Politica Fiscal

Descargar como docx, pdf o txt
Descargar como docx, pdf o txt
Está en la página 1de 8

POLITICA FISCAL

Echeverry recibió una economía que en 2010 tenía un déficit de


cuenta corriente equivalente al 3,1% del Producto Interno Bruto
(PIB), cuyo valor era equivalente a US$287.018 millones y su
crecimiento de 4,3% anual, además de un PIB per cápita que
alcanzaba los US$6.250.

Durante los últimos 8 años, el país atravesó una desaceleración global


que, aunque llevó la economía a crecer menos de 2%, no alcanzó a
llevar al país al decrecimiento. La desaceleración fue consecuencia de la
caída de los precios internacionales del petróleo, un evento que
también le pasó la factura al país.

La misma situación llevó a que el PIB del país pasara de un crecimiento


anual de 4,3% en 2010 a uno de 2% en 2016 y de 1,8% el año siguiente.
Dicho nivel de crecimiento fue el más bajo que el país ha reportado
desde 2009, cuando llegó a 1,6%.

El gobierno de Juan Manuel Santos recibió un déficit de Cuenta Corriente


de 3,1% del PIB nacional, equivalente en ese momento a US$8.732
millones. Para 2015, cuando las finanzas del país sintieron más fuerte el
impacto de la caída del precio del petróleo, el déficit llegó a 6,3%
equivalente a US$18.549 millones.

El ministro Cárdenas implementó la llamada “austeridad


inteligente”, que reducía el gasto público en sectores poco
sensibles para el desempeño del país, excluyendo de los recortes
por ejemplo a los programas sociales y las inversiones
en infraestructura.

Por último, de acuerdo con las cifras del Banco de la República, el


gobierno de Juan Manuel Santos dejará una deuda externa que en
febrero de este año sumaba US$124.656 millones, equivalentes al
36,4% del PIB.
https://www.portafolio.co/economia/balance-del-gobierno-de-juan-manuel-santos-las-cifras-
tienen-la-palabra-519733

DUQUE

Política Fiscal bajo el Gobierno Duque

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló este viernes que el


Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia creció 3,3% en el 2019, el más alto desde 2014.

El poder fiscal, entendido como el conjunto de facultades normativas, de gestión y


de disposición de recursos a efectos de organizar un sistema de ingresos y de
gastos públicos, se materializa, en materia del gasto, en el poder presupuestario y,
en materia de ingresos, en el poder tributario, de endeudamiento y en el poder
patrimonial.

Para realizar un análisis de la política fiscal en el Gobierno de Duque, debe


tenerse en cuenta que en el mes de octubre 2018, a tan solo dos meses de la
posesión presidencial, el Congreso aprobó la Ley 1940, por la cual se decreta el
presupuesto de rentas y recursos de capital y la ley de apropiaciones para la
vigencia fiscal del año 2019 en una suma de $ 244,9 billones y se apropia para
atender los gastos de funcionamiento, inversión y servicio de la deuda pública en
una suma de $258,9 billones, lo cual conllevó un desequilibrio presupuestal de $14
billones, (un desbalance de 1.4% del PIB). Sin duda alguna, la anterior situación
demarcó el camino de la política fiscal del gobierno Duque, toda vez que se vio
abocado, en primer lugar, a presentar ante el Congreso el proyecto de una ley de
financiamiento, cuya finalidad central fue el recaudo de los recursos necesarios,
esto es los 14 billones de pesos, para sufragar el déficit presupuestal para la
vigencia 2019[1], proyecto que se materializó en la Ley 1943 de 2018[2] así como
a la búsqueda de la  flexibilización temporal de la regla fiscal, dadas las presiones
sobre el gasto fiscal[3], en tanto que, entre el proyecto de ley de financiamiento,
que buscaba recaudar los 14 billones y las proyecciones de recaudo que el mismo
gobierno elaboró, de conformidad con las disposiciones aprobadas en la Ley 1943,
se mantiene un déficit en cerca de 7 billones de pesos.

POLITICA MONETARIA

SANTOS

n los ocho años de administración de Juan Manuel Santos (2010-2018)


han sido dos los gerentes que han llevado la batuta de la máxima
autoridad monetaria: José Darío Uribe (2005-2017) y Juan José
Echavarría (2017-actualidad)
e iniciar el gobierno de Santos con un IPC que se movía en niveles
cercanos al rango meta de 3%, a inicios de 2015 el fenómeno de El Niño
sumado a la depreciación del peso y a los efectos del paro camionero
incrementaron el precio del dinero, especialmente, el de los alimentos
hasta alcanzar tasas de inflación anualizadas de 6%, 7% y 8%

La alta inflación fue uno de los mayores retos del Emisor.


Noelia Cigüenza Riaño - nciguenza@larepublica.com.co

En los ocho años de administración de Juan Manuel Santos (2010-2018) han sido
dos los gerentes que han llevado la batuta de la máxima autoridad monetaria:
José Darío Uribe (2005-2017) y Juan José Echavarría (2017-actualidad), dos
medellinenses a los que les ha tocado lidiar con varios males en común: la trepada
de la inflación y el desequilibrio en la cuenta corriente.
De iniciar el gobierno de Santos con un IPC que se movía en niveles cercanos al
rango meta de 3%, a inicios de 2015 el fenómeno de El Niño sumado a la
depreciación del peso y a los efectos del paro camionero incrementaron el precio
del dinero, especialmente, el de los alimentos hasta alcanzar tasas de inflación
anualizadas de 6%, 7% y 8%. Lo peor llegó en los últimos meses de Uribe como
gerente, pues fue en julio de 2016, cuando la inflación registró el dato a 12 meses
más alto desde octubre de 2000 (8,97%).

“Se combinó la caída de los precios del petróleo con el Niño. Eran choques de
oferta que se autocorrigen; sin embargo, decidimos posteriormente intervenir y
subir la tasa para bajar las expectativas. A ello, se sumó el aumento del déficit de
cuenta corriente que estaba financiado por inversión extranjera de portafolio.
Afortunadamente, logramos controlar la inflación y volver al rango meta de entre
2%y 4%”, recordó Adolfo Meisel, excodirector del Banco.

En total, durante el periodo de gobierno de Santos se identificaron cinco ciclos de


política monetaria, de los cuales tres fueron contractivos y dos de expansión.
Como explica Christian Andrés Palencia, de Asobancaria, en agosto de 2010, la
política monetaria se encontraba en medio de un ciclo expansivo

Finalmente, Palencia indica que desde diciembre de 2016 hasta junio de


2018, la política monetaria se sitúa en un ciclo expansivo. “En este
periodo el Banco ha disminuido la repo en 325 pb, pasando de 7,50% a
4,25%”, indicó el experto de Asobancaria.

La inflación colombiana ha venido cayendo. En enero de 2018 el


nivel de precios (medido por el IPC) creció solo 0,63 %, cifra
significativamente inferior a la de enero del año anterior, 1,02%, con
lo cual la variación del IPC en los 12 meses corridos entre enero de
2017 y enero de este año fue 3,68%. Esta cifra se sitúa, con holgura,
dentro del rango meta de inflación: 2 – 4% para el año completo. 

DUQUE
En los últimos 12 meses la industria y el comercio se han
recuperado, mientras que la inflación se mantiene
controlada. Sin embargo, en enero, el gobierno de Iván
Duque vio llegar al desempleo a 12,8%, la cifra más alta
desde 201l primer año de administración de Iván Duque estuvo marcado por
dos hechos fundamentales para su plan de gobierno: la Ley de Financiamiento y la
aprobación del Plan Nacional de Desarrollo, dos hechos que se presentaron ante
una coyuntura en la que si bien la economía ha mostrado señales de
recuperación, indicadores como el desempleo y la confianza del consumidor
mantienen tendencias negativas.

El año pasado cerró con un crecimiento de 2,6%, muy por encima del 1,4% en
2017, sin embargo, en el primer trimestre la economía subió 2,8%, por debajo de
lo esperado. Por otro lado, la industria ha mostrado señales de recuperación y el
comercio minorista ha consolidado sus ventas, situación que se refleja en mejores
indicadores de confianza en los industriales.

Por su parte, la inflación se ha mantenido relativamente estable, en un rango entre


3,01% y 3,43%, y la tasa de interés continúa inalterada en un nivel de 4,25%
desde abril del año pasado. Sin embargo, el gran lunar es que la reactivación
económica no ha logrado reducir la tasa de desempleo, que actualmente está en
10,8% ni traer a terreno positivo la confianza del consumidor, que en junio reportó
un balance de -6,30%.

Inflación se mantiene dentro del rango meta, pero llegó a 3,43%


A lo largo del primer año del Gobierno de Duque la variación del Índice
de Precios del Consumidor (IPC) ha mostrado una leve tendencia al alza.
Desde enero, cuando el dato de inflación fue de 3,15%, el indicador ha
venido aumentando mes a mes, hasta llegar a 3,43% en junio. Si bien
Anif sostuvo que en dicho resultado incidió “la aceleración de la inflación
de alimentos a tasas de 4,5% anual debido a los graves daños causados
en la vía Villavicencio-Bogotá por cuenta de las intensas lluvias”, el Dane
negó que los cierres generados en la Vía al Llano tuviesen una gran
incidencia sobre el comportamiento general de los precios.

En temas como el crecimiento de la economía, el desempleo y la evolución de las


finanzas públicas, la mayoría de los analistas coinciden en un veredicto negativo
sobre el primer año del gobierno Duque.
No se puede negar que este gobierno heredó un panorama complejo en materia
económica. Pero las medidas tomadas para reactivar el crecimiento no han sido
las mejores, y es irresponsable llamarlas “errores de aprendizaje”.

La reforma tributaria de finales de 2018, que trató de disfrazarse bajo el nombre de


una “ley de financiamiento”, innecesariamente rebajó los impuestos a las grandes
empresas en lugar de aumentar el recaudo con criterios de eficiencia y
progresividad.

Un primer elemento de análisis es la incertidumbre de la economía mundial. De


hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha recalculado el crecimiento global
en un 3,2 por ciento para 2019 y prevé una actividad mucho mas débil de lo que
se esperaba. Así mismo, el informe del FMI define el repunte del crecimiento para
2020 como precario adicionalmente, los choques a la tasa de cambio pueden
acelerar la inflación y esto haría que el Banco de la República eleve las tasas de
interés, lo cual sería un freno adicional para la economía. Esto ya pasó en 2016
cuando la política monetaria restrictiva disminuyó el crecimiento económico del
2017.

Finalmente, las perspectivas en materia laboral no son tampoco halagüeñas, pues


el modelo de desarrollo está centrado en sectores poco intensivos en mano de
obra, mientras que el mercado laboral informal, que había amortiguado el
desempleo, hoy se ha visto desbordado por los movimientos migratorios.

En 2019 la actividad económica recibirá un estímulo adicional por el resurgir de la


inversión (al 4,1%), debido a la reactivación de la vivienda y la mayor ejecución de las
obras de la infraestructura vial de las concesiones de la cuarta generación (4G).

POLITICA EXTERIOR

SANTOS
Desde su asunción, Juan Manuel Santos le imprimió un giro
a la política exterior colombiana. Esto incluye, en primer
lugar, un intento por reinsertar el país en Sudamérica, para lo
cual el gobierno se ha dado a la tarea de recomponer las
relaciones con países como Venezuela y Ecuador. En cuanto
a Estados Unidos, que sigue siendo el aliado de mayor peso,
Santos busca una relación más diversificada, al tiempo que
explora vínculos más profundos con aliados naturales como
Chile y Perú. La apertura a la región y al mundo es
auspiciosa. Sin embargo, para poder llevarla a cabo,
Colombia debe avanzar en las respuestas a los problemas
internos que enfrenta, sin las cuales las buenas intenciones
podrían quedar en la nada.

DUQUE
La política exterior ha estado muy presente en los primeros días del gobierno de Iván Duque,
por lo que no cabe duda de que el nuevo gobierno colombiano deberá enfrentar grandes
desafíos en las relaciones con los países fronterizos, con la región y con el mundo. En los
últimos días del gobierno de Juan Manuel Santos hubo dos hechos principales que hicieron
que el nuevo gobierno tenga una activa agenda exterior en sus primeros días: el
reconocimiento de Palestina como Estado y las tensiones entre Colombia y Venezuela.

Colombia ha hecho en materia de política exterior un enorme esfuerzo en


el campo político y la agenda se mueve alrededor del tema de
narcotráfico, como reflejo de la triste realidad, que sigue siendo
dominante en nuestra relación internacional.

Sobre las relaciones con los Estados Unidos, dice que han sido para dar
un aseguramiento a las políticas de prevención y tratamiento en la lucha
contra las drogas y el narcotráfico. “Han sido para solidificar y manifestar
el alineamiento que tiene Colombia con la lucha contra el narcotráfico
internacional; es una reiteración de que esa política hay que hacerla”, do
esto denota que Colombia trata de mantener una autonomía con distintos
actores de la economía global, así que nos interesa tanto China, como
Estados Unidos y Europa con sus organizaciones, y obviamente las
relaciones con la ONU”, comenta.

“Por ejemplo, hoy está buscando mercados en China, una potencia


eminentemente comercial, de inversión de capital, con una
economía muy desarrollada y sería inaudito que no estuviera
buscando más acercamientos con China o con las potencias de
Asia; es de esperarse que se sigan buscando más acercamientos
con Corea y Japón, que hacen parte de la agenda del Oriente

También podría gustarte