Ampliación de La Demanda en El Código Procesal Civil
Ampliación de La Demanda en El Código Procesal Civil
Ampliación de La Demanda en El Código Procesal Civil
PROCESAL CIVIL
Rama del Derecho: Derecho Procesal Civil. Descriptor: Actos Procesales en Materia Civil.
Contenido
RESUMEN ...................................................................................................................................2
NORMATIVA ............................................................................................................................. 2
Ampliación de la Demanda y Reconvención ............................................................. 2
DOCTRINA .................................................................................................................................3
Ampliación de la Demanda ............................................................................................. 3
Ampliación de la Demanda en Material Laboral .....................................................4
JURISPRUDENCIA ....................................................................................................................4
1. Artículo 313 del Código Procesal Civil en Materia Familiar ........................ 4
2. Artículo 313 del Código Procesal Civil en Proceso de Divorcio .................6
3. Ampliación de la Demanda y Proceso Monitorio ............................................7
4. Fundamentación de la Procedencia de la Ampliación de la Demanda en
el Proceso Monitorio .........................................................................................................8
5. Demandados Múltiples y la Ampliación de la Demanda............................... 9
1
6. Ampliación de la Demanda en el Proceso Laboral....................................... 10
7. Proceso Disciplinario Notarial y el Artículo 313 del Código Procesal
Civil ....................................................................................................................................... 12
8. Fijación del Objeto del Proceso en Materia Laboral ................................... 14
9. Plazo para Ampliar la Demanda ......................................................................... 15
10. Párrafo Segundo del Artículo 313 del Código Procesal Civil en
Materia de Trabajo ......................................................................................................... 16
11. Ampliación de la Demanda .............................................................................. 18
12. Ampliación de la Demanda en Materia Agraria ........................................ 19
RESUMEN
NORMATIVA
2
DOCTRINA
Ampliación de la Demanda
[Parajeles Vindas, G.]ii
[P. 57] Conforme al artículo 313 del Código Procesal Civil, en el proceso ordinario o
abreviado, la parte actora puede ampliar la demanda por dos razones: por la
pretensión y por los hechos.
AMPLIACIÓN POR LOS HECHOS. También puede suceder que el olvido se refiera a los
hechos. Se debe presentar y tramitar como un incidente de hechos nuevos, del cual se
confiere audiencia por tres días a la parte demandada. Vencido ese plazo, el
procedimiento siguiente depende del estado del proceso ordinario o abreviado:
[P. 58]
3
1. El proceso ordinario siempre será de mayor cuantía, ya que debe superar la
suma fijada por la Corte. Los abreviados pueden ser mayor o de menor.
2. El escrito inicial debe cumplir los ocho requisitos del artículo 290 ibídem y, si
no se hace, se considera demanda defectuosa.
[P. 59] En materia laboral, antes, por lineamiento jurisprudencial y, ahora, por
permitirlo el numeral 313 del C.P.C. se pueden ampliar las pretensiones deducidas,
siempre y cuando se haga antes de que se conteste la acción dentro del plazo otorgado
al efecto.
JURISPRUDENCIA
[Tribunal de Familia]iv
Voto de mayoría:
“II. En términos generales, es posible afirmar que cuando no se cuenta con normativa
procesal familiar específica (como sucede en los procesos de abandono o en los
procesos de filiación, por ejemplo), el proceso familiar se rige por las disposiciones
4
contenidas en la legislación procesal civil, de acuerdo a lo que dispone el artículo 8 del
Código de Familia. Sin embargo, es claro que en los procesos familiares se presentan
circunstancias no previstas por la legislación procesal civil, y por ello es que resulta
importante conocer antecedentes jurisprudenciales y doctrinarios que dimensionan la
aplicación de ese artículo 8.
En este sentido, a pesar de que el artículo 99 del Código Procesal Civil dispone que "la
sentencia se dictará dentro de los límites establecidos en la demanda" y que "es
prohibido para el juez pronunciarse sobre cuestiones no debatidas respecto de las
cuales la ley exige la iniciativa de la parte", desde vieja fecha la jurisprudencia ha
sostenido que en los procesos de divorcio hay pronunciamientos que la autoridad
judicial debe emitir incluso de oficio por ser consecuencia directa de la disolución del
vínculo. Por ejemplo, aunque ninguna de las partes lo haya solicitado, la autoridad
judicial debe disponer cómo se liquidará el régimen patrimonial del matrimonio y
también debe pronunciarse respecto al cuidado personal de los hijos y de las hijas
menores de edad. La jurisprudencia también ha sostenido que respecto a estos
aspectos que son CONSECUENCIA DIRECTA de la disolución del vínculo matrimonial, la
parte demandada puede formular pretensiones en la contestación de la demanda -
esto es, sin necesidad de que formule contrademanda-, eso sí, permitiéndosele a la
parte actora que se pronuncie al respecto. Por ejemplo, la parte demandada puede
pedir que se le asigne el cuidado personal de los hijos o que se declare que un
determinado bien es o no es ganancial.
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En cuanto al momento procesal oportuno para formular las pretensiones, es claro que
de acuerdo a los artículos 290 y 308 del Código Procesal Civil, las pretensiones se
formulan en la demanda o en la contrademanda; y hay que tener presente que la ley
permite que la pretensión se amplíe posteriormente, pero para que esto resulte
posible es necesario que se cumpla con los requisitos que establece el artículo 313
ibidem. Si la autoridad judicial de la materia familiar considera que es posible ampliar
la pretensión sin que se cumpla los requisitos que contempla este artículo 313,
entonces está en la obligación de consignar explícitamente su razonamiento, para que
así el justiciable conozca esos motivos. Así, por ejemplo, si se trata de un proceso que
interesa directamente a una persona menor de edad y la parte actora o reconventora
pretende modificar la pretensión después de que la contraria contestó la demanda o la
contrademanda, el Juez o la Jueza podría razonar en el sentido de que todas las
decisiones que se adoptan en un proceso deben responder al mejor interés del niño o
de la niña y que para ello, precisamente, dentro de los principios contemplados en el
Código de la Niñez y la Adolescencia se encuentran la ampliación de los poderes del
Juez en la conducción del proceso y la ausencia del ritualismo procesal. Eso sí, también
debe de haber tenido la prudencia de permitir que la parte contraria tuviera la
oportunidad de ejercer su defensa.
[Tribunal de Familia]v
Voto de mayoría
IV. Ahora bien, es necesario recordar que uno de los principios del derecho procesal de
familia es la tutela de la realidad. El Juez o la Jueza debe tomar sus decisiones desde
una perspectiva actual y proyectiva, lo cual significa que cuando en el desarrollo del
proceso surgen cambios relevantes o trascendentes para tomar una decisión, es
absolutamente procedente que se gestione una MODIFICACIÓN a la pretensión que se
formuló en la demanda; petición que a su vez debe ser trasladada a la parte contraria
para que esta pueda ejercer su derecho de defensa. El propósito es claro: Que el Juez o
la Jueza pueda llegar a tomar una decisión con criterios de actualidad.
En un proceso familiar, el artículo 313 del Código Procesal Civil puede ser aplicable sin
contemplaciones cuando una parte introduce pretensiones NUEVAS de naturaleza
estrictamente patrimonial después de que haya existido contestación de la demanda.
Pero cuando se trata de pretensiones personales, nada impide que se formulen
modificiones a la pretensión que se formuló en la demanda, o incluso se puede
formular pretensiones ABSOLUTAMENTE NUEVAS que no se habían incluido en la
demanda. Piénsese por ejemplo, en un proceso de divorcio donde la parte actora no
haya formulado ninguna pretensión respecto a la custodia de los hijos mejores de edad
y que durante el proceso surjan cambios que lo motiven a peticionar la asignación de
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la custodia; o bien, aquellos casos en los que la parte actora pide que se decrete el
divorcio sin que ninguno de los cónyuges quede obligado a suministrar alimentos al
otro una vez disuelto el matrimonio, y que durante la tramitación del proceso, se
produzcan cambios relevantes y surja la necesidad de pedir que el auxilio alimentario
se mantenga después de decretado el divorcio.
Debe quedar claro entonces que MIENTRAS NO HAYA SENTENCIA, estas peticiones se
pueden formular y el Juez o la Jueza tiene la obligación de emitir su pronunciamiento
en la sentencia tomando en cuenta esas nuevas realidades, ya que la relación entre las
personas y las condiciones fácticas suelen ser dinámicas y no estáticas o idénticas a las
que existían cuando la demanda fue presentada. Evidentemente se debe garantizar el
derecho de defensa a la parte contraria, por lo que no se podría emitir una decisión sin
antes haberle dado a la otra parte la oportunidad de manifestarse.
7
de la Ley de Cobro Judicial, porque en el fondo lo que se está disponiendo es el
rechazo de la demanda, concretamente, su ampliación. Con relación a la procedencia
del instituto de la procedencia de la ampliación de la demanda en este tipo de
procesos, en una situación idéntica a la de autos, esta Cámara resolvió: “Lleva razón el
recurrente. Ante la remisión expresa que hace el artículo 38 de la Ley de Cobro Judicial,
es de aplicación al proceso monitorio lo dispuesto por el numeral 313 del Código
Procesal Civil, en cuanto permite ampliar la demanda en cuanto a la pretensión antes
de que haya habido contestación. En este caso concreto el demandado no ha
contestado y como consecuencia la ampliación de la demanda es procedente. Tampoco
es admisible el argumento del aquo en cuanto a que la resolución inicial del proceso
monitorio es una sentencia. Solo es sentencia aquella resolución que se pronuncia
sobre el fondo de la discusión. El auto inicial es un auto, que podría llegar a ser
ejecutorio, pero auto al fin. Por lo expuesto, se revocará, en lo apelado, la resolución
recurrida para que tener por ampliada la demanda en los términos indicados por el
actor.” (voto número 517-1U-2014). Se transcribe lo anterior para efectos de evitar
reiteraciones innecesarias, sin que haya motivos para variar de criterio. En
consecuencia, lo propio será revocar la resolución recurrida para en su lugar tener por
ampliada la demanda en los términos indicados por la parte accionante. El A quo
tomará las medidas correspondientes para ajustar el procedimiento a la ampliación
que aquí se admite.”
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caso concreto el demandado no ha contestado y como consecuencia la ampliación de
la demanda es procedente. Tampoco es admisible el argumento del aquo en cuanto a
que la resolución inicial del proceso monitorio es una sentencia. Solo es sentencia
aquella resolución que se pronuncia sobre el fondo de la discusión. El auto inicial es un
auto, que podría llegar a ser ejecutorio, pero auto al fin. Por lo expuesto, se revocará,
en lo apelado, la resolución recurrida para que tener por ampliada la demanda en los
términos indicados por el actor. El aquo tomará las medidas correspondientes para
ajustar el procedimiento a la ampliación que aquí se admite.”
“IV. La jueza de instancia deniega tal ampliación, fundada en el artículo 313 ibídem, en
cuanto dispone que dicha gestión puede ser formulada siempre y cuando no se haya
contestado la demanda. Al respecto la a-quo aduce que el memorial ampliando
pretensiones fue presentado el diecisiete de diciembre de dos mil doce (memorial de
folios 274 a 279), en tanto que las demandadas “Credibanjo S.A.” y “BAC San José S.A.”
contestaron la demanda el veintiocho de noviembre y el cinco de diciembre de ese
año, respectivamente, es por esto que decide denegar la ampliación. La recurrente
alega que la gestión fue formulada el ocho de noviembre y no en la fecha en que indica
la jueza. También afirma que, para esa fecha, aún falta por notificar a las co-
demandadas “Administradora Fiduciaria ZMZ S.A.” y a “La Boira S.A.” por lo que aún
no se ha cumplido el plazo para contestar la demanda. Para la mayoría del Tribunal el
recurrente lleva razón en sus argumentos. Expliquemos el por qué. Nosotros hacemos
una lectura distinta del numeral 313 ibídem. En nuestro criterio, en el caso de
demandados múltiples como el que nos ocupa, el plazo para ampliar la pretensión
finaliza una vez transcurrido el término para que el último de los co-accionados
notificados conteste la acción y no desde que ese plazo transcurre con respecto al
primer demandado notificado. Esto lo consideramos así porque de seguir esta segunda
tesis, la única salida de la parte accionante sería la de formular una nueva demanda
incluyendo las pretensiones nuevas y solicitar la acumulación del proceso nuevo al que
fue primeramente planteado, con lo que se infringirían los principios de celeridad
procesal y de tutela judicial efectiva. Por esas razones, al no haber sido notificadas dos
de las mercantiles que figuran como demandadas, concluimos que aún no ha pasado el
plazo para poder contestar la demanda por lo que perfectamente resulta factible
ampliar las pretensiones. Por ende, por decisión de mayoría se revoca parcialmente el
auto de las quince horas veinticuatro minutos del diecisiete de enero del año pasado,
en cuanto deniega la ampliación de las pretensiones efectuada por la accionante a
folios 274 y 279, para que en su lugar se proceda a admitir esa gestión.”
9
6. Ampliación de la Demanda en el Proceso Laboral
“III. Vistos los reproches formulados por el apelante, y discutido el presente asunto,
luego de su estudio, este Tribunal considera por unanimidad que no lleva razón en sus
reproches, por los que se dirá. El tema de la prescripción fue resuelta por la Juzgadora
de instancia, por cuanto la parte demandada cuando contestó la demanda, interpuso
la defensa de prescripción y el Juez debe resolver todos los puntos sometidos a
debate. En el caso que nos ocupa, resulta claro que el actor reclama recalcular el
monto actual de la pensión de Hacienda, con efecto retroactivo al 19 de abril de 2006.
Ahora bien, en relación a los extremos derivados del derecho de pensión, debe
aplicarse el plazo de prescripción de tres meses que preveía el artículo 607 del Código
de Trabajo. En lo relacionado a la materia de seguridad social, se ha resuelto en forma
reiterada, salvo que exista una norma especial aplicable, en lo que respecta a la
prescripción debe regirse por el artículo 607 del Código de Trabajo. De esta forma, al
caso concreto resulta de aplicación el artículo 607 del citado Código, y no la normas
del derecho Administrativo, debido a que lo reclamado por el actor, se refiere
precisamente a una prestación producto del un beneficio del sistema de seguridad
social. Se indica que el artículo 607 del Código de Trabajo, fue anulado por la Sala
Constitucional, mediante el voto 5969, de las 15:21 horas del 16 de noviembre de
1993, sin embargo, dicha anulación no fue absoluta sino parcial, únicamente respecto
de los derechos laborales de los trabajadores, surgidos del contrato de trabajo,
estableciéndose que esos derechos prescribirían en los términos previstos en el
numeral 602, dejándose a salvo la aplicación del artículo 607 para las hipótesis que no
se den en virtud o en conexión con la relación laboral, dentro de las cuales están
contemplados los derechos derivados de la seguridad social, entre los que se incluye lo
pedido en este proceso. En dicho voto la Sala Constitucional señaló: “Cabe observar
que, en relación con los derechos a los cuales se refiere esa norma (se refiere al artículo
607), pareciera que solo pueden ser los no derivados de la ley, dejan de serlo del
contrato, como ya se dijo. Así, la hipótesis que esta norma contempla solamente se
referirá a los derechos que no se den dentro, en virtud o en conexión con la relación
laboral, -vgr. los referidos a la organización y funcionamiento de los sindicatos y
cooperativas, el de reclamar contra la política de empleo o salarios mínimos que
considere incorrecta o los derechos de la seguridad social-…”. Alega el recurrente que
el actor tiene un derecho adquirido. La Sala Constitucional ha entendido por derechos
adquiridos: “...aquella circunstancia consumada en la que una cosa -material o
inmaterial, trátese de un bien previamente ajeno o de un derecho antes inexistente- ha
ingresado en (o incidido sobre) la esfera patrimonial de la persona, de manera que esta
experimenta una ventaja o beneficio constatable" (Ver voto número 2765, de las 15:03
10
horas, del 20 de mayo de 1997). En el caso bajo estudio, al actor se le otorgó el
derecho a su jubilación a partir del primero de enero de 1996 y por la Ley 7013. Lo
anterior, es un hecho incuestionable, pero se aclara que para esa fecha en que se
otorgó el derecho ya la Sala Constitucional, había declarado nulo el inciso ch) del
artículo 1 de la Ley Nº 148, mediante el voto Nº 2163-91. Sin embargo, lo que se
analiza no es la existencia del derecho otorgado al actor, sino la posibilidad de
reclamar rentas vencidas según el plazo de prescripción aplicable y si en el presente
caso operó la misma. Sobre este tema, la Sala Segunda en su voto N° 225 de las 14:50
horas del 26 de setiembre de 1997, explicó: “Los juzgadores de instancia acogieron
parcialmente la excepción de prescripción interpuesta por el representante de la Caja
Costarricense del Seguro Social, aplicando el numeral 602 del Código de Trabajo y
declararon prescritos los reajustes de pensión y sus respectivos intereses legales
adeudados desde el 16 de junio de 1982 hasta el 18 de mayo de 1993, sea, las
diferencias correspondientes a los seis meses precedentes al inicio de sus gestiones
administrativas (19 de noviembre de 1993), toda vez que estas tuvieron el efecto de
interrumpir la prescripción en comentario. Sobre el particular, la Sala discrepa de esa
línea de pensamiento y sostiene que para el subjúdice guarda aplicación el ordinal 607
del Código de Trabajo. Ello es así, por la naturaleza de las pensiones. El derecho a
percibirlas -se indicó en el Voto de esta Sala N° 116 de las 9:00 horas del 26 de abril de
1996-, cuando se han cumplido los requisitos para ello, trae aparejada como necesaria
consecuencia, la finalización de la relación laboral. Por eso su disfrute no deriva de
ésta, sino que surge de las respectivas leyes de seguridad social. En el caso, al amparo
de la Ley Constitutiva de la Caja y el Reglamento de Invalidez, Vejez y Muerte,
normativa conexa al Código de Trabajo. De esta forma, es la prescripción trimestral
plasmada por el indicado numeral el aplicable al caso, como norma referida a todos
aquellos derechos provenientes del Código de Trabajo, de sus reglamentos o de sus
leyes conexas, que no se originen en los contratos de trabajo. En este sentido, el Voto
de la Sala Constitucional, N° 5969, de las 15:21 horas, del 16 de noviembre de 1993,
declaró nulo el artículo 607 citado, únicamente en cuanto sus disposiciones se aplican a
los derechos de los trabajadores, es decir, a quienes se encuentran aún ligados a una
relación activa de trabajo, pero no respecto de aquellos que, como en el presente caso,
derivan su derecho de normas de previsión social. Así, en el Considerando III del Voto
señalado, se expresó: "Cabe observar que, en relación con los derechos a los cuales se
refiere esa norma, -artículo 607 del Código de Trabajo- pareciera que solo pueden ser
los no vinculados al contrato relación laboral; no porque sean derivados de la ley, dejan
de serlo del contrato. Así, la hipótesis que esta norma contempla solamente se referirá
a los derechos que no se den dentro, en virtud o en conexión con la relación laboral, -
vgr. los referidos a la organización y funcionamiento de los sindicatos y cooperativas, el
de reclamar contra la política de empleo público o salarios mínimos que considere
incorrecta o los derechos de la seguridad social-..."(énfasis agregado). Así las cosas, se
debe modificar el fallo impugnado, a fin de declarar parcialmente con lugar la
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excepción de prescripción, respecto de las diferencias reclamadas, junto con los
intereses respectivos, anteriores a los tres meses que preceden al reclamo
administrativo de la petente” (en el mismo sentido, pueden consultarse nuestras
resoluciones N° 163 de las 15:30 horas del 16 de junio de 1999 y 552 de las 9 horas del
7 de julio del 2004). Aplicado lo anterior, al caso que nos ocupa, lleva razón la jueza a
quo cuando declaró prescritas todas aquellas rentas, que no fueron reclamadas en su
momento por el trabajador jubilado, pero debió declarar la prescripción tres meses
antes del reclamo administrativo, que fue planteado el 19 de abril del año dos mil
siete, por lo que de conformidad a la normativa del artículo 607 del Código de Trabajo,
que se ha venido analizando, todas las rentas anteriores al 19 de enero del año dos mil
siete se encuentran prescritas y no como lo dispuso el fallo, que la prescripción era de
un año antes a la presentación de la demanda en sede judicial. Pero al haber apelado
sólo la parte actora y al estar prohibida la reforma en perjuicio, se mantiene el criterio
de la señora Jueza. Se le aclara a la parte que el término de la prescripción empieza a
correr desde el momento en que no se le canceló el monto correspondiente a las
rentas, y no debía de esperar la resolución de sede administrativa, para acudir a la vía
judicial, ya que al hacerlo dejó transcurrir el plazo fatal, con la consecuencia de no
poder cobrar los montos por las rentas del período reclamado. En lo referente al
tiempo laborado en el Banco Nacional de Costa Rica, es menester señalar que las
cuotas de ese período ya fueron reconocidas por la Caja Costarricense de Seguro
Social, según la documentación que corre a folios 36, 39 y 40 de los autos. Con relación
a que no se resolvió la ampliación de la demanda, se debe señalar que el ordinal 313
del Código Procesal Civil, por disposición expresa del numeral 452 del Código de
Trabajo dice: "La demanda y la reconvención podrán ampliarse por una sola vez en
cuanto a la pretensión formulada, pero deberá hacerse, necesariamente, antes de que
haya habido contestación...". (Subrayado no es del original). Por lo señalado, se puede
entender que si el Despacho de instancia no se pronunció al respecto, es porque la
ampliación de la demanda, fue presentada de manera extemporánea. Véase que
cuando el representante de la parte actora presenta ampliación de la demanda en
fecha 10 de agosto de 2010 (folios 241 a 246) ya la litis se encontraba trabada, porque
el ente estatal contestó la acción en fecha 11 de setiembre de 2008 (folios 111 a 124).
Así las cosas, impone rechazar los agravios esgrimidos.”
[Tribunal de Notariado]x
Voto de mayoría:
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posibilidad se encuentra establecida de manera expresa en la regla 163/77764 que
dispone en lo que interesa: "en lo que no resulte contrario a esta ley, se aplicarán las
disposiciones del Código Procesal Civil."
El apelante aduce que debe primar la norma especial (N° 7764) sobre la general (Nº
7130), sin embargo olvida el estimable apelante, que el artículo 129 de la Constitución
Política dispone en su párrafo tercero, parafraseado aquí para mayor comodidad de su
lectura, que "no tiene eficacia la ley especial sobre la de interés público". Pues bien, el
Código Procesal Civil, ley N° 7130, establece en su quinto artículo que "las normas
procesales son de orden público y, en consecuencia, de obligado acatamiento, tanto
por el juez como por las partes y eventuales terceros. (...)". En consecuencia sí cabe
integrar del procedimientos disciplinario notarial cono el Código Procesal Civil,
debiéndo descartarse un principio de especialidad en lo primero, por ser éste cuerpo
normativo de orden público y el notarial no. B) En cuanto a la aplicabilidad de la
norma invocada por la Jueza a quo: 313/7130 al proceso disciplinario notarial. Aduce
el recurrente que la norma aplicada, 313/7130 corresponde al proceso de
conocimiento ordinario o principal, mientras que la acción civil es accesoria a la
principal que es la disciplinaria. Analizando por partes el agravio, la primer afirmación
debe ceder, pues aunque ciertamente el consabido artículo 313 se ubica en el acápite
del proceso de conocimiento ordinario, es lo cierto que en relación con los
procedimientos sumarios -el más cercano al procedimiento disciplinario regulado por
el Código Notarial- (aunque también se ha dicho con buen fundamento que se trata de
un procedimiento especial) el punto lo resuelve de manera tajante el artículo
437/7130 al disponer su segundo párrafo que "También será aplicable a los procesos
sumarios lo dispuesto para el proceso ordinario, en lo que se guarde silencio, sea
compatible y no se oponga a lo preceptuado en este título", de ahí que lo establecido
en la regla 313 para el proceso ordinario resulta aplicable al sumario, y por ende,
acorde con el 163/7764 al procedimiento disciplinario notarial. En cuanto a la segunda
parte del agravio, tampoco resulta de recibo, pues no es cierto que "siempre la acción
civil por responsabilidad disciplinaria notarial, resulta accesoria de la principal
disciplinaria", pues el régimen establecido por la Ley 7764 distingue con claridad que
ambas acciones pueden ser ejercidas en forma conjunta o separada, sin necesidad de
que la acción civil la conozca la jurisdicción especializada, según se infiere del
entendimiento de las reglas 9 y 16 de la Ley Nº 7764 y de la circunstancia de que
inclusive los plazos de prescripción de la acción disciplinaria y de la acción civil tienen
diversa extensión: vid. 164 y 165 ibídem. Ciertamente la lógica, la conveniencia, el
buen sentido común y la mera economía procesal -que no resultan poca cosa-
aconsejan interponer en forma conjunta ambas acciones, sin embargo el actor no lo
hizo así, haciéndolo (presentar su reclamo civil) cuando ya la relación procesal se
había trabado y por razones de preclusión, no procedía introducir elementos
novedosos en cuanto a hechos, motivos y pretensiones, lo cual por demás, constituye
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un lugar común pacífico en la doctrina procesal y que tiene una clarísima cristalización
en nuestro derecho positivo en la norma que genera el malestar del apelante, el
artículo 313 de la Ley 7130, que resulta aplicable al sub júdice con meridiana claridad,
y que procede homologar. En España tal principio se encuentra recogido en el artículo
401 de la LEC (Ley de enjuiciamiento civil): "401. 1. No se permitirá la acumulación de
acciones después de contestada la demanda." Siguiendo a Andrés de la Oliva: (énfasis
suplidos) "Por tanto, después de presentada la demanda, puede el actor acumular
otras acciones frente al demandado o dirigir su demanda frente a varios demandados
siempre que lo haga antes de la contestación a la demanda. Es lo que se denomina
ampliación de la demanda, que es un supuesto de acumulación sobrevenida de
acciones que está sometida a las mismas reglas que la acumulación inicial de acciones
que se acaba de examinar. / Las únicas especialidades de la ampliación de la demanda
son su momento preclusivo -hasta la contestación de la demanda- y el efecto
consistente en que el plazo para la contestación a la demanda comience a computarse
de nuevo desde que se da traslado al demandado o demandados de la ampliación.
Desde la contestación a la demanda ya no cabe ni acumular nuevas acciones ni varias
sustancialmente las ejercitadas (prohibición de cambio de demanda), sin perjuicio,
como en su momento se verá, de poder realizar alegaciones complementarias que no
supongan una modificación sustancial de las acciones ejercitadas o alegar hechos
nuevos o de los que no se había tenido noticia." (De la Oliva Santos, Andrés, et.al.
2000, Derecho Procesal Civil, El proceso de Declaración, Editorial Centro de Estudios
Ramón Areces S.A., Madrid, 619 folios, página 163 y siguientes).
“V. Vistos los agravios formulados por la parte actora y una vez, que ha sido estudiado
y discutido este asunto, este Tribunal considera que no existe motivo alguno para
variar lo que viene dispuesto en sentencia de primera instancia. En cuanto al primer
agravio formulado, no lleva razón la apelante, ya que la sentencia resuelve todas y
cada una de las excepciones interpuestas en la contestación de la demanda, a saber,
Falta de Derecho, Pago, la Genérica de Sine Actione Agit y Prescripción. En
consecuencia no existiendo el vicio que alega la representante legal de la actora, se
desestima el agravio formulado.- Respecto del segundo reproche, en el tanto indica
que la sentencia no hizo referencia al pago del tiempo que la actora trabajó ad
honoren, tampoco lleva razón. Observe dicha parte que con la demanda y la
contestación queda trabada la litis, y que la primera constituye el marco del debate, de
ahí que no se esté legalmente permitido que se arguyan hechos o pretensiones
nuevas, fuera de la oportunidad que contempla el artículo 313 del Código Procesal
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Civil, de aplicación supletoria por el artículo 452 del Código de Trabajo, ya que ello
violentaría el debido proceso y el derecho de defensa consagrados
constitucionalmente. El trabajo ad honoren que indica la parte actora, no formó parte
de los hechos de la demanda, ni tampoco de la pretensión, por lo que en esos
términos, constituyen un argumento nuevo, que no es legalmente posible, sea
revisado en esta fase procesal. La Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia,
respecto del tema concerniente al marco del debate ha manifestado lo siguiente:
"DEMANDA Y CONTESTACIÓN FIJAN EL MARCO DEL DEBATE. El artículo 461 del
Código de Trabajo señala cuál debe ser el contenido de la demanda, señalando entre
otros requisitos: “b) La exposición clara y precisa de los hechos en que se funda; (...)
d) Las peticiones que se someten a la resolución del Tribunal...”, es por ello que la
demanda y la contestación fijan el marco del debate y en ese ámbito se traba la litis,
por lo que los argumentos que no se invocaron en esa oportunidad procesal no
pueden ser alegados posteriormente de manera sorpresiva ya que, se causaría
indefensión procesal a la otra parte". Ver entre otros, Votos números 2009-00646,
2009-00832 y 2010-00064. En consecuencia, lo procedente es confirmar la sentencia
apelada, en lo que ha sido motivo de recurso.”
15
dos accionadas ya contestaron la demanda entonces no es posible aceptar la
ampliación de la pretensión propuesta por la actora y por eso acepta la ampliación de
la demanda en cuanto a Corporación Ártico Profundo S.A., únicamente en referencia a
los hechos y pretensiones planteados en la demanda original. Además, rechaza la
solicitud de la litisconsorte Corporación Ártico Profundo S.A., de no tener por ampliada
la demanda y ordenar la terminación del proceso, razonando el a quo que la actora sí
cumplió con la prevención que hizo el juzgado.
II. La resolución recurrida deberá anularse por prematura. Nótese que por resolución
de las diez horas del dos de febrero de dos mil once, el juzgado revocó la resolución de
las once horas del nueve de noviembre de dos mil diez, que confirió audiencia sobre la
excepción de falta de competencia y acuerdo arbitral, argumentado que esas
excepciones ya fueron resueltas por el juzgado y confirmadas por el superior en grado.
Sin embargo, ese punto no está firme, pues Corporación Ártico Profundo S.A.,
interpuso recursos de revocatoria y apelación en subsidio contra esa decisión, los que
a la fecha se encuentran pendientes de resolver. Así las cosas, de conformidad con lo
dispuesto por el inciso 3) del artículo 38 procesal civil, la competencia del a quo se
encuentra suspendida y solamente la conserva para tramitar y resolver dichas
excepciones, pues ambas cuestionan su competencia para conocer de este asunto.
III. La solicitud que plantea el curador de la parte actora en memorial agregado a folios
1621 al 1623, de que esta autoridad excluya del proceso como litis consorte a
Corporación Ártico Profundo S.A., deberá rechazarse porque este órgano jurisdiccional
carece de competencia funcional para resolver ese punto en única instancia.”
10. Párrafo Segundo del Artículo 313 del Código Procesal Civil en Materia de
Trabajo
[Sala Segunda]xiii
Voto de mayoría
16
resolución en la que se tenga por hecha la ampliación se hará de nuevo el
emplazamiento.-
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11. Ampliación de la Demanda
“I. La parte actora se alza contra la resolución de las diez horas veintisiete minutos del
diecinueve de abril de dos mil siete, en cuanto rechazó la ampliación de la demanda en
cuanto a la pretensión, y exige su nulidad, alegando que aún falta por notificar a dos
de los demandados, de manera que el plazo para contestar la demanda no ha
transcurrido y por consiguiente a los demandados que ya contestaron se les deberá
otorgar un nuevo emplazamiento, con lo que se les dará la oportunidad de
reestructurar la contestación, respetando así su derecho de defensa. Señala que el juez
no puede distinguir donde la ley no distingue, de manera que la interpretación que
hace el juez de la norma del artículo 313 del Código Procesal Civil en el sentido de que
como varios de los accionados han contestado la demanda ya se trabó la litis con
respecto a ellos, es incorrecta, porque cuando existe pluralidad de demandados y
algunos de ellos no han sido notificados a ninguno de ellos le corre el término, sino
hasta que todos hayan sido notificados.
II. La resolución recurrida merece ser confirmada. El artículo 313 del Código Procesal
Civil concede la posibilidad de ampliar la demanda en cuanto a la pretensión, pero
hace la advertencia de que eso debe ocurrir “necesariamente” antes de que haya
habido contestación. La norma no restringe la ampliación de la pretensión a la
notificación de la parte accionada, sino a la contestación, que son actos procesales
distintos, puesto que puede existir contestación de la demanda, aun antes de que se
haya practicado la notificación a la parte demandada. Nótese que la norma establece
que en la resolución en que se tiene por ampliada la pretensión debe otorgarse un
nuevo emplazamiento, claro está que será únicamente con respecto a la ampliación.
Lo anterior nos lleva a concluir que el tema de la ampliación de la pretensión no tiene
relación directa con el problema de la notificación de la parte demandada y por
consiguiente tampoco con el momento en que comienza a correr el plazo para
contestar la demanda, como parece entenderlo la parte apelante, pues como se
indicó, el único requisito para que no se pueda ampliar es que no haya contestación.
III. Cuando existen varios demandados como en el presente caso, para que se pueda
ampliar la demanda es necesario que ninguno haya contestado, en sentido contrario,
si alguno de ellos contestó entonces no podrá ampliarse la pretensión aún en el caso
de que falte por notificar alguno o varios de ellos, pues en ese caso, aunque no haya
empezado a correr el término del emplazamiento, ya se cumplió el límite objetivo que
estableció el legislador para la ampliación de la pretensión, a saber, la contestación de
la demanda. La norma no indica que es necesario que hayan contestado todos los
demandados, sino simplemente que “haya habido contestación” y en el caso que se
examina, se cumple ese supuesto, de manera que la gestión de la parte actora resulta
18
inoportuna y por ende fue correctamente rechazada. La resolución que se examina no
es violatoria de norma imperativa alguna ni tampoco atenta contra el debido proceso,
por lo que deberá rechazarse la gestión de nulidad que acompaña al recurso.”
[Tribunal Agrario]xv
Voto de mayoría
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artículo 40 de la Ley de Jurisdicción Agraria –primera normativa a aplicar dentro de un
proceso agrario-, establece lo siguiente: “…El Tribunal queda facultado para citar,
antes del juicio verbal, de oficio, o a petición de parte, a las personas físicas o jurídicas
vinculadas con el negocio que se discute, a fin de que se presenten al tribunal a hacer
valer sus derechos.”.
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i
ASAMBLEA LEGISLATIVA. Ley 7130 del dieciséis de agosto de 1989. Código Procesal Civil.
Vigente desde 03/11/1989. Versión de la Norma 12 de 12 del 18/08/2016. Publicada en:
Gaceta No 208 del 03/11/1989. Alcance: 35.
ii
PARAJELES VINDAS, Gerardo. (2010). Los Procesos Civiles y su Tramitación (Texto para
Auxiliares Judiciales). Escuela Judicial, Poder Judicial, Heredia, Costa Rica. Pp. 57 Y 58.
iii
VARELA ARAYA, Julia. (2011). La Tramitación de los Procesos Laborales.Escuela Judicial del
Poder Judicial. San José, Costa Rica. Pp 59.
iv
TRIBUNAL DE FAMILIA. Sentencia 1162 de las dieciséis horas con doce minutos del quince de
diciembre de dos mil quince. Expediente: 11-000088-0776-FA.
v
TRIBUNAL DE FAMILIA. Sentencia 436 de las catorce horas con treinta y cinco minutos del
diecinueve de mayo de dos mil quince. Expediente: 13-000463-1152-FA.
vi
TRIBUNAL PRIMERO CIVIL. Sentencia 94 de las nueve horas con treinta minutos del tres de
febrero de dos mil quince. Expediente: 11-020664-1012-CJ.
vii
TRIBUNAL PRIMERO CIVIL. Sentencia 517 de las diez horas del treinta de junio de dos mil
catorce. Expediente: 11-021294-1012-CJ.
viii
TRIBUNAL SEGUNDO CIVIL SECCIÓN PRIMERA. Sentencia 102 de las diez horas con veinte
minutos del treinta y uno de marzo de dos mil catorce. Expediente: 12-000216-0164-CI.
ix
TRIBUNAL DE TRABAJO SECCIÓN PRIMERA. Sentencia 159 de las diez horas con cuarenta y
cinco minutos del ocho de abril de dos mil trece. Expediente: 08-001480-0166-LA.
x
TRIBUNAL DE NOTARIADO. Sentencia 276 de las nueve horas con treinta y cinco minutos del
veintiuno de diciembre de dos mil once. Expediente: 10-000205-0627-NO.
xi
TRIBUNAL DE TRABAJO SECCIÓN SEGUNDA. Sentencia 319 de las ocho horas con diez
minutos del doce de agosto de dos mil once. Expediente: 06-001558-0166-LA.
xii
TRIBUNAL SEGUNDO CIVIL SECCIÓN SEGUNDA. Sentencia 212 de las catorce horas con diez
minutos del veintiocho de julio de dos mil once. Expediente: 08-000656-0182-CI.
xiii
SALA SEGUNDA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. Sentencia 1030 de las nueve horas con
treinta minutos del veintiuno de julio de dos mil diez. Expediente: 04-001056-0181-CI.
xiv
TRIBUNAL SEGUNDO CIVIL SECCIÓN SEGUNDA. Sentencia 305 de las catorce horas con
cincuenta minutos del treinta de octubre de dos mil ocho. Expediente: 05-100211-0390-CI.
xv
TRIBUNAL AGRARIO. Sentencia 983 de las diez horas con veintinueve minutos del
veintinueve de noviembre de dos mil cinco. Expediente: 05-000142-0419-AG.
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