Se dedicó a la jardinería, sin tener una afición natural hacia ella, y pronto se convirtió en un apasionado experto. Escribió artículos y conferencias, y se entretenía con la interpretación de charadas y poesía.
En ese caso, recurrían aparte de la música y las canciones, a las conversaciones libres (más parecidas quizás a la charla deshilvanada y sin orden ni concierto de El banquete de Jenofonte que a los discursos sabiamente ordenados sobre un mismo tema de la obra de Platón), tanto a adivinanzas como a enigmas, charadas y retratos, muy gratos a la inteligencia sutil y refinada de los atenienses, o bien juegos de habilidad, el más frecuente de los cuales parece haber sido el cótabo.
Basado en el juego popular de las charadas, Pantomime Quiz fue transmitido inicialmente sólo a nivel local en Los Ángeles, por el canal KTLA desde el 13 de noviembre de 1947 hasta el 30 de junio de 1950; en aquel formato, ganó un Premio Emmy al "Programa de Televisión Más Popular" en la primera ceremonia de entrega de estos premios.
-Bustamante -le dijo una noche su mujer, que le llamaba por el apellido y ya estaba hasta el moño de charadas-, es necesario que vayas a Madrid y le saques a López una credencial aunque sea de las entrañas.
Más de un millón de personas compraban billetes, amén de otro millón que jugaba bolita, dados, charadas, y hasta quien jugaba en la esquina con la chapa del automóvil que pasaba por allí primero (RISAS).
Rueda los había enterado de las condiciones físicas y morales de su colaborador el de las charadas, y como notara que sus compañeros insistían en tener en muy poco al mísero provinciano, para hacerle valer recurrió a una mentira que le pareció inocente.
¡Un dromedario! Aquella tarde lo pagó todo, como se había ofrecido, el colaborador de las charadas. Protestaron por fórmula algunos de los presentes, el mozo vaciló breve rato y por fin cobró.
En la tertulia de las de Pintiparado hemos representado charadas Velita y yo, con acompañamiento de caballeros alumnos y señoritas de la localidad y de Marchamalo.
Era por causas políticas. Mis charadas de El Bisturí me han comprometido. Se me sigue causa en rebeldía y el gobernador me entrega al juez, que me entregará a la guardia civil.
El gobernador acaba de acceder a la petición de los ingenieros y se dará en el teatro esta misma noche una función a mi beneficio. Yo representaré charadas y haré de hijo en Verdugo y sepulturero.
Las rimas distan un paso de los acrósticos, charadas, enigmas, logogrifos, laberintos i demás productos de las intelijencias que tienen por única actividad el bostezo.
En fin, lo mejor era la tolerancia, y él perdonaba de buen grado a los señores redactores del Bisturí su falta de principios religiosos, en gracia a la sección de «Charadas y acertijos» que publicaban en la cuarta plana.