6th Blue METAMORFOSIS Y SUSPENSO
6th Blue METAMORFOSIS Y SUSPENSO
6th Blue METAMORFOSIS Y SUSPENSO
SERIE METAMORFOSIS:
(Esta serie está inspirada en la trama de la novela: Metamorfosis de Franz Kafka)
Historia 1: La cucaracha Por Ana Sofía Acosta Gómez
Historia 2: LA VIDA DE UN SIMIO CON TOM Por Juan Camilo Agudelo
Historia 3: El Unicornio Por Nicole Cormane
Historia 4: Mi vida como un Perro Por Francesca De Castro Gomez
Historia 5: El Avestruz del Correo Por José Luis De Lima Azar
Historia 6: Pedro el calvo Por Santiago Echeverry Ortiz
Historia 7: Un Día Diferente Por Valerie Fernández Castillo
Historia 8: UN DINOSAURIO EN CASA Por Alessandra Gallardo Serje
Historia 9: Tigre en Apuros Por Joaquin Jesus Haddad Bornacelly
Historia 10: El Hombre Primitivo Por Santiago Jaramillo Noguera
Historia 11: Mi hija no es normal Por Sofía Jiménez Gutiérrez
Historia 12: El pejelagarto Por Mauricio Molina Plata
Historia 13: El dragón de oro y su búsqueda Por Mateo Navarro Villalba
Historia 14: ¡Soy un mosquito inocente! Por Camilo Andres Nieto Baena
Historia 15: Trump el gorila Por Abraham Osman Antequera
Historia 16: DE NIÑO A LEOPARDO Por Sebastián Pantoja Giraldo
Historia 17: Las Aventuras Diminutas de Daniel Por Samuel Pertuz Haydar
Historia 18: Metamorfosis del humano Por María Antonia Rosado Rubio
Historia 19: ¿Cómo pasó esto? Por Catalina Salah Rueda
Historia 20: Una situación escamosa Por Mauricio José Tinoco
Historia 21: Una Terrible Pesadilla Por Antonella Tobón
Historia 22: Metamorfosis Por Gabriela Torrado Alvarez
Historia 23: El hijo que se convirtió en paloma. Por Felipe Velez Giha
Historia 24: El Único Mono Por David Elias Visbal Orozco
Historia 25: El rey Dragón Por Sarah Yacaman Leal
SERIE SUSPENSO:
Historia 1: Suspenso Por Ana Sofía Acosta Gomez
Historia 2: Suspenso Por Juan Camilo Agudelo Ramirez
Historia 3: La Momia Por Nicole Cormane
Historia 4: La noche de terror Por Francesca De Castro Gómez
Historia 5: El trigo Por José Luis De Lima Azar
Historia 6: Suspenso Por Santiago Echeverry Ortiz
Historia 7: Te lo prometí…Por Valerie Fernandez Castillo
Historia 8: Suspenso Por Alessandra Gallardo Serje
Historia 9: La sombra De los sueños Por Joaquin Jesus Haddad Bornacelly
Historia 10: El Niño Accionista Por Santiago Jaramillo Noguera
Historia 11: Suspenso Por Sofía Jiménez Gutiérrez
Historia 12: El miércoles de la monja Por Mauricio Molina Plata
Historia 13: Suspenso Por Mateo Navarro Villalba
Historia 14: Suspenso Por Camilo Andres Nieto Baena
Historia 15: Suspenso Por Abraham Osman Antequera
Historia 16: EL BAÑO DE AL LADO Por Sebastián Pantoja Giraldo
Historia 17: Suspenso Por Samuel Pertuz Haydar
Historia 18: Punto suspensivo Por María Antonia Rosado Rubio
Historia 19: El Misterio Por Catalina Salah Rueda
Historia 20: Suspenso Por Mauricio Jose Tinoco Gloria
Historia 21: El virus de 5 años Por Antonella Tobón
Historia 22: Suspenso Por Gabriela Torrado Alvarez
Historia 23: Suspenso Por Felipe Velez Giha
Historia 24: Suspenso Por David Elias Visbal Orozco
Historia 25: La soledad Por Sarah Yacaman Leal
SERIE METAMORFOSIS
(Esta serie está inspirada en la trama de la novela: Metamorfosis de Franz Kafka)
LA VIDA DE UN SIMIO CON TOM Por Juan Camilo Agudelo Ramirez
“QUE HA PASADO, ¿POR QUÉ SOY UN SIMIO?” - Dice Tom pensando estar en
un sueño. Tom creía que era una ilusión porque a él le encantaban los animales y
además el día anterior se había ido de viaje. Tom se iba al trabajo y su familia no
había llegado a la casa. Y mientras se veía en su brillante espejo con toda la cara
llena de pelos y su peinilla y su grande bañera al lado preparado para bañarse se
volvió loco porque se dio cuenta que no era una ilusión.
Tom empezó a gritar como loco y no sabía qué hacer. El problema era que ya
estaba llegando su esposa y sus hijos y él no quería que su esposa se diera
cuenta, pero fue tarde se enloqueció y lo sacó de la casa. “¡Qué voy a hacer! !que
voy a hacer¡” - Dice tom desesperado. De la nada se inventó un plan en el que
planeo dejarle un aviso en la puerta que dijera que se convirtió en un mono, si no
sirve le va a hablar con señas a su hijo que si es inteligente. Al fin ellos llegaron y
vieron el aviso, al principio no lo creía, pero después cuando vio un simio en su
cuarto se volvió loca. Tom trató de escribir en una computadora lo que pasó pero
eso empeoraba aún más. El hijo inteligente trata de hacer señas con el simio y le
decía a la mamá que se calmara. Se estaban diciendo cosas en señas y nadie
entendía qué significaba pero al fin el hijo inteligente lo descifró y les trató de
explicar a todos.
- Tom ¿eres tú? ¿cómo te convertiste en un simio entonces?. - Dice el hijo. La
esposa sigue creyendo que están locos y que ese no es Tom. Finalmente Tom dijo
algo para que todos le creyeran. ”Mi nombre es Tom tenía una esposa, 3 hijos
unos muy inteligentes y otros tienen que mejorar un poco” - Dijo Tom. También les
dice muchos secretos y un hijo trató de defender a la esposa de Tom el cual era el
que no era muy inteligente, le pegó a Tom pero los otros dos lo defendieron
porque entienden el lenguaje de señas, también lo convencen y Tom también los
convence escribiendo en la computadora. En la noche todos durmieron tranquilos
y al día siguiente Tom se despierta otra vez en su cuerpo y todos se quedaron
felices.
Unicornio Por Nicole Cormane
El
Había una vez, una dulce y bonita niña llamada Nikki. A Nikki le encanta el
Unicornio, este es su animal favorito. Ella estaba un día en su colegio y se
encontró con un libro misterioso, el libro estaba proyectando una luz y la portada
era un lila muy bonita. Ella leyó la portada y vio que el nombre era las 7 leyendas.
Ella empieza a leer el libro y se da cuenta que son animales que no existen, como
el dragón o su animal favorito el Unicornio. Abajo de la página del Unicornio ella
nota unas letras que dicen “presione aquí”, entonces ella presiona las letras. Ella
se levanta y se dice “ah ok solamente fue en sueño”. Ella se levanta de la cama y
se ve en el espejo y grita lo más duro que pudo gritar en su vida.
¡Mamá, papá! ¡SOY UN UNICORNIO! Sus padres la miran con horror en sus ojos.
Le dicen que es imposible. Ella vuelve a la librería del colegio y ve atrás del libro
que dice en una cueva se encuentra... después hay algo borroso y no pudo leer
maś de lo viejo que el libro es. Ella duró unos meses intentando llegar a la cueva y
finalmente llegó. Se encontró con un dragón gigante y empezaron a pelear, él la
atacó con fuego y ella puso una luz y mató al dragón y corrió adentro y encontró
unas palabras que decían llegaste y se volvió niña otra vez. El Fin
Pedro el calvo Por Santiago Echeverry Ortiz
Había un científico llamado Pedro, él era calvo, de mediana edad y amante de la
naturaleza lo que lo llevó hacer un experimento con perros, el experimento salió
mal, pues de repente explotó todo, pero Pedro sobrevivió y al despertar se dio
cuenta que todo a su alrededor estaba hecho cenizas, todo era carbón y que no
era tan alto como solía ser, también se dio cuenta que su cuerpo estaba lleno de
pelos además no podía hablar. Trató de ir a su casa, donde estaba su hermano.
Pero él no le puso atención debido que a él no le gustaban los perros, así que este
lo sacó enseguida. Después de unas semanas, Pedro encuentra la manera de
hacerle entender que es su hermano y que necesita de su ayuda y a través de
dibujos y ladridos le dice cómo traerlo a su forma normal
Para volverlo a la normalidad Pedro intentó conseguir algunos de los elementos.
Los cuales algunos fueron fáciles de encontrar, como hierro. Pero otros eran
difíciles de conseguir, como una piedra reversa que es una piedra mítica muy
difícil de encontrar. Después de unos cuantos meses, lograron hacer una
máquina, la cual le faltaba un elemento, era una piedra. Para conseguirla tenían
que enfrentarse al guardia y llegando de pasar unas cuantas trampas y obstáculos
satisfactoriamente, finalmente llegaron, nada más había un problema.
El problema era que el guardia tenía poderes. Pedro y su hermano lo pudieron
controlar tumbandolo y después con una roca le pegaron en la cabeza, lo que le
ocasionó que cayera al suelo. Ellos encontraron la piedra y se la pusieron a la
máquina.
La máquina terminó no haciendo efecto, pero aceptaron que igual no estaba tan
mal ser perro y humano. Después de un rato Pedro se despertó y era humano
otra vez y terminó no haciendo más experimentos con animales.
Un Día Diferente Por Valerie Fernandez Castillo
“Buenos Días” - dijo él extremadamente alegre porque por fin llegó su esperado
1er día de universidad, miró a su alrededor, vio su cama y su habitación azul todo
estaba bien, pero cuando vio su espejo no pasaron ni 2 segundos cuando él ya se
había desmayado. Cuando se despertó bajó de su cama.
Con mucho cuidado de no caer y gritó - “¡MAMÁ, PAPÁ AYUDA NO QUIERO SER
CACHORRO HOY ES MI PRIMER DIA!” nadie respondió por un tiempo, estuvo
pensando que era solo un sueño y recordó que en los sueños era imposible leer,
fue corriendo a su librería y tomó el libro más cercano pero antes de intentar leerlo
llegó Luna, su hermana de solo 7 años y agarró a Lucas.
2 días después Lucas ya se estaba adaptando, pensando que esa iba a hacer su
nueva vida, cuando de repente recordó que podría haber una solución pero iba a
requerir de mucho trabajo… Lucas fue al parque a reunirse con unos perritos para
planear lo que le podría devolver su antigua vida, le contó al resto lo que había
pasado y quedaron impresionados, claro que les costó un poco creerlo pero aún
así lo ayudaron. Lucas empezó a elaborar su plan maestro.
Lucas empezó a recrear momentos importantes que había vivido con su familia
todo iba bien hasta que Mark llegó y creyó que Lucas estaba jugando, Lucy le
empezaba a parecer muy raro la forma en la que Lucas estaba actuando, Lucas
recreó con los otros perros el saludo especial que tenía con Lucy y Lucy
automáticamente supo lo que estaba pasando, aunque lo intentó comprobar, le
dijo a Lucas que recreará el momento favorito de Lucy con su mejor amiga, y así
lo hizo Lucas. Lucy no tardó nada en saber que Lucas era el perro cuando de
repente…. ¡BAM! Lucas era él y estaba en su cuerpo ¡TODO ESTE TIEMPO
HABÍA SIDO UN SUEÑO! era su primer día de universidad y todo fue bien el resto
del día.
UN DINOSAURIO EN CASA Por Alessandra Gallardo Serje
Diego era un niño de 11 años que vivía en una casa en medio de un bosque, con
sus padres y un perrito llamado Raul. A Diego le encantaba leer sobre dinosaurios
y hacerle dibujos a su madre. Su mamá guardaba los dibujos como un tesoro, bajo
unas piedras en el bosque. Solo Diego y ella sabían en donde se encontraban los
dibujos.
Un día, Diego se levantó convertido en un Dinosaurio y solo su perrito Raul podía
saber que era el mismo Diego. Entonces para que su mamá supiera que él era el
mismo Diego, Raul se le montó encima y le empezó a ladrar a la mamá. Cuando la
mamá vio que Raul no le tenía miedo al dinosaurio y que le ladraba para que los
siguiera, empezó a buscar a Diego y no lo encontró. Entonces le hizo caso a Raul
y los siguió por el bosque.
Cuando llegaron al lugar donde estaban los dibujos, Diego como dinosaurio
tocaba el dibujo y luego se tocaba el mismo. La mamá estaba muy confundida y
entonces el dinosaurio hizo uno de los dibujos en la arena con sus patas y escribió
SOY DIEGO. Su mamá entendió todo y lo abrazó muy fuerte.
Tigre en Apuros Por Joaquin Jesus Haddad Bornacelly
Erick era un niño de 12 años al que le encantaban los animales, especialmente los
tigres debido a su suave pelaje y su instinto agresivo. Pero nunca esperó que iba a
ser uno.
Erick despertó alarmado “ahhhh” - gritó Erick. “¿Dónde estoy?” - preguntó
aterrado. Erick se encontraba en un lugar muy pequeño y baboso. Él estaba
asqueado con el líquido baboso a su alrededor. “Ok, tengo que salir de aquí”. Erick
comienza a jugar y sale, después se da cuenta de que estaba en un capullo. “Qué
raro, de seguro fue otra de las bromas raras de mi hermana”. Él al salir del capullo
se da cuenta de que es más pequeño y que tiene garras y que tiene 4 patas. Erick
corre desesperadamente hacia el baño de su cuarto y se da cuenta: “¡SOY UN
TIGRE!” - Erick grito. Salió de su cuarto hacia la cocina para avisarle a su mamá,
pero su mamá al verlo se espantó. El grito de su mamá atrajo a su hermana y a su
papá. Ellos comenzaron a gritar, Erick en modo de desesperación corre a su
cuarto y se encierra. Sus papás llamaron al control animal rápidamente. Pasaron
minutos hasta que llegaron. “Ayuda hay un tigre en mi casa y creo que se comió a
mi hijo”.
“Tranquilo Señora nos encargaremos de esto” Exclamó el guardia. El guardia
entró con un tranquilizador al cuarto. Erick asustado corre hacia el guardia le quita
el arma y corre. El guardia corre detrás de él. Mientras Erick corre deja un
desastre a su alrededor y rápidamente entra en el cuarto familiar. Erick piensa en
qué puede hacer para que se den cuenta quién es él. El inmediatamente se da
cuenta que puede ir a comerse unas HALO, las galletas que solo a él les gusta. El
prepara su jugada y corre tan veloz como un chita mientras deja un desastre,
cosas y adornos a su alrededor. Al llegar comienza a comerse la galleta. Su mamá
se comienza a dar cuenta, pero sigue sin entender. Erick ruge intentando
comunicarse pero nadie se da cuenta. El guardia está apunto de dormirlo, a Erick
se le ocurre un plan. Llega rápidamente, coje una foto suya y se la da a su mamá.
Su mamá se da cuenta de que el tigre es él. Después de unas horas ellos se
calman. Meses después de que ellos se acostumbren a que él sea un tigre, él
logra volver a su forma normal y fueron felices para siempre
¡Soy un mosquito inocente! Por Camilo Andres Nieto Baena
Un muy lindo día Alex estaba en su trabajo, con pantalón largo, saco, corbata y
con un café muy espeso en su taza. Un mes después, Alex llegó a casa con una
roncha en la mano demasiado grande, y le ardía como si no existiera un mañana.
Alex no sabía lo que le esperaba el próximo día...
Alex, al próximo día se fue a lavar los dientes hasta que se miró en su espejo y
notó que no tenía dientes, porque se convirtió en mosquito. Fue al cuarto de su
papá y su mamá, su papá lo empezó a perseguir con las manos rojas de las
palmadas. Su papá se cansó de perseguirlo, pero después empezó a escuchar
una voz muy ligera desde su silla. Cuando se fue a la silla, se topó con el
mosquito.
Al encontrarse con Alex, Alex le empezó a decir que le echara agua en su cuerpo
hasta que se convirtiera en humano. Un minuto después Alex se convirtió en un
monstruo de agua y arrasó con la casa y sus papás. FIN
Trump el gorila Por Abraham Osman Antequera
Trum fue a la Casa Blanca y se encontró con un mago de piel morena y Trump
fue grosero y racista al decirle negrol y el Mago le dijo aterradamente una frase:
“Que en un segundo te vas a transformar en un gorila por decirme negro”
Entonces esperan un segundo y Trum se volvió un aterrador, gordo y enorme
gorila.
DE NIÑO A LEOPARDO Por Sebastián Pantoja Giraldo
Anoche me acosté muy cansado después de jugar un partido de fútbol con una
victoria de 5 a 2, estaba feliz y dichoso pero a la vez sentía que me dolía
muchísimo el cuerpo, no lo dudé y me metí en mi cama cayendo en un sueño
profundo .
Al día sigueiente sonó el despertador como siempre a las 6:00 am, me levanté, me
desperecé y al hacerlo, metí un brinco del susto al ver mis manos con garras
gigantes y mi piel llena de pelos y peor aún, mi piel llena de manchas y lunares
negros, corri al espejo y mis preocupaciones se hicieron realidad, me había
convertido en un LEOPARDO .
Me miré y detallé mi aspecto: era temible, no era un lindo gatito, era la ferocidad
en pasta, hasta mirarme me daba miedo, corrí a la puerta tumbando lo que estaba
en el camino y cuando llegué a la puerta, sentí a mi abuelo TITO, venía hacia mi
cuarto, me angustié enseguida al pensar el susto que iba a sentir.
Al abrir la puerta, Tito se quedó espantado mirándome pero yo en un segundo
reaccioné y saqué del fondo de mi corazón todo el amor y la ternura que sentía
por él, al ver mis ojos y ver cómo con mis patas pedía su abrazo, mi abuelo me
reconoció y poco a poco se acercó para cargar al pesado animal en el que me
había convertido
Saque la lengua y lo lamí con tanto amor, crucé mis grandes patas alrededor de
su cuello y sentí como su corazón latía de amor por mí, sabía qué le pesaba y que
la duda lo estresa pero el lenguaje más importante es el amor, entendí que fuera
lo que fuera su amor por mi era incondicional y que si de ahora en adelante se
tenía que enfrentar en la calle con el pánico de los vecinos lo haría sin dudarlo.
Tito y yo seríamos inseparables siempre.
Las Aventuras Diminutas de Daniel Por Samuel Pertuz Haydar
Daniel se despertó en su cama. Era un día soleado, y había una brisa calmada
entrando a su cuarto. Por alguna razón, su cama se veía mucho más grande.
“Que raro,” - dijo Daniel, confundido. “Yo no recuerdo ver mi cama así de grande.”
No pensó mucho sobre eso, y caminó a su baño. Su baño era un valle de minas.
Habían muchas medias tiradas en el piso, y agua regada por todos lados. En el
baño había un espejo enorme, y él se puso al lado del espejo. Soltó un grito
enorme. “¡SOY UNA RATA! ¡AH! ¿CÓMO PASÓ ESTO?” Corrió en círculos,
confundido. “Tengo que encontrar una forma de arreglar esto… como lo-” Fue
interrumpido por la puerta abriéndose. “¡Mamá!” La mamá de Daniel entró al
cuarto.
“¿Dónde estás Daniel?” - Preguntó la mamá. “¿Estás en el baño?” La mamá entró
al baño. “¡AH!” - gritó. “¡UNA RATA!” Cogió una chancleta.
“¡Mamá! ¡Soy yo!” - exclamó Daniel. La mamá no lo entendía. Solo oía sonidos de
rata. La mamá volvió al baño con la chancleta, y le trató de pegar a la rata
(Daniel). Él esquivó el tiro. La mamá siguió tratando de pegarle, pero Daniel se
escapó por un hueco en la pared.
“¡Ay!… ¿qué voy a hacer?” - se preguntó con miedo. “¿Voy a ser una rata para
siempre? ¿Y que pensaran mis padres cuando nunca vuelva?” Daniel, triste y con
miedo, trató de navegar por el sistema de transporte ridículamente complicado que
era la pared. Después de algunos minutos, logró llegar al cuarto de juegos. Vio
unas letras de madera en el piso “!Sí!” - dijo emocionado. “¡Voy a escribir mi
nombre, y mamá sabrá que soy yo!” Luego la mamá entró al cuarto. Vió a la rata
que era Daniel, y de nuevo pegó un grito. Cogió la chancla de nuevo, ignorando
que la rata había escrito el nombre de su hijo, y trató de pegarle de nuevo. Daniel
trató de correr por el cuarto cómo loco esquivando la chancleta, y logró no ser
interceptado. Corrió hasta la cocina. Ahí había un piso limpio y blanco, con
muebles llenos de cuchillos afilados y ollas y sartenes. Apenas mirar todos los
utensilios afilados, te daban escalofríos. Nunca en la vida había entrado en la
cocina, y verla de una forma tan terrorífica. Daniel trató de montarse en uno de los
muebles, y ahí arriba encontró un papel y un lapicero. “¡Mamá sabrá que soy yo si
escribo mi nombre aquí!” Daniel trató escribir su nombre, pero su tamaño y fuerza
le añadieron dificultad a escribir. “!Terminado! ¿Cómo quedó?” Daniel terminó
dibujando unas líneas por todo el papel, y no se veían nada parecido a letras. Él
trató de mostrarle a sus padres que él estaba ahí, pero no lo logró. Los padres de
Daniel terminaron devastados porque creían que había desaparecido su hijo para
siempre.
Pasaron 2 años de Daniel tratando de convencer a sus padres de que la rata en
su casa era él. Terminó sobreviviendo de la comida que quedaba debajo de la
mesa después de que su familia comía. Nunca logró decirle a su mamá o papá
que era él. Un día mientras que estaba buscando comida, su patica de rata se
volvió en una mano humana. Después su pierna también, y el resto de su cuerpo.
¡El efecto de la transformación se había acabado!
“¡MAMÁ!” gritó Daniel emocionadamente. Daniel encontró a su mamá. ¡YA HE
VUELTO!” Cuando la mamá giró su cabeza para mirar qué pasó, el tiempo paró.
Las emociones pasando por ellos, eran tan mixtas y fuertes, que no se podían
describir. La felicidad, el amor, la preocupación, el terror, no se podían categorizar
en ese instante. La mirada en sus ojos era más bella que todas las flores en el
mundo combinadas.
“¡DANIEL!” - dijo la mamá, llorando por la felicidad.
“¡MAMÁ!” - gritó Daniel, también con los ojos mojados por la felicidad. Los dos se
tiraron a sí mismos, en un abrazo atómico.
“¡Creía que nunca te iba a ver de nuevo!” - dijo la madre, muy feliz.
“Mamá. Te tengo que decir algo.” - dijo Daniel, seriamente. “¿Te acuerdas de ver
una rata el día que desaparecí?”
“Sí, ¿por qué preguntas?” - respondió la mamá.
“Había una rata ahí porque YO era la rata. Me había despertado como una rata, y
no sabía cómo transformarme en humano. Pasaron 2 años y hoy por fin se quitó el
efecto.” - explicó Daniel.
“Guau… yo… yo no sabía.” - dijo la mamá sorprendida. “Bueno, ya volviste, y eso
es lo que importa.” El padre de Daniel tuvo una reacción muy similar. Todos
vivieron con felicidad por el resto de la vida.”
Mientras tanto, detrás de una pantalla de computador:
“El efecto X-74 se ha terminado. El objetivo Daniel Ortíz ha sido detectado. Forma:
[HUMANA]. Por razones [DESCONOCIDAS] el efecto ya no está activo. ¿Desea
lanzar un dron para investigar las causas?”
“Si.” - dijo una voz desconocida.
Metamorfosis del humano Por María Antonia Rosado Rubio
Un día normal, el doctor Roy Montenegro se despertó siendo un ratón, el pobre no
sabía qué le pasaba, se dirigió así al baño cómo siempre. La cama por lo general
siempre era alta para él porque él era bajito pero hoy en particular porque era un
animal diminuto. Hizo un brusco salto y aterrizó sano y salvo al suelo. Todavía sin
tener ninguna pista de lo que pasaba con él, se dirigió al baño, todo se veía muy
alto y ya empezaba a sospechar que algo estaba mal con él, se montó en el
inodoro y saltó a una repisa y al fin se pudo ver en el espejo.
Se dio cuenta de qué era un ratón, se asustó mucho, lo primero que se le ocurrió
fue gritar pero se dio cuenta de que no podría, solo le saldría un tierno ̈squee ̈ si
lo intentaba. Fue a la cocina donde sabía que iba a encontrar a su madre, hijos y
esposa, la primera reacción de su madre fue agarrar una escoba y echar al ratón
pues no sabía que el ratón era su hijo. Lo empezó a perseguir y a corretear por
toda la casa hasta qué Roy salió de la casa. El pobre sin esperanzas vio el jardín
donde había crecido un lugar grande, con hojas tiradas por doquier, pasto verde,
árboles llenos de flores de todos los colores ahora morirá ahí muerto de hambre y
sin nadie que lo ame.
Un par de horas después, Roy despertó de su siesta y recobró fuerzas para volver
a entrar a la casa, vio que su madre estaba preparando la cena y se le ocurrió una
idea acercarse a ella para llamar su atención guiarla hasta su cama para tratar de
explicarle lo qué pasó. Cómo Roy lo quería, su madre cogió la escoba y lo volvió a
perseguir, el cómo lo planeaba la guió a su habitación y se montó en su cama, él
viendo que eso la enfureció más decidió ir a su cuarto para coger una foto de él.
Cuando su madre vio una foto de él se puso a llorar, pues pensaba que le había
pasado algo malo a su hijo, él tratando de decir que él es Roy se puso a dar
vueltas en la foto y sentándose en ella. Su madre estaba empezando a
comprender lo que pasaba y después de pocas vueltas comprendió que ese era
su hijo. Se puso muy feliz y les dijo a todos que Roy era ese ratón, todos estaban
felices pero ahora era tiempo de ver cómo lo podían curar. Tres años después era
el día donde por fin encontraron la cura, sus conocidos estaban muy felices
después de tres años por fin lo iban a ver y así fue, Roy se transformó en persona
otra vez, igual de lindo cómo siempre y feliz de ya poder abrazar a sus hijos y con
una nueva visión de vivir.
¿Cómo pasó esto? Por Catalina Salah Rueda
Había una vez una niña llamada Stephania. Un día normal ella se despertó y fue a
bañarse para irse a la escuela. Apenas entró al baño se miró en el espejo y vio a
algo peludo sin cara sin nariz, todo olía muy extraño y no podía ver todos los
colores. Intentó ir donde su madre pero lo único que hizo su madre fue intentar
echarla, ya que era un oso gigante. Pasó 1 mes y todo el mundo estaba buscando
a Stefania pero nadie la encontraba. Stefania se acordó de un saludo que hizo con
su madre y se lo mostró, automáticamente se acordó de ese saludo y supo que
era ella. Un año después el hechizo se rompió.
Una situación escamosa Por Mauricio José Tinoco
Todo comenzó una noche en que comí mi cena y me preparé para el siguiente
día. Lo que no sabía era que ese no iba a ser un día normal. Me desperté muy
temprano con un fuerte dolor de estómago y cuando abrí mis ojos lo note: estaba
viendo en modo visión de calor.
"Esto tiene que ser una broma, ¿no? - pensé
Intenté usar mis manos para agarrar lo que fuera que estuviera en mi cabeza, pero
no pude sentir mis manos. Tampoco podía sentir mis piernas, sentía que tenía
solo una larga extremidad.
Me asusté y traté de saltar de la cama, pero me caí en lugar de quedarme de pie.
Traté de ver si podía pedirle a Andrés, mi compañero de cuarto y mi mejor amigo,
que me ayudara. Todavía no me había dado cuenta de que me había convertido
en una serpiente, una de 5 pies. Vi a Andrés, así que intenté acercarme a él. Pero
al verme, sin decirme nada, corrió a su habitación y cerró la puerta. No pude
escuchar el sonido de la puerta, pero extrañamente lo sentí como una vibración.
“¿Por qué pude sentir eso? Nosotros como humanos no tenemos esa habilidad”.
Después comencé a pensar en mi clase de biología en la universidad y recordé
que las serpientes tienen todas estas características: no oyen sino que sienten
vibraciones, ven en modo de calor y no tienen patas, solo dos pequeñas
protuberancias que les ayudan a arrastrarse. Entonces mi compañero de
habitación salió, armado con un bate y me miraba amenazante y yo no podía
saber qué era lo que me estaba pasando, qué veía él en mí que le causaba tanto
miedo.
Continué mirándolo a los ojos intentando no hacer ningún movimiento ofensivo,
pero miré hacia atrás y noté que el timbre de nuestra puerta estaba
sobrecalentado. Andrés intentaba salir y pedir ayuda, no me reconocía. Yo
simplemente me puse en la manija de la puerta. Vivíamos en el noveno piso así
que no podía saltar por la ventana y la escalera de emergencia estaba en el
pasillo. Él no había podido salir y los dos lo sabíamos.
Andrés volvió al cuarto y tomó un libro que estábamos escribiendo juntos: cada
uno hacía un capítulo y el otro lo leía y hacía el siguiente. Para los dos era un
tesoro. Yo me asomé al cuarto y él saltó a la cama. Apenas lo ví supe que traía el
libro porque a mi me encanta el frío pero a Andrés no, entonces le habíamos
puesto al libro un pequeño calentador de mano para que él escribiera cómodo.
Pude sentir el calor del libro. Estábamos haciendo el libro en una tablet con
información para escribir y un teclado. Andrés soltó el libro y yo me arrastré hasta
él y lo toqué, quise escribir pero no podía hacerlo sin manos. Entonces abracé el
libro y lo llevé hasta la mesa en que escribíamos en el cuarto. Lo puse al lado
muy cuidadosamente pero Andrés seguía sin moverse en su cama, asustado.
Intenté 4 veces empujar el libro arriba de la mesa y entonces Andrés se acercó a
mí para tocarme. En ese momento lo supe: supe que por alguna razón me había
convertido en una serpiente y que tenía que lograr que Andrés me reconociera.
Me quedé tan quieto como pude, mi amigo le tiene una terrible fobia a las
serpientes y el libro podría ser el primer paso para que me reconociera y me
ayudara a descubrir lo que me pasó.
Él, al ver que actuaba amigable y calmado y que iba a dejarme tocar, lo hizo.
Cuando me tocó, hice todo lo posible para no abrazarlo de la felicidad. Me
mantuve quieto y después me moví. Él dio dos pasos para atrás con una sonrisa.
Agarré el pequeño ipad con mi cola y se lo di, él inmediatamente me reconoció
cuando le pegué mi parte del escrito con mi cola y gritó mi nombre. Qué felicidad
la que sentí. Estoy seguro de que, si el teléfono del edificio hubiera estado
funcionando, Andrés hubiera pedido ayuda y nunca me hubiera reconocido, pero
mi amigo me reconoció. Después de este día tan intenso me dormí y mi amigo se
fue a su cama. Cuando desperté, era yo otra vez.
Una Terrible Pesadilla Por Antonella Tobón
Giselle es una exitosa doctora. Siempre le gustó ayudar a la gente y es por eso
que estudió medicina. Era una muy buena mujer pero no le gustaban los perros.
Decía que era alérgica a ellos, pero la verdad le daban asco. Ella tenía una hija y
un esposo. Su hija se llamaba Maria y su esposo se llamaba Luis. Maria tenía 10
años y le encantaban los perros. Luis era veterinario y amaba a los animales,
especialmente a los perros. Todos vivían en una hermosa casa a la orilla de un
lago.
Luis y Maria regresaron con el desayuno. Buscaron a Giselle por todos lados y no
la encontraron. Estaban preocupados porque Giselle nunca saldría sin avisar. De
repente vieron a una linda perrita. La perrita vino corriendo a saludarlos como si
los conociera. Maria pensó que seguramente Giselle la había comprado como
sorpresa para ella y su papá. Luis dijo que seguramente fue así y se alistó para
irse a su trabajo. Maria se quedó jugando con la nueva y misteriosa perrita.
Cuando María jugaba con la perrita, Giselle aprovechó para tratar de comunicarse
con Maria y contarle quién era ella en realidad. Tomó un marcador que estaba sin
tapa con su hocico y escribió como pudo en un papel que estaba tirado en el piso.
Giselle escribió “soy mami”. Maria no podía creer lo que veía. Enseguida llamó a
su papá y le contó todo. Lamentablemente Luis no le creyó ni una palabra y
decidió llevar a la perrita al lugar de adopción de perros. Maria daba gritos, fue un
terrible momento para todos.
A la mañana siguiente, Giselle abrió sus ojos y se dio cuenta que era ella
nuevamente y que todo había sido una terrible pesadilla. ¡No podía estar más feliz!
Ese día entendió que los perros sienten y pueden ser muy inteligentes y decidió
darle una mascota perruna a su familia.
Metamorfosis Por Gabriela Torrado Alvarez
En una ciudad muy linda y renovada, donde toda la gente era feliz y contenta, el
ambiente era sano y tranquilo. Vivía una chica de 15 años llamada Maria, ella vivía
con sus dos padres y su hermana menor Sofía, que tenía 10 años. Maria era una
chica muy linda, tenia el pelo liso de color castaño, y no era alta ni bajita. Había
algo que casi nadie en su ciudad tenía que ella sí. Uno de sus ojos era azul cielo y
su otro ojo era de color verde pasto. Ella y su familia vivían en un edificio muy
lindo. Un día Maria tuvo una pelea muy grande con su papá, porque María quería
una mascota pero su papá no la dejaba. Esa noche María se acostó a dormir muy
furiosa con su papá, ella no entendía cuál era la razón por la que no la dejaba
tener una mascota. Despertó a la mañana siguiente toda tranquila en su cama,
pero ella notó algo extraño, algo muy extraño. Ella estaba acostada en su cama
pero ella misma se podía ver acostada en su cama, osea es como si se le hubiera
salido su espíritu y se pudiera ver a sí misma. Ella confundida se bajó de la cama
y fue hacia su baño y se dio cuenta que era muy bajita y que no alcanza nada.
María dio un salto super grande y llegó al lavamanos cuando se vio en el espejo
casi se desmaya, María se había convertido en un GATO. Como todas las
mañana sus padres entran a su cuarto para despertarla para que vaya a tomar
desayuno. Sus padres la intentaron despertar pero nada pasaba. Los dos se
asustaron y la llevaron corriendo al hospital. Ahí la internaron en el hospital,
parecía que estaba en un coma. Nadie entendía cómo había pasado eso pero lo
más importante ahora era que Maria estuviera bien. Había veces a la que María le
daban convulsiones y la tenían que tratar rápidamente. Cuando sus papás y su
hermanita llegaron a casa vieron que había un gatito en la entrada de su puerta.
Ellos se compadecieron de él y lo adoptaron. Pero lo que la familia no sabía era
que el gatito era Maria. Sus papás le compraron una cama, comida, juguetes, y un
arenero. Pasaron dos semanas y nada que María salía del coma, sus papás
estaban muy preocupados por ella porque no reaccionaba. María, mientras estaba
en el cuerpo del gato intentó varias veces decir que era ella.
Mientras estaba en el cuerpo del gato escuchó a sus papás hablar en el cuarto
sobre lo preocupados que estaban por María, entonces ella entró al cuarto y se
subió a la cama de sus papás acurrucándose al lado de ellos. El papá cogió al
gatito y dijo: “aveces siento que eres mi hija por los ojos que tienes, pequeño
gatito, una es de color azul cielo y el otro es de color verde pasto”. Al día siguiente
vio que su hermana estaba muy triste, así que María en el cuerpo del gato entró a
su cuarto y empezó a jugar con ella. De alguna manera su hermanita a veces
pensaba que la persona que estaba dentro del gato era María. Una semana
después sus papás dejaron a Sofi sola en la casa porque habían ido a ver a María
al hospital, ya que ella se sabía cuidar sola. Sofi salió de su casa y se fue al tejado
del apartamento con una silla. Y María que seguía en el cuerpo del gato la
acompañó. Cuando las dos llegaron, Sofi cogió la silla y se sentó a ver la vista tan
hermosa. A sofi se le ocurrió la idea de pararse en el borde y se dio la vuelta. Sofi
se tropezó y quedó colgando del tejado osea estaba agarrada al borde. Debajo de
ella había un balcón de otro apartamento. Menos mal Maria estaba ahí en el
cuerpo del gato, ella empezó a maullar lo más que pudo, los guardias y los otro
residentes del edificio escucharon los maullidos y corrieron a ayudar a Sofi. Los
guardias pusieron colchones y los pusieron en el balcón que estaba abajo de Sofi.
Sofi se dejó caer y cayó en el colchón, en el balcón que estaba abajo. Los
guardias no entraron por la puerta que llevaba al tejado porque de alguna manera
se había atascado. Sofi quedó fuera de peligro a salvo. Sin embargo, el gato en el
cuerpo de Maria no sobrevivió, sin culpa al asomarse a ver que su hermana ya
estaba a salvo, resbaló y cayó. En el hospital estaban sus padres sentados al lado
de ella tristes porque iban a desconectar a María ya que María no reaccionaba.
Pero pasó algo inesperado, María de repente despertó. Sus padres se pusieron
muy felices y poco después su hermana llegó al hospital también. Cuando María
estaba en el cuerpo del gato y cayó desde el edificio, su cuerpo retomó su forma,
su espíritu regresó a su verdadero cuerpo. Algunos meses después cuando María
ya estaba en casa. Su papá les permitió tener un gato. Y Maria y Sofía salieron a
una tienda de gatos a buscar un gato. Cuando llegaron María vio el mismo gato en
el que ella se había convertido. Rápidamente lo adoptaron y se lo llevaron a casa.
María jamás contó lo que le había pasado.Y desde ese momento nunca más
volvió a discutir con sus padres.
Suspenso Por Juan Camilo Agudelo Ramirez
Había una vez un señor que vivía solo y tenía miedo a la oscuridad y a los
fantasmas y cuando era la noche y estaba dormido, no quería irse de la cama
porque tenía miedo. Un día tenía que ir al baño en la noche pero no quería porque
creía que le iba pasar algo malo pero se arriesgó a ir. Después fue y juro haber
visto algo raro que se movía. En ese momento mi corazón latía furiosamente y yo
no sabia que hacer pensó alfredo, De la nada alguien timbro en su casa y eran las
3 de la mañana, en su cabeza seguía el sonido del timbre: “din don din don”. El no
sabía quién le estaba timbrando y en su mente decía: “¿Por qué me pasa esto a
mi?”
Alfredo estaba aterrado de todo lo que le estaba pasando y tuvo que llamar al 911.
Bajó a la sala porque le iba a dar un infarto y vio las cortinas moverse superduro y
Alfredo creía que eran fantasmas porque las cortinas eran más blancas que una
servilleta. De repente el 911 llegó a la casa de Alfredo e inspeccionaron toda la
casa. Llegaron muchísimas personas a su casa, pero ellos nunca lograron ver o
encontrar nada. Cuando el 911 se fue, le estaba diciendo a Alfredo que estaba
teniendo alucinaciones y era lo único que creía que tenía porque ellos nunca
encontraron nada.
Después de todo eso Alfredo gritó muy fuerte que hasta los vecinos lo escucharon.
Los vecinos llamaron a la ambulancia y al 911 otra vez porque ellos creían que le
había pasado algo a Alfredo. La ambulancia lo llevó inmediatamente al hospital y
el 911 revisó su casa pero esta vez por más tiempo. El médico dijo que le había
dado un infarto, sus padres y sus familiares rezaban para que volviera al mundo.
Pero sus familiares no le habían contado al médico que Alfredo toda su vida había
sufrido de alucinaciones. Y ahí fue cuando el médico, 911 y todo el mundo
entendió porque le dio un infarto y siempre creía que había fantasmas en su casa.
Un año después Alfredo ya lo habían enterrado y estaba muerto, pero alguien más
se mudó a su casa y la compró, era simplemente un desconocido. Alfredo se
murió en 2025, febrero 25 y el que se mudó donde vivía Alfredo sufrió de un infarto
también el 2026, febrero 25.
La Momia Por Nicole Cormane
Hace 1000 años había una reina llamada Cleopatra. Cleopatra tenía el cabello
rizado como un tobogán enroscado. Cleopatra no era una reina tan feliz, ella todos
los días se preguntaba a ella misma: “¿Por qué cogí este puesto de reina si yo
sabía que iba a tener mucha responsabilidad?” Hasta que un día Cleopatra ya no
podía más, estaba desesperada. Decidió coger una serpiente muy venenosa y que
la matara. Ella pensaba “Mi corazón está latiendo muy duro y cada latido me dice
que no, pero mi mente me dice que sí”. La serpiente la mordió y de repente se oyó
un grito: “¡ahhhhh!” un grito más grande que la pirámide….
Fin
Suspenso Por Santiago Echeverry Ortiz
Luis estaba plácidamente “Zzzzzzzzz” , de repente se despierta y se va al colegio,
en el camino se encuentra un cuadro en la mitad de la calle como si fuera feo,
porque todo el mundo pasaba frente a él y a nadie le interesaba, ni siquiera se
molestaban para no pisarlo, pero a Luis le gustó tanto que lo recogió y lo escondió
antes de entrar a clases, durante todo el día se la pasó ansioso y se preguntaba:
“¿Cuándo se va a acabar el colegio?”. Finalmente cuando salió del colegio cogió
el cuadro y al ponerlo en la sala de su casa se encontró que tenía escrito con
sangre: “NO LO COJAS”, él se pensó, todo tranquilo “seguro es una broma”.
Después de un tiempo, Luis comenzó a notar cosas raras como: voces, sensación
de que las cosas se movían y hasta gritos en la noche. Luis se empezó a volver
loco cada día más, su cuadro tenía algo muy característico, unas manos y caras
negras, que cuando iba a quitar el cuadro de la sala, mágicamente se borraron;
Luis salió de su casa corriendo y llamó a un cazafantasmas. Luis estaba
demasiado asustado.
Cuando el cazafantasmas llegó, enseguida escuchó un ruido, él trató de huir, pero
las puertas se cerraron, “era como ver a una niñita llorando”. Luis decidió
enfrentarse a los fantasmas, pero algo salió mal, alguna cosa le cayó en la cabeza
al cazafantasmas y se desmayó; Luis corrió hasta llegar a la ventana de su baño,
se encerró y en el espejo vio algo que lo dejó “brrrrrrrrr”.
Te lo prometí…Por Valerie Fernandez Castillo
“Buenas noches mamá, buenas noches papá!” - Quiara dijo antes de irse a dormir
cuando de repente sonó un ruido de la cocina como si alguien se hubiese caído,
ella bajó y notó algo raro fuera de su casa, así que salió a ver, era un hoyo
inmenso. Ella se preguntó: “¿Hasta dónde llevará ese hoyo?” cuando se tropezó y
se cayó. Ella estaba asustadísima cuando oyó una voz que le dijo: “Te prometo
que solo será por ahora” - ella confundida pensó: “MORIRÉ”. Luego de eso, vio
una figura oscura tan oscura como el cielo por la noche, ella decidió huir durante el
tiempo que pudo, luego se dio cuenta que era un final sin salida, alguien por
detrás le dio un tranquilizante y ella se despertó en su casa como si nada hubiese
pasado… “¡Soy la única en el mundo que sueña así!” - dijo ella desesperada.
Suspenso Por Alessandra Gallardo Serje
Una noche fría y oscura yo ya estaba lista para dormir, me cepillé los dientes, me
puse mi pijama, me tomé mis pastillas, me quité mis anteojos, y me acosté. Podía
escuchar los grillos cantar, cantaban una melodía más alta que siempre, la
melodía decía así, “Tu tu ru ru tu tu” y se repetía, cada vez un poco más fuerte,
empecé a dudar que fuera a poder dormir ese día. El día siguiente era mi
cumpleaños, y estaba muy ansiosa por saber qué me iban a dar, mi papá me dijo
que me iba a mostrar algo que nunca en mi vida había visto, cuando me dijo eso,
lo primero que pensé fue el sótano, no me dejaban bajar allí. Yo no podía parar de
pensar en cómo era el sótano, como no era tan tarde, me levanté de mi cama y fui
a preguntarle a mi papá, “¿Papi, mi sorpresa es lo que hay en el sótano?” yo
estaba casi segura de que iba a responder que sí, pero cuando me dijo que no, yo
aguanté mis lágrimas y fui corriendo hasta mi habitación. Ahí sí dejé que mis
lágrimas corrieran y pensé, “¿Porque a mi? porque no le ocultaron el secreto a mi
hermano menor antes de que muriera?”. Las horas pasaban y no me podía dormir,
no podía aguantar un segundo más y pensé “¿Cómo se veía el sótano, que había
ahí, porque no me dejaban bajar?”.
Decidí bajar por primera vez en los 12 años de mi vida, me bajé de mi cama. Muy
lentamente en puntillas me escabullí fuera de mi habitación y hasta la puerta del
sótano, giré la manija muy lentamente, pero me di cuenta, que tenía seguro, me
puse muy triste, porque creí que por fin iba a poder ver lo que había allí atrás.
Decidí buscar por la casa unas llaves que parecieran del sótano, pero para eso
necesitaba mis anteojos. Me escabullí en el cuarto de mis padres y abrí la caja
fuerte para coger mis anteojos, ahí, vi una llave con una forma extraña, tenía poca
fe en que esa llave fuera a servir. Sin embargo la agarré y me fuí hasta la puerta,
escuché unos pasos de mi mamá subiendo del sótano, “Pun pun pun pun” los
pasos sonaban duro y hacían eco, me escondí atrás de la puerta de mi cuarto, y
la observé, ella tenía una llave idéntica a la que tenía yo.
Mi fe subió, estaba esperando que la dejara abierta, ya que como estaba todo tan
oscuro no podía ver casi nada, mi mamá entró a su cuarto y pensé, “Este es mi
momento”, salí escabullida e intente abrir la puerta muy callada, la puerta se abrió
y yo entré, estaba ansiosa por saber qué me ocultaban, yo no podía ver casi nada,
pero a uno o dos metros, había un suiche de luz, lo prendí y veía un poco más
claro, la luz titilaba como si estuviera dañado, pero no le presté mucha atención
porque yo solo queria saber que había, el pasillo era largo y angosto, era tan
largo, que ya no veía nada porque la luz que había se había quedado atrás. Me
caí por un hueco muy oscuro, no se que pasó, solo sé que me desmayé, y aparecí
acá, en esta pequeña habitación. Estoy en esta habitación desde mis doce años,
hoy cumplo dieciséis y no creo que vaya a sobrevivir mucho más aquí abajo, a
veces escucho pisadas y veo sombras de alguna criatura extraña, oscura como
una noche sin luces. Si alguien alguna vez llega a ver esta nota, solo le digo que
tenga cuidado, los cuatro años que he estado acá encerrada, veo mucha gente
bajar acá, pero nunca subir.
Suspenso Por Mateo Navarro Villalba
Una noche Isabella y Martin estaban viendo una película y “ding dong” sonó el
timbre, Isabella dijo: “¿Quién estaría timbrando a esta hora?” Cuando ella abrió la
puerta, no vio nada. La próxima mañana ella no vio a Martin en el cuarto de
visitas, ella pensó: “¿Dónde estará Martin?” fue abajo a ver y lo que vio fue a
Martin haciéndose el desayuno. En un movimiento rápido algo cogió a Martin. Ella
lo siguió, parecía un hombre lo que atrapó a Martín, cuando al fin lo atrapó, el
hombre era como un experimento que fue mal hecho, él se iba acercando más y
más hasta que...
Suspenso Por Camilo Andres Nieto Baena
¡No! - Daniel grita en la penumbra mientras Juan se caía en el abis….
Un día antes. Daniel y Juan se encontraban en una excursión. Se arreglaron y
fueron al bus que en el camino hacia “bump bump”. Daniel y Juan llegaron al hotel
cansados, tomaron un descanso y se fueron de excursión en un bus lleno de
manchas rojas. Daniel pensó que un crimen había ocurrido en el bus. Se sentaron
juntos y hablaban de qué iban a hacer en su excursión por la ciudad amurallada.
“¿Cuánto durará el bus en llegar?” - Daniel se preguntó. Daniel y Juan llegaron y
entraron a explorar por el lugar. Daniel y Juan llegaron a un extraño lugar en el
que había un abismo y un letrero más grande que un elefante, que decía que se
tenía que sacrificar una persona y tirarse del abismo. De repente las puertas se
cierran y Juan dice: “Yo me sacrifico amigo”. Juanse lentamente…
“¡No! - Daniel gritó mientras Juan se caía en el abismo. Cuando Juanse cayó no
sufrió nada ya que había una colchoneta. Juanse se encontró con un letrero que
decía pasate el juego del día del juicio final.
Suspenso Por Abraham Osman Antequera
Un dia de Haloween fui a pedir dulces y yo me comí la mitad, me dolía tanto el
estómago y pensé: “hasta cuando durará esto”. Fui a mi casa, donde mis padres
me dieron mucha medicina y sopa para pasar el dolor. Después mis padres se
fueron a una fiesta y solo estábamos mis hermanos menores y yo porque la
empleada fue a la tienda de la esquina a comprar el mercado. De repente, sonó un
ruido, "ding dong", supe que era el timbre pero mis hermanos bajaron y abrieron la
puerta y los escuché gritando tan fuerte y pregunte: "¿Por qué mis hermanos
gritaron sí solo timbraron el timbre?". Bajé por las escaleras y abrí la puerta, vi las
cabezas de mis hermanos cortadas en bolsas plásticas, me dí cuenta que el que
estaba timbrando no era una persona, era un monstruo como Hulk, pero malo. Me
levantó, cogió su espada y me cortó la cabeza y nunca más se supo sobre mis
hermanos y yo.
EL BAÑO DE AL LADO Por Sebastián Pantoja Giraldo
Todas las noches cuando me acuesto ruego a Dios que no me levante para ir al
baño en la madrugada , siempre he tenido una sensación extraña cuando entro a
ese baño; es como si se me subiera la presión, sudo frío y se me ponen los ojos
llorosos , siempre que entro me digo a mi mismo: “Contrólate, nada va a pasar”,
“lo que sientes está en tu cabeza nada más”.
Pero la realidad es otra… La pluma del baño por más que la mandan arreglar
siempre tiene un goteo “pug, pug, pug” que se torna aterrador en el silencio de la
noche. El techo tiene una apariencia húmeda y gris que parece como las nubes
encapotadas cuando se acerca un aguacero. Las baldosas tienen impresas un
grabado que en el medio tiene dos puntos que parecen los ojos de un lobo feroz
mirando fijo en la noche.
No se si es mi imaginación, pero siempre me pregunto: “¿esto solo me pasa a
mi?” “¿cuándo será que mis padres me creerán lo que siento en este baño?” La
verdad es tenebroso este momento, me siento atemorizado cuando entro a ese
baño en la noche, mi cuerpo siente la presencia de algo tenebroso desconocido,
mi hermana mayor se burla de mi, me dice que soy un miedoso y que ella entra al
baño y no le pasa absolutamente nada. Al final creo que son cosas mías pero
también he leído de espíritus que solo buscan a personas afines y al parecer ese
soy yo.
Suspenso Por Samuel Pertuz Haydar
“¡No!” - Gritó Santiago. “¡Soy muy joven para morir!”
“¡Muahahaha!” Carcajeo una voz misteriosa. “¡Este día será tu último!” El
personaje misterioso cogió una pistola, y le dio un disparo.
“¡Aughh!” - Lloró Santiago. “¡El dolor! Se siente”
“¡RIIING!” - Sonó la campana del cole. “¡RIIING!”
“Ay… ya se acabó el recreo,” - dijo Santiago, triste. “Tú fuiste bueno siendo el
malo.”
“Si, lo fui,” - respondió David. “He estado practicando. ¡Muahahaha!” Los dos
amigos volvieron a clase. Entraron a su clase limpia, llena de libros de ciencia,
matemáticas y algunos diccionarios.
“Ola clase,” - comenzó la profesora. “Abran su libro de matemáticas en la página
256.” Toda la clase abrieron sus libros, y comenzó la clase.” Pasaron 40 minutos,
40 minutos llenos de aburrimiento, álgebra y multiplicación.
“Bueno, clase” - dijo la profesora. “Ya se acabó la clase. Ya pueden salir”
“¡BOOM!” Cayó un trueno. Toda la clase saltó. Las luces se fueron.
“¡No se preocupen!” - dijo la profesora. “¡No va a pasar nada”
“¡WHOOSH!” Pasó el viento. Se sentía frío en el cuarto. Todos se congelaron. La
luz volvió.
“Phew…” - dijo la profesora. “No pasó nada ¿dónde está Diego?” Diego era uno
de los niños de su clase.
“¡Él desapareció!” - Respondió un niño. “¿Dónde est-AAA!?” El niño cayó por el
piso.
“¡Ahh!” - Gritó un niño. “¿Qué está pasando?” Muchos huecos comenzaron a
aparecer en el piso, y la mayoría de los estudiantes cayeron dentro de ellos.
“¡David!” - Gritó Santiago. “¡Ten cuidado! ¡AHH!” - Gritó mientras caía también.
“¡SANTI!” - Gritó David. Él también cayó. Cayeron en un cuarto oscuro. No podían
sentir nada, oír nada, tocar nada. De repente, se oyó un sonido. Se oía cómo una
llorada. Alguien hundió un botón y se prendió la luz. Todos estaban en el primer
piso del colegio, tirados en un closet.
“¡Ay! No pasó nada,” - exclamó la profesora. “Solo se cayó un poco parte del piso,
tienen que arreglarlo” Todos volvieron a clase, pero eso no le quitó lo sospechoso
al día. Las sillas a veces de sacudían, las paredes cambiaban de color, y los
lápices flotaban, pero la profesora seguía calmada, mientras que los estudiantes
estaban gritando cómo si les estuvieran haciendoles una vacuna.
“¿Profesora, por qué estás tan calmada?” - Preguntó un niño. “Todo esto es muy
raro.” La profesora dijo: “No pasa nada” y le sopló.
“Entendido.” - Dijo el niño roboticamente. Pasó lo mismo muchas veces más.
“Profesora,” - dijo Santiago. “Hay algo raro contigo. ¿Qué está pasan-”
“¡SILENCIO!” - Interrumpió la profesora. Por un segundo se veía cómo una
sombra terrorífica. “¿Estudiantes, ustedes saben que hacemos con personas que
tienen dudas?” “Si, señora.” - Dijeron todos al mismo tiempo. Santiago y David
fueron cargados a un cuarto oscuro.
“¡En poco tiempo seré el ser más poderoso del universo!” - Gritó la profesora. Se
transformó en un ser negro oscuro, parecido a una sobra. “Ya que he poseído
algunos cuerpos, ¡nada me puede parar!” Santiago y David salieron corriendo
tratando de escapar. Se escondieron en el baño. El ser abrió una de las puertas.
Ahí no estaban. La otra. Tampoco. Solo había una puerta más. Estaba a punto de
abrirla cuando de repente, ¡BOOM! Cae otro trueno. El trueno lo distrajo y fue a
otro cuarto.
“¿Q-qué vamos a hacer?” - Preguntó Santiago asustado.
“Yo vi algo raro en la sombra,” - Dijo David. “Hay una X en su sombra. Tal vez si le
pegamos ahí la matamos”. Los dos buscaron algo con que pegarle. No
encontraron nada muy fuerte. Salieron del cole, y la sombra estaba destruyendo la
ciudad, poseyendo a todos. Los policías estaban tratando de dispararle a la
sombra, pero no sirvió. No veían la X. Uno de ellos dejó caer su arma de fuego.
“¡David!” - Gritó Santiago. “¡Coje la pistola!” David se tiró y cogió el arma. Le trató
de disparar a la sombra, pero no había balas. Él vió algunas, pero estaba muy
lejos. La sombra los vió.
“¡SANTI! ¡COGE LAS BALAS!” - David gritó. Santiago siguió sus órdenes, cogió
las balas y se las tiró.
“¡David!” Dijo Santiago. “¡Tú eres el último que nos puedes salvar! ¡Hazlo!”
Santiago fue poseído. David era el último que quedaba. Trató de disparar, pero
falló. Solo le quedaba una bala. Él apuntó, y dió un disparo. Le pegó directamente
en la X, y mató a la sombra. Todos pararon de ser poseídos, y todo volvió a la
normalidad.
O así se creía…
“Señor,” dijo una voz robótica. “Muchos de nuestros experimentos han estado
fallando. El proyecto METAMORFOSIS falló, y el proyecto S0MB6A también.
¿Quieres lanzar el siguiente?”
“Si.” Respondió una voz misteriosa.
Punto suspensivo Por María Antonia Rosado Rubio
Siempre tenía aventuras así de niño, me llamaban travieso porque siempre me
metía en algo diferente pero ese día no era el mismo tipo de aventuras que
siempre era algo nuevo pero esta vez era algo escalofriante. Después de la
escuela me dirigí en el bus a casa, pensé: “hoy va ser un día aburrido y tranquilo”
pero al parecer estaba equivocado. En el camino a casa vi a un ladrón pero no era
un ladrón cualquiera, se me hacía familiar conocido pero no pude verle la cara con
claridad. Me dio tanta intriga saber quien era, le dije al conductor que me dejara
ahí.
Después, vi que el ladrón había entrado a un callejón y no se oía nada, solo el
viento haciendo “whoosh, whoosh”. De pronto volví a ver al ladrón, lo seguí
silenciosamente pero se dio cuenta que lo estaba siguiendo y corrió como el
viento. Lo seguí a un restaurante de comida china pero le perdí el rastro. Estuve
tan decepcionado que me pregunté: “¿Por qué estas cosas solo me pasan a mi?”
y “¿Por qué mi curiosidad me mete en tantos líos?”. Después vi algo por la
ventana, el ladrón salió corriendo pero por desgracia él también me vio pero esta
vez no me iba a rendir.
Corri y corri cruce 8 calles persiguiéndolo, no me iba a rendir, iba a descubrir quién
era ese ladrón. Llegamos a un callejón, lo tenía acorralado. Era tiempo de quitarle
la máscara. Le pregunté: “¿Estás listo ladrón?”- le pregunté, el mudo hizo cara de
tristeza. Pero ya era el momento, cuando le quité la máscara descubrí algo
terrible...
Suspenso Por Mauricio Jose Tinoco Gloria
Una noche, yo y mis amigos jugábamos al escondite, tenemos esta tradición de
jugar después de la escuela, aun con 16 años nos gusta jugar. Una noche
estábamos jugando en la calle como siempre, y encontré a todos, excepto a
Charly, Charly es norteamericano, tiene pelo rojo que lo hace fácil de encontrar,
pero no estaba. Le gritamos a Charly diciendo que ganó pero no lo encontramos
en ningún lugar. “Qué le pasará a Charly si se pierde” - pensé preocupado.
Lo buscamos por toda la cuadra y preguntamos si lo había visto a múltiples
personas, ninguno obtuvo respuestas, decidimos ir a casa y dormir, yo esperaba
que re-apareciera apenas fuera muy tarde. Pero cuando desperté y pregunté a mis
padres, respondieron que seguía perdido, me di cuenta que esto era más grave de
lo que pensé. Él siempre dejaba un rastro de pelo, así que lo busqué, y allí estaba,
el rastro de pelo que esperaba.
Seguí el rasto hacia una casa, pero era cualquier casa, una casa ordinaria, de
color blanco y 2 ventanas. “Me pregunto si Charly esta aqui”, “Quizas estoy
equivocado, quizás vaya a hacer algo mal, pero voy a entrar, tomó un respiro
hondo y entró, qué podría salir mal.
Entró a la casa y no encontró a nadie, hay un ático pero también una escalera que
va hacia abajo. “Esto no es una casa normal” - pienso. “Por qué me está pasando
esto” - digo en voz alta
Entro al sótano y veo otra escalera hacia más abajo, me pregunto qué tan bajo es
esto, de repente alguien toca mi hombro, y me doy la vuelta lentamente.
Era mi amigo Kyle, el peli blanco, ahora que lo pienso, todos tenemos pelos
extraños no teñidos, como los amigos arcoiris del show de televisión. Mi pelo es
color amarillo, mi amigo prefiere no hablar mucho y mejor buscar soluciones al
problema, bajamos más y más y más, haciendo los pisos más calientes hasta que
no había más bajada, estavamos en un complejo.
Pasamos por múltiples habitaciones de concreto y tapizado blanco hasta que algo
pasaba, “¿donde estaba charly?” No la habíamos encontrado, caminamos un poco
más, y allí estaba nuestra respuesta. Charly estaba sentada en una silla atada y
con la boca sellada, intenté ir hacia ella pero de pronto algo golpeó mi cabeza, y
quedo inconsciente.
De repente, despierto atado a una pared, y me doy cuenta, que Kyle no era en
realidad mi amigo, solo me odiaba, y quedé inconsciente una vez más. Sentía el
goteo constante: “plop, plop”. No entiendo porque Kyle está haciendo esto, no era
necesario ponernos contra una pared y no decir nada como un inocente.
Después de esto, recuerdo estar en mi casa y dicen que Kyle fue arrestado, me
sentí mal porque de verdad pensé que él era mi amigo.
Suspenso Por Felipe Velez Giha
Erase una noche que no se escuchaba ningún sonido u otro sonido diferente al del
reloj: Click, click, click, click, click sonaba el reloj. La pared donde estaba el reloj
estaba dañada y muy sucia, “¿Por qué soy el único en el vecindario con una casa
muy pobre porque, estas cosas me pasan a mi?” Me pregunté a mi mismo.
Escuché la puerta tirarse. ¡BOOM! voy a revisar qué pasó. De repente encuentro a
dos ladrones entrando a mi casa. Mi corazón latía más que la velocidad de la luz.
El ladrón robó todo nuestro dinero y también se llevó… a mi papá. El Fin
Suspenso Por David Elias Visbal Orozco
Tic Toc Tic Toc, sonaba el reloj. Eran las 8 de la noche y Juan Diego estaba
apunto de dormir. Ya tenía su agua, se había bañado, su pelo estaba rizado como
una jungla.
“Tengo que cortarme el pelo!” - Pensó mientras caía en su sueño. De repente
escuchó un sonido raro. ¡BEEP!¡BEEP! “¿Parecía una de las camillas del
hospital?” “¡Qué raro!” - Pensó. Entonces después sí le dio miedo. Había alguien
en su casa. Podía escuchar sus zapatos. Se paró de la cama y prendió su
lámpara. Nada, no había nada. Se trataba de dormir pero simplemente NO podía.
Seguía pensando en el ¡BEEP! ¡BEEP! Cambiaba la almohada pero no podía
dormirse. Entonces supo que alguien estaba ahí. Una luz lo alumbraba fuerte
como un rayo del sol. “¿Por qué? ¡Me va a comer vivo!”
“¡Juan Diego! ¡Usted qué hace despierto son las 9:30 pm!” - escuchó. Era su
madre.“Váyase a dormir.” - Susurró fuerte. Cuando la madre se fue algo lo cogió.
Quería gritar pero no podía y se lo llevaron a una casa embrujada. Lo recostaron
en una camilla, donde un señor vino con un objeto raro. Se lo metió al estómago y
había sangre chorreando por todos los lados. Una tristeza recorría su cuerpo, pero
¿Cómo podía sentir sentimientos si estaba muerto? No sabía. Después le pegaron
en la cara “¡Juan Diego! ¡Despierte mijo!” Abrió los ojos y vió a su padre. ¡Se tocó
el cuerpo...Estaba vivo! No lo podía creer.
“¿Será que esto fue un sueño?” - Pensó. A la siguiente noche una luz rara
alumbró su rostro. El reloj sonó Tic Toc Tic Toc. Le dió risa, ya era maduro, se dio
la vuelta y pacíficamente durmió por una noche y un día.
La soledad Por Sarah Yacaman Leal
En un lugar muy lejano, había una niña que tenía 6 años, perdida en un bosque.
Encontró una cabaña abandonada y decidió investigar qué había por dentro. Toco
la puerta “Toc, Toc”. La puerta se abrió sola y la niña pensó: “Habrá alguien en
esta cabaña”. Ella tenía muchas sospechas y buscó pistas. No encontró nada y
dijo: “Como no hay nadie aquí me iré”. Se iba a ir a la puerta pero de pronto “Clac”
la puerta se cerró. Ella dijo: “ayuda, alguien allí” Ella estaba tan nerviosa que
respiraba como un burro asustado. Se dijo: “Porque todo me pasa a mi”. Pasaron
más de 3 semanas y no se supo de ella otra vez.