Ejemplos ?
El hábito de la mentira arraiga en esta canalla acostumbrada al manejo de grandes o pequeños capitales y ennoblecidos por los créditos que les conceden una patente de honorabilidad y tienen por eso espíritu de militares, es decir, habituados a tutear despectivamente a sus inferiores, así lo hacen con los extraños que tienen necesidad de aproximarse a ellos para poder medrar.
Por éste, es verdad, se llega a veces a los altos destinos de la nación o, cuando menos, a tutear a los ministros de la Corona o hacerlos vacilar en sus puestos; pero se necesita para ello alguna travesura, un poco de talento y, con frecuencia, mucho trabajo.
A Miguel le extrañó que Blindado tutease al camarero de las patillas, y se dijo: -Estos hombres audaces son los que suben. ¡Cuánto daría yo por atreverme a tutear a ese...
Y quien lo había dicho abría recién las pestañas a la luz, no tenía sino 17 años; ignorábalo todo de la vida, menos el impulso de su corazón, tan extraordina­riamente puro, que la llevaba a tutear, entregán­dole la mirada, al hombre al que hablaba casi por primera vez.
La señorona, entretanto, increpaba a Hernández, llamándolo roto, bandido, asesino, ladrón... -¿Ladrón yo? -Sí, tú. -¡Caramba!, ¡qué costumbre de tutear tiene usté, madama! -¿Dónde está mi tordo? -¿Cuál?
La conduje, pues, hasta el guardarropa; saqué su abrigo; se lo puse, y, alargándole la mano, le dije: -»Señora, aquí no estamos ya en el baile de máscaras, y me veo privado de la dicha de tutear a V.
—Aura sí que estoy ciego.., niño - le dice. -Ya está... El paisano, deja de tutear al miserable. —Yo le daré otro perro, agüelo. Serénese.
La mañana estaba fría, pero en aquel gabinete y en aquellos salones la temperatura era tan suave y había unos olores tan gratos de flores o qué se yo, que Perico creía hallarse en un jardín delicioso en uno de los días más hermosos de primavera. Don Juan empezó por tutear a Perico, prueba de bondad que a éste le llegó al alma.
Las personas que habrán leído su libro autobiográfico «Les Chants de l'Ombre»(ediciones Imago, París, 2000) pueden darse cuenta de la dimensión extraordinaria de este creador y de sus increíbles, hasta inhumanos esfuerzos para superar con valor, perseverancia y una verdadera rabia de sobrevivir, las innumerables dificultades que ha conocido durante su trayectoria: de una vida de abandono, ha podido tutear la Luz, dándonos obras de arte impregnadas por sus vivencias, llenas de fuerza, humanismo y esperanza.
No puede capturar fichas, si en ese turno puede tutear, con la excepción de los casos en los que puede tutear y capturar, saliendo de la cárcel.
Mejor conocido como Tute en el lenguaje coloquial colombiano, tutear es otra forma de jugar en el parqués, tiene la misma mecánica de juego y el mismo objetivo.
Los premiados eran exentos del pago de impuestos, considerados primos del rey (por lo que lo podían tutear) tenían el tratamiento de "Excelencia", el derecho a honores militares y convertirse ipso facto en la Gran Cruz de la Orden de la Corona de Italia y la Orden de San Mauricio y Lázaro.