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SENSOPERCEPCIONES

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SENSOPERCEPCIONES

Objetivo: Reconocer desde el punto de vista psicológico, la definición de


sensopercepción y las alteraciones que pueden estar presentes, mediante una
recopilación bibliográfica para una mejor comprensión.
palabras claves: Sensopercepción, sentidos, procedimiento evaluativo.

Introducción

Los sentidos son la puerta hacia el organismo, a través de ellos podemos sentir e
interpretar el mundo. El bienestar del ser humano depende muchos factores, entre
ellos el ambiente que lo rodea, su organismo y su estado psicosocial, para ello la
naturaleza de nuestro organismo tiene muchas formas de mantener un equilibrio,
llegando así a la plena salud de la persona. Por ello, desde el punto de vista
psicológico, se manifiestan ciertas funciones psíquicas las cuales son: apariencia y
actitud, consciencia, atención, lenguaje, orientación, sensopercepción, pensamiento,
inteligencia, memoria, afectividad, y la motricidad. En este trabajo nos enfocaremos
en una función específica, la cual es muy importante y se da por la unión de la
sensación y la percepción dando así a la sensopercepción, para esto, dicha función
articula los estímulos captados por los órganos de los sentidos que a través de
experiencias anteriores, expectativas y predisposiciones personales, permiten a
nuestro cerebro traducir o codificar dichos estímulos con el fin de generar una
respuesta, sea inmediata o tardía a dicho estímulo captado por algún sentido del
cuerpo. De acuerdo a los importantes resultados que se vienen dando desde las
neurociencias (NCs),1 y del análisis filosófico, sensación y percepción constituyen,
junto con la toma de decisiones, el control motor, la memoria, el lenguaje y las
emociones, la base para la construcción del conocimiento integrando todos las
sensaciones y percepciones para convertirás en experiencia y memoria..
Se utiliza por primera vez como descripción de la categoría de pedagogía
diagnóstica, introducida por Páez (1998), quien la ve como un proceso continuo,
dinámico, sistemático y participativo que incluye el abordaje del enfoque realista con
el propósito de describir y evaluar fenómenos percibidos por los sentidos del
organismo. El tema del estudio, una predicción de sus tendencias cambiantes y los
procedimientos de planificación que conducirán a su cambio. La definición de la
categoría metodológica de problema científico fue introducida por Castellanos
(2000), quien la consideró como la contradicción que se presenta entre el estado
real del objeto de investigación y el estado deseado, en el que se revela una
fragmentación de la realidad. Cuando el conocimiento es incompleto o parcial, o
prevalecen métodos de acción insatisfactorios, se hace evidente que la respuesta o
solución no existe en el área conocida, lo que lleva al desarrollo de una actividad
para resolver el conflicto y lograr la situación deseada. Los psicólogos de la Gestalt:
Consideraban que el ser humano, cuando recibe varias sensaciones, las organiza
en un “gestalt”, palabra de procedencia alemana que significa “conjunto” o “forma”.
Tendemos a reunir los estímulos visuales en formas completas, este proceso incluye
el procesamiento ascendente (sensación) y el descendente (percepción). por ello a
continuación determinaremos con amplitud los significados o definición de cada
componente de la sensopercepción y las alteraciones psicopatológicas que pueden
manifestarse.

Desarrollo
Con cierta frecuencia los pacientes pueden referir que fenómenos poco comunes les
están sucediendo, en términos de lo que ven, oyen o sienten a nivel de la piel, el
gusto, el olfato o sus órganos internos. En psiquiatría estas experiencias
(aparentemente) sensoriales se han agrupado bajo el término de trastornos
sensoperceptivos. Se describirán algunos de estos fenómenos, haciendo énfasis en
las alucinaciones, ilusiones y alucinosis dado que estas pueden considerarse
aquellas que tienen mayor relevancia clínica. Las pseudoalucinaciones sólo se
mencionan por ser un término utilizado con cierta frecuencia en psiquiatría.(1)
Sensopercepción normal
Para hablar de sensopercepción, se requiere de los siguientes elementos:
● Un estímulo que actúa como señal.
● Un receptor o grupo de receptores encargados de captar dicha señal
● Una serie de estructuras y procesos que decodifican la señal y la
convierten en información.
● Una experiencia subjetiva que se deriva de dicho procesamiento de los
estímulos.

La sensopercepción se ve modulada o influenciada por diversos factores tales


como:
● La intensidad y claridad de los estímulos.
● La integridad de los órganos sensoriales y procesos neurocognitivos
implicados en la sensopercepción.
● Las emociones.
● La atención.
● La experiencia previa y los sistemas de creencias.

La experiencia sensoperceptiva puede abarcar las siguientes modalidades:


● Visión
● Audición
● Tacto
● Gusto
● Olfato
● Movimiento/propiocepción
● Visceral

ALTERACIONES DE LA SENSOPERCEPCIÓN
En distintos estados patológicos puede comprobarse la existencia de trastornos
sensoriales que alteran luego las percepciones que se derivan de ellos; así, por
ejemplo, tonos, ruidos, colores, olores se recogen y perciben de un modo anormal.
Algo similar ocurre tam­bién con las sensaciones que se presentan después de la
amputa­ción de un miembro, las cuales condicionan el cuadro de lo que se denomina
«miembro fantasma»; no es extraño que el sujeto afecta­do perciba subjetivamente
el miembro inexistente, puesto que las excitaciones sobre los nervios seccionados
son las mismas que actúan sobre el miembro que fue separado de su cuerpo. Es
por ello que la persona en cuestión aunque pueda cerciorarse realmen­te de que la
excitación no proviene de estímulo periférico alguno, tarde tiempo, sin embargo, en
notar la procedencia u origen de di­chas excitaciones y, por tanto, perciba el miembro
como un todo y en una determinada posición, generalmente la que tenía en el
momento de ser amputado.(1)

Sin embargo, desde el punto de vista propiamente psicopatológico, existen otros


trastornos perceptivos que pueden considerarse más importantes que los citados,
puesto que se produ­cen sin que medie sensación patológica alguna. En los
enfermos mentales aparecen con frecuencia percepciones que no corres­ponden a la
acción de estímulo u objeto externo alguno, entonces, hablamos de lo que se
denominan falsas percepciones o equivoca­ciones sensoriales. Incluso, aunque
actúen parcialmente estímulos externos, la realidad externa es deformada por
equivocaciones o errores sensoriales, Como sucede en las ilusiones; y en otros
casos, ocurren percepciones que, a diferencia de las anteriores, se produ­cen sin
que exista estímulo u objeto externo alguno, como es el caso de las
alucinaciones.(1)

Podemos entonces comprender la importancia de la sensopercepción como el


proceso psíquico que nos posibilita la in­formación tanto del medio externo, del
mundo, de la realidad que existe independientemente de nosotros, como también
del medio in­terno, del interior de nuestra propia persona.(1)
De acuerdo con ello, podemos pasar entonces a considerar que nuestras
sensopercepciones responden o son posibles debido a la existencia del Sistema
Nervioso y de nuestros órganos de los sen­tidos. (1)
Estos como todos sabemos, pueden clasificarse para su estu­dio y de acuerdo
con su función en:
➔ Sentidos externos: vista, oído, olfato, gusto, tacto, que son aque­llos que nos
posibilitan la relación con el medio ambiente exterior y nos informan a través
de los receptores especializados, los dis­tintos tipos de estímulos del medio y
las variaciones que ocurren en éste.(1)
➔ Sentidos internos: receptores exteroceptivos y propioceptivos, que nos
informan de lo que ocurre en nuestro medio interno, es decir, del
funcionamiento de nuestros órganos interiores y del movimiento de nuestro
cuerpo, y posición.(1)

Alteraciones o trastornos de la sensibilidad


Dentro de estas alteraciones se estudian los trastornos siguientes:
● Hiperestesias.
● Hipoestesias.
● Anestesias.
● Parestesias.
● Cenestesias (o cenestopatías).

Estos trastornos adquieren su mayor importancia en Neurología, como expresión de


la existencia de alguna enfermedad neurológica. En las enfermedades psíquicas
denominadas funcionales, esto es, en aquellas enfermedades donde no ha podido
establecerse hasta el momento una causa de tipo orgánico (encefálica, infecciosa,
tóxica o de otro tipo), generalmente los trastornos de la sensibilidad no se
presentan, y cuando están presentes, tienen un carácter más gene­ralizado o una
distribución correspondiente a zonas funcionales del cuerpo: una pierna, una mano,
la cabeza, u otras.(2)
Así, por ejemplo, los trastornos de la sensibilidad propiamente di­chos, es raro que
se observen en los enfermos psicótícos, con excep­ción de la psicosis
maníaco-depresiva (fase depresiva o melancóli­ca) donde las hiperestesias son
frecuentes. En los enfermos neuróticos son usuales los trastornos de la sensibilidad
cutánea, y en particular, en algunos histéricos las anestesias, y las hiperestesias (a
veces también pueden encontrarse en los neuróticos depresivos), pero éstas se
manifiestan de un,modo particular en estas pacientes, que veremos con mayor
profundidad cuando estudiemos estas entidades nosológicas.(2)

Definiciones:
Hiperestesias. Estos Trastornos se caracterizan por el aumento de la intensidad de
la sensación cuando sobre el receptor sensitivo actúa un estímulo normal o
adecuado. Por ejemplo: la luz solar se percibe inten­samente y puede llegar a
provocar ceguera en el sujeto; la coloración de los objetos se hace
extraordinariamente viva y molesta; los sonidos normales se perciben con una
intensidad que produce malestar y pue­den provocar, incluso, sordera, o resultar
intolerables; los olores se perciben muy intensos, lo cual ocasiona irritación en las
mucosas nasales; la ropa interior o exterior no puede soportarse sobre el cuerpo,
etc. Este trastorno se observa, en ocasiones, en algunos estados depresivos,
an­siosos y neurasténicos particularmente intensos.(2)
Hipoestesias. Constituye un trastorno opuesto a la hiperestesia. Aquí, hay una
disminución notable de la sensación cuando sobre el receptor sensitivo actúan
estímulos normales o adecuados. Por ejem­plo, los objetos circundantes están faltos
de color, los sonidos llegan sordos, sin resonancia, en general se produce una
indeterminación en la forma de percibir los estímulos exteriores. Este trastorno
puede presentarse en pacientes obnubilados y en estados de profunda me­lancolía.
Resulta necesario diferenciarlo de las alteraciones que se producen en débiles
visuales, hipo acústicos, etc.(2)
Anestesias. Este trastorno se caracteriza por la falta completa de sen­sación o
sensibilidad para uno o varios estímulos sensoriales cuando és­tos actúan sobre el
receptor adecuado. Por ejemplo, el enfermo no ve la luz cuando está en un lugar
iluminado, no oye los sonidos a su alrededor, no experimenta dolor cuando se le
pincha, no siente frío o calor cuando se le coloca sobre la piel hielo o algo caliente.
Este trastorno puede pre­sentarse a causa de alteraciones orgánicas (intoxicación
alcohólica, encefalomielitis u otros) y funcionales (histeria), pero la diferencia puede
establecerse con precisión, generalmente, por la zona afectada.(2)
Parestesias. Este trastorno se caracteriza por la presencia de sensaciones
anormales o inadecuadas provocadas por la acción de estímulos que habitualmente
producen otros tipos de sensaciones cuando actúan sobre ¡los receptores cutáneos
y propioceptivos, esto es, la sensación puede corresponderse con la pro­ducida por
otro estímulo sensorial diferente. Por ejemplo, el con­tacto de un cuerpo en lugar de
producir una sensación de lisura o rugosidad produce sensación de frío o calor el
pinchazo de una aguja, en vez de producir dolor provoca sensación de quemazón,
etc.Las parestesias, por lo general) son manifestaciones de lesiones de los nervios
periféricos, de las vías sensitivas médulo-bulbares o de centros talámicos. Rara vez
son expresiones de trastornos de causa psíquica.(2)
Cenestesias o cenestopatías. Son sensaciones imprecisas, marcadamente
desagradables y penosas procedentes de los órganos internos y de los músculos,
que el enfermo interpreta como síntoma de alteración de ellos, tales como,
sensación de estiramiento, presión, arrancamiento, cosquilleo, quemazón, cambios
de posición, etc., que parten de distintas zonas del cuerpo o de diferentes órganos
inter­nos, y que no pueden constatarse con los métodos actuales de explo­ración
somática, puesto que resulta prácticamente imposible poder precisar e1 estímulo
que provoca la cenestopatía. Por ejemplo, los en­fermos se quejan de que sienten
latidos en el vientre, compresión de los órganos, movimiento del cerebro, falta de
aire en los pulmones o, por el contrario, movimiento de líquidos dentro de ellos.
Las cenestopatías se observan con bastante frecuencia en los enfermos
hipocondríacos y menos frecuentemente pueden aparecer for­mando parte de
algunos síndromes delirantes, obsesivos y depresivos.(2)
Alteraciones o trastornos de la sensopercepción propiamente dicha
Dentro de estas alteraciones se encuentran los siguientes trastornos:
● Ilusiones.
● Alucinaciones.
● Pseudoalucinaciones.
● Despersonalización.
● Desrealización.
● Alucinosis.
Es preciso señalar que en muchas enfermedades psíquicas es frecuente observar
alteraciones del reflejo de la realidad objetiva que traducen la alteración de la
capacidad de los enfermos para reflejar de forma adecuada dicha realidad. Cuando
esto ocurre, habitualmente decimos que se produ­ce una distorsión o tergiversación
de la realidad en el enfermo, que se expresa en la manifestación de distintos
trastornos sensoperceptivos, los cuales se traducen en percepciones erróneas,
falsas, reformadas o alteradas de la realidad circundante.(2)
Ilusiones. Son percepciones erróneas de objetos y fenómenos rea­les, esto es,
percepciones en las cuales los estímulos existen, están presentes, pero se perciben
deformados, cambiados, equivocados.(2)
Se denominan ilusiones patológicas cuando el enfermo no reco­noce su error,
cuando no tiene autocrítica de su percepción alterada y. persiste en su falsa
interpretación de los objetos o fenómenos percibidos. Pueden afectar todos los
sentidos y de acuerdo con lo que afectan se denominan: ilusiones visuales,
auditivas, táctiles, olfativas, gustativas, etc.(2)
Es preciso diferenciar las ilusiones como síntomas patológicos de aquellas que
pueden sobrevenir, diríamos normalmen­te, como es el caso de las deformaciones
perceptivas de la realidad que pueden aparecer en las situaciones de espera,
amenaza o de gran tensión; como por ejemplo, cuando nos encontramos en una
situación de alarma de combate a la espera del enemigo, y a su acecho. En estos
casos, una hoja que cae de un árbol puede confun­dirse con los pasos de una
persona. A veces, también, podemos con­fundir con facilidad la figura de un amigo o
de un familiar y ver falsa­mente la figura del ser querido que esperamos, dentro de
un grupo de pasajeros que se bajan de la guagua o del tren en una terminal. Su
figura, sus actitudes, todos sus movimientos nos hacen ver a tal persona, pero a
medida que se acerca, corregimos con rapidez nues­tro error, notando, en el mejor
de los casos, que sólo existen peque­ñas semejanzas. Como se ve, estas ilusiones
se caracterizan porque son rápidamente rectificadas, luego existe autocrítica de
nuestro error o equivocación perceptiva. En las ilusiones patológicas, a diferencia de
estas ilusiones que denominamos normales, la autocrítica no se presenta, esto es
porque el en­fermo no reconoce el carácter erróneo o equivocado de su
percep­ción.(2)

Alucinaciones: Son percepciones falsas, en las que el objeto no está presente. De


aquí que sean consideradas percepciones sin ob­jeto, puesto que en ellas no se
consigue determinar la existencia de estímulo externo alguno que provoque la
percepción. Sin embargo, el enfermo tiene la convicción de la existencia real de un
objeto inexistente.(2)
Se diferencian de las ilusiones, en que en estas últimas, el objeto o estímulo que
provoca la percepción sí está pre­sente, pero el enfermo lo percibe deformado,
cambiado. Por ejem­plo, en una ilusión el individuo puede oír voces, las cuales
pueden proceder de algún grupo de personas que conversan cerca de él, y percibir
que éstas lo llaman por su nombre o hablan de él; pero en la alucinación, sin que
nadie esté hablando a su alrededor, sin que medie la existencia de estímulo alguno,
el paciente oirá que lo llaman por su nombre o que hablan de él determinadas
cosas. El alucinado lo afirma, tiene juicio de realidad sobre ello.(2)
Las alucinaciones se pueden presentar en todos los dominios de la actividad
sensorial. Al afectar todos los sentidos, las alucinacio­nes, al igual que las ilusiones,
se clasifican o denominan, de acuerdo con el sentido afectado, en: alucinaciones
visuales, auditivas, olfativas, gustativas, táctiles, cenestésicas. En un mismo
individuo pueden coexistir más de un tipo de alucinación. En este caso, se habla de
alucinaciones complejas o combinadas, por cuanto en el enfermo están presente
simultáneamente, diferentes tipos de alucinaciones visuales y auditivas, o visuales y
táctiles.(2)
En la exploración del enfermo, la sospecha de que éste padece de alucinaciones, en
el caso de que no hable de ellas, se basa en su aspecto y conducta. Por ejemplo,
cuando existen alucinaciones visuales la mirada del enfermo puede mostrarse
inmóvil, o por el con­trario intranquila, la expresión facial puede expresar susto,
éxtasis o entusiasmo.(2)
Cuando los enfermos tienen alucinaciones auditivas escuchan, vuelven la cabeza
hacia algún lado, incluso pueden interrumpir lo que estaban diciendo y taparse los
oídos, esconder la cabeza o hablar algo que no tiene relación alguna con lo que se
le ha preguntado. Cuando tienen alucinaciones olfatorias suelen taparse la nariz y
cuando son gustativas se niegan a comer o escupen la comida, y si se presentan
alucinaciones táctiles pueden rascarse o cambiarse de postura continuamente, con
frecuencia haces gestos como si se quitaran de encima falsos insectos, etc. Es
decir, que la presencia de alucinaciones pueden conocerse tanto con la referencia
verbal que puede hacer el propio enfermo al ser interrogado como por la
observación de su conducta.(2)
Resulta importante señalar que las alucinaciones no suelen pre­sentarse como
síntoma aislado, sino que habitualmente constituyen una de las múltiples
manifestaciones sintomáticas de las psicosis. Este síntoma se presenta también en
los cuadros orgánicos sobre todo cuando hay alteración de la conciencia. En
ocasiones, las alu­cinaciones pueden formar parte, también, de algunos cuadros
histé­ricos.(2)
Pseudoalucinaciones. Son percepciones erróneas en las que el falso objeto de
percepción no se proyecta al exterior, la imagen alucinatoria se encuentra dentro del
propio sujeto, esto es, dentro del campo sensorial interno del individuo y no en el
externo. De aquí que se consideren representaciones imaginarias que adquieren
categoría de percepción real por su viveza. Las más conocidas son las visuales
(imágenes interiores) y las auditivas (imágenes de voces o ruidos interiores, que
están dentro de la propia cabeza del enfermo).(2)
Algunos autores afirman que se observan con mucha más frecuen­cia que las
verdaderas alucinaciones y que se diferencian de éstas en que no se identifican con
los objetos y fenómenos reales. En estos casos, los enfermos nos refieren, por
ejemplo, que oyen voces especiales y diferentes a las reales, como si fuera un eco
interior, que son como visiones internas, imágenes psíquicas extraordinariamente
vi­vas. Sin embargo, esto no muestra que el paciente tenga una actitud crítica hacia
esa imagen o visión interna, o sea, que la estime como no real o no verídica. La
persona que padece de pseudoalucinaciones no duda que efectivamente existen
visiones o voces dentro de él, pero a diferencia del enfermo que tiene verdaderas
alucina­ciones, asegura que sus voces y visiones son el resultado de las in­fluencias
artificiales del exterior, que son manifestaciones exter­nas que le hacen a él.(2)
Las pseudoalucinaciones, al igual que las alucinaciones y las ilu­siones,
anteriormente estudiadas, son sensorialmente determinadas y concretas, se
presentan involuntariamente visiones, olores, voces, etc, y al igual que aquellas se
denominan o clasifican, según los órganos de los sentidos, en: visuales, auditivas,
olfativas, gustativas, etc. Aunque, como ya dijimos, las auditivas y las visuales son
las más frecuentes.(2)

Despersonalización. Este fenómeno consiste en que el enfermo se percibe a sí


mismo como cambiado. Es la alteración de la con­ciencia de sí mismo, sentimientos
de cambio del yo o vivencias de transformación.(2)
Se puede manifestar por alteraciones del esquema corporal, de­formaciones de la
sensación de forma y volumen del propio cuerpo, donde el enfermo asegura que su
cuerpo ha crecido o disminuido de tamaño (trastorno total del esquema del cuerpo);
o que han cambia­do distintas partes de éste (trastorno parcial del esquema del
cuer­po). Esta representación de la alteración del tamaño propio del cuer­po o de sus
partes, puede desaparecer con la comprobación visual, pero únicamente mientras
dura la percepción directa. Al interrum­pirse la comprobación visual se presenta de
nuevo igual que antes.(2)
Algunas veces, el trastorno del esquema del cuerpo se expresa en forma de
representación de alteraciones de la situación de los miembros, como que se
separan del cuerpo o como duplicación de todo el cuerpo, Este trastorno se
manifiesta en la aparición involuntaria de representaciones sobre el aumento o la
disminución del tamaño del propio cuerpo, de su peso, etc. Se presenta un
sentimiento marti­rizador de que el cuerpo crece o se alarga hasta tamaños
extraordi­narios, de que no cabe en la cama o de que ocupa todo el espacio de la
habitación; o por el contrario, que su cuerpo se disminuye, se acorta, se hace más
pequeño que el cuerpo de un bebé. También que su rostro ha cambiado, que una
parte de su cara se deforma, que está más grande, más alargada o deformada.(2)
La despersonalización se puede manifestar, también, por altera­ciones en cuanto al
reconocimiento de su propio pensamiento, cuan­do el enfermo asegura que sus
pensamientos son otros, que están cambiados, que no piensa igual que antes.
También estas alteracio­nes pueden presentarse en el plano afectivo, cuando el
sujeto no reconoce sus sentimientos como suyos, como propios, sino que los
percibe como cambiados, como distintos; así, por ejemplo, es capaz de verbalizar
situaciones de gran intensidad afectiva o de gran significación afectiva para él o
para el curso de su vida, corno si ésta no tuviera ninguna relación ni significación
afectiva consigo mismo.(2)
En ocasiones, el sujeto se asusta de esto, de que todo en él esté cambiando, de
que sus pensamientos, sentimientos y su propio cuer­po ya no sean los mismos.
Este fenómeno aparece frecuentemente en las esquizofrenias incipientes; a veces
son las primeras manifes­taciones de que se está gestando en el sujeto un proceso
esquizofrénico, de que se está produciendo un proceso de cambio exterior e interior
de aquí que cuando este fenómeno se produce en los tres planos antes señalados
reciban el nombre de vivencias de transformación.(2)
Desrealización. Esta alteración sensoperceptiva se caracteriza porque el enfermo
percibe el mundo circundante de manera distinta a como lo había percibido antes. El
enfermo sostiene que los objetos que lo rodean parecen otros, como si hubieran
cambiado. En ocasio­nes no puede precisar en qué consiste este cambio, pero
expresa que todo lo que le rodea parece indeterminado, poco claro, como si
estuviera cubierto por un velo y se limita entonces a decir que todo está de otra
manera, como irreal, esto es, el enfermo manifiesta un sentimiento de irrealidad del
mundo que lo rodea.(2)
Otras veces se manifiesta por cambios o alteraciones en la per­cepción del tamaño o
la forma de los objetos. En este caso se produ­cen los fenómenos de: macropsia,
micropsia o metamorfopsia.(2)
● Macropsia. El enfermo asegura que los objetos han aumentado de tamaño,
que se hacen más grandes, que han crecido enormemente.(2)
● Micropsia. El enfermo asegura que los objetos han disminuido de tamaño
considerablemente.(2)

Metamorfosis. El enfermo asegura que los objetos han cambiado de forma y de


tamaño. Estas alteraciones se acompañan corriente­mente, también, de cambios en
la percepción del espacio. Los enfer­mos pueden percibir que los objetos no sólo se
hacen grandes, pequeños, se ensanchan o se tuercen, sino que éstos se alejan, se
aproximan o se inclinan con ángulos diferentes.(2)
Las desrealizaciones se diferencian de las alucinaciones de que en ellas hay un
reflejo alterado de objetos reales y no la percepción de objetos que realmente no
existen como ocurre en las alucinacio­nes. Se diferencian también de las ilusiones en
que en éstas no hay una deformación de los objetos percibidos, sino un error, una
per­cepción que se manifiesta en la confusión del reflejo de los objetos reales con las
representaciones originadas involuntariamente, en las cuales el sujeto modifica o
cambia el objeto percibido.(2)

Alucinosis. Las alucinosis son, en. general, alteraciones provoca­das por trastornos
tóxicos, infecciosos, tumorales y epilépticos.(2)

Constituyen percepciones sin objeto, pero que a diferencia de las alucinaciones, son
reconocidas por los enfermos como consecuen­cia de una alteración, es decir, que el
sujeto tiene crítica de que son producto de su enfermedad. A menudo son muy
vívidas y despiertan gran temor en quien las padece. Son frecuentes de observar en
las intoxicaciones alcohólicas.(2)

Conclusión
Por último, la sensopercepción puede ser empleada como un procedimiento
evaluativo diagnóstico empírico, así mismo para la evaluación psicológica de un
paciente, desde el nivel médico.También sirve como proceso de investigación
científica, debido que para resolver un problema científico; es multimetódico, ya que
se basa en el empleo o uso articulado de varios métodos del nivel empírico, como la
entrevista, la observación y el estudio documental, que son sensaciones obtenidas
por los sentidos del organismo y que terminan siendo traducidas por el cerebro,
convirtiéndolas en percepciones que generan la interpretación de cierto hecho dado.

Anexos

1. Ruelas E, Mansilla R, Rosado J, Barrios LG. Las ciencias de la complejidad y la


innovación médica: ensayos y modelos. UNAM; 2006. 165 p.

2. Psicopatologia de la sensopercepcion. Apuntes de Psiquiatría. Apuntes de


Medicina - Revista Electrónica de PortalesMedicos.com [Internet]. [cited 2021
Nov 8]. Available from:
https://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/632/1/Psicopatologia-d
e-la-sensopercepcion-Apuntes-de-Psiquiatria-Apuntes-de-Medicina.html

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