Tema 4
Tema 4
Tema 4
Principalmente, adopta una serie de medidas a favor de los intereses de la clase capitalista,
grandes propietarios de bienes y hombres de negocios; en 1662 se votan las primeras
leyes que autorizan los enclosures; y en 1660 y 1663 se completa el Acta de Navegación;
en 1663 se firma el Staple Act, por el cual se obligaba a depositar en un puerto inglés
todos los productos manufacturados procedentes del continente europeo y destinados a
Escocia, Irlanda o cualquier colonia inglesa, así como algunos productos agrícolas
escoceses, irlandeses y coloniales destinados a la exportación. Todas estas medidas iban
en detrimento del campesinado, que dejaba de disponer de los campos, esenciales para su
subsistencia, lo que hace que se produzca una emigración a las ciudades, con el
consiguiente crecimiento de la actividad en las ciudades. Esto favorece el crecimiento de
las manufacturas, el comercio y la actividad colonial. Esta gentry lleva a cabo un modelo
de producción casi capitalista, favoreciendo la producción agrícola, introduciendo
novedades, mecanizando el campo y diversificando los cultivos. Este proceso se acelera
en la segunda mitad del siglo XVII y es uno de los elementos fundamentales de la
posterior Revolución Industrial.
Gracias a las medidas anteriormente mencionadas, se irán creando una serie de compañías
comerciales impulsadas por particulares, no por el estado. Están generadas por los propios
comerciantes, es la actividad de las propias clases mercantiles la que va a generar estas
estructuras.
La restauración de Carlos II no cambia las líneas de la política exterior que había llevado
la dictadura de Cromwell. Carlos II va a aproximarse a las potencias católicas mediante
la política matrimonial: se casa con la católica Catalina de Braganza, princesa portuguesa.
Este matrimonio conlleva una serie de dotes matrimoniales: Bombay (esencial para el
desarrollo comercial en las Indias Orientales) y Tánger (esencial para la expansión por
África). Esa situación no es, en principio, favorable a los intereses holandeses ni sus
actividades.
El Test Act provoca a su vez la reacción del sector católico, con numerosas dimisiones.
El hermano del rey (duque de York y futuro Jaume II) se había convertido al catolicismo
(1670) y tuvo que abandonar el cargo de almirante y el mando de la flota. Por esto, Carlos
II la retira, ratificando el Test Act. Además, la suerte en la guerra con Holanda es
desfavorable, por lo que el parlamento se niega a dar más dinero al rey para hacer la
guerra. La oposición a la tolerancia y las derrotas en la III guerra anglo-holandesa (1672-
1674), en la que se participó junto a Francia, llevan a abandonar la alianza y firmar la paz
con Holanda. La guerra dejó, además, el convencimiento de que el rey conspiraba para
restablecer el catolicismo en Inglaterra.
-B) Los tories, partidarios de una fuerte autoridad real como base de un Estado fuerte,
miembros de la alta aristocracia, la Iglesia anglicana y el ejército.
La tolerancia religiosa hacia los disidentes se vuelve clave (whigs, favorables; tories,
contrarios) De esta forma, se buscan alternativas al trono. Por su parte, los whigs querían
excluir y privar del trono al duque de York y sustituirlo por su hija María o por el duque
de Monmouth, hijo ilegítimo de Carlos II. Por otra parte, están los tories, anglicanos
partidarios de la prerrogativa real y no querían excluir al duque de York, ya que lo
consideraban que sería suficiente con conseguir determinadas garantías religiosas.
A partir de 1679, se van a suceder una serie de crisis parlamentarias rápidas. La primera
en 1679 porque el parlamento va a pedir el relevo del primer ministro Thomas Osborne.
Precisamente porque hay una contestación parlamentaria a su ministro y porque es
absuelto por las acusaciones que pesaban contra él en el parlamento, el rey disuelve el
parlamento. El problema es que las nuevas convocatorias de elecciones para los sucesivos
parlamentos van a ser contrarias a los intereses del rey, es decir, va a aumentar el número
de parlamentarios contrarios al rey.
Esto va a llevar a que en el parlamento se produzca una mayoría whigs que proponga la
Exclusion Bill (ley de exclusión), vinculada a la sucesión real y por la que no podría ser
reconocido como rey ningún católico, por lo que se excluiría de la sucesión a Jacobo II.
Al mismo tiempo, como una forma de rechazar todo tipo de despotismo, se abolió la
censura y se vota el Bill del Habeas Corpus, garantizando la libertad individual contra la
arbitrariedad jurídica. La Exclusion Bill se debate en varias ocasiones, pero el rey no la
acepta y se produce un enfrentamiento rey-parlamento, hasta el punto de que hay 3
parlamentos diferentes para que no saliera adelante dicha ley; y desde 1680 gobierna sin
parlamento. Esto es posible gracias a la impopularidad de los whigs por haber tratado de
recurrir a la fuerza, y al gran apoyo popular de Carlos II.
El deseo de los whigs de que Jacobo II no subiera al trono fue tal, que llevaron a cabo
varias conspiraciones para colocar en el trono a otra persona. En 1683 se forma una gran
conspiración (Rye House Plot) que proponía sublevar simultáneamente las grandes
ciudades de Inglaterra y Escocia, asesinar al rey y a su hermano y colocar al duque de
Monmouth en el trono. No obstante, este complot es descubierto y varios de los
participantes son acusados de traidores y ejecutados; mientras que Monmouth se refugia
en Holanda. Esta situación es utilizada por Carlos II como excusa para mantener el
ejército, restablecer la censura y suprimir la Carta de ciudad de Londres y otras ciudades
participantes en el complot. De esta forma, gobierna casi como un monarca absoluto hasta
su muerte en 1685.
2. Jacobo II (1685-1688)
2.1. La política religiosa y absolutista de Jacobo II
Jacobo II tiene como referente a Luis XIV, ya que estuvo refugiado en Francia mucho
tiempo y es un monarca absolutista, por lo que establece unas políticas más duras y
radicales que las de su hermano. Protegió al catolicismo: impulsó el acta de indulgencia,
pone en los mandos del ejército a nobles católicos y nombra católicos para puestos muy
relevantes de su gobierno. La segunda directriz del reinado es intentar afianzar el
absolutismo real, aumentar su autoridad, pero para ello necesita un instrumento
fundamental: contar con un ejército permanente y dependiente del rey. el parlamento tenía
prohibido que existiese un ejército permanente, por lo que el reclutamiento de tropas
dependía de los subsidios que daba la cámara. La rebelión de Monmouth y algunos
movimientos de rebelión en escocia requieren tropas, por lo que el parlamento vota los
subsidios para mantenerlos y Jacobo II trata de convertir esa situación extraordinaria en
una estructural para tener un ejército permanente con mandos católicos. La tercera
directriz va a ser mantener una alianza fillo-católica con Luis XIV.
Entre 1682-87 (los últimos años de Carlos II y el principio de Jacobo II) la corona otorgó
nuevos estatutos para poder participar en la designación de representantes a 116
pobladores, lo que afectaba al nombramiento de 229 parlamentarios (más de 2/3 de los
parlamentarios). Esto aseguraba el peso de las corporaciones municipales y se preocupaba
tener una cámara de los comunes favorable. El parlamento, como es favorable, le otorga
muchos poderes.
2.2. La crisis político-religiosa
El problema político-religioso es entre el rey y el reino. Se estima que los católicos eran
un 10% de la población. El parlamento inglés reanuda las sesiones en 1685 y las cosas
estaban mal por los nombramientos de Jacobo II contra lo dispuesto en el Test Act, que
prohibía los nombramientos católicos. El Test Act se había reforzado con la expulsión de
los católicos del parlamento, pero Jacobo II ha nombrado católicos para cargos públicos
e institucionales. Esta vía de dispensar cargos se centra con Jacobo II hacia los católicos,
que se ve contra la iglesia anglicana y las tradiciones del reino. Esto está unido a que el
confesor del rey (Eduardo Petre) era jesuita, por lo que las conspiraciones antipapistas
reaparecen en el parlamento. La voluntad de crear un ejército permanente también causa
un rechazo en el parlamento porque era un instrumento esencial para aumentar la
autoridad práctica efectiva del rey. El ejército real con Carlos II era muy pequeño, además
de que sólo los anglicanos podían ser anglicanos; pero con Jacobo II se ponen mandos
católicos. Para ello, recibe ayuda de Luis XIV, que prefería un país filo-católico, aliado.
Como Jacobo II estaba pasando por encima del parlamento por la vía de la excepción, se
genera una gran oposición. En ese clima, en 1687 Jacobo II promulga una declaración de
indulgencia que anulaba las Test Act y toleraba la libertad de culto. El rechazo fue muy
grande y se manifestó en todos los órdenes: 7 obispos anglicanos mandan al rey una
solicitud para que recapacite sobre esta medida contraria hacia la iglesia de Inglaterra.
Los jueces eran de nombramiento real, por lo que el rey nombra un tribunal para juzgar a
estos jueces. El tribunal especial de los obispos los juzga por desobedecer la ley y en 1688
falla en contra del rey diciendo que se ha extralimitado en sus funciones y esas leyes no
se pueden llevar a cabo sin el consentimiento del parlamento. Es decir, en 1688 la
situación política en Inglaterra, es el enfrentamiento del rey contra todos ya que la lealtad
de los parlamentarios se ve resquebrajada por la política de tolerancia con los católicos y
de refuerzo del absolutismo, estamos a un paso de justificar la revolución gloriosa. Ese
clima de sospecha, de cripto-catolicismo se ven confirmadas porque el mundo anglicano
considera que lo que está haciendo Jacobo II es unir dos causas: la del absolutismo y la
del catolicismo.
En este momento se lanza la ofensiva militar, pero habiendo hecho ya una campaña de
propaganda. En octubre de 1688 Guillermo publica una declaración que pretende
legitimar y justificar la invasión de Inglaterra, en las que recoge las líneas que estaban
anunciando los parlamentarios, denunciando las extralimitaciones del absolutismo. Esta
declaración justifica la ofensiva, después de enumerar las ilegalidades cometidas por los
ministros de Jacobo II, en la declaración se defiende la invasión para forzar la
convocatoria de un parlamento libre que salvaguarde el protestantismo.
María y Guillermo III eran reyes de Inglaterra, Escocia e Irlanda. En Inglaterra no había
problemas, en escocia, en principio, se aceptó la sucesión, en Irlanda la cuestión fue más
reticente. En 1689, con auxilio de Luis XIV que había declarado la guerra a Irlanda en
1688, hay un intento de intervención militar en irlanda. El desembarco en Irlanda fue
rechazado en 1690. A partir de ese momento, Jacobo II permanecerá en el exilio en
Francia, aunque también hubo otro intento de sublevación por los jacobitas y los
irlandeses. La necesidad de aprobar cuantiosos créditos para la guerra tener
consecuencias políticas:
- Va convirtió en costumbre la votación anual del presupuesto.
- Creación del Banco de Inglaterra en 1694.
- Con una nueva Acta Trienal de 1694, la duración de cada legislatura quedó
limitada a 3 años.
-
Se ha interpretado que la revolución gloriosa supuso el triunfo definitivo del
parlamentarismo sobre el absolutismo. Esa revolución, además, permitió un gobierno
estable basado en la alternancia parlamentaria de los dos grandes partidos que permitieron
una política de estabilidad que permitió fomentar las actividades económicas del país,
colocando a Inglaterra en el camino de la revolución industrial.
Los cambios sociales que se habían producido en Inglaterra desde el siglo XVII habían
modificado las bases sociales de Inglaterra con el desarrollo de la gentry y de los sectores
precapitalistas o capitalistas comerciales. Por lo que se debió a ese trasfondo de cambio
social a lo largo del siglo XVII que permitió fundamentar la limitación del parlamento al
poder absolutista del rey.
En estos momentos, Inglaterra no era una potencia como lo había sido antes debido,
principalmente, a las guerras comerciales con Holanda, que habían desgastado mucho al
reino y habían provocado que la economía y el comercio se resintieran, generando así
muchos conflictos de carácter social. Es en este clima tan tenso en el que Guillermo y
María se convierten en reyes de Inglaterra y Holanda y las colonias de los respectivos
territorios, y las posesiones en territorio francés continental. Revolución gloriosa supone
la creación de una monarquía constitucional. El nuevo régimen inglés se basó en tres
documentos que establecían sus fundamentos legales: Bill of Rights, Toleration Act y el
Settlement Act.
Respecto a la soberanía, se establecía que tanto María como Guillermo eran los monarcas,
pero el poder ejecutivo residía solamente en Guillermo, no en María. La elección de
otorgar la corona a Guillermo y a María supone la superposición de la decisión del
Parlamento por encima de la sucesión real, ya que es el Parlamento quien decide
nombrarlos reyes, ya que, aunque María tenía derechos dinásticos, se plantearon otras
vías para la sucesión.
La muerte en 1700 del último hijo de Anna Estuart, casada con el príncipe Jordi de
Dinamarca, y heredera designada por María y Guillermo, plantea el problema de la
sucesión al trono de Inglaterra. Esto provoca la aprobación del Acta de Establecimiento
(10-II-1701) que decreta la exclusión de todo pretendiente católico (entre ellos Jacobo II
y su hijo Jacobo Eduarda) y prevé que la Corona revierta a la nieta protestante de Jacobo
I, la protestante Sofía de Hannover y sus herederos (casa Hannover = Windsor). Sin
embargo, ante la perspectiva de un rey extranjero, se prohibía a Anna abandonar
Inglaterra sin el consentimiento del Parlamento.
4. Ana Estuardo
4.1. Inglaterra contra Francia en la guerra de Sucesión (1702-1714)
El reinado estuvo presidido por la Guerra de Sucesión española, que despertar fuerte
oposición interna:
- Los whigs sostienen financieramente la guerra y se en aprovechan
- Los tories reclaman la paz en nombre de:
• Los propietarios terratenientes (Disminución de rentas)
• La mayoría social (Aumento de cargas cuyo con impuestos sobre el
azúcar, cerveza ...)
Churchill se apoya en los whigs, pero debe contar con los tories pero como son anglicanos
intransigentes, reclaman la abolición de la Toleration Act. Como pacifistas, hacen
campaña en sus periódicos contra la reanudación de las hostilidades.
Ya en 1705, Luis XIV había iniciado conversaciones secretas para buscar la paz. A
cambio de una tregua de dos meses, Marlborough, el príncipe Eugenio y Heinsius exigían
la expulsión de Jacobo III Estuardo, la destrucción del puerto de Dunkerque, el
reconocimiento del archiduque Carlos como rey de España, la cesión de Estrasburgo y
Alsacia al Imperio, la de Lille, Maubeuge, Tournai, Condé y Valnciennes a las Provincias
Unidas y la promesa de ayuda militar francesa para expulsar a Felipe V de España.
Colbert, por orden del rey, acepta estas condiciones menos la última y la de otorgar
Alsacia, pero la guerra no se detiene.
Las actuaciones de los corsarios franceses en los enclaves ingleses terminan por decantar
la decisión de Inglaterra, firmándose en 1711 los Preliminares de Londres sobre la base
del reconocimiento de Felipe V a cambio de ventajas políticas y comerciales, y propone
la apertura de conversaciones generales en Utrecht en 1712. La paz definitiva se firma en
Utrecht en 1714 y se reconoce a Felipe V como rey de España, pero con la condición de
ceder a Austria los Países Bajos y sus posesiones italianas, y conceder a Inglaterra
privilegios comerciales en América.
El problema sucesorio no se resolvió bien porque María murió antes que Guillermo y no
tuvieron hijos, por lo que la sucesión pasaría a Ana de Dinamarca (hermana de María),
que estaba casada con el hermano del rey de Dinamarca, Cristián IV. Ana va a reinar entre
1702-1714. Murió sin descendencia en 1714 y estaba previsto el orden sucesorio: pasaría
a un primo segundo de la dinastía Hannover.