Básteos saber que, según iremos viendo, la infeliz guipuzcoana no había de gozar hora de salud desde aquel espantoso día... Y acudamos ahora al
mal parado capitán, a ver qué juicio forma de sus heridas el diligente y experto doctor Sánchez.
Pedro Antonio de Alarcón
¡Que en
mal hora muera si no tenía gana de encontrarte el gitanico para decirte la buenaventura y darte un beso en esa mano de emperador!
Pedro Antonio de Alarcón
Poco o nada encontró que admirar el ilustre artista en aquel pobre y desmantelado templo, y ya se marchaba renegando, como solía, del
mal gusto de los frailes de Castilla la Nueva, cuando reparó en cierto cuadro medio oculto en las sombras de feísima capilla; acercóse a él, y lanzó una exclamación de asombro.
Pedro Antonio de Alarcón
Todos los demás tienen la maldita costumbre de procurar entristecerme, de llorar, de quejarse y de hacer otras tonterías que me ponen de
mal humor.
Pedro Antonio de Alarcón
¿Queréis decirme cuándo murió? - Me habéis comprendido
mal.... (replicó el fraile.)--Os he dicho que el autor de esa pintura no pertenece al mundo; pero esto no significa precisamente que haya muerto....
Pedro Antonio de Alarcón
-exclamó al fin un bandido, dirigiéndose al segador-. Haces
mal en pensar en tu dinero, cuando tienes cuidados mayores en que ocuparte.
Pedro Antonio de Alarcón
Pero, aun así y todo ha hecho usted muy
mal en engañarme respecto a otros puntos; y, si antes me hubiera enterado de ello, antes habría venido a pedirle a usted cuentas.
Pedro Antonio de Alarcón
¡No lo haréis! (exclamó el fraile.) ¡Haríais muy
mal, señor Rubens! Llevaos el cuadro si queréis; pero dejad tranquilo al que descansa.
Pedro Antonio de Alarcón
Mi propósito no es otro que el de señalar un mal gravísimo de nuestra situación, que participa más de la naturaleza de mal social que de mal político, con el objeto de provocar un estudio acerca de sus causas y sus remedios, y para el fin de corregirlo en bien de todos y no en beneficio de individuos, bandos o partidos.
-¿Y en qué se funda vuestra señoría para desmentir con esa frescura a todo un Capitán del ejército, a un hombre honrado, a una persona mayor? -gritó con fingida vehemencia don Jorge, procurando meter la cosa a barato y armar camorra para salir de aquel
mal negocio.
Pedro Antonio de Alarcón
¡Tan cierto resulta que en este mundo todo es fugaz y transitorio, así la felicidad como el dolor, o por mejor decir, que de tejas abajo no hay bien ni
mal que cien años dure!
Pedro Antonio de Alarcón
Y si mal funciona el poder electoral en su generación; ¡qué triste es su desempeño en lo que llamaremos su fiscalización o control!