Ensayo de Contratos
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Ensayo de Contratos
FECHA: 01-07-2021
INTRODUCCION
Supone entonces, que el que otorga garantía, si bien responde por la deuda garantizada, lo
hace en forma subsidiaria. En el caso de la fianza, una vez que no se haya podido cobrar al
deudor principal, y en las sociedades cuando la sociedad ya no pueda afrontar las deudas
contraídas.
En juicio, funciona como excepción dilatoria para el fiador, ya que primero deberá probarse
que se accionó contra el patrimonio del deudor, infructuosamente.
Hay varios tipos de fianza: la civil, la comercial, la legal o la judicial. En la que se puede solicitar
el beneficio de excusión es en la fianza civil simple. El resto son solidarias, lo que implica que el
acreedor puede requerir el pago, tanto del deudor como del fiador indistintamente. Esto no
implica que la fianza no sea una obligación accesoria, simplemente este beneficio no puede ser
invocado.
Las fianzas civiles son por regla general, simples, pero puede pactarse la solidaridad. En este
caso no funciona el beneficio de excusión. Tampoco funciona en casos de que el acreedor
renuncie al beneficio de excusión. Si el que resulta acreedor fuera el Estado nacional o
provincial, también la deuda será solidaria. Tampoco se aplica este beneficio en caso de que el
fiador se haya obligado como principal pagador, si el deudor está ausente, o se produjo su
quiebra, o si el deudor no puede ser demandado en el territorio del estado.
Si luego de practicada la excusión de los bienes del deudor, el acreedor viera satisfecho su
crédito en forma parcial, puede accionar contra el fiador por la parte no cobrada.
El artículo 2384 señala que el beneficio de excusión debe cumplir con los siguientes requisitos:
Le corresponde al fiador acreditar los anteriores requisitos para que proceda el beneficio de
excusión.
El beneficio de excusión solo puede oponerse una sola vez; si los bienes señalados por el fiador
al acreedor para que se pague la deuda con ellos no producen efecto o no son suficientes, no
podrá el fiador señalar más bienes a menos que se adquieran por el deudor posteriormente.
Cuando el acreedor es negligente a la excusión esto le puede causar muchos problemas debido
a que el deudor puede caer en insolvencia, y en este caso el acreedor por su negligencia no
podrá hacer responsable al fiador sino en lo que exceda al valor de los bienes señalados por
este para la excusión.
Cuando en la fianza se establece de manera indiscutible, que el fiador se obliga solo a lo que el
acreedor no pudiere obtener del deudor, se debe entender por este solo hecho que el
acreedor es obligado a la excusión, en este caso no será responsable el fiador de la insolvencia
del deudor principal cuando:
Cuando teniendo los medios para hacerse pagar haya actuado de manera negligente.
Así se encuentra establecido en el artículo 2390 del código civil, el cual se refiere a la
negligencia u omisión del acreedor en el beneficio de excusión.
Relevo de la fianza.
La fianza no se puede renunciar, pero el fiador tiene derecho a exigir su relevo al deudor en los
casos que señala el artículo 2394 del código civil.
Cuando el deudor principal se obligó a obtenerle el relevo de la fianza dentro de cierto plazo, y
se ha vencido este plazo.
De presentarse una de las anteriores circunstancias el fiador puede exigir al deudor que le
releve de la fianza, o en su defecto, crear una caución o garantía que respalde la fianza.
Cuando el fiador paga la deuda puede repetir contra el deudor por el valor que haya pagado en
los términos del artículo 2395 del código civil:
«El fiador tendrá acción contra el deudor principal, para el reembolso de lo que haya pagado
por él, con intereses y gastos, aunque la fianza haya sido ignorada del deudor.
Pero no podrá pedir el reembolso de gastos inconsiderados, ni de los que haya sufrido antes
de notificar al deudor principal la demanda intentada contra dicho fiador.»
Cuando el deudor no paga, en primer lugar el fiador puede hacer uso del derecho de excusión
para obligar a que el acreedor primero persiga al deudor, y si no es posible y el fiador se ve
obligado a pagar, entonces el fiador puede perseguir al deudor por si tiene mejor suerte que el
acreedor.
BIBLIOGRAFIA
22.pdf (unam.mx)