Reporte 3
Reporte 3
Reporte 3
ID—
00000248485
00000204441
Asignación—
Práctica 3
Materia—
Laboratorio de Termodinámica
Profesor—
Mtra. Nereyda Cortés López
OBJETIVO:
El alumno identificará los diferentes tipos de medidores de presión e interpretará el
significado práctico de cada una de las mediciones realizadas.
INTRODUCCIÓN
Presión expresada como altura de una columna de fluido.
Imaginarse un cuerpo líquido sobre cuya superficie libre no hay presión, aunque en realidad
la mínima presión que puede haber sobre un líquido es la presión de su propio vapor.
Dejando de lado, por el momento, esta presión a la profundidad h está de acuerdo a la
siguiente ecuación.
P=y*h donde y = peso específico
Si se supone que y es constante, hay una relación definida entre P y h. Es decir, la presión
(fuerza por unidad de área) es equivalente a una altura h de cierto fluido de peso específico
constante. Es conveniente a menudo expresar una presión en términos de la altura de una
columna líquida equivalente que como una fuerza por unidad de área.
Cuando la superficie del líquido está bajo cierta presión, es necesario convertir esta presión
en altura equivalente del fluido en cuestión y sumar este valor a h, como se indica en la
figura 1. Para obtener la presión total como altura de una columna líquida.
Se ha referido a un líquido en lo anterior, pero es igualmente posible usar este criterio para
gases y vapores especificando previamente cierto peso específico constante w para el gas
o vapor en cuestión.
De este modo, la presión P puede ser expresada como altura de columna de cualquier
fluido por medio de la relación:
𝑃
ℎ = 𝑤
Medida de la presión
Se llama presión absoluta la que se mide sobre el cero absoluto de presión. La presión
manométrica es la que se mide tomando la presión atmosférica como referencia. Esto es
porque prácticamente todos los medidores de presión o manómetros, indican cero cuando
están comunicados con la atmósfera e indican solo la diferencia de presión entre el fluido
con que están comunicados y el aire ambiente.
Si la presión es menor que la atmosférica, se la llama vacío y su valor manométrico es el
valor de la presión en que está por debajo de la presión atmosférica. Un "alto vacío" es en
realidad una bajísima presión absoluta. El vacío absoluto corresponde a cero.
Todos los valores de presión absoluta son positivos en los fluidos, pues un valor negativo
indicaría un estado de tensión, lo que se considera normalmente imposible en los fluidos.
Las presiones manométricas son positivas si están por encima de la presión atmosférica y
negativas en caso contrario
Barómetro
La presión absoluta de la atmósfera se mide con el barómetro. Si un tubo, como el de la
figura 2, tiene su extremo inferior sumergido en un líquido que está expuesto a la presión
atmosférica, y se elimina el aire del tubo, el líquido asciende por éste. Si se extrajera el aire,
la única presión sobre la superficie del líquido en el tubo sería la de su propio vapor y el
líquido alcanzaría la máxima altura posible.
Se emplea, por lo general, el mercurio como líquido, porque su densidad es lo
suficientemente elevada como para que pueda emplearse un tubo de longitud razonable y
también porque su tensión de vapor saturado es despreciable a las temperaturas ordinarias.
Si se usara agua, la altura del tubo resultaría inconveniente, y, dado que su presión de
vapor a las temperaturas ordinarias es apreciable, sería imposible obtener un vacío perfecto
en la parte superior de la columna. La altura alcanzada por el agua sería, por lo tanto menor
que la verdadera altura barométrica y habría que aplicar una corrección a las lecturas. Con
el fin de reducir al mínimo los errores de capilaridad, el diámetro del tubo debe ser por lo
menos de 12.5 mm.
Según se ha dicho, la presión barométrica varía mucho con la altitud, pero al nivel del mar
los valores normales de presión atmosférica son:
1033 kg/cm2, 760 mm de Hg, 10.33 m de agua.
w= ρ * g
METODOLOGÍA
MATERIAL Y EQUIPO
● Bomba de presión positiva y vacío
● Manómetro de carátula
● Barómetro digital
● Matraz kitasato con tapón de hule
CÁLCULOS
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA