni verdura queda.
Bendita sea la potente mano que llenó sus colinas de verdura, de agua, los valles, de arboleda el llano, de amantes ruiseñores la espesura, de campesino aroma el aire sano, de nieve su alta sierra, de frescura sus noches pardas, de placer sus días, y todo su recinto de armonías.
Más allá se extendían las colinas pizarrosas, empenachadas de borbotones de verdura rojiza y verde, y allá lejos, en una loma, el lienzo de cielo estaba cortado por la línea azulenca de los bosques de Rahel.
Cuando llegamos a uno de estos breves claros que deja la verdura, nos parece que había allí un hombre sentado sobre una piedra, los codos en las rodillas, las palmas en las sienes, y que, precisamente cuando íbamos a llegar, se ha levantado y se ha ido.
Había una gran revolución en la atmósfera, los vientos soplaban en sentido contrario unos de otros, las ramas y gajos de los árboles desprendidos por la furia del huracán cruzaban los aires, cada trueno parecía que partía los cielos, y abría bocas cavernosas en la superficie de la tierra; las plantas olorosas que tapizaban la deliciosa costa del Paraná habían perdido su precioso color de verdura, el césped estaba teñido de sangre.
Con sus plantíos nació el soneto diamantino alado que se escucha en todos sus rincones, hacia las cordilleras y junto a su Río, que como otros manojos floridos y de verdura primaveral, hacen la síntesis de intensas emociones, cautivando siempre la realidad telúrica y espiritual piñasiense, muy característica de este bello girón órense.
El viento, agitando los frondosos pabellones de verdura que derramaba en torno su flotante sombra, dejaba penetrar a intervalos un furtivo rayo de luz, que brillaba como un relámpago de plata sobre la superficie de las aguas inmóviles y profundas.
Y Fernández leyó así a la luz de la lámpara: Interlaken, 25 de julio Borracho de ideas y cansado de pensar salí de mi escondite hace ocho días a gastar las fuerzas que la quietud, los baños helados y el ejercicio habían acumulado en mí, y desde esa mañana hasta esta noche ha sido una orgía de movimiento incesante, de paisajes recorridos, de escaladas vertiginosas de montañas y de incansables caminadas por valles frescos llenos de verdura nueva.
La verdura del prado, laolor de las flores, Las sombras de los arboles de temprados sabores Refrescaronme todo, e perdi los sudores: Podrie vevir el omne con aquellos olores.
Del esbelto campanario Salen y rayan los cielos Las palomas con sus vuelos, Cual si las torres, mi vida, Te dieran la bienvenida Agitando sus pañuelos. :: LLEGADA Por las tapias la verdura Del jazmín cuelga a la calle, Y respira todo el valle Melancólica ternura.
Es que entonces ni existía la plaza de la Verdura, ni en su existencia se pensaba, porque llegaba la marca muy cerca del Arco de la Reina.