Portera ¡Qué fortuna! Yo juego siempre y no me ha tocado más que el muslo de un pavo en la rifa de Navidad. Escolástico ¿El muslo de un pavo?
Cuando se hubiere puesto en rifa un inmueble no se aplicará el comiso, el cual será reemplazado por multa de cuatrocientos a ochocientos sucres.
Entonces, entre los números programados por los empresarios de esta fiesta que-dicho sea de pasada-incluía una atractiva rifa que “según las malas lenguas” era su negocio, se había incluido una quema de fuegos artificiales en la Plaza Constitución que al efecto fue convenientemente iluminada y adornada con alegorías transparentes y tablados en los cuales podrían bailar los concurrentes también autorizados por la Policía para comparecer vestidos de máscara.
- Quiero mis réditos. - ¡Y a mí cuánto me va a tocar? - Éntrele a la
rifa; mil por el numerito. - Yo cobro caro. - Necesito veinte mil para la operación.
Antonio Domínguez Hidalgo
No suele por los fines del otoño quedar la vid ñudosa en los sarmientos, de los marchitos pámpanos robada, sin resistencia a los primeros vientos, que con nevado soplo y boca helada cierzo dejó cadáver con la fiera mano que floreció la primavera, como las dos quedaron en la
rifa; ni Fátima y Jarifa por el abencerraje Abindarráez, ni por Martín Peláez, que del Cid heredó la valentía, doña Urraca y María de Meneses, aquella a quien pedía con palabras corteses las nueces su galán si no bailaba: así celoso amor las provocaba.
Lope de Vega
En el revolucionario, lo comprueban también ciertos hechos como los entorchados autónomos, algunas enfermedades de La Iberia, la última revolución de las Novedades y la rifa de don Pascual Nador.
Puede usted disponer como quiera de su reputación, pero no de la suerte del país, ni de los elementos y vidas que ese mismo país ha puesto bajo su mando, para emplearlos en su provecho bien entendido. La honra de la bandera no se rifa, como U.
Las fiestas de San Pedro fueron notables aquel año: función de iglesia con sermón y música por la mañana, rifa en la plaza después, procesión por la tarde, baile público y fuegos artificiales por la noche.
Tenía él, en la trastienda, todo un cajón lleno de aperos de plata, de esas prendas extravagantes, productos del arte del platero, quien por un caballo atrozmente tallado, cabezudo y de patas cortas, destinado a hebilla de tirador, cobraba dos onzas de oro, y que, una vez empeñados por la cuarta parte de su valor intrínseco, por algún gaucho ávido de poder seguir jugando, raras veces volvían a ser recuperadas por su dueño Se fundían, y para realizarlos con la mayor ganancia posible, Fulanez los ponía en rifa...
315.- Los promotores, empresarios, administradores, comisionados o agentes de rifas no autorizadas por la Policía serán reprimidos con prisión de ocho días a tres meses y multa de ciento a cuatrocientos sucres. Serán comisados los objetos muebles puestos en rifa y los que se emplearen o destinaren al servicio de ésta.
Y hoy es ya una feria del campo en la que hay tanto de exhibición, como venta y concurso de productos. Es tradicional también, la rifa de un gran cerdo vivo, que se exhibe durante todo el día en el recinto de la feria.
Para la construcción del templo, concluido en 1873, algunos vecinos donaron 30 reses con el objetico de ponerlas en cantarilla (o rifa pública) que debía recogerse en todo el estado.