Sin el orgullo austero de la mala fortuna, aunque quieren odiar, solo guardan rencor; de la afrenta desdeñan tomar venganza alguna.
Jamás había intentado comunicarse con ella. Bajo ese silencio, probablemente se consumía un amor humillado y cargado de
rencor. Quizás la hubiera olvidado, pero cuando pensaba que a ese hombre de ojos lechosos le había regalado dos años de matrimonio, su sensibilidad se crispaba de soberbia y frialdad.
Roberto Arlt
Luego, retrocediendo desde Talavera, en grupos de uno a uno, armados de hambre, en masas de a uno, armados de pecho hasta la frente, sin aviones, sin guerra, sin rencor, el perder a la espalda, y el ganar más abajo del plomo, heridos mortalmente de honor, locos de polvo, el brazo a pie, amando por las malas, ganando en español toda la tierra, retroceder aún, y no saber dónde poner su España, dónde ocultar su beso de orbe, dónde plantar su olivo de bolsillo!
" Y para los que no se han sentido capaces de darme su apoyo, permítanme decir que dejo sin rencor hacia los que me han opuesto, porque todos nosotros, a fin de cuentas, se han preocupado por el bien del país, sin embargo, nuestros juicios pueden ser diferentes .
Pero tú no eres como ellos; desde que entraste en la prisión te he encontrado el más firme, el más bondadoso y el mejor de cuantos aquí han estado presos, y estoy seguro de que de este momento no me guardas ningún rencor; únicamente lo sentirás contra los que son causa de tu desgracia, y los conoces muy bien.
Ponme entre tus ovejas para abrirles los caminos a los creadores y no darles pastores criminales; apártame de los machos cabríos que embisten de rencor por no ser ángeles, ni arcángeles ni acaso serafines coros, querubines, tronos y nunca virtudes.
Pero venimos aquí sin ningún tipo de rencor, sin ningún tipo de ofensa, con la certeza y la seguridad de que somos un país abierto y que vamos a seguir cumpliendo estrictamente las resoluciones de Naciones Unidas demandando la apertura de esas negociaciones.
El ser sin importancia se sentía corroído por la envidia y por el
rencor, mas parecía asentir en los comentarios elogiosos de sus compañeros hacia Ramírez y su ostentosa presunción, con una sonrisilla cretina.
Antonio Domínguez Hidalgo
El hambre y la peste reinarán sobre la tierra y el hombre será la causa de estos sufrimientos, su ambición desmedida, vanidad exagerada y su egoísmo... germen del
rencor...
Antonio Domínguez Hidalgo
Ulises ::Y, ¿de donde saco tal audacia tan firme osadía? Atena ::La noche, el rencor que te tiene: él en la soledad, removiendo en la mente sus insidias.
Yo estoy hablando de un niño indígena, en lugar de hablarles del ponte trucha, del agandalla pa que no te agandallen, del uca, uca el que se lo encuentra se lo emboruca, del presta pa´la orquesta, del cumple la ley carnal, pero la de ley de herodes y como quiera te chingas y te jodes, del rencor estéril, del cinismo hecho carrera con doctorado incluido, del changarro, del vocho, de la tele, del pueblo-unido-invariablemente-será-vencido, del si-zapata-viviera-con-nosotros-se-aburriera.
Las cosas hay que llamarlas por su nombre y acá si ustedes me permiten, ya no como compañero y hermano de tantos compañeros y hermanos que compartimos aquel tiempo, sino como Presidente de la Nación Argentina vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia por tantas atrocidades. Hablemos claro: no es rencor ni odio lo que nos guía y me guía, es justicia y lucha contra la impunidad.