Tuvo por más fina y autorizada demostración vengar su muerte con la de César, que llorarla con los ojos, que a pesar de sus sentimientos mostraba enjutos.
Con lo cual vemos que realmente el vector energético es un vector también de competitividad de nuestra economía y por eso creo que, además, todo esto viene a cuento porque sé que hubo una denuncia durante mi ausencia de las cámaras transportistas acerca de que aquellos que recibían subsidio, se les pagaba un precio el gasoil y por eso hubo una denuncia. Esto es lo que yo llamo más que distorsión, economía o sintonía fina, cómo teníamos que ir sector por sector.
Pero bueno, yo siempre viví en un país donde los presidentes elegidos por el voto popular daban orden a los ministros y los ministros que no estaban de acuerdo, por supuesto, tenían siempre la opción de la renuncia, como todo el mundo. He dado orden a mis ministros de la necesidad de hacer sintonía fina.
En la sintonía fina, va a ser que se acabó la avivada......porque, claro, si con el subsidio que te da el Estado vos pagás un precio mayor qué te importa si total lo paga el Estado.
En una novela contemporánea se habla de cierto muchacho poco inteligente, pero dotado de exquisita sensibilidad moral, que se consuela de ocupar en las clases escolares el último puesto, pensando: «¡Al fin y al cabo, alguno tiene que ser el último!» Es ésta una observación fina y capaz de orientarnos.
Y si va a decir lo cierto la chica es como una perla, y fina como un coral, aunque hay una diferencia: que perla y coral con arte, con red y estación se pescan, y aquí sucede al contrario, pues la pescadora es ella.
¿Y adónde iba? Por todas partes le acompañaría como una sentencia de muerte su gordura, su fatal grasa
fina, de ave de lujo. El primero que le atrapase, le retorcería el pescuezo y le pondría a asar.
Emilia Pardo Bazán
No tuvieron que decírselo dos veces: el escarabajo se echó a volar, y por una ventana abierta entró en un gran edificio, para ir a caer, rendido de fatiga, en la larga crin,
fina y suave, del caballo del Emperador; pues sin darse cuenta había vuelto a dar en el establo donde antes vivía.
Hans Christian Andersen
Emilia había asistido ya al primer baile; su madre llevaba un vestido rojo brillante, con encajes negros: traje español. La hija iba de blanco,
fina y exquisita.
Hans Christian Andersen
Cuando el hada desapareció, aquel hombre y aquella mujer se hallaron muy confusos: -Para mí, que soy el ama de casa -dijo la mujer- sé muy bien cuál sería mi deseo: no lo deseo aún formalmente, pero creo que no hay nada mejor que ser bella, rica y
fina.
Jeanne-Marie Leprince de Beaumont
Adelante. T. Tetera La tetera tiene rango en la cocina, pero la voz del puchero es aún más
fina. U. Urbanidad Virtud indispensable es la urbanidad, si no se quiere ser un ogro en sociedad.
Hans Christian Andersen
La prueba de que seguiría siendo chiquilla, eran las dos muñecas enormes, vestidas de sedas y encajes, que encontró en su tocador, muy graves, con caras de tontas, sentadas en el confidente de raso. Allí no se concebía, ni en hipótesis, ni por soñación, que pudiesen venir otras criaturas más que aquellas de
fina porcelana.
Emilia Pardo Bazán