Ansiedad Social
Ansiedad Social
Ansiedad Social
Descripción general
Es normal sentirse nervioso en algunas situaciones sociales. Por ejemplo, tener una cita o dar una
presentación pueden causar esa sensación de tener mariposas en el estómago. Pero en el trastorno de
ansiedad social, también llamado «fobia social», las interacciones de todos los días causan muchísima
ansiedad, inseguridad y vergüenza por miedo al escrutinio o la opinión de los demás.
En el trastorno de ansiedad social, el miedo y la ansiedad conducen a una abstención que puede alterar
su vida. El estrés grave puede afectar tus relaciones, la rutina diaria, el trabajo, la escuela u otras
actividades.
El trastorno de ansiedad social puede ser una afección crónica de salud mental, pero aprender la
capacidad de afrontar en psicoterapia y tomar medicamentos pueden ayudarte a ganar confianza y
mejorar tu capacidad para interactuar con otros.
Productos y servicios
• Bibliografía: Mayo Clinic Family Health Book (Libro de Salud Familiar de Mayo Clinic) 5.ª edición
Síntomas
A diferencia del nerviosismo diario, el trastorno de ansiedad social comprende miedo, ansiedad y
evasión, que interfieren con la rutina diaria, el trabajo, la escuela u otras actividades. El trastorno de
ansiedad social suele comenzar a principios o mediados de la adolescencia, aunque a veces puede
empezar en niños más pequeños o en adultos.
Los signos y síntomas del trastorno de ansiedad social comprenden la persistencia de lo siguiente:
• Temor a tener síntomas físicos que puedan causarte incomodidad, como sonrojarte, sudar,
temblar o que te tiemble la voz
• Dejar de hacer algunas actividades o dejar de hablar con ciertas personas por miedo a sentirte
avergonzado
• Tener ansiedad en los momentos previos a enfrentar una situación o actividad que te da miedo
• Esperar las peores consecuencias posibles de una experiencia negativa en una situación social
En el caso de los niños, es posible que exterioricen la ansiedad al interactuar con adultos o pares a
través de llantos, berrinches, aferrarse a los padres o negarse a hablar en situaciones sociales.
El trastorno de ansiedad social del tipo de desempeño se produce cuando se experimenta un miedo y
una ansiedad intensos al hablar o actuar en público, pero no en otros tipos de situaciones sociales más
generales.
Síntomas físicos
A veces, hay signos y síntomas físicos que pueden acompañar el trastorno de ansiedad social y pueden
ser:
• Enrojecimiento
• Temblores
• Sudoración
• Mareos o aturdimiento
• Tensión muscular
Las experiencias comunes y de todos los días que pueden ser difíciles de soportar cuando padeces un
trastorno de ansiedad social son, por ejemplo:
• Ir al trabajo o a la escuela
• Iniciar la conversación
• Tener citas
Los síntomas del trastorno de ansiedad social pueden cambiar con el tiempo. Pueden exacerbarse ante
exigencias o situaciones de estrés. Aunque evitar situaciones que produzcan ansiedad puede hacerte
sentir mejor a corto plazo, es probable que tu ansiedad continúe en el largo plazo si no recibes
tratamiento.
Consulta con el médico o tu profesional de salud mental si temes o evitas situaciones sociales normales
porque te causan incomodidad, angustia o pánico.
Causas
Como sucede con muchas otras enfermedades de salud mental, el trastorno de ansiedad social
probablemente surge de una interacción compleja de factores biológicos y ambientales. Entre las causas
posibles se incluyen las siguientes:
• Atributos hereditarios. Los trastornos de ansiedad suelen ser hereditarios. Sin embargo, no
está completamente claro hasta qué punto pueden deberse a la genética o a conductas
adquiridas.
• Estructura del cerebro. Una estructura del cerebro llamada «núcleo amigdalino» puede influir
en el control de la respuesta ante el miedo. Las personas que tienen un núcleo amigdalino
hiperactivo pueden tener una respuesta exacerbada ante el miedo, la cual causa un aumento
de la ansiedad en situaciones sociales.
• El entorno. El trastorno de ansiedad social puede ser una conducta adquirida. Algunas personas
pueden desarrollar esta afección después de una situación social desagradable o incómoda.
Además, puede existir una relación entre el trastorno de ansiedad social y los padres que
modelan un comportamiento ansioso en situaciones sociales y que son más controladores o
protectores con sus hijos.
Factores de riesgo
Varios factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar trastorno de ansiedad social, entre ellos:
• Experiencias negativas. Los niños que experimentan burlas, hostigamiento, rechazo, ridículo o
humillación pueden ser más propensos a desarrollar trastorno de ansiedad social. Además,
otros acontecimientos negativos de la vida, como los conflictos familiares, los traumas o los
abusos, pueden estar asociados a este trastorno.
• Carácter. Los niños que son tímidos, retraídos, introvertidos o reservados al enfrentar
situaciones o personas nuevas pueden tener un riesgo mayor.
• Nuevas exigencias sociales o laborales. Los síntomas del trastorno de ansiedad social suelen
comenzar en la adolescencia, pero conocer a gente nueva, dar un discurso en público o hacer
una presentación de trabajo importante puede desencadenar los síntomas por primera vez.
• Tener una apariencia o afección que llame la atención. Por ejemplo, la desfiguración facial, la
tartamudez o los temblores debidos a la enfermedad de Parkinson pueden aumentar la
sensación de inseguridad y provocar trastorno de ansiedad social en algunas personas.
Complicaciones
Si no se trata, el trastorno de ansiedad social puede controlar tu vida. La ansiedad puede interferir con
el trabajo, la escuela, las relaciones o la capacidad para disfrutar la vida. Este trastorno puede provocar:
• Baja autoestima
Otros trastornos de ansiedad y algunos otros trastornos de salud mental, en particular el trastorno
depresivo mayor y los problemas de abuso de sustancias, suelen acompañar al trastorno de ansiedad
social.
Prevención
No hay forma de predecir qué hará que una persona padezca un trastorno de ansiedad, pero puedes
tomar medidas para disminuir la repercusión de los síntomas si eres ansioso:
• Pide ayuda enseguida. La ansiedad, al igual que muchas otras afecciones de salud mental,
puede ser más difícil de tratar si no buscas ayuda de inmediato.