Conclusión Introducción:: Nombre: Carlos Saúl Pérez Reyes Curso:1 A Numero: #22
Conclusión Introducción:: Nombre: Carlos Saúl Pérez Reyes Curso:1 A Numero: #22
Conclusión Introducción:: Nombre: Carlos Saúl Pérez Reyes Curso:1 A Numero: #22
Introducción:
Nombre: Carlos Saúl Pérez Reyes
Curso:1*A
Numero: #22
1
conclusión
La primera revolución industrial:
La Revolución Industrial o Primera Revolución Industrial es el proceso de
transformación económica, social y tecnológica que se inició en la segunda mitad del
siglo xviii en el Reino de Gran Bretaña, que se extendió unas décadas después a gran
parte de Europa occidental y América Anglosajona, y que concluyó entre 1820 y 1840.
Durante este periodo se vivió el mayor conjunto de transformaciones económicas,
tecnológicas y sociales de la historia de la humanidad desde el Neolítico,[1] que vio el
paso desde una economía rural basada fundamentalmente en la agricultura y el comercio
a una economía de carácter urbano, industrializada y mecanizada.
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conclusión
A partir de este momento se inició una transición que acabaría con siglos de una mano de obra
basada en el trabajo manual y el uso de la tracción animal, siendo estos sustituidos por
maquinaria para la fabricación industrial y para el transporte de mercancías y pasajeros. Esta
transición se inició hacia finales del siglo xviii en la industria textil, así como en lo relacionado
con la extracción y utilización de carbón. La expansión del comercio fue posible gracias al
desarrollo de las comunicaciones, con la construcción de vías férreas, canales, y carreteras. El
paso de una economía fundamentalmente agrícola a una economía industrial influyó
sobremanera en la población, que experimentó un rápido crecimiento sobre todo en el ámbito
urbano. La introducción de la máquina de vapor de James Watt (patentada en 1769) en las
distintas industrias, fue el paso definitivo en el éxito de esta revolución, pues su uso significó
un aumento espectacular de la capacidad de producción. Más tarde, el desarrollo de los barcos
y de los ferrocarriles a vapor, así como el desarrollo en la segunda mitad del xix del motor de
combustión interna y la energía eléctrica, supusieron un progreso tecnológico sin precedentes.
[6][7]
Como consecuencia del desarrollo industrial nacieron nuevos grupos o clases sociales
encabezadas por el proletariado —los trabajadores industriales y campesinos pobres— y la
burguesía, dueña de los medios de producción y poseedora de la mayor parte de la renta y el
capital. Esta nueva división social dio pie al desarrollo de problemas sociales y laborales,
protestas populares y nuevas ideologías que propugnaban y demandaban una mejora de las
condiciones de vida de las clases más desfavorecidas, por la vía del sindicalismo, el socialismo,
el anarquismo, o el comunismo.
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conclusión
Aún sigue habiendo discusión entre historiadores y economistas sobre las fechas de los
grandes cambios provocados por la Revolución Industrial. El comienzo más aceptado de lo que
podríamos llamar Primera Revolución Industrial, se podría situar a finales del siglo xviii,
mientras su conclusión se podría situar a mediados del siglo xix, con un período de transición
ubicado entre 1840 y 1870. Por su parte, lo que podríamos llamar Segunda Revolución
Industrial, partiría desde mediados del siglo xix a principios del siglo xx, destacando como
fecha más aceptada de finalización a 1914, año del comienzo de la Primera Guerra Mundial. El
historiador marxista Eric Hobsbawm, considerado pensador clave de la historia del siglo xx[9]
sostenía que el comienzo de la revolución industrial debía situarse en la década de 1780, pero
que sus efectos no se sentirían claramente hasta 1830 o 1840.[10] En cambio, el historiador
económico inglés T.S. Ashton declaraba por su parte, que la revolución industrial tuvo sus
inicios entre 1760 y 1830.
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conclusión
La segunda revolución industrial:
La Segunda Revolución Industrial se refiere a los cambios interrelacionados que se
produjeron aproximadamente entre 1870 hasta 1914, cuando se inicia la Primera
Guerra Mundial. Durante este tiempo los cambios sufrieron una fuerte aceleración.
El proceso de industrialización cambió su naturaleza y el crecimiento económico
varió de modelo. Los cambios técnicos siguieron ocupando una posición central,
junto a las innovaciones técnicas concentradas, esencialmente, en nuevas fuentes
de energía como el gas o la electricidad, nuevos materiales como el acero y el
petróleo; y nuevos sistemas de transporte (avión, automóvil y nuevas máquinas a
vapor) y comunicación (teléfono y radio) indujeron transformaciones en cadena
que afectaron al factor trabajo y al sistema educativo y científico; al tamaño y
gestión de las empresas, a la forma de organización del trabajo, al consumo, hasta
desembocar también en la política.
Este proceso se produjo en el marco de la denominada primera globalización, que supuso una
progresiva internacionalización de la economía, y que funcionaba de forma creciente a escala
mundial por la revolución de los transportes. Ello condujo a su extensión a más territorios que
la primera revolución, limitada a Gran Bretaña, y que llegaría a alcanzar a casi toda Europa
occidental, la América anglosajona y El Imperio del Japón.[2]
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conclusión
El titulo de Segunda Revolución Industrial. Hacía referencia originariamente a la segunda
revolución técnica experimentada en el proceso de industrialización, aunque hoy ha ampliado
este significado para designar el conjunto de transformaciones que caracterizan a esta nueva
fase del proceso.
No existe una única definición para el término “revolución industrial” y pueden atribuirse
varios significados al término según el enfoque y el contexto en el que se exprese. Según David
Landes, existen por lo menos tres acepciones o modos de uso del término: a) el que hace
referencia al conjunto de innovaciones tecnológicas que sustituyen la habilidad humana por
maquinaria y la fuerza animal por energía, y que provocan el paso de la producción artesanal a
la fabril; b) aquel que se utiliza para remarcar un cambio tecnológico rápido e importante en
algún periodo histórico determinado o como secuencias de innovaciones determinadas; y c)
hace referencia específica al periodo del siglo xviii en el cual se da un cambio económico y
social al pasar de una producción agraria y artesanal a otra mecanizada o industrial iniciada en
Inglaterra y expandida desigualmente a Europa continental.[4]
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conclusión
La ciencia y la tecnología en este periodo se caracterizó por la mayor complejidad de las
máquinas y equipos y por una relación más estrecha entre ambas que requirió una mayor
calificación para su implantación, lo que dificultó su difusión. El núcleo del cambio técnico se
diversificó hacia más sectores y se amplió geográficamente, hacia toda Europa y los Estados
unidos Algunos de esos inventos aparecieron en las décadas de 1850 y 1860, pero las
innovaciones más radicales surgieron en el periodo entre 1870 y 1913 en Estados Unidos y
Alemania principalmente, en los que se concentró la mayor parte de las invenciones que se
desarrollarían posteriormente a lo largo del siglo xx. Todos estos descubrimientos acabaron
por conformar un nuevo sistema tecnológico.
El proceso de cambio técnico durante la Segunda Revolución Industrial constituyó uno de los
más trascendentales cambios desde el punto de vista histórico, cuando las innovaciones
tecnológicas adquirieron el carácter de modernidad, que sentó las bases tecnológicas del siglo
xx y se distanció de las bases de la primera revolución.
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conclusión
El resultado de este nuevo sistema fue la ampliación de los recursos naturales dispuestos, el
desarrollo de otras innovaciones tecnológicas complementarias, el ahorro de trabajo que
generó un incremento enorme de la productividad, mayores beneficios, salarios más altos,
precios de consumo más bajos y una gama de nuevos productos. El nuevo sistema tecnológico,
en definitiva, puede considerarse el motor del crecimiento de finales del siglo xix y del primer
siglo xx.
El resultado de este nuevo sistema fue la ampliación de los recursos naturales dispuestos, el
desarrollo de otras innovaciones tecnológicas complementarias, el ahorro de trabajo que
generó un incremento enorme de la productividad, mayores beneficios, salarios más altos,
precios de consumo más bajos y una gama de nuevos productos. El nuevo sistema tecnológico,
en definitiva, puede considerarse el motor del crecimiento de finales del siglo xix y del primer
siglo xx.
Acero (1856), ya utilizado anteriormente pero que se convierte por su baratura en el metal
estrella de la época, sustituyendo al hierro.
Zinc (c. 1830), tendrá una cierta importancia ya que al mezclarse con el hierro detiene su
oxidación.
El níquel (1861) se usó principalmente para mezclarlo con el acero y lograr así el acero
inoxidable. Al mezclarlo con el cobre se crea una aleación llamada “alpaca” que tuvo muchas
aplicaciones en el campo doméstico.
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conclusión
Conclusión:
En resumén la Revolución Industrial fue un proceso de cambios irreversibles que afectó a la
sociedad desde un punto de vista: económico, social, tecnológico y científico.
Esta tuvo origen en Inglaterra, ya que ella estaba preparada. Poseía reservas de carbón, hierro
y tenía una relación de comercio con la India, de la cual obtenía la materia prima más preciada
para los ingleses : el algodón.
Las nuevas máquinas que se producieron, para la mejora de la línea de consumo del algodón,
fueron crusiales para lo que vino después. El invento de la máquina de vapor, se dice que fue
un Hito en la historia de la humanidad, porque a partir de esta nueva forma revolucionaria de
producir energía inanimada, los productos manufacturados se producian en mayor cantidad,
en un tiempo inferior al del trabajo manual.
A partir de la máquina de vapor se producieron nuevos y novedosos inventos, con los cuales se
crearon nuevas industrias. Buenos ejemplos son la industria automovilística, la invención de la
Locomotora, la implementacion del vapor en los barcos y las mejoras que este produjo en las
aeronaves, etc.
En esta Segunda parte, se realizan nuevos descubrimientos, nuevas materias primas son
implementadas en las industrias, descubrimientos novedosos dan el pie a la creación de
nuevas industrias. Además en esta parte de la Rev. Se consolida el capitalismo como forma de
comercio socio-económica vigente para el mundo contemporáneo.
9
conclusión
10
conclusión
Historia de la Revolución Industrial:
La Revolución Industrial (1760- 1914), se desarrolló en Inglaterra, reviste una etapa de avances
y cambios a nivel ideológico, social, cultural, político y tecnológico. Es un momento donde la
sociedad se para frente a ideas modernas y liberales. La Revolución Francesa fue el foco de la
expansión de dichas ideas. Por otro lado, el dominio del mar en el Mediterráneo, conseguido
tras la victoria de los ingleses contra los españoles en la Batalla de Trafalgar, fomentó el auge
de la Revolución Industrial. Inglaterra abrió las vías para un comercio global y también se
intercambiaron ideas librecambistas.
La admirable patente de James Watt, impelió un cambio para que surgiera la Revolución
Industrial. Se trataba de la máquina de vapor, que luego parió la locomotora y de ahí cantidad
de avances tecnológicos relacionados a los medios de transporte terrestre. La máquina de
vapor, supuso una liberación del tiempo de las personas, ahora el tiempo de desplazamiento
se reducía a la mitad y sin ningún esfuerzo notable. Además, con este su buscó aumentar la
productividad de los recursos propios. La sociedad giraba en torno al desarrollo económico y
productivo, por ello, en el ambiente se compartían ideas basadas en los postulados de Adam
Smith, por medio de su libro Riqueza de las naciones, expresó el pensamiento librecambismo.
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