De piel y suspiros
Lilyán de la Vega
martes, 23 de marzo de 2021
lunes, 18 de agosto de 2014
Piel estrellada
viernes, 14 de febrero de 2014
Tornazul
jueves, 29 de marzo de 2012
Risas contra la ecuanimidad

Las risas que más me gustan
No son sólidas ni etéreas
Sino líquidas
Provienen de entre mis piernas
Cuando te amo
Las catapultan tus labios
Explorando los míos
Y es que, cómo se ríen
Cuando se juntan.
sábado, 17 de marzo de 2012
Deseo
Hacerle un poema a tu cuerpo
jueves, 24 de noviembre de 2011
De mapas y de versos
lunes, 28 de febrero de 2011
Clepshidra de mis aguas

domingo, 20 de febrero de 2011
Catástrofe en mi piel

viernes, 11 de junio de 2010
Todavía

miércoles, 2 de junio de 2010
Un adaggio furioso

bajo el silencio de la luz
en medio de la noche
domaríamos sin piedad
todo mi oleaje
bajo el agua a plena luna
escribiríamos sin tregua
con trazos de caricias
un adaggio furioso
en pergamino de humedades
como un tatuaje en colores
venecianos en el fondo de la poza
armaríamos entre dos
un laberinto de escaleras
que ascender a paso lento
hasta el reflejo circular
en el espejo hecho de agua.
Si estuvieras aquí
pero no estás
y por eso como el mar
nado desnuda cada luna llena
para pensar en ti.
lunes, 10 de mayo de 2010
Mutismo

domingo, 16 de agosto de 2009
Estalactitas

Si humedezco mis labios
para pensar en ti
se convierten de pronto
en paisaje acinado
nostalgia estalactita
que lastima el dolor
de evocar el vacío
un indómito anhelo
de que fueras real.
miércoles, 8 de julio de 2009
Para apresar tu aliento

Como cada noche del día en que te vas
Hoy dormiré desnuda
Tratando de apresar con ello
La parvada de alientos
Que dejas como sombra en las paredes
El millardo de risas a dos voces
Migrantes permanentes en mi cama
La horda de caricias
Voluntariamente olvidadas
En mi silueta hoy tan sola de tu abrazo
El ejército armado
De pasión desatada
Alojado sin tregua en mi memoria.
martes, 30 de junio de 2009
sábado, 13 de junio de 2009
Beso de mármol y uvas

Aguardan sin fuerza el abril
De mi pecho en silencio,
Ivernan atados al febril latido
Que anuda mis pies y mi boca,
Sólo quiero besarte.
Hablas de convicciones que alejan,
Sólo quiero tomarte.
Muestro impávido gesto que hiere,
Sólo quiero posar mi caricia en tu cuerpo.
Se acercan primero mis manos,
Sólo quiero amar tu pasión y tu entrega.
El silencio conquista las almas,
Mis labios deciden ser punta de lanza
Te besan sabiendo que besan un mármol.
Tu corazón acelera su ritmo,
Desciende tu escudo y tu muro cardiaco.
Relajas la frente, la mente y el alma,
Conviertes el beso de mármol en uvas,
viernes, 29 de mayo de 2009
Dejaste olvidada una caricia

Dejaste olvidada una caricia
En la bata que envuelve mi desnudo
Otra más disfrazada de palabras
Que devuelven mi rostro en fragmentos
Que no forman un todo.
Dejaste olvidada una caricia
La encontré sin querer en el tejido
De algodón de mil hilos que nos guardan
Cuando al fin del amor nos cobijamos
Con los cuerpos y sin melancolía.
Había otra en el hueco que dejaste
Vibrando como música en el aire
Se acomodó sin prisa en la silueta
Que el día de hoy no está leyendo el diario
Pero ella no lo sabe, está extraviada.
Dejaste olvidada una caricia
No voy a devolverla
Ahora, es toda mía.
sábado, 16 de mayo de 2009
Crepúsculo en mi cama
lunes, 11 de mayo de 2009
Acariciar tu nombre

Quiero acariciar tu nombre
cada una de tus letras que son mías
cada esquina, cada vértice
cada curva y cada círculo
cada recta, cada espacio.
Quiero tocarlo con suave soplido
llenarlo de asombro
de brisa de mar y de sueños,
de aliento que exhalo
entregándome al brío
de tu caminarme a diario.
Quiero delinearlo en manuscrita
en sinuosos movimientos que te toquen,
escribirlo húmedo de tinta
con tres mil pinceles voluptuosos.
Tomaría entonces el conjunto
repasando cada trazo con mis labios,
en un sorbo largo y silencioso
de caligrafía bermeja y agridulce
para finalmente, en un susurro,
con la boca sólo un poco abierta
percibir el manantial de los grafemas
como río de caricias auditivas
y pronunciarte en un eterno mantra.
domingo, 3 de mayo de 2009
Armisticio de labios

en él hay que encerrarnos
labio a piel, piel a labio
armarnos hasta el cuello
de caricias sin nombre
cargar todas las armas
de silencios preorgasmo
hacer una estrategia
de bélicos aullidos
que cimbren hasta el cielo
y alumbren armisticios.
Y entonces
cuando la pausa reine
por la incertidumbre
en el campo de batalla
cuando ese desconcierto
invada al batallón
que juntos enfrentamos
cuando ostentar el traje
del gozo y el misterio
desoriente a los tiempos
a todas las distancias
y a los refuerzos acuartelados
de contingencias varias
Tú y yo desertaremos
bandera blanca izada
y acamparemos justo al centro
de la tierra de nadie
construyendo una puerta
sin marcos ni cerrojos
una puerta privada
con un solo destino
el encuentro anhelado
la tregua indefinida
para seguir amando
cruzando fuego amante
amando fuego errante
errando siempre el blanco
perpetuando el espasmo
confinando al olvido
todas las guerras santas
y todos los motines
y las revoluciones
hasta quedar en paz.