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Curso de ciências políticas

2010, Seqüência: estudos jurídicos e políticos

En el curso de este seminário será adoptado el critério clasico de considerar al sistema político como una variable independiente, es decir como una explicación suficiente del fenômeno desde eI ángulo de la teoria política. Esto no Implica desconocer la insersión dei sistema ...

CURSO DE CIÊNCIAS POLÍTICAS Síntese do Seminário sobre Ciências Políticas,realizado sob os auspícios da Fundação NEREU RAMOS de Estudos políticos e do Curso de Pós-Graduação em Direito da UFSC. em outubro de 1979. Professor ANTONIO ANSELMO MARTINO 1. La política como variable independiente En el curso de este seminário será adoptado el critério clasico de considerar al sistema político como una variable independiente, es decir como una explicación suficiente del fenômeno desde eI ángulo de la teoria política. Esto no Implica desconocer la insersión dei sistema político en el más general de la sociedad con todas sus ramificaciones, es solamente un critério metodológico que haste el presente ha dado los mejores frutos. Si se considera al sistema politico con todas las características de cualquier sistema, esto es un âmbito en el cual se desarrolla (médio) y un comercio permanente con ese entorno, situaciones de crescimiento, estabilidad y crisis, puede afirmarse que los sistemas políticos, nacionales están insertos en ambientou regionales y en el sistema político internacional. A su vez, el sistema político nacional, inserto en el sistema social, económico e histórico, está compuesto de sub-sistemas como la administración, los partidos políticos, los grupos de presión, etc. En este seminário nos hermos de ocupar sustancialmente del subsistema de partidos políticos. II. Democracia y dictadura No es ocioso hacer antes una revisión de las forma de gobierno, apuntando primordialmente al binomio “ democracia/dictadura” que es particularmente explicativo en América Latina. Rev. SEQÜÊNCIA — Ano I — 1º Semestre 1980 — Pág. –135– — 135 — No es que haya una suerte de maniqueísmo por el cual o se dá una democracia o se está en presencia de una dictadura. ‘Democracia’ y ‘dicta- dura’ son dos tipos ideales cuyas notas sirven para clasificar las formas de gobierno reales. Podemos definir ‘democracia’ como una forma de gobierno donde el poder esta institucionalizado, es limitado, difuso, controlado, revocabíe, busca la suma del consenso, se ejerce conforme a regias y tiene respeto del discenso La dictadura, en cambio, es una forma de gobierno donde hay concentración de poder (horizontal y vertical), baja legalidad y legitimidad, notable dis minución de las libertades políticas y civiles, empleo de violencia de estado, dificultad en dar una regia de sucesión duradera y represion del discurso. La existência de un estado de sitio prolongado, si comienzan a aparecer las notas indicadas primeramente, puede ser una senal premonitória de un sistema dictatorial. III. Partidos políticos. El análise estructural tiene de a ver las características dei partido y sólo por consecuencia las del sistema. Esto hace perder de vista la competición entre los partidos y las condicionamientos recíprocos, que explican tácticas y estratégias, de otro modo inexplicables. El análise funcional, sobre todo en la escuela de Almond, si bien recupera las funciones del sistema al considerar toda estructura política multifuncional, se conforma con verificar que alguna estructura absuelva la funcion sin analizar la diferencia emergente de que el gobierno sea ejercido por un sistema de partidos, un grupo religioso, un grupo militar, una burocracia, etc. De este modo el politólogo se transforma en una espécie de “escribano” de la realidad, o peor aún de los que condicionan la realidad. Las funciones de expresión, representatividad y competición electoral de los partidos políticos son dificilmente reemplazables. El partido político puede ser definido como una estructura clientelar que trata de transferir o de convertir intereses sociales y políticos directamente en poder político, proponiendo candidatos para el ejercicio directo del poder. IV. Las “leyes” de Duverger El análise clasico de los partidos políticos es el de Duverger de 1951, Duverger enunció algunas leyes, que si bien no encontraron verificación directa han contribuido notablemente al estúdio de los sistemas de partido. La primeira de estas leyes dice que un sistema electoral mayoritario tiende al bipartidismo, mientras que un sistema electoral de representacion proporcional provoca el pluripartidismo. — 136 — La razon por la cual Duverger sostiene que el sistema electoral mayoritario tiende al bipartidismo es la sobrerepresentación que obtiene el partido con mas votos y las subrepresentaciones de los restantes, comenzando por la primera minoria. Esta afirmación que es genericamente razonable, no tiene en cuenta cierto fenomenos electorales concretos como la acumulación territorial y es fácil mostrar ejemplos en los cuales tal efecto no se ha verificado: la elección del presidente Kennedy que había obtenido menos votos que su antagonista Nixon, pero más representantes, o las elecciones inglesas de 1951, donde los conservadores con menos votos obtuvieron más bancas (321) que los laboristas (296). Más interessante es el contraejemplo a la segunda parte de la ley de Duverger: el sistema electoral austríaco es de representación proporcional , pero su sistema politico no es pluripartidista, como quiere Duverger, sino bipartidista. El error de Duverger consiste en haber confundido el formato del sistema de partidos (critério numérico) con su mecánica. IV El sistema de partidos A la simple pregunta ¿ cómo se cuentan los partidos? el número de los partidos inscriptos en las elecciones y aun de los que obtienen votos no es suficiente para responder, pues en verdad los que interesan son sólo los partidos relevantes. El critério de relevancia está dado por la influencia que el partido tiene en el sistema, condicionando la táctica y la estratégia de los otros partidos. El primer critério de relevância e es el gobierno, esto eslos partidos que consiguen o tienen firmes espectativas de gobernar. Pero puede haber partidos que con pocos votos, aun no alcanzando el gobierno por sí propios, tienen lo que G. Sartori llama “potencial de coalición”. P. ej. el pequeño partido republicano italiano. Hay partidos que aunque no tengan poder de coalición, por su entidad, representatividad y capacidad de movilización tienen “capacidad de intimidación”; es el caso de los partidos comunistas francés e italiano. Sartori distingue entre sistema de partido único (no hay competidores legales ni de facto) caso de la URSS, sistema de partido hegemónico (hay competición legal pero no real) caso de México y Polonia y parlido predominante (hay competición legal y real, pero de hecho solo un partido gana las elecciones), caso de algunos estados de USA, Noruega, India hasta 1977, Uruguay hasta 1958. — 137 — El bipartidismo exige algunas condiciones esenciales:la existencia de dos partidos en posición de competir la mayoria absoluta y dispuestos a gobernar sin coaliciones y una rotación en el poder como espectativa creíble. Inglaterra, USA, Áustria, Nueva Zelândia, Canadá. En el pluralismo limitado hay de 3 a 5 partidos relevantes, ningún partido puede gobernar solo, hay dos polos con poca distancia ideológica, fuerza centrípeta del sistema y oposiciones responsables. RFA, Bélgica, Holanda, Noruega y Suécia. El pluralismo polarizado, cuenta de 5 a 9 partidos relevantes con un centro y dos polos a gran distancia ideológica. Esto provoca una fuerza centrífuga con partidos antisistema, posiciones irresponsables y politica de superación demagógica hacia los extremos. Es el caso italiano, según Sartori. Mas alia del pluralismo polarizado se encuentra la franja de la atomización, donde el fraccionalismo partidário provoca una inestabilidad intrínseca. V La ingenieria electoral Puede ser definida como la intervención sobre los mecanismos de representación con la finalidad de orientar los resultados. Los sistemas electorales han estado siempre en el centro de tales intervenciones. Solo que la ingenieria electoral tiene limites bastante precisos que estan dados por la representatividad y la legitimidad. Es inútil tratar de franquearlos, el sistema de partidos será en tal caso simplemente una ficción o su estabilidad penderá de un hilo. Es muy difícil prescindir de los condicionamientos historicos de una determinada comunidad política. Guando se pretende maquinar un sistema bipartítico o de pluralismo limitado desde palácio, o se crea un sistema artificial o dentro del mismo sistema (formal) se verifican, a través de corrientes o fracciones, las mismas formaciones políticas que se trataban de reordenar. VI. Conclusión Hoy se habla de la “crisis de partidos” pero seria conveniente aclarar dos cosas: la primera, que hasta el presente no se ha creado un sistema de gobierno que dé mejores resultados que el de los partidos políticos; la segunda, que hay una profunda diferencia entre la “crisis de vuelta” de los partidos del Atlántico norte y la “crisis de ida” de los partidos del tercer mundo que no han temido el tiempo de constituirse como tales, esto es con el poder real. — 138 — En los países con alto grado de consenso y buen nivel de vida, la desocupación juvenil, el desencanto vital ponen de relieve un nuevo Leviatán lejano y burocratizado. Europa vive hoy la crisis de los partidos de vuelta. Las formas endémicas de la explotación económica, estratificaciones sociales inadecuadasl e irritantes,, la confusión entre grupos de presión, factores del poder y partidos políticos, la existência de grupos tutelares siempre dispuestos a decidir cuándo y como intervenir, provoca la existencia de sistemas de partidos saltuarios (régimen a hipo). América Latina vive aun Ia crisis de los partidos de ida. Cuando hablamos de “sistemas de partido” debemos referimos a parti- dos que tengan el poder real. Si el poder efectivo pasa por otro lado, no tiene sentido preguntarnos por la forma o la mecánica del sistema partidario. Se trata de otro tipo de sistema político: militar, religioso o de grupos do interés. Si la democracia puede ser caracterizada por la búsqueda del consenso, debe tener tambien como componente el respeto por el discenso. Así como las prácticas dictatoriales tienen a engendrar prácticas dictatoriales. asi tambien una práctica democrática (aunque retaceada y limitada) crea a la larga un contagio del uso y aceptacion de reglas de juego que funcionan como retroalimentacion del sistema y producen mayor democracia. Esperemos que sea esta la via que recorrerá Brasil. — 139 —