Gasto Publico Consolidado 2009-2020
Gasto Publico Consolidado 2009-2020
Gasto Publico Consolidado 2009-2020
Consolidado
2009-2020 por
Finalidad y Función
Enero 2022
Martín GUZMÁN
Fernando MORRA
Maximiliano RAMÍREZ
1
Autores
COORDINACIÓN GENERAL – DIRECCIÓN DE ANÁLISIS DE POLÍTICA FISCAL Y DE INGRESOS
Fernando CURI
Antonio IACOBUZIO
Néstor MIRA
Carolina MONTINI
Rafael TESORO
2
Índice
Resumen ejecutivo............................................................................................................................................... 4
1. Introducción ................................................................................................................................................... 6
2. Evolución del Gasto Público Consolidado en términos del PIB y por nivel de gobierno .
............................................................................................................................................................................. 7
3
Resumen ejecutivo
El presente informe incorpora a la serie del Gasto Público Consolidado (GPC), publicada
históricamente por el Ministerio de Economía, la cuantificación y análisis de los ejercicios 2018,
2019 y 2020. Se analiza aquí su evolución durante el período 2009-2020.
En 2020, el GPC fue del 46,8% en términos del PIB, solo 0,5 puntos porcentuales (p.p.) menos que
en el año de mayor nivel y 4,1 p.p. por encima de 2019, dinámica motorizada por las acciones del
Estado destinadas a paliar los efectos de la pandemia por COVID-19, principalmente en los
sectores más vulnerables de la sociedad. En 2019 el GPC fue del 42,7% en términos del PIB,
destacándose el descenso interanual (i.a.) del ratio a partir de 2017, luego de haber alcanzado
en 2016 el registro más alto (47,3%) del período analizado.
La estructura del GPC por nivel de gobierno se mantiene relativamente estable. El gasto
ejecutado por el Gobierno Nacional constituye el principal componente, presentando una
participación promedio durante el período del 56,1%. En 2020 la relevancia del Gobierno Nacional
se ubica 1,6 p.p. por encima de dicho promedio (similar nivel al registrado en 2014, cuando el
Gasto Público Nacional alcanzó su mayor participación) en detrimento de la incidencia de las
provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en el total.
En promedio (2009-2020), el Gasto Público del Gobierno Nacional alcanza el 24,4% del PIB (27,0%
en 2020), el de la CABA y las provincias, el 15,7% (16,4% en 2020) y el de los municipios, el 3,3%
(3,4% en 2020). En 2018 y 2019 las tasas son similares a las mencionadas para el promedio.
Servicios Sociales es la finalidad que más relevancia presenta en el GPC, insume poco más 64,2%
del total en 2019 y 69,1% en 2020, siendo el Gobierno Nacional el responsable de la ejecución de
más de la mitad del mismo. Previsión social es la función que mayor preeminencia presenta
dentro de los Servicios Sociales, seguida por Salud y Educación, cultura, ciencia y técnica.
Le siguen en importancia en 2020, la finalidad Funcionamiento del Estado (13,9% del GPC), siendo
la CABA y las provincias las responsables del 55,0% del total ejecutado. Luego, se ubica Servicios
Económicos (11,1% del GPC en 2020, en 2019 ocupaba el cuarto lugar con el 9,4%), ejecutado en
un 72,1% por el Gobierno Nacional. Y, por último, Deuda Pública (5,9% del GPC, en 2019 ocupaba
el tercer lugar con el 11,7%) también ejecutado en un 83,7% por el Gobierno Nacional.
4
Administración general es la función que más relevancia presenta dentro de Funcionamiento del
Estado, mostrando valores ejecutados en porcentajes del PIB cercanos al 3% a lo largo de todo
el período, seguido por Defensa y seguridad (2,7% del PIB en promedio). Más de la mitad del gasto
de la finalidad (55,0%) es ejecutado en 2020 por la CABA y las provincias.
Servicios y Energía y combustible son las funciones más importantes dentro de los Servicios
Económicos, mostrando en promedio valores cercanos al 2,5% del PIB. En 2019 y 2020, el 64,5%
y el 72,1%, respectivamente, del gasto de la finalidad lo devenga el Gobierno Nacional, explicado
principalmente por los subsidios.
Por último, se destaca el comportamiento del gasto en Deuda Pública. Aunque equivale, en
promedio, al 2,8% del PIB, se torna relevante en 2016, 2018 y 2019, cuando la variable supera el
4%, valores similares a los dos primeros años de la década de los 2000. En 2019 alcanza el 5,0%
del PIB, razón por la cual la finalidad pasa al tercer lugar en orden de importancia, relegando a
Servicios Económicos, que en casi todos los años del período analizado registró esa posición. En
2020 retrocede al valor promedio y vuelve a ser la finalidad de menor relevancia en el total del
GPC.
5
1. Introducción
El objetivo del presente documento es realizar una caracterización de la serie de Gasto Público
Consolidado (GPC) en el período 2009-2020, con el enfoque clásico por finalidad y función,
mostrando cuánto y con qué fines gasta e invierte el Sector Público Argentino. El GPC abarca las
erogaciones corrientes y de capital devengadas por el Sector Público No Financiero (SPNF),
correspondientes a los tres niveles de gobierno – Nación, provincias y Ciudad Autónoma de
Buenos Aires (CABA), y municipios – imputadas en el nivel de gobierno ejecutor. Dicho enfoque
presenta el gasto según la naturaleza de los servicios que las instituciones públicas brindan a la
comunidad, y permite determinar los objetivos generales y los medios a través de los cuales se
procura alcanzarlos. El gasto público es uno de los instrumentos de política fiscal más
importantes que tienen los Estados para redistribuir ingresos, generar empleo, brindar
protección social, avanzar en infraestructura y proveer servicios públicos.
6
2. Evolución del Gasto Público Consolidado en términos
del PIB y por nivel de gobierno
El Gasto Público Consolidado representó el 39,9% del PIB a precios corrientes en 2009 a 42,7%
en 2019, y asciende a 46,8% en 2020, destacándose el año 2016, cuando el ratio alcanzó el 47,3%,
registro más alto en el período analizado, coincidiendo con la casi duplicación de la importancia
relativa del gasto en Deuda Pública.
Entre 2010 y 2016 se registra una tendencia creciente del GPC, revirtiéndose en 2018 y 2019. El
retroceso se refleja fundamentalmente, en un descenso en las participaciones del gasto en
Servicios Sociales – que había alcanzado su mayor nivel de importancia relativa en 2017 con
30,6% – y, en menor medida, en Servicios Económicos y en Funcionamiento del Estado. En 2020
el aumento del GPC en términos del PIB se debe casi exclusivamente a los 5 p.p. adicionales que
registró el gasto en Servicios Sociales, destinado a mitigar los efectos de la pandemia por COVID-
19; en el mismo sentido, este efecto se ve potenciado por la contracción de la economía respecto
de 2019.
7
Al analizar las trayectorias del GPC y del PIB a precios corrientes, se observa que el primero
acompaña el ritmo de crecimiento del segundo en todo el período analizado, aunque a una tasa
superior, a excepción del año 2010 y entre 2017 y 2019.
8
Por nivel de gobierno, en promedio, el Gasto Público del Gobierno Nacional alcanza el 24,4% del
PIB, el de la CABA y las provincias, el 15,7%, y el de los municipios, el 3,3%. En 2016, año en el que
el GPC medido en términos del PIB alcanza el valor más alto de la serie, el Gasto del Gobierno
Nacional se ubica 3 p.p. por encima del promedio, mientras que el de la CABA y las provincias
tan solo 1 p.p. La tendencia decreciente del GPC hasta 2019 se explica, en mayor medida, por el
comportamiento evidenciado en el gasto primario ejecutado por el Gobierno Nacional. Como se
mencionó previamente, la finalidad Deuda Pública registra un promedio equivalente al 2,0% del
PIB hasta 2016, que aumenta al 3,7% promedio de 2017 a 2019. Mientras que, en 2020, el
adicional en porcentajes del PIB respecto de 2019 se debe casi exclusivamente al
comportamiento expansivo del Gasto Nacional en Servicios Sociales destinado, principalmente,
a mitigar las consecuencias económicas y sociales de los grupos de población más vulnerables.
9
En el período bajo análisis, la estructura del GPC por nivel de gobierno se mantiene relativamente
estable. El gasto ejecutado por el Gobierno Nacional constituye el principal componente, y
presenta una participación promedio del 56,1%. La CABA y las provincias ejecutan en promedio
el 36,3% y los municipios, el 7,6% restante. En 2020 la relevancia del Gobierno Nacional se ubica
1,6 p.p. por encima de dicho promedio (similar nivel al de 2014, cuando el Gasto Público Nacional
alcanzó su mayor participación) en detrimento de la incidencia de la CABA y las provincias en el
total.
10
3. Evolución del Gasto Público Consolidado por finalidades
y funciones
La clasificación utilizada para el análisis del GPC en el presente documento comprende cuatro
finalidades, a saber: Funcionamiento del Estado, Gasto Público Social (o Servicios Sociales),
Gasto Público en Servicios Económicos, y Deuda Pública.
Servicios Sociales alcanza el 28,2% del PIB en promedio, mostrando en 2020 su participación
máxima, con el 32,3%. El Gobierno Nacional ejecuta en 2020 el 58,5% del total de esta finalidad.
Observando los promedios en porcentajes del PIB, le siguen en importancia, Funcionamiento del
Estado (6,7%) y Servicios Económicos (5,7%), siendo la CABA y las provincias las responsables
del 55,0% del total ejecutado de la primera y el Gobierno Nacional del 72,1% de la segunda, en
2020.
11
Deuda Pública (2,8% del PIB en promedio) se torna relevante en 2016 (2 p.p. más que en 2015),
2018 y 2019 (máximo valor de la serie, 5,0% del PIB) cuando la tasa en porcentajes del PIB supera
el 4%. En 2019, el nivel de Gobierno Nacional devenga el 86,2% del total de la finalidad y en 2020,
el 83,7%.
Administración general es la función que más relevancia presenta dentro de Funcionamiento del
Estado, mostrando valores ejecutados en porcentajes del PIB cercanos al 3% a lo largo de todo
el período (sobre un total de 6,7%). Le sigue en importancia Defensa y seguridad, función en la
que el promedio devengado alcanza el 2,7% del PIB. Por último, la ejecución del gasto en Justica
12
se mueve en torno al 1,1% del PIB. En 2019 y 2020, el 55,0% del gasto de la finalidad
Funcionamiento del Estado es ejecutado por la CABA y las provincias, debido al gasto de los
poderes judiciales, legislaturas y policías provinciales.
Administración general evidencia una tendencia decreciente: en 2009 el gasto en porcentaje del
PIB fue de 3,2% mientras que en 2020 fue de 2,7%. La CABA y las provincias y el Gobierno
Nacional ejecutan la porción más relevante del total. En el nivel de CABA y provincias incide
principalmente el peso del gasto en dirección superior ejecutiva, en administración fiscal, y
actividades legislativas. Por su parte, en el nivel nacional, son relevantes las acciones de
administración fiscal, relaciones exteriores, dirección superior ejecutiva, relaciones interiores y
acciones legislativas.
Respecto de Defensa y seguridad, la CABA y las provincias son las principales responsables, en
promedio en un 55,0% de la ejecución total, mientras que el Gobierno Nacional lo es en un 42,8%,
y los municipios en tan sólo poco más del 1%. El Gobierno Nacional es el encargado de financiar
y ejecutar las acciones relacionadas a la defensa siendo, por tanto, el responsable del 100% del
gasto de esta porción de la función e insumiendo en promedio más del 40% del total de la
finalidad. Por su parte, en la CABA y las provincias, el total del gasto de la función se destina a
cuestiones relacionadas con la seguridad. El componente Seguridad Interior (policías
provinciales) es el que se lleva casi el 85% del total en promedio, mientras que el resto se destina
al sistema penal de cada jurisdicción.
Finalmente, la ejecución del gasto en Justicia se mueve en torno al 1,0% del PIB, con casi 70% del
total a cargo de la CABA y las provincias.
13
3.2 Gasto Público Social
A la finalidad Gasto Público Social o Servicios Sociales la componen las funciones: Educación,
cultura, ciencia y técnica, Salud, Agua potable y alcantarillado, Vivienda y urbanismo, Promoción y
asistencia social, Previsión social, Trabajo, y Otros servicios urbanos.
Previsión social es la función que más relevancia presenta dentro de los Servicios Sociales,
alcanzando en promedio a lo largo del período el 10,3% del PIB (representa 36,6% del total de la
finalidad); el 80% del total de esta función, en promedio, es ejecutado por el Gobierno Nacional,
el resto corresponde a la Cajas Previsionales Provinciales no transferidas a la órbita Nacional. Le
siguen en importancia Salud y Educación, cultura, ciencia y técnica (en promedio, 22,4% y 21,4%
del total, respectivamente), ambas con valores medios cercanos al 6% del PIB. Se destacan, para
esta última función, los años 2018, 2019 y 2020, cuando – tras haber alcanzado el 6,7% en 2015
14
– el gasto social en términos del PIB no alcanza el 6%, que es el nivel de compromiso emergente
de la Ley de Financiamiento Educativo, sancionada a fines de 2005.
Entre las principales líneas de acción del Gobierno Nacional se destacan los planes de inclusión
previsional (en 2014 se implementó una nueva moratoria); la movilidad jubilatoria (que actualiza
los montos de jubilaciones y pensiones del SIPA, las pensiones no contributivas (PNC) y las
asignaciones familiares); la creación de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) junto
con la Reparación Histórica (desde 2016, con impacto a partir de 2017); los servicios de salud,
turismo y asistencia social de las obras sociales y el INSSJP-PAMI; la Asignación Universal por
Hijo (AUH, implementada en 2009) y por Embarazo para Protección Social (AUE, desde 2011); la
Asignación por Ayuda Escolar (desde 2015) que completó el esquema de beneficios y los
equiparó al correspondiente a las asignaciones familiares contributivas; el programa Argentina
Trabaja (en 2009) con su posterior versión con perspectiva de género Ellas Hacen – luego
denominado Hacemos Futuro y Hacemos Futuro Juntas – y el Salario Social Complementario
15
(2017) que conforman actualmente el programa Potenciar Trabajo; el Programa de Respaldo a
Estudiantes de Argentina (PROGRESAR, desde 2014) y el Programa de Crédito Argentino para la
Vivienda Única Familiar (PROCREAR, desde 2013).
Durante el año 2020, frente a la irrupción de la pandemia por COVID-19, el Gobierno Nacional
dispuso un conjunto de medidas orientadas a proteger el aparato productivo, asistir a las
empresas, sostener los ingresos y el empleo de las y los trabajadores y de las familias.
Adicionalmente se reforzaron los ingresos de los hogares a través de sumas extra a titulares de
AUH, AUE y de jubilaciones y pensiones con haberes más bajos, así como a beneficiarios de
planes sociales y a trabajadores de los sectores más afectados por la pandemia como salud,
turismo y cultura.
16
Todas las medidas implementadas tuvieron un claro objetivo por parte del Estado: atender a los
grupos de población más vulnerables – niñez, adolescencia, juventud y vejez – y aquellos
trabajadores y trabajadoras que, como consecuencia de la pandemia, vieron disminuidos sus
ingresos.
Al agrupar estas acciones a nivel funcional, en el nivel nacional, se destacan por su relevancia
Previsión social (insume en promedio el 53,9% de la finalidad en este nivel de gobierno), y Salud
(en promedio 21,8%), y, en menor medida, Educación, cultura y ciencia y técnica (9,4% en
promedio), Trabajo (8,0% en promedio, 10,9% en 2020) y Promoción y asistencia social (5,0% en
promedio, 11,1% en 2020).
Por su parte, en la CABA y las provincias, resultan relevantes las acciones destinadas a la
prestación de servicios básicos como las ejecutadas en las funciones Educación, cultura, ciencia
y técnica, y Salud (abarcan un 65,4% promedio del gasto en servicios sociales de la CABA y las
provincias). Los gastos en Previsión social (inciden 19,5% promedio en el gasto social provincial)
17
son también significativos, ya que hay provincias que no transfirieron a la órbita nacional sus
Institutos de Previsión Social y tienen a su cargo el financiamiento de los haberes de los agentes
pasivos de sus estados.
En los municipios, cobran relevancia los gastos destinados a la prestación de Servicios urbanos
(en promedio 33,2% del total) y las acciones de Vivienda y urbanismo y Salud (promediando
alrededor de 20% cada una), y en menor medida, Promoción y asistencia social (12,3% en
promedio) y Educación, cultura y ciencia y técnica (8,0% en promedio).
18
Servicios y Energía y combustible (en promedio 44,7% y 39,9% del total de la finalidad,
respectivamente) son las funciones que más relevancia presentan dentro de los Servicios
Económicos, mostrando en promedio valores cercanos al 2,5% del PIB. Le sigue en importancia
Producción primaria, aunque en ningún año supera el 0,4% del PIB.
El 72,1% del gasto de la finalidad lo devenga en 2020 el Gobierno Nacional, situación explicada
por los subsidios que contemplan: las transferencias para gastos corrientes y de capital a
empresas del sector energético y de transporte, las transferencias directas a usuarios
demandantes de energía, las partidas destinadas a reducir el costo tarifario (tarifas sociales) y
aquellas dirigidas a sostener la estructura productiva de otros sectores económicos.
En la función Servicios priman las acciones cuyo mayor gasto lo ejecuta el Gobierno Nacional,
insumiendo este nivel de gobierno casi el 70% del total. Son relevantes los gastos dirigidos al
sector Transporte, donde se destacan los subsidios destinados al transporte automotor y, en
particular, a empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Le siguen en
19
importancia, el gasto de capital y los subsidios corrientes al transporte ferroviario y, finalmente,
se ubica el gasto destinado al transporte aerocomercial. En este último caso, se destaca el gasto
público nacional destinado a Aerolíneas Argentinas S.A., aerolínea de bandera estatizada en
2009, momento a partir del cual comenzó a otorgar un servicio federal. A partir de 2010 cobra
dinamismo Comunicaciones, fundamentalmente por la ejecución del gasto de la empresa
Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT).
En lo que concierne al universo formado por las 23 provincias y CABA, aproximadamente la mitad
del gasto en esta finalidad correspondió, a lo largo del período a Servicios, fundamentalmente de
Transporte. En cuanto a la importancia relativa del gasto en Servicios Económicos en el total de
erogaciones de ese conjunto de 24 jurisdicciones promedió, en esos años, un 8,0%, sin registrar
grandes oscilaciones.
20
desciende la participación en el gasto en servicios de la Deuda Pública ejecutada por el Gobierno
Nacional (83,7%) y aumenta el peso en esta finalidad del nivel de gobierno provincial.
El gasto en Deuda Pública duplicó, entre 2009 (5,7%) y 2019 (11,7%), su participación en el GPC.
En 2020 (5,9%), como consecuencia de la reestructuración de la deuda, desciende a valores
cercanos a los de 2009.
En el año 2016, en el nivel del Gobierno Nacional se registra el impacto del acuerdo con los
acreedores externos que no habían ingresado a los canjes de deuda pública anteriores
(“holdouts”) y contiene importes no atribuibles exclusivamente a ese ejercicio. Por su parte, en el
año 2018, el incremento interanual del gasto público en esta finalidad se debe a la atención de
intereses correspondientes a títulos públicos vinculados a la reestructuración de deudas con el
Club de París, los derivados de préstamos externos y el registro de la colocación bajo la par de
Títulos Públicos. En 2019, se observa un incremento de los servicios de deuda, que pasan a
representar el 18,0% del gasto público del Gobierno Nacional (implicando 10 p.p. más que el
21
promedio 2009-2015), explicado por los intereses derivados de préstamos externos incluyendo
los del Acuerdo Stand-By con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En 2020, en el marco de la
restauración de la sostenibilidad de la Deuda Pública, el gobierno Nacional obtuvo un alto grado
de aceptación del canje con acreedores privados. En este sentido, el resultado del canje de los
bonos ley extranjera logró reestructurar USD 66.137 millones con una adhesión al canje de
93,55%, que por las cláusulas de acción colectiva eleva el porcentaje a 99%. A su vez, se observa
una reducción de los pagos de interés, pasando de un promedio cercano al 7% a un promedio de
3,07%. En paralelo, se sentaron las bases para el desarrollo del mercado de capitales en moneda
local como herramienta de financiamiento del Tesoro Nacional.
En CABA y las provincias, la participación del gasto en Deuda Pública dentro del total pasó de
1,0% en 2009 a 4,3% en 2019. Esto mismo se vio reflejado en términos del PIB, creciendo del
0,15% en 2009 al 0,68% en 2019. En 2020, esos ratios son 2,7% y 0,44%, respectivamente. La
participación de los intereses correspondientes a bonos ha ido aumentando año tras año,
22
pasando a representar 61,1% del total en 2009 al 92,2% en 2019, en detrimento de los de la deuda
con Organismos Internacionales (OO.II.) y Bancos, que pasan de 24,9% a 4,2% y de 10,9% a 2,6%,
respectivamente. El endeudamiento en bonos en moneda extranjera registró un importante
impulso en el período 2016-2017, y, por ende, el gasto en intereses correspondientes a esa
modalidad de financiamiento fue un factor importante en la explicación del aumento evidenciado
en el peso relativo de esta finalidad en 2018 y 2019. En 2020, al igual que lo sucedido con el
Gobierno Nacional, incide la reestructuración de la deuda pública.
23
4. Reflexiones finales
La estructura de ejecución del GPC por nivel de gobierno se mantiene relativamente estable en
el período analizado, y es el Gobierno Nacional el principal ejecutor y motor de la dinámica
adoptada por el mismo, siendo el responsable de más de la mitad del gasto público devengado
en Servicios Sociales explicado fundamentalmente por el gasto en la función Previsión social. A
su vez, el gasto de Nación representa más del 70% de la ejecución en Servicios Económicos, que
se concentra funcionalmente en Energía y combustible y Servicios (Transporte). Por su parte,
CABA y las provincias se destacan por tener mayor incidencia en Funcionamiento del Estado y
Servicios Sociales, principalmente en las funciones Educación, cultura, ciencia y técnica, Salud y
Previsión Social. Por último, en el gasto público de los municipios cobran relevancia las acciones
destinadas a la prestación de Servicios urbanos, Vivienda y urbanismo y la inversión pública en
Salud.
La finalidad Servicios Sociales es la más relevante por su peso relativo en el total, y dentro de
esta última, las funciones Previsión social, Salud y, Educación, cultura, ciencia y técnica son las
protagonistas.
Entre los cambios en la composición por finalidad del GPC entre los extremos del período
analizado se destaca el aumento en la participación del gasto destinado a atender los Servicios
Sociales (+6,4 p.p. del PIB), explicado en gran parte por las erogaciones realizadas en 2020 para
la atención de las necesidades generadas por la pandemia por COVID-19. Por su parte, la
finalidad Deuda Pública aumentó 2,7 p.p. del PIB entre 2009 y 2019, pero se redujo en 2,2 p.p. en
2020 respecto a 2019, producto de la restauración de la sostenibilidad de la deuda pública con
acreedores privados y, la estrategia de reconstrucción y fortalecimiento del mercado de deuda
pública en pesos, impulsadas durante dicho año.
A nivel funcional, nuevamente medido entre extremos de la serie y en porcentajes del PIB, se
destacan los avances de Previsión social, Promoción y asistencia social, Salud, Trabajo, Industria,
Energía y Combustible y Justicia; y los retrocesos de Educación, cultura y ciencia y técnica,
Servicios, Administración general, y Producción primaria.
24
5. Anexo: Metodología de Estimación
Para el cálculo del GPC se utiliza la información del gasto en la etapa del devengado.
25
Gasto Público de la Administración Nacional
Dentro de este subsector cabe realizar dos observaciones. En primer lugar, el gasto público del
Sistema Previsional incluye las erogaciones correspondientes a: (a) el pago de las jubilaciones y
pensiones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA, ex SIJyP); (b) el pago de Pensiones
No Contributivas (PNC); (c) el pago de retiros al personal de las fuerzas armadas y de seguridad;
y (d) los regímenes especiales: Relaciones Exteriores, Poder Legislativo y Poder Judicial. Dentro
de las erogaciones del sistema previsional se incluyen también las Asignaciones Familiares del
sector pasivo, los sepelios y otras prestaciones sociales del Instituto Nacional de Servicios
Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP-PAMI), así como los gastos administrativos
vinculados al funcionamiento de los sistemas considerados (que surge de información
extrapresupuestaria). En segundo lugar, el gasto público en Asignaciones Familiares comprende
las destinadas a trabajadores en relación de dependencia, así como aquellas directamente
proporcionadas por los empleadores y el gasto administrativo del sistema. Hasta 2009, estos
últimos dos ítems no se veían reflejados en la ejecución presupuestaria de la Administración
Nacional; sin embargo, con el objetivo de homogeneizar la serie y hacerla comparable, se
incorporaron tomando como base la información suministrada por la Gerencia de Finanzas de la
ANSES. A partir de 2010, el Sistema Integrado de Información Financiera (e-Sidif) provee la
información necesaria para poder clasificar adecuadamente estos gastos. Además, desde 2013
se registran junto con el resto de las Asignaciones Familiares del sector activo, las
correspondientes al sector público que anteriormente no tenían una imputación específica en
ANSES, sino que se computaban en cada jurisdicción.
1 Por medio de los pactos fiscales I (del 12 de agosto de 1992) y II (del 12 de agosto de 1993), se transfirieron a la
órbita nacional las cajas previsionales provinciales de las siguientes jurisdicciones: CABA, Catamarca, Santiago del
Estero, Tucumán, Río Negro, Jujuy, Salta, San Juan, Mendoza, La Rioja y San Luis. A partir de ese momento, el pago de
prestaciones a los beneficiarios se incluye en el gasto de la Administración Nacional.
26
Gasto Público de Sociedades y Empresas Públicas
Las Empresas y Sociedades del Estado abarcan a las Empresas del Estado, las Sociedades del
Estado, las Sociedades Anónimas con participación estatal mayoritaria, las Sociedades de
Economía Mixta y todas aquellas otras Organizaciones Empresariales donde el Estado Nacional
tenga participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones societarias.
Las erogaciones de las Empresas Públicas que hasta 1992 estaban consolidadas en el
presupuesto y que no fueron privatizadas se imputan utilizando la metodología internacional2.
de existir déficit operativo, entendido como la diferencia entre el ingreso operativo (el
ingreso corriente descontadas las transferencias corrientes) y el gasto operativo (gasto
corriente neto de intereses de la deuda), se consolida sumado al gasto de capital. El déficit
se toma neto de intereses, dado que estos se imputan en la finalidad deuda pública;
Este subsector abarca cualquier organización no empresarial estatal o no estatal con autarquía
financiera, personalidad jurídica y patrimonio propio, donde el Estado Nacional ejerza el control
mayoritario del patrimonio o de la toma de las decisiones. Concretamente, los Otros Entes3 del
2 Véase por ejemplo Wickens, Tobías (octubre 2008), “Manual de Estadísticas de Finanzas Públicas, Material
Suplementario. Consolidación de las Estadísticas del Sector Público No Financiero”, Fondo Monetario Internacional.
Una versión más sintética del aspecto de consolidación puede verse en Fondo Monetario Internacional (septiembre
2011) “Estadísticas de Finanzas Públicas: Guía de Compilación para Países en Desarrollo”.
3A partir del año 2003 la Unidad Especial Sistema de Transmisión Yacyretá (UESTY) es considerada en la categoría
Otros Entes según la Secretaría de Hacienda. La Dirección de Análisis de Política Fiscal y de Ingresos (DAPFI) la
consolida como una empresa pública para sostener la comparabilidad de la serie.
27
Sector Público Nacional no Financiero (SPNNF) que se consolidan son la Administración Federal
de Ingresos Públicos (AFIP), el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y
Pensionados (INSSJP-PAMI), el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y el
Instituto Nacional de la Música (INAMU). A partir de 2019, se incorpora la Comisión Nacional de
Antidopaje.
La fuente de información primaria de la serie de Gasto Público de los Entes Públicos del Sector
Público Nacional es la Cuenta de Inversión publicada por la Contaduría General de la Nación.
La incorporación del gasto de las Obras Sociales se justifica por considerar que su figura jurídica
fue creada por ley especial de la Nación y que no se rige por la legislación general para personas
jurídicas de carácter civil o comercial. Las obras sociales son entidades que proporcionan
servicios de salud, turismo y asistencia social a sus afiliados y cubren a un alto porcentaje de la
población. Son financiadas con impuestos sobre la nómina salarial, contribuciones patronales y
aportes de los trabajadores recaudados por la AFIP. También puede destacarse el carácter
solidario del seguro, si bien cada empleado puede elegir entre las obras sociales del sistema, no
existe relación entre el aporte y las prestaciones recibidas pues éstas se reparten solidariamente
entre aportantes con distintos niveles de salarios y, por lo tanto, de contribuciones, todos reciben
el mismo paquete prestacional. La contabilización de este seguro social como gasto público está
convalidada por la metodología internacional, típicamente la del Fondo Monetario Internacional4.
Estas erogaciones incluyen las prestaciones médicas y sociales y los gastos administrativos. La
AFIP provee esta información a partir de los registros de aportes al sistema previsional argentino.
4 Las obras sociales están regidas por la Ley 23.660 y se definen como organizaciones de la seguridad social,
financiadas mediante el aporte y la contribución obligatorios de trabajadores y empleadores –respectivamente –
sujetas a contralor estatal e integradas al Sistema Nacional del Seguro de Salud, cuyos fines son la prestación de
servicios de salud y sociales a los beneficiarios, los que tienen la opción de elegir afiliarse a la entidad que prefieran.
En el párrafo 2.14 del Apéndice 2 del Manual del Estadísticas de Finanzas Públicas de 2014 del Fondo Monetario
Internacional se considera la póliza individual como parte de un sistema de seguros sociales porque la participación
en el sistema es obligatoria por ley para las personas empleadas y el sistema es de carácter colectivo.
El mismo manual, en el párrafo 6.20, cuando se refiere a las contribuciones sociales, dice que “estas transacciones no
se eliminan por consolidación ya que se redireccionan para mostrar mejor las características económicas de la
transacción, primero a los empleados y luego de los empleados a los sistemas de seguro social”.
28
El Gasto Público de las Obras Sociales Nacionales5 incluye tanto las reguladas por la
Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), como las erogaciones de aquellas que no están
comprendidas por esta repartición (Poder Judicial, Poder Legislativo, Fuerzas armadas y de
seguridad).
La fuente de información para la estimación de la serie de Gasto Público de las Obras Sociales
Nacionales es el Informe de Seguridad Social publicado por la Dirección de Estudio de la
Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), allí se consignan los montos distribuidos al
Sistema Nacional de Salud. Para las que no están incorporadas en este Sistema, la fuente de
información es el Sistema Integrado de Información Financiera (e-Sidif).
Para la estimación del GPC solo se consideran las transferencias realizadas desde la
Administración Nacional hacia los Fondos Fiduciarios integrados, total o mayoritariamente, con
bienes y/o fondos del Estado Nacional; no se toman en cuenta los gastos adicionales financiados
con recursos propios o con otras fuentes de financiamiento, ya que no se cuenta con su
categorización según finalidad y función.
Asimismo, tampoco se consolida el gasto total de las Universidades Nacionales, sino que se
contemplan solo las transferencias realizadas desde la Administración Nacional a estas
entidades.
5 En estaestimación se tienen en cuenta la proporción del gasto de las obras sociales que es financiada por los aportes
y contribuciones obligatorias de los empleados y empleadores.
29
deuda pública); más los gastos de las obras sociales. No se contemplan las empresas públicas,
ni las loterías provinciales, que formarían parte del agregado considerado, ya que no se dispone
de la información correspondiente.
Como la DNAP publica información desagregada por función sólo para la finalidad gasto público
social, la apertura por función para las finalidades restantes se estima sobre la base de los datos
de cuentas de inversión, ejecuciones presupuestarias parciales y presupuestos provinciales.
Estas fuentes de información se emplean también para el caso de la realización de estimaciones
propias.
En este ítem se incluyen los gastos de las Obras Sociales Provinciales (OSP), que comprenden
las prestaciones médicas y sociales y los gastos administrativos. Las prestaciones sociales
contemplan los egresos por: sepelios, becas, subsidios, turismo, seguros, geriátricos, subsidios
por discapacidad (no asociados a la compra de servicios y/o bienes para la salud) y pensiones.
Los beneficiarios de las prestaciones son los trabajadores en actividad y la clase pasiva,
6 De aquellas jurisdicciones en las que no fueron transferidos a la órbita nacional: Buenos Aires, Chaco, Chubut,
Córdoba, Corrientes, La Pampa, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Neuquén, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego.
30
provenientes del Sector Público Provincial y Municipal (por convenio), sus familiares a cargo,
adherentes voluntarios y por convenios.
En el gasto consolidado del Sector Público Provincial, cuando existe información suficiente, se
descuentan, de las erogaciones de las APNF, las transferencias destinadas a las Obras Sociales
que las provincias, en un esquema consolidado del Sector Público Provincial No Financiero (que
incluye a las Obras Sociales) consideran explícitamente como figurativas; a su vez, se detraen,
de las erogaciones de las Obras Sociales, las transferencias que realizan a las APNF, que sean
explícitamente indicadas en la información disponible como remesas figurativas.
La fuente de información de la serie de Gasto Público de las OSP para el período 1980-1987 son
las estimaciones de FIEL-CEA (1991), que desde 1988 se corrigen a partir de la información
provista por las provincias. Desde 1997, la información fue suministrada por las Obras Sociales
o relevada de las respectivas publicaciones oficiales y corresponde a datos extraídos de sus
memorias y balances, o de las cuentas de inversión o de los estados de ejecución del Sector
Público No Financiero de la CABA y las provincias. En caso de que sea necesario recurrir a una
estimación, se tiene especialmente en cuenta para realizarla, la evolución de los gastos en
Personal de la APNF, que es la base sobre la cual se calculan los aportes y contribuciones
destinados a las obras sociales.
La fuente de información de la serie de Gasto Público Municipal es la de gasto total del sector
publicada por la DNAP hasta el año 2017. En consecuencia, para los ejercicios 2018, 2019 y 2020,
se estima el total de gasto en base a la información de las transferencias nacionales y
provinciales a este nivel de gobierno. La clasificación por finalidad y función a partir del año 2010
se realiza en base a la última estimación proporcionada por la Secretaría de Hacienda a la
Secretaría de Política Económica que data del año 2009, aplicando la distribución porcentual del
año previo al total del gasto municipal del año bajo análisis.
31
II. Criterio de clasificación del Gasto Público
El criterio de clasificación utilizado para la serie del GPC es por Finalidad y Función, ya que se
presenta éste según la naturaleza de los servicios que las instituciones públicas brindan a la
comunidad. Esta clasificación permite determinar los objetivos generales y los medios a través
de los cuales éstos se estiman alcanzar. Por tanto, esta clasificación se constituye en un
instrumento fundamental para la toma de decisiones por el poder político. El gasto así clasificado
comprende cuatro finalidades, a saber: Funcionamiento del Estado, Gasto Público Social (o
Servicios Sociales), Gasto Público en Servicios Económicos, y Deuda Pública.
Por último, la finalidad Deuda Pública incluye el gasto destinado a atender los intereses y gastos
de la deuda pública interna y externa.
32
III. Criterios de consolidación del Gasto Público
En el proceso tradicional de consolidación, el gasto se imputa en el nivel de gobierno que lo
ejecuta y no en el que lo financia. En consecuencia, a los efectos de evitar duplicaciones, las
transferencias de fondos desde Nación a la CABA, las provincias y los municipios, así como
también las de las provincias a los municipios, han sido descontadas del nivel de gobierno
financiador para ser incluidas en el nivel ejecutor. Como consecuencia de ello, los montos de
gasto que se atribuyen a cada una de las jurisdicciones no coinciden con los que figuran en sus
respectivas ejecuciones presupuestarias.
En esta edición, además, se detraen del gasto consolidado los pagos de intereses de las
provincias a la Nación, desde el año 2005, por el mismo motivo7.
7 Los pagos de intereses de las provincias a Nación operan en sentido contrario a las transferencias de Nación a
provincias. En el caso de las transferencias, simplemente no se toman en cuenta en el gasto de Nación, pero sí se
toman en cuenta como gasto de las provincias según la finalidad y función que las mismas declaran. En el caso de los
pagos de intereses de provincias a Nación (en concepto de intereses por préstamos del Gobierno Nacional, del Fondo
Fiduciario Federal de Infraestructura Regional y del Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial) se detrae de la finalidad
servicios de la deuda pública. Cabe aclarar que esta detracción es muy pequeña.
33
VI. Diferencias con información consolidada de la
Secretaría de Hacienda
La Secretaría de Hacienda publica información referida a la Cuenta Ahorro-Inversión-
Financiamiento del Sector Público Argentino No Financiero (SPANF). Esta cuenta surge de
relacionar la clasificación económica de los recursos y de los gastos públicos. A su vez, el
ordenamiento económico de recursos y gastos se cruza con los componentes institucionales o
subsectores del sector público considerado (clasificación institucional).
Esta cuenta es consolidada, es decir que no computa para la determinación del total de recursos
y del total de gastos, aquellas transferencias (gastos figurativos) y financiamiento
(contribuciones figurativas) intra-sector público, de modo de evitar duplicaciones. Al consolidar
tanto ingresos como gastos permite analizar los resultados que surgen de la cuenta
(ahorro/desahorro, resultado primario, resultado financiero) y evaluar la política fiscal.
34
Cuadro 1: Diferencias metodológicas comparadas entre fuentes de información
Esquema AIF del Gasto Público
Sector Público Consolidado
Argentino Secretaría Secretaría de
de Hacienda Política Económica
Momento Devengado Devengado
Prioriza clasificación por
Prioriza clasificación económica finalidad - función
Clasificación
(AIF) haciendo ajustes mínimos a la
clasificación registrada
Foco Se consolidan ingresos y gastos Se consolidan solo gastos
Se incorporan los gastos de
Contempla las transferencias a obras sociales nacionales y
Obras sociales obras sociales nacionales y provinciales financiados por
provinciales aportes y contribuciones de
los empleados y empleadores
No incorpora cajas de previsión Incorpora el gasto de las cajas
Provincias
social provincial hasta 2016 de previsión social provincial
Se incorporan todos los Solo se incluyen las
Fondos fiduciarios ingresos y gastos de los fondos transferencias de la APN a los
fiduciarios fondos fiduciarios
35
5.2 Gasto Público Municipal por Finalidad y Función
El gasto público de las Administraciones Municipales comprende las erogaciones de las
Administraciones Centrales, Organismos Descentralizados y Cuentas Especiales.
La fuente primaria de información es la serie de gasto total del sector público municipal publicada
por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP) perteneciente a la Secretaría de
Hacienda. Esta información cuenta con una apertura del gasto público por clasificación
económica y por objeto de gasto, y la misma se encuentra publicada hasta el ejercicio 2017.
Por otro lado, se observa que la información pública provincial sobre los gobiernos locales, sin
ser exhaustiva y/o completa, se circunscribe generalmente al esquema Ahorro-Inversión-
Financiamiento (AIF).
En consecuencia, para los ejercicios 2018, 2019 y 2020, se estima el total de gasto público
primario municipal (gasto total, excluidos los intereses de la deuda) en base a la información de
las transferencias nacionales y provinciales a los gobiernos locales, dado que desde 2009 éstas
financian más del 60% del gasto total de este nivel de gobierno. Específicamente, el gasto en
intereses de la deuda se estima suponiendo una evolución similar a la registrada por las
provincias.
36