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Sarampion y Rubeola

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UNIVERSIDAD DE ORIENTE

ESCUELA DE CIENCIAS DE LA SALUD

“Dr. Francisco Battistini”

Núcleo Bolívar

Departamento de Bioanálisis

SECCIÓN 01

Sarampión y Rubeola

Licenciada: Bachiller:

Miliangela Millan Leidys Valdez 24.183.239

Tarek Aponte 26.073.277

Guillernis Urbani 25.080.170

Calzadilla Lianny NT

Campos Chabeli NT

Frederick Enid NT

Delia NT

Maryelis
Ciudad Bolívar, septiembre de 2018

INTRODUCCIÓN

El virus del sarampión suele transmitirse por contacto directo presentando problemas en el
tracto respiratorio, este tipo de enfermedades normalmente solo afectan a los humanos
dejando así libres a los animales de ser contagiados, el virus suele aparecer en el organismo
a los 7 o 14 días de haberlo contraído el cual se puede notar por la fiebre alta, tos, moqueo
entre otros y el indicativo más obvio la aparición de puntitos rojos sobre la piel

En el caso de rubeola puede ser fatal para mujeres embarazadas ya que puede provocar el
aborto o malformaciones congénitas en el feto, cabe destacar que se pueden presentar dos
tipos de rubeola postnatal y rubeola congénita.
Sarampión

El sarampión es causado por un virus de la familia de los paramixovirus y normalmente


se suele transmitir a través del contacto directo y del aire. El virus infecta el tracto
respiratorio y se extiende al resto del organismo. Se trata de una enfermedad humana que
no afecta a los animales.

Síntomas

Los síntomas del sarampión aparecen, por lo general, unos 7 a 14 días después de que la
persona se infecta.

El sarampión generalmente comienza con los siguientes síntomas: fiebre alta, tos,
moqueo (rinitis aguda o romadizo), y ojos enrojecidos y llorosos (conjuntivitis). Dos o tres
días después de que comienzan los síntomas, pueden aparecer puntitos blancos (manchas de
Koplik) dentro de la boca

Epidemiología

La infección del sarampión es siempre clínica, es decir, no existen infecciones


asintomáticas. Se inicia con un periodo prodrómico, con síntomas y signos catarrales
(coriza, tos, estornudos) asociados a una conjuntivitis no purulenta y una elevación
progresiva de la temperatura. Puede apreciarse en esta fase el denominado “signo de
Koplik” que consiste en la aparición de pequeños puntos blanco-grisáceos con una areola
rojiza en la mucosa bucal opuesta a los maxilares inferiores. Tras 3-4 días se inicia el
periodo de estado o eruptivo, en el que aparece la erupción maculopapular característica de
esta enfermedad, primero tras la oreja y extendiéndose a continuación por cara, cuello,
tronco y extremidades. La erupción regresa a los 3 días, dejando en la piel una coloración
parduzca transitoria. Durante este periodo se intensifica el malestar general. Esta fase se
continúa con el periodo de declinación, que se prolonga unos 6 días, hasta la desaparición
total de los síntomas.
El Sarampión es una de las más importantes enfermedades inmuno-prevenibles, se
mantiene como foco de preocupación en el mundo, con elevada carga de morbilidad y
mortalidad. Particularmente en América, región declarada libre de esta enfermedad en 2010
por la OMS, se siguen identificando casos importados que originan brotes de diferente
magnitud en personas susceptibles, habitualmente no vacunados, situación recientemente
diagnosticada en Santiago, ciudad capital de Chile. En esta revisión, se presenta
características del agente etiológico, de la enfermedad, aspectos epidemiológicos con foco
en datos históricos nacionales, el impacto de los programas de vacunación, la ocurrencia de
brotes en Chile, para contribuir al conocimiento y enfrentamiento de este siempre presente
problema de salud pública.

CICLO EPIDEMIOLÓGICO

 Agente: El virus del sarampión, miembro del género Morbillivirus, de la familia


Paramyxoviridae

 Reservorio: una vez que la transmisión ocurre, el virus infecta las células epiteliales
de su nuevo huésped, y pueden replicarse en el tracto urinario, el sistemalinfático, la
conjuntiva, los vasos sanguíneos y el sistemanervioso central.

 Puerta de salida: El virus es transmitido en secreciones respiratorias, y puede ser


pasado de persona a persona vía gotitas

 Modo de transmisión: La transmisión del virus del sarampión ocurre por contacto
directo o por gotitas infectadas provenientes de alguien enfermo, quien permanece
infeccioso tres a cinco días antes de la aparición de las erupciones hasta cuatro días
después.

 Puerta de entrada: el sarampión es un patógeno de transmisión aérea altamente


contagioso, el cual se propaga primordialmente a través del sistema respiratorio

 Huésped susceptible: El virus penetra en las células epiteliales dela mucosa de las
vías respiratorias altas, como la orofaringe o, con menos frecuencia en la conjuntiva
delos ojos. El virus llega al tejido linfoide y retículo endotelial local en menos de
48horas: amígdalas, adenoides, timo, bazo, etc. y al resto delas vías respiratorias
altas. El periodo de incubación es de aproximadamente 4-12días (durante los cuales
no hay síntomas). El prime rsíntoma suele ser la aparición de fiebre alta, por lo
menostres días, tos, coriza (nariz moqueante)y conjuntivitis (ojos rojos). La fiebre
puede alcanzar los40 °C (104 F). Las manchas de Koplik que aparecen dentrode la
boca son patognomónicas (su aparición diagnosticala enfermedad) pero son
efímeras, desapareciendo enunas 24 horas de haber aparecido

Serología para sarampión

Exámenes de lab

Para una diagnosis confirmada un lampazo se utiliza para recoger una muestra de la
saliva o se recoge una muestra de sangre. El suero y la saliva se miden para la
inmunoglobulina sarampión-específica M (IgM). Esto es positivo en casos del sarampión
por hasta 6 semanas después del inicio de la enfermedad. Las muestras de orina pueden
también rendir el virus y el IgM. La prueba serológica está lo más común posible por
inmuno ensayo enzima-conectado (ELISA o EIA). ELISA para el anticuerpo de IgM
requiere solamente un único espécimen del suero y es diagnóstico si positivo.

Después de una infección las demostraciones de IgM a la subida inmediata que persiste
para un mes o dos. Éste es diagnóstico del sarampión. Hay, sin embargo, pruebas para
descubrir el sarampión IgG específico también. Las pruebas incluyen ELISA, la inhibición
de la hemoaglutinación (HI), pruebas indirectas del anticuerpo fluorescente, el
microneutralization, y la neutralización de la reducción de la placa. Éstos son diagnósticos
solamente si una subida del IgG puede ser mostrada. Esto se llama la subida del título del
anticuerpo contra virus de sarampión. Así por lo menos dos muestras de suero necesitan
cerco. El primer espécimen se debe drenar tan pronto después de inicio impetuoso como
sea posible. El segundo espécimen se debe drenar 10-30 días después. Ambas muestras
deben tener la misma prueba al mismo tiempo. Las consideraciones específicas para
documentar un aumento en título dependen de la prueba.

El virus de sarampión contiene un único ARN trenzado en su base. Estos cabos del
ARN se pueden descubrir en saliva y otras muestras para la confirmación de la diagnosis.
El aislamiento del virus de sarampión no se recomienda como método rutinario para
diagnosticar el sarampión. Sin embargo, los estudios de estos aislantes ayudan en la
vigilancia epidemiológica molecular del sarampión y ayudan en descubrir el origen
geográfico del virus y de las deformaciones del virus. El virus es más probable ser aislado
cuando los especímenes cerco en el plazo de 3 días de inicio impetuoso.

Otras pruebas incluyen ésos con las raspaduras bucales. Esto incluye suavemente
escariar las células de los forros interiores de las quijadas. Estas células después se ponen
sobre una diapositiva y se manchan con los tintes especiales llamados la mancha de óxido
de Leishman. Bajo el microscopio las células gigantes son visibles.

Otro método es utilizar los tintes fluorescentes especiales y con un proceso llamado
inmunofluorescencia de un nasofaríngeo aspire (NPA) el virus puede ser descubierto.

Inmunización

El sarampión es una enfermedad infecciosa significativa porque, aunque la tasa de


complicaciones no es alta, la enfermedad en sí misma es tan infecciosa que el gran número
de personas que sufrirían complicaciones en un brote entre las personas no-inmunes
saturarían rápidamente los recursos hospitalarios disponibles. Si las tasas de vacunación
caen, el número de personas no-inmunes en una comunidad aumentan, por tanto, el riesgo
de un brote de sarampión aumenta. En los países desarrollados, la mayor parte de los niños
están inmunizados contra el sarampión a la edad de 12 meses, generalmente como parte de
la vacuna triplevírica SPR(sarampión, paperas y rubéola). La vacunación no se aplica antes
ya que los niños menores de 12 meses retienen inmunoglobulinas anti-sarampiónicas
(anticuerpos) trasmitidos de la madre durante el embarazo. Un refuerzo de la vacuna se
debe recibir entre los cuatro y los cinco años. Las tasas de vacunación han sido
suficientemente altas para hacer al sarampión relativamente poco común. Incluso un solo
caso en un dormitorio universitario, o escenario similar, genera un programa local de
vacunación, en caso de que cualesquiera de las personas expuestas no sean inmunes.

Las poblaciones no vacunadas enfrentan el riesgo constante de la enfermedad. Después


de que las tasas de vacunación bajaron en el norte de Nigeria a principios de los años 2000
debido a objeciones políticas y religiosas, el número de casos aumentó significativamente,
y cientos de niños murieron.13 En 2005 un brote de sarampión en Indiana fue atribuido a
niños cuyos padres se negaron a la vacunación.14 A principio de los años 2000, la
controversia de la vacuna SPR en el Reino Unido con referencia a un lazo potencial entre la
vacuna combinada SPR y el autismo provocó un regreso de las "fiestas de sarampión", en
las que los padres infectan a los niños con sarampión de manera deliberada para reforzar la
inmunidad del niño sin una inyección. Esta práctica presenta muchos riesgos a la salud del
niño, y ha sido desaconsejado por las autoridades de salud pública.15 La evidencia
científica no provee apoyo para la hipótesis de que la SPR sea una causa del autismo.16 Las
tasas de cayentes de inmunización en el Reino Unido son la causa probable de un aumento
significativo en los casos de sarampión, presentando un aumento constante en el número de
casos.17 De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión es la
primera causa de muerte infantil prevenible por vacunación.

A nivel mundial, la tasa de mortalidad ha sido significativamente reducida por los


signatarios de la Iniciativa Sarampión: la Cruz Roja Americana, los Centros para el Control
y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), la Fundación de las Naciones
Unidas, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Globalmente, las muertes
por sarampión han bajado en 60%, desde unas estimadas 873.000 muertes en 1999 hasta
345.000 en el 2005. África es la región que ha mostrado el mayor avance, con una
reducción de las muertes anuales por sarampión del 75% en sólo 5 años, desde unas
506.000 hasta unas 126.000.18 El comunicado de prensa lanzado en conjunto por la
Iniciativa Sarampión arroja luz sobre otro beneficio de la lucha contra el sarampión: "Las
campañas de vacunación contra el sarampión están contribuyendo a la reducción de las
muertes infantiles por otras causas. Se han convertido un canal para la entrega de otros
implementos salvavidas, tales como redes para las camas para proteger contra la malaria,
medicina desparasitarte y suplementos de vitamina A. Combinar la inmunización contra el
sarampión con otros suplementos de salud es una contribución al logro del Objetivo del
Milenio #4: una reducción de dos tercios en las muertes infantiles entre 1990 y 2015."

Una vez contraída y curada la enfermedad, el cuerpo adquiere inmunidad permanente.


Desde la década de 1960 existe una excelente vacuna contra el sarampión elaborada con
virus vivos atenuados que actualmente se administra a alrededor del 70% de los niños del
mundo por medio de programas nacionales de inmunización infantil. En la mayoría de los
países industrializados, el sarampión está ahora controlado eficazmente o incluso ha sido
eliminado. También se ha aplicado con éxito en muchos países en desarrollo una estrategia
integral de inmunización, que abarca el fortalecimiento de los servicios de inmunización
sistemática, la realización de actividades suplementarias de inmunización (ASI) periódicas
y la intensificación de la vigilancia. No obstante, dada la alta infectividad del virus del
sarampión, es suficiente una pequeña proporción de personas vulnerables para mantener el
virus en circulación en poblaciones de unos pocos cientos de miles de personas. En muchos
países, incluidos varios de África y Asia, la cobertura de los programas nacionales de
inmunización infantil continúa siendo baja. En estos países, la morbilidad por sarampión es
desproporcionadamente alta con respecto a la media mundial. Se calcula que en 2002
murieron en todo el mundo alrededor de 610 000 personas, la mayoría lactantes y niños de
corta edad. Un número aún mayor de personas sufren complicaciones del sarampión como
malnutrición y lesiones neurológicas permanentes. Las vacunas contra el sarampión vivas
atenuadas disponibles ahora internacionalmente son seguras, eficaces y relativamente
baratas y pueden utilizarse indistintamente en programas de inmunización. Cuando la
vacuna contra el sarampión se combina con la vacuna contra la rubéola (vacuna MR)1 o
con las vacunas contra la parotiditis y la rubéola (vacuna MMR),1 la respuesta inmunitaria
protectora a los componentes individuales no varía. El uso de este tipo de vacunas
combinadas es ventajoso desde el punto de vista logístico y programático y se recomienda
en zonas con carga de morbilidad de parotiditis y rubéola altas, siempre que el precio de la
vacuna sea asequible y, en el caso de la rubéola, siempre que puedan mantenerse tasas de
cobertura de vacunación superiores al 80%.

Se recomienda vacunar contra el sarampión a todos los niños y adultos vulnerables para
quienes la vacunación contra el sarampión no esté contraindicada. La vacuna debe
utilizarse para evitar brotes epidémicos, pero la vacunación masiva no es muy eficaz para
controlar los brotes existentes. La infección asintomática por el VIH es una indicación, no
una contraindicación, para la vacunación contra el sarampión. Lo idóneos es administrar la
vacuna en una fase lo más temprana posible de la infección por el VIH. En zonas con
prevalencia de sarampión, o durante las epidemias, puede considerarse también la
vacunación de personas con signos tempranos de inmunodeficiencia inducida por el VIH.
La edad de vacunación contra el sarampión recomendada depende de las pautas
epidemiológicas locales del sarampión, así como de consideraciones programáticas. En la
mayoría de los países en desarrollo, la existencia de tasas de ataque altas y casos graves de
la enfermedad en lactantes hacen necesaria la vacunación temprana, habitualmente a los
nueve meses de vida, a pesar de las tasas relativamente bajas (80–85%) de seroconversión
tras la vacunación en este grupo de edad. Salvo si padecen inmunodeficiencia grave, los
lactantes infectados por el VIH deben recibir la vacuna contra el sarampión a los seis meses
de edad, seguida de una dosis adicional a la edad de nueve meses.

Para garantizar una inmunidad óptima de la población, es preciso proporcionar a todos


los niños una segunda oportunidad de ser inmunizados contra el sarampión. 1 Si desea
información detallada, consulte los documentos de posición de la OMS sobre las vacunas
contra la rubéola (N.º 20, 2000, págs. 161–169) y sobre las vacunas contra la parotiditis
(N.º 45, 2001, págs. 346–355). Aunque se administra generalmente cuando los niños se
incorporan a la escuela (con entre 4 y 6 años de edad), la segunda dosis puede administrarse
incluso tan solo un mes después de la primera dosis, dependiendo de la situación
programática y epidemiológica local.

En países que se han fijado como meta la eliminación del sarampión, debería
considerarse la realización de una ASI única dirigida a todos los niños de 9 meses a 14 años
de edad, con independencia de si han sufrido la enfermedad o han sido vacunados
anteriormente. Es también preciso tratar de vacunar a grupos específicos de adultos jóvenes
que puedan estar expuestos a un mayor riesgo de infección por sarampión, incluidas las
personas que ingresan en el ejército, los estudiantes universitarios, los profesionales
sanitarios, los refugiados y quienes realicen viajes internacionales a zonas endémicas de
sarampión. La eliminación del sarampión exige una vigilancia atenta, incluida la capacidad
de confirmación en laboratorio de los casos sospechosos de sarampión. Aunque la
erradicación del sarampión en todo el mundo es factible desde el punto de vista técnico, es
posiblemente más realista aplicar una estrategia de eliminación escalonada, como la
aplicada por muchos países industrializados y adoptada ahora también por cuatro de las seis
regiones de la OMS. La estrategia de fortalecer los servicios de inmunización sistemática,
combinada con la realización de ASI periódicas, ha demostrado ser costo eficaz en países
desarrollados y menos desarrollados. No obstante, inicialmente es preciso centrar la
atención en reducir la morbilidad y la mortalidad por sarampión en los países con una carga
de morbilidad más alta.

Prevención

Una vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y el sarampión (MMR) se


utiliza para proteger a niños contra el sarampión. La primera dosis de la vacuna se debe dar
idealmente a los bebés que están entre 12 a 13 meses. Dan los niños una segunda dosis o la
dosis de amplificador auxiliar antes de que empiecen la escuela, generalmente entre las
edades de tres y cinco años.

La segunda dosis se puede dar tres meses después del primero. Los alrededores niños de
5 a del 10% no desarrollan inmunidad completa después de la primera dosis. La segunda
dosis ofrece la protección creciente. Después de la dosis de amplificador auxiliar menos el
de 1% de niños todavía tienen el riesgo de conseguir el

Diagnostico

El diagnóstico del sarampión se suele realizar a partir de test serológicos que permiten
detectar los anticuerpos IgG e IgM frente al virus en sangre-

“Existen otros test que detectan el virus, fundamentalmente en la faringe, mediante técnicas
de amplificación molecular o, más raramente, de cultivo celular”, apostilla Marimón

El diagnóstico del sarampión se realiza fundamentalmente y casi siempre por la clínica.

La observación de las "manchas de Koplik", pequeños puntos blanquecinos que


aparecen en el interior de las mejillas en las etapas iniciales de esta enfermedad, es también
un diagnóstico de sarampión.

Tratamiento

No existe tratamiento antiviral específico frente al virus del sarampión. En caso de que
se produzca la infección, el tratamiento se basa en la administración de antitérmicos para la
fiebre y antitusígenos para la tos.

Es recomendable que mientras dure la infección el enfermo guarde reposo y mantenga


una buena hidratación. El tratamiento con antibióticos sólo se requiere cuando aparecen
complicaciones bacterianas.

Las complicaciones más frecuentes del sarampión son las infecciones bacterianas, como
la otitis media o la neumonía, esta última sobre todo entre los lactantes.

La encefalitis o inflamación del encéfalo es otra de las posibles complicaciones del


sarampión, que puede producir déficits neurológicos. Sin embargo, este tipo de
enfermedades no suele aparecer en niños bien nutridos y su incidencia es muy escasa.

Rubeola

La rubéola es una infección vírica contagiosa que afecta, principalmente, a niños y a


adultos jóvenes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la rubéola puede ser
grave para las mujeres embarazadas, debido al denominado síndrome de rubéola congénita
(SRC).

Una mujer infectada durante las primeras 16 semanas (sobre todo las primeras 8 o 10
semanas) del embarazo puede abortar, dar a luz un bebé muerto o que éste nazca con
defectos congénitos.

Epidemiologia: Este virus causa una enfermedad en la que cabe distinguir 2 formas muy
diferentes: la Postnatal, benigna y auto limitada, y la Rubéola Congénita, con riesgo de
daño fetal de diversos grados.

La Rubéola postnatal es una enfermedad sistémica aguda benigna, inaparente en más


del 50% de los casos. En los casos sintomáticos se inicia con un pródromo escaso, con
coriza, odinofagia, fiebre moderada, conjuntivitis, cefalea y mialgias. Es frecuente la
linfadenopatía generalizada de preferencia su occipital, retro auricular y cervical posterior,
que se inicia en la fase prodrómica y persiste semanas. A los 4-5 días del inicio de los
síntomas aparece un cuadro exantemático maculopapular rosáceo, que se inicia en la cara y
se extiende rápidamente a tórax, abdomen y extremidades. En mujeres adultas son
frecuentes las artralgias y artritis transitorias. Las complicaciones son raras y se presentan
como casos de encefalitis, síndrome de Guillain-Barré, miocarditis y trombocitopenia. El
diagnóstico presuntivo se basa en el cuadro clínico y los antecedentes epidemiológicos,
pero el diagnóstico de certeza se realiza por serología para anticuerpos específicos o por
aislamiento viral en secreción nasofaríngea, sangre, orina o LCR.

La Rubéola congénita o Síndrome Rubeólico Congénito (SRC) se debe a la infección de


la mujer embarazada no inmune, produciéndose la infección fetal por vía transplacentaria.
El riesgo es mayor si la infección se da en la fase crítica del desarrollo, en los primeros
meses del embarazo, produciéndose entonces con más probabilidad abortos y daños fetales
(síndrome de rubeola congénita). Las anomalías mayores se dan si la infección se produce
en el primer mes de embarazo (50% de los casos) y a lo largo de todo el primer trimestre de
gestación (20-30%). A partir de la 20 semana el riesgo prácticamente se interrumpe. Pero en
la infección adquirida precozmente en el embarazo produce alteraciones que abarcan una
amplia gama de posibilidades, que comprende desde el recién nacido indemne al aborto,
pasando por la infección silenciosa (asintomática), la infección latente al nacer (que se
manifiesta tardíamente, con defectos psicomotores, manifestaciones urinarias, y en especial
defectos en la audición y el lenguaje) y la fetopatía rubeólica, con daños claros y aparentes
en el recién nacido. El daño es mayor en el SNC, con diversos grados de retraso mental,
malformaciones, retinopatía y otros defectos oculares, bajo peso, alteraciones
hematológicas (anemia, trombocitopenia, etc.), hepatitis y otras posibles manifestaciones a
diversos niveles. El pronóstico varía según las malformaciones existentes, pues algunas son
de muy mal pronóstico y otras compatibles con la vida e incluso benignas y transitorias.

Síntomas

Los síntomas comienzan entre los 14 y los 21 días después de la infección. La rubéola
se caracteriza por la aparición de pequeñas erupciones en la piel de un color rosáceo que se
inician en la cabeza y progresan hacia las extremidades, haciéndose más numerosas en el
tronco.

Estas erupciones no provocan picores ni molestias y suelen desaparecer en pocos días.


Suelen mostrarse uno o dos días después del contagio.
Junto a las manchas rojizas, los síntomas de la rubéola son bastante similares a los de
un síndrome gripal, con malestar general, fiebre poco intensa, enrojecimiento de los ojos,
dolor de garganta (faringitis) e inflamación dolorosa de los ganglios, del cuello, sobre todo,
alrededor de la nuca y en la región posterior de las orejas.

Mientras que en los niños la rubéola suele revestir escasa gravedad, acompañándose
algunas veces de otitis (infecciones de oídos), es más frecuente la complicación de la
enfermedad entre los adultos que la padecen.

Éstos pueden sufrir otras patologías más graves provocadas por bacterias como
neumoníao encefalitis (en uno de cada 1.000 casos). Esta última consiste en una infección
que afecta al cerebro y conlleva riesgo de coma, epilepsia e incluso muerte del paciente.

Cadena epidemiológica

 Agente: El factor etiológico de la rubéola es un agente infeccioso específico: el


virus de la rubéola. El virus de la rubéola pertenece al género Rubivirus de la
família Togaviridae. Es un virus de simetría icosaédrica, de tamaño medio (60-70
nm). Contiene una cubierta lipídica y un núcleo con un genoma RNA

 Reservorio: El reservorio de los virus es exclusivamente humano, no existiendo


reservorio animal ni vectores implicados.

El mecanismo de transmisión es por contacto directo, de persona a persona, vía


secreciones respiratorias, a partir de enfermos o de casos asintomáticos, que penetran en el
tracto respiratorio alto del huésped susceptible. En la rubéola congénita la transmisión se
efectúa por vía transplacentaria.

 Puerta de salida: Vía respiratoria, placenta, vía urinaria (rubeola congénita)

Modo de transmisión: Está provocada por el virus de la rubéola (que no debe confundirse
con el virus que provoca el sarampión), que generalmente se transmite mediante la
inhalación de gotitas de flugger procedentes de la nariz o la garganta de personas
infectadas. También la puede transmitir una mujer embarazada a su hijo antes del
nacimiento
 Puerta de entrada: La rubéola es una enfermedad exantemática causada por un virus
ARN, encuadrado dentro del género Rubivirus de la familia Togaviridae. Tiene un
doble mecanismo de transmisión: por un lado, el contacto directo o vía respiratoria
con un individuo infectado (con una contagiosidad del 90%), y por otro, la
transmisión vertical de madre a hijo durante el embarazo

 Huésped susceptible: La susceptibilidad es general, a partir de que el recién nacido


ha perdido los anticuerpos maternos. La inmunidad es permanente después de la
infección natural y se cree que dura mucho tiempo, tal vez toda la vida, después de
la inmunización. Los recién nacidos de mujeres inmunes suelen estar protegidos de
6 a 9 meses gracias a los anticuerpos maternos recibidos a través de la placenta

SEROLOGIA PARA RUBEOLA

Las pruebas control prenatal son para determinar la presencia de anticuerpos tipo
IgG,dentro del TORCHS la prueba ideal es rubeola IgG no IgM. La igM SOLO DEBE
SERREALIZADA cuando hay erupción o contacto con una erupción parecida a la de la
rubeola. IgM NO SE RECOMIENDA COMO EXAMEN DE RUTINA. Sin embargo, se
debe realizar seguimiento si:

Hay antecedente vacunar en el embarazo, cuando tiene sintomatología sospechosa SR,


cuando ha tenido contacto con enfermedad eruptiva febril o rubeola confirmada

PREVENCION

El principal objetivo de la vacunación contra la rubéola es prevenir la aparición de la


rubéola

congénita, incluido el SRC. Se recomiendan dos métodos:

a) prevención únicamente del SRC,

mediante la inmunización de las muchachas adolescentes y/o las mujeres en edad de


procrear; o

b) eliminación de la rubéola, así como del SRC, mediante la vacunación universal de los
lactantes y niños pequeños (con/sin campañas masivas) y la vigilancia, y garantizando la
inmunidad de las mujeres en edad de procrear.

La vacuna triple vírica, que protege frente a la rubéola, el sarampión y las paperas, es
eficaz en casi la totalidad de las personas a las que se les administra.

Es una vacuna combinada que se recomienda en la niñez y es aconsejable administrar la


primera dosis cuando el niño cumple 15 meses, aunque en algunos casos no proporciona la
inmunidad adecuada.

En estos casos, se suele facilitar una segunda dosis antes de la escolarización (entre los
cuatro y los seis años) o antes de la adolescencia (entre los once y los trece años). En
cualquier caso, también se recomienda la vacunación en personas adultas no inmunes.

DIAGNOSTICO

El diagnóstico de la rubéola congénita del RN se confirma por la presencia de


anticuerpos tipo IgM en una sola muestra, o por la presencia de títulos elevados de IgG

más allá de lo esperable por transferencia pasiva materna, o por el aislamiento del virus en
secreciones faríngeas y/u orina (por la que se excreta el virus hasta durante un año o más,
en los casos de rubeola congénita).

TRATAMIENTO

En la actualidad no existe cura para la rubéola, y el tratamiento que se suele administrar


sirve para aliviar la fiebre y el dolor articular (paracetamol).

En el caso del tratamiento de la rubéola congénita, las lesiones cardíacas precisan


tratamiento quirúrgico para restablecer la anatomía normal. La sordera mejorará con
prótesis, y la cirugía precoz ha dado muy buenos resultados para corregir las cataratas.

CONCLUSIÓN
Es aconsejable que mientras dure la infección el enfermo guarde reposo y mantenga una
buena hidratación. El procedimiento con antibióticos sólo se requiere cuando aparecen
complicaciones bacterianas.

la rubéola congénita del RN se ratifica por la representación de anticuerpos tipo IgM en


una sola muestra, o por la presencia de títulos elevados de IgG, En la actualidad no existe
cura para la rubéola, y el tratamiento que se suele administrar sirve para aliviar la fiebre y el
dolor articular como lo es paracetamol.

BIBLIOGRAFÍA
https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/infecciosas/sarampion.html

https://www.paho.org/cub/index.php?
option=com_docman&view=download&category_slug=publicaciones-sobre-enfermedades-
transmisibles&alias=1341-sarampion-esp&Itemid=226

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0716-10182015000500008

http://www.saludcapital.gov.co/CTDLab/Publicaciones/Procedimiento_Toma_Muestra_Sarampion_
Rubeola_SDS.pdf

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