Año nuevo... LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ La ambulancia parecía que iba a estrellarse en su vertiginosa carrera por las calles de la
urbe.
Antonio Domínguez Hidalgo
A Chaucer, y sus peregrinos sin banderines ni porras ni estadios. A Rabelais, educador de gigantes que gobernarían mejor nuestra
urbe gargantuesca y pantacruélica.
Antonio Domínguez Hidalgo
Vista desde puntos lejanos la
urbe finge hipócrita sosiego, pero mientras poco a poco va uno acercándose a ella, se escucha acrecentándose el estruendo de su murmullo; la violencia de su agitación; la explosión de sus escándalos y quienes los engendran, van sucumbiendo en mezcla desesperada de incomprensiones parlantes, de indiferencias autómatas, de orgías desérticas, de cuentos promiscuos.
Antonio Domínguez Hidalgo
Movimiento inacabable de quienes luchan cotidianamente por sobrevivir, por no naufragar en la mancha que los devora, que los envuelve en redes desconocidas, indestructibles, destructoras. Desde allí se ve la
urbe de acero, de roca, de cristales, de asfaltos.
Antonio Domínguez Hidalgo
- A Don Casto, por su omnipotente voluntad, le atribuimos el más alto concepto de la moralidad las damas caritativas de la
urbe, de las cuales soy representante.
Antonio Domínguez Hidalgo
Un sorprendente sol derramaba sus bondades en efluvios que se correteaban a todo lo largo y a todo lo ancho de la
urbe recién bañada la noche anterior.
Antonio Domínguez Hidalgo
FANTASÍA Una muchedumbre infinita y milenaria se encontraba reunida en la principal ágora de la
urbe, con el propósito de realizar una manifestación pacífica como protesta a ciertos desmanes premeditadamente ocultos del gobierno, para algunos, tiránico, antidemocrático, demagógico, supertecnócrata, anticívico, ultrarretrógrado y esdrújulos más.
Antonio Domínguez Hidalgo
(Quizá salga también su fotografía) La niebla matutina de los días lluviosos de invierno bañaba en desolantes caricias la faz mortecina y agitada del centro de la
urbe.
Antonio Domínguez Hidalgo
Sólo el trabajo libre, creativo y solidario nos importa, porque es la más alta forma de hacer el bien a los demás y al hacerlo, el bien se dirige a nosotros, sin duda. Y el desconcertado, caminando sin querer, continuó por la
urbe singular, de perfiles novedosos y ángulos inimaginados.
Antonio Domínguez Hidalgo
Vagar por la
urbe turbulenta, a lo me vale madre; gozar mientras cientos se desbaratan aún por lograr cosas indispensables para su existencia empolvecida.
Antonio Domínguez Hidalgo
(La ciudad se ha vuelto estatua.) Ni esperadas. (La ciudad se ha vuelto muda.) ¿Qué sucede en la gran
urbe de perfiles orgullosos, de gigantes acerados, de paredes de cristal?
Antonio Domínguez Hidalgo
La intimidad lírica de este poeta se toca con la ferocidad automática de la
urbe y crea, por disposición milagrera, una zona única por donde corre, desatado, un autobús y por donde suben el entendimiento estético, la ligereza mental y la curva aceleradora.
Gervasio Guillot Muñoz