avestruz

avestruz

(Compuesto por ave + estruz < occitano ant. estrutz, gorrión.)
1. s. m. ZOOLOGÍA Ave corredora, de gran tamaño, patas largas y robustas, cuello desnudo y sólo dos dedos en cada extremidad, que vive en África.
2. avestruz de América ZOOLOGÍA Ñandú, ave parecida al avestruz pero más pequeña y con tres dedos en cada extremidad.
NOTA: Nombre científico: (Struthio camelus.)
NOTA: En plural: avestruces
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2022 Larousse Editorial, S.L.

avestruz

 
m. zool. Ave corredora, del orden estrucioniformes, de la familia estruciónidos (Struthio camelus). Es el ave viviente de mayor tamaño, de patas robustas terminadas en dos dedos, con el interior provisto de una uña. La cabeza es pequeña y el pico muy fuerte, triangular y aplastado. Habita en las zonas subdesérticas de África y Asia.
avestruz de América Ñandú.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

avestruz

(aβes'tɾuθ)
sustantivo masculino
zoología ave corredora de piernas y cuello largo cubierta con plumaje flexible El avestruz habita en África y Arabia.
más pequeño que el avestruz y de plumaje menos denso El avestruz de América es domesticable.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

avestruz

ostrich

avestruz

Strauß

avestruz

autruche

avestruz

struts

avestruz

страус

avestruz

struzzo

avestruz

pštros

avestruz

struds

avestruz

strutsi

avestruz

noj

avestruz

ダチョウ

avestruz

타조

avestruz

struisvogel

avestruz

struś

avestruz

avestruz

avestruz

struts

avestruz

นกกระจอกเทศ

avestruz

devekuşu

avestruz

đà điểu

avestruz

鸵鸟

avestruz

鴕鳥

avestruz

יען

avestruz

SM
1. (= ave) → ostrich
avestruz de la pamparhea
2. (LAm) (= imbécil) → dimwit, idiot
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Rico en polvo de oro, perlas, plumas de avestruz y gomas olorosas, los trajinantes y caravaneros que le compraban estas mercancías inestimables, solían traerle en cambio esclavas blanca de diversos países.
Y en el Senado vimos llorar a Fido Cornelio, yerno de Ovidio, porque Corvulo le llamó avestruz pelado: había tenido valor contra otras malas razones que le infamaban las costumbres y la vida, y con ésta es le cayeron feamente las lágrimas; tan grande es la flaqueza del ánimo en apartándose de la razón.
-¡Uha!-dijo el gigante;-tengo que sacarme otro botón. ¡Qué estómago de avestruz tiene este hombrecito! Bien se ve que estás hecho a comer piedras.
Ni al zorro, entonces, le lucían sus vivezas, ni al tero, sus gritos, ni al avestruz, sus dengues, ni al venado su ligereza; ni con su desliz silencioso, ni con sus erguimientos enojados se salvaba la víbora, ni la perdiz, con su más completo arrasamiento.
Bustamante se puso como un pavo y dijo con tono humilde: -No crean ustedes... también allá le tenemos por un mequetrefe... Yo no pienso pagarle la visita. ¡Es un avestruz! -¡Un dromedario! -repitió el coro.
Hay quien sin freno en un corcel galopa, quien lento en asno va o en buey lo imita, hay quien sobre centauro en esta tropa o águila, o grulla o avestruz milita; quien cuerno en la boca trae, quien copa, quien macho o hembra es o hermafrodita: quien trae arnés o escala trae de esparto, quien lima, quien palanca en aquel parto.
Lo envolvía una piel gruesa, amarillenta, flexible, de poros anchos, que sin ser humana podía parecerlo. Bajo los pies contraídos y enclavados, tres huevos de avestruz atestiguaban la devoción de algún navegante.
Un hábil cochero iba dirigiéndole, y dos esclavos etíopes me acompañaban también en el carro, haciendo aire el uno con un abanico de plumas de avestruz, y sosteniendo el otro, sobre rico varal de marfil, prolijamente labrado, el ancho parasol de seda.
20 La bestia del campo me honrará, los chacales, y los pollos del avestruz: porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido.
El pavo real, por cierto, era orgulloso del esplendor de su cola, pero, más que todo, recomendó a los jueces la suavidad de su canto; el perro ñato ponderó lo chato de su hocico, lo mismo que el elefante había ponderado lo largo de su trompa, y el zorro no dejó de llamar la atención sobre lo puntiaguda que era su nariz, asegurando que esto era el verdadero colmo de la belleza. El avestruz quería que todos admirasen lo corto de sus orejas, y el burro sacudía las suyas para hacer valer su tamaño.
Y a don Fruto le conté del cristo que me escribió, muy mucho lo dibertió el modo que lo engañé. A esas horas ya la cruz de juro que me habría echao lo había al sonso madrugao, ¡y con patas de avestruz!
Hay una manipulación mediática y un hacer la plancha de otros y meter la cabeza como el avestruz para que no se den cuenta que también es bastante injusto; es bastante injusto.